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Visita a Martín Códax en el Encuentro de Foreros en Rías Baixas

María Garrido, directora de marketing del Grupo Bodegas Martín Códax, junto a Yara Bueno, responsable de comunicación de la Bodega, nos recibieron en las intalaciones de la bodega en Vilariaño, visita que realizamos el 15 de julio de 2016 dentro del Encuentro de foreros de Verema. Tras una breve introducción nos desplazamos al viñedo experimental de Pé Redondo donde nos esperaba el director de viticultura de Martín Códax, Miguel Tubío junto a un grato recibimiento, el espumoso Alba con el que refrescamos el caluroso día. 

El viñedo experimental de Pé Redondo

 

espumoso marieta bodega martin codax

En este viñedo experimental de Pé Redondo pudimos ver el parral tradicional de la zona. Es un sistema de conducción horizontal, con una serie de postes y alambres sobre los que crecen las cepas. Es el método tradicional de la zona del Salnés. Desde el punto de vista de la calidad el sistema es muy bueno porque hay una buena aireación de los racimos que, en maduración, cuelgan de la estructura y por tanto están bien ventilados, reduciendo así los problemas de las enfermedades, permitiendo una maduración lenta sin altas temperaturas. El emparrado tiene una altura de 1,70m, lo que permite trabajar cómodamente al viticultor. Se trabaja con densidades bajas, lo que ayuda a compensar el vigor de la cepa. Cabe recordar que la vendimia es siempre manual, quedando prohibida la vendimia mecánica en toda la denominación de origen.

Los racimos de albariño suelen ser pequeños, de unos 100-120g. En los parrales, al estar la uva protegida del sol, los niveles de acidez son mayores, sobre todo en málico, que se degrada en la maduración con la temperatura. ¿Qué se busca en la albariño? Buena acidez, carácter cítrico y frescura, por lo que se pueden permitir la pérdida de ácido málico. El 80% de los viñedos son parrales, lo que demuestra la rotunda apuesta por este sistema de viticultura en la búsqueda de la máxima calidad.

Los suelos suelen ser con cubierta vegetal, evitando así el labrado tradicional de la zona. Este cambio costó de entender a los viticultores, pero las explicaciones por parte de los técnicos de bodega y la formación ha sido esencial y ha dado sus frutos. Con la reducción del labrado conseguimos mantener mejor la humedad en el suelo, y se ha introducido la siega de la cubierta vegetal, teniendo así unos viñedos bonitos, pero también funcionales. 

Los suelos son arenosos, con materia orgánica elevada, pH bajos que se deben corregir con la adición de carbonatos, aunque ahora se están haciendo estudios sobre la forma tradicional en que se hacía en la zona, esto es, con la adición de conchas de mejillón que aportaban el carbonato cálcico. 

La zona de Rías Baixas está influencia por el mar, aumentando la humedad relativa, es un regulador térmico, de manera que la temperatura no sube mucho por el día y las noches son cálidas. Tampoco hay peligro de heladas en invierno, que son bastante suaves. 

Otro sistema curioso que se está probando es el llamado Scott Henry, un sistema de conducción vertical pero dividido, con un plano de crecimiento ascendente y otro descendente, por eso se le denomina también sistema dividido. La ventaja de este sistema es que nos permite anchos de linea muy amplios (2-3 metros), lo que permite la entrada de maquinaria, reduciendo así los costes, y además permite tener una superficie foliar muy parecida a la de un parral. A nivel de calidad de la uva es un sistema que permite una buena insolación de los racimos, ya que necesitamos menos número de brotes por metro lineal que en una espaldera convencional y los racimos van a estar bastante expuestos a la luz solar, lo que favorece acideces más bajas que un parral y perfiles aromáticos más maduros, frutas con hueso y tropicales. 

El paseo por las distintas parcelas da una idea de la obsesión por la calidad de la bodega y del carácter I+D+i de la misma
En este viñedo experimental pudimos ver que se dispone de un sistema de riego. Miguel Tubío nos explicó que el suelo de la zona es arenoso y muy superficial, con baja capacidad de retención de agua, por lo que no se pueden permitir el estar dos meses sin lluvias. Se realizan riegos de apoyo cuando es necesario y evitar el exceso de estrés hídrico, que hace que se pierda el carácter cítrico y la acidez de la albariño. 

Martín Códax Viñedo experimental Pé Redondo

La historia de la Bodega Martín Códax

Cuando volvimos a la bodega se unieron a la visita el director comercial, Pablo Buján Blanco, y el director general de la bodega, Juan Vázquez Gancedo, quien hizo un recorrido de la historia de la bodega. Vázquez llegó en 1995 ya como director general de una cooperativa, hoy de 270 viticultores, pero que en sus inicios fue la visión de futuro de unos pocos que ya eran líderes en la comarca hace ya 30 años y decidieron unirse. Hoy presumen de ser cooperativa, pero esto es desde hace poco, pues años atrás tenían el complejo del concepto de cooperativa en España, alejada de los productores de vinos de calidad. Actualmente Martín Códax dispone de 325Ha propias y se compra uva de otras 100Ha.

En 1986 nace Bodegas Martín Códax y toma por nombre el del más célebre trovador gallego del que aún se conservan sus cantigas, las más antiguas del galaico-portugués, en las que se canta al amor y al mar que baña nuestras costas. Desde entonces, Bodegas Martín Códax ha crecido y evolucionado apoyando siempre a su gente, su tierra y su cultura. Una cultura que promueve por más de 50 países en todo el mundo. Un proyecto que comenzó con la ilusión y el esfuerzo de un grupo de viticultores y que hoy en día es ya una realidad que ha convertido a Bodegas Martín Códax en emblema de los vinos gallegos fuera y dentro de nuestras fronteras. En 2002 no había un verdadero conocimiento de la albariño y todo se basaba en la experiencia de una viticultura tradicional. Es por ello que se apuesta por un trabajo conjunto con la Universidad y el CSIC que ayude a optimizar todos los procesos, consiguiendo así la máxima calidad. 

Esa primera cooperativa necesitó del apoyo de al Xunta de Galicia y de una empresa de capital riesgo de las cajas de ahorro de la zona, con el compromiso de a los 10 años desaparecer. Pasados los 10 años, cuando la sociedad había tomado vuelo, desaparecieron la Xunta y la empresa de capital riesgo (Sodiga). Estos 10 años les sirvió de mucho para aprender a gestionar esta cooperativa de la mano de los profesionales de la gestión, que para eso estaban y formaban parte de la sociedad, de manera que el consejo rector aprendió a gestionar el futuro de Martín Códax. El objetivo estaba claro desde el principio, y es que el viticultor no tenía que preocuparse de a quién le vendería la uva en septiembre, además de venderla en unas condiciones dignas, al menos al precio que se les pagaba a sus vecinos por parte de las empresas privadas.

Estos consejeros por tanto les enseñaron a planificar, a que una empresa debe estar dirigida por profesionales, de la viticultura, la enología, el marketing, etc. El viticultor debía quedar al margen de opiniones porque su objetivo era el ya descrito
Con la llegada en 1995 de Juan Vázquez se empieza a trabajar de esta forma, con un plan estratégico establecido y una visión muy clara y a partir de ahí, marcando un futuro claro de la cooperativa. No obstante, las cooperativas no estaban bien vistas, así que al desaparecer los dos socios mantienen la denominación de Bodegas Martín Códax S.A., unipersonal, porque la única persona es la cooperativa. Y así, con ese velo, vivieron durante todos esos años. Comenta Vázquez que en más de una presentación les preguntaban por el señor Martín Códax, pensando que había un dueño detrás y no una cooperativa. Hace unos años, no obstante, se dieron cuenta de que esto era una estupidez, que las cosas estaban cambiando muy rápido y que el consumidor ya no valoraba estas cosas, sino la calidad final del producto, más allá del prestigio de la bodega per se

Desde siempre se ha hecho una gran diferencia entre la uva de mayor calidad, por la que se paga mucho más, y la uva de peor, por la que se paga poco, haciendo así que el viticultor se esmere en conseguir un buen producto. Gestionar de esta forma 2.400 parcelas de las que se abastecen no es una tarea fácil, por lo que la investigación y la inversión en tecnología ha sido muy importante. Así, lo que en principio suponía un problema, por la enorme variabilidad de los distintos pagos, ha acabado siendo un aspecto positivo, pues abre un mundo de posibilidades de trabajo con estas uvas. Las parcelas se transforman en la paleta de colores con los que los enólogos pintan el lienzo que quieren conseguir, el vino que tienen en mente. El trabajo de viticultura y enología quedan así siempre muy imbricados. Con este sistema de teledetección, la tecnología de trabajo para realizar clasificaciones de vendimia en función del potencial enológico de cada viñedo, la bodega consigue elaborar vinos cada vez más perfilados y complejos. 

Como ya comentamos, al viticultor se le incentiva con el precio de la uva, pudiendo obtener el triple del precio si se ha trabajado bien y el resultado es visible. Este aliciente hace que la calidad vaya creciendo año tras años, porque además los viticultores que menos han obtenido por su uva, van a enterarse de qué ha hecho el vecino que ha cobrado tres veces más que él, resultando más rentable la calidad que la cantidad. 

Esto supone un pequeño problema de competitividad con el mercado, porque mientras en la zona se pagan 1,20€ por Kg, hay viticultores de Martín Códax que cobran 3€. La solución es sencilla, los socios no piden nunca dividendos, por lo que la bodega es un instrumento para que los viticultores cobren cada año. ¿Y qué se hace con los beneficios, porque los hay? Se invierten en la bodega, como en publicidad, para hacer una marca fuerte y grande, o para innovación (I+D+i), lo que repercutirá en la calidad de los vinos y, de nuevo, en la marca.

Hay que pensar también que, sobre todo en exportación, se pide al productor un perfil de vino determinado, siendo al final el mercado el que marca el producto. El 55% de la producción se exporta, por lo que no es de extrañar que convivan los vinos que habitualmente vemos de la bodega, con otros especialmente diseñados para o un país o incluso para un cliente en concreto. Esto no se esconde en la bodega, todo lo contrario, tienen muy a gala que han sabido tener productos que se venden bien, además de hacer grandes vinos. Los vinos más sencillos y económicos son la base que hace llegar al consumidor final a los vinos de gama alta.

Martín Códax 

La riqueza de los viñedos de Martín Códax

De la mano de Katia Álvarez, que desde 2005, se puso al frente de la dirección de producción y enología de Bodegas Martín Códax, conocimos más sobre las diferencias del terroir de la zona. Como ya comentamos, la bodega contaba con el problema de la enorme variabilidad de los viñedos de la cooperativa, pero le dieron la vuelta al problema y lo transformaron en una de las mejores armas de la bodega. En 2008 se percataron de que los resultados de los viñedos de las distintas subzonas de Rías Baixas eran muy interesantes, observando la gran diversidad que había en los albariños de las distintas zonas. Con este proyecto del terruño en mente se lanzaron a conformar un mapa de las distintas subzonas de donde obtendrían todos los matices de sus vinos. 

Y es que hay que recordar que además de los albariños, también están los vinos de loureira y caíño, típicos de la zona de O Rosal, mientras que la albariño se utilizaba con la treixadura en la zona de Condado de Tea. Lo que la inmensa mayoría de gente creía es que la diferencia de esos vinos era debido al aporte de las varietales, pero la realidad es que la albariño de las distintas zonas, de por sí, ya es diferente. Así pues, Martín Códax es la única bodega que tiene viñedos en las tres subzonas, y por tanto, la única que ha podido hacer un estudio completo y llevar al equilibrio un viñedo en cada una de ellas, siendo capaces de hacer que diera todo su potencial. 

Rías Baixas tiene cinco subzonas, Val do Salnés, Condado do Tea, O Rosal, Soutomaior y Ribeira do Ulla, siendo estas dos últimas minoritarias en superficie. Las otras tres forman un triángulo cuyos lados no son más de 100Km, pero esa distancia, junto con los suelos y el clima, las hace muy diferentes entre sí. Es una zona con muchas precipitaciones, en torno a los 1600mm de media, estas lluvias están concentradas en primavera y otoño, pero el verano es relativamente seco. Esto, junto a la baja capacidad de retención de agua de los suelos de la zona dan la paradoja de que puede haber en verano un gran estrés hídrico de las plantas. He aquí el tema del riego que comentábamos antes y que se lleva a cabo siempre y cuando se necesite. 

Galicia está sobre una roca madre granítica, con una veta de esquistos que va de Norte a Sur. En la zona de Salnés, el suelo es bastante homogéneo y muy arenoso, pudiéndose considerar prácticamente como un solo terruño. La zona de O Rosal es mucho más heterogénea, con zonas de aluvión que trae el Miño, o una de esquistos, y en la zona del Condado volvemos a tener suelos graníticos pero de una o de dos micas según la zona, junto con la zona de aluvión con arcilla y cantos rodados en la zona limítrofe con Portugal. Todo este mapa es el que configura la famosa paleta de colores con el que se elaboran los vinos de la bodega. 

Si nos fijamos en las temperaturas, la zona del valle del Salnés es la más moderada, por el efecto regulador del mar, O Rosal sería el medio y el Condado el que más temperaturas extremas registra. En cuanto a precipitaciones, en el Salnés que es el valle abierto recogeremos mayor cantidad de agua, en O Rosal un poco menos y el Condado es el que menos precipitaciones recibe. 

Tras las explicaciones de las distintas zonas pasamos a la cata de los distintos vinos de la añada 2015, una cosecha dual. Durante la primera parte del año se registraron temperaturas altas pero agosto fue fresco y llovió más de lo habitual, dando así una añada fresca y con un equilibrio de acidez, según Katia, de los mejores de los últimos cinco años.

Los tres primeros vinos eran de investigación, no equilibrados pero perfecto para ver el carácter de la albariño en las distintas zonas. Así pues, teníamos un vino de Salnés, un vino de O Rosal y uno de Condado. El primero era un vino marcado por una tremenda acidez, con 5 gramos de ácido málico, una de las grandes virtudes de la variedad. Es el vino más denso, con una fruta más punzante, más fresco y cítrico y con un toque de hierbas aromáticas. En boca es el más salino de todos y sobre todo destaca su gran estructura, con una retronasal muy cítrica. Por su parte el de O Rosal es el vino más floral, con una mezcla de fruta fresca y una boca no muy amplia pero muy larga, con una retronasal muy perfumada, huele y sabe igual. El Condado es el vino más complejo de todos, con una gama aromática más sorprendente, con notas de pera, de heno, incienso y en boca es muy carnoso, algo menos de acidez y estructura, serio y sobrio con una complejidad marcada en retronasal. 

Tras ello catamos otros tres vinos de investigación clasificados en función del vigor de cada uno de ellos, otra muestra de la gran variedad de vinos que puede elaborar Martín Códax. Este conocimiento de las distintas zonas y terruños hace que se puedan confeccionar vinos según la demanda del mercado. Cuando un comercial pide un vino con un perfil determinado se puede elaborar con todos los conocimientos que se tienen sobre las distintas zonas y cómo se comporta la albariño en ellas. 

Por último catamos los vinos del mercado de la bodega, donde pudimos ver la potencial capacidad de guarda de estos, algo que mucha gente desconoce y que descubrimos con Martín Códax Lías 2013, Organistrum cosecha 2013, Martín Códax Vindel 2012 y Martín Códax Gallaecía 2011

Acabamos la velada disfrutando de los vinos de Martín Códax en la terraza de la propia bodega con una cena distendida en la que pudimos compartir impresiones con el resto de participantes y los elaboradores. 

 

  1. #1

    BacoVive

    Completísimo relato de la visita a Martín Códax.
    Queda claro en el artículo, y es una de las grandes cosas que más valoro de todas las visitas, que la Bodega no sólo nos mostró sus magníficas instalaciones, su viñedo y sus vinos, sino que, sobre todo, nos "descubrieron" su filosofía de empresa y forma de entender la elaboración de vinos blancos de calidad.
    La presencia de tantos "responsables" de las diferentes áreas de la bodega y la del mismísimo Director General, ponen de manifiesto la importancia e interés que Martín Códax puso en atender al grupo de foreros de Verema.
    Por mi parte, aprendí mucho, disfruté mucho y es una de esas visitas que pondré como ejemplo de buena, interesante y llena de atenciones.
    Mil gracias.

  2. #2

    Ricardof

    en respuesta a BacoVive
    Ver mensaje de BacoVive

    Ciertamente fué una visita muy, muy completa, en la que intervino todo el equipo al completo de la bodega: desde el inicio, con un recibimiento "caluroso", incluídas unas copas de Alba Martín - para refrescarnos - a pie de viñedo, por parte de Miguel Tubio, entusiasta responsable de viticultura, hasta el broche final, con una velada gratísima, inolvidable...- incluída puesta de sol -, música, fotografías por cortesía de la bodega ( ¡muchas gracias a la fotógrafa!) , canapés exquisitos, con... ¡empanada y un pulpo a feira extraordinarios!!! para no desdecir al trovador Martín Codax y desentonar con sus excelentes "herederos". Contamos, en todo momento, con el acompañamiento, de la "todoterreno" María Garrido, que, aparte de recibirnos y acompañarnos en todo momento, nos sirvió vinos y hasta participó cantando ( estuvo en todo ) y, tb. con la presencia del gerente general, atento y solícito, Juan Vázquez.

    De por medio, la cata en la terraza con vistas al valle del Salnés ( merece por sí sola un comentario aparte ) Katia Álvarez condujo con soltura y sencillez - no exenta de profundidad - una cata tranquila, relajada y, me atrevo a calificar, de "irrepetible". Irrepetible por la ocasión y el momento (me refiero a las personas que tuvimos el privilegio de participar de ella), irrepetible por la dirección y el enfoque didáctico de la misma, irrepetible también por el planteamiento, la intención y la pasión que puso Katia - y Juan Vázquez q tb. intervino como máximo responsable- , e irrepetible, sin duda, por la cata en sí; de terruños (muy interesante); y "de vigores" ( muy novedosa y altamente sorpresiva ), ya comentadas previamente en este completo artículo.
    Pero, sobre todo, por el broche final a la misma, la "cata bendita" , con los "benditos" diamantes de la bodega, desde el "modesto" trovador Martín Códax, Martín Códax Lías, gran vino, pasando por el Organistrum, elegantísimo y súper equilibrado a más no poder, excelente, un enorme vino; y los "inclasificables", Martín Codax Vindel , un "generoso" gallego, vino de "sillón orejero" y lectura/ o conversación pausada, al igual que el Martín Códax Gallaecia (sólo suele salir al mercado 1 de cada 3 añadas), un vino de perfil "internacional" (¿francés-centroeuropeo en cata a ciegas?) pero auténticamente gallego, como su nombre indica, por los 4 costados. Una joya. En total fueron 12 vinos, si añadimos al "recibidor" Alba Martín.
    Mi aplauso cerrado a Katia y equipo👏👏👏👏👏👏

    Fue una visita inolvidable que retendremos en el tiempo en la retina como aquella puesta de sol con la que nos despidió el día.

    Gracias, Martín Códax. Y gracias, Verema.
    Una experiencia de este tipo sólo es posible por la unión de dichas voluntades. Miagradecimiento total por ello

  3. #3

    Jjdomingo

    Poco que añadir a lo ya mencionado en este estupendo artículo. Refrendar lo dicho por Carlos y Ricardo: que nos recibieron muy bien, que aprendimos mucho y que lo pasamos tan bien que cuando ellos quieran repetimos

  4. #4

    Fabocas

    Relato exhaustivo de lo acontecido en la visita a la Bodega, visita que yo ya había hecho en diversas visitas anteriores. Por ello si puedo afirmar que la de VEREMA fue diferente, mucho mas profunda, de tal guisa que mi aprecio por el trabajo de esta Bodega y de sus vinos ha aumentado considerablemente. Hoy si que conozco el esfuerzo y el cariño que ponen socios y trabajadores en esta empresa.

    Gracias Martín Codax.
    Gracias VEREMA.

  5. #5

    Disfraz

    Supongo que un riego de apoyo no tiene nada que ver con el riego por goteo, una práctica rigurosamente prohibida en Francia, en cualquier tipo de suelo incluso arenoso. No sé si en España la legislación es semejante a la nuestra.
    ¿ Qué tal la cepa de levadura ? ¿ autóctona como la propia levadura de " Terras Gauda " o seleccionada ? ¿ Dosis de sulfuroso añadido ? Vaya usted a saber ... Digamos que la música ambiental, la buena comida, la puesta del sol, etc. pueden esconder lo esencial - la elaboración de los vinos - y, por mera curiosidad, me gustaría tenerlo más claro.

    Un cordial saludo pero perplejo ... / Alain


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