Gota a gota en Verema

Vino de hotel

Cuántas veces he descorchado vinos en la habitación de un hotel, y es que la tentación de probar lo recién adquirido siempre me lleva a pedir una copita y un descorchador para abrir una botella. Pues bien, esa experiencia no siempre disfrutable, no siempre grata, muchas veces por el vino y otras por las condiciones propias de hotel. Es decir, no es lo mismo probar un vino con una buena copa, a buena temperatura de servicio y comodamente sentado en una mesa en la terraza, que dentro de una habitación, por muy lujosa que sea. Apreciación muy personal.

Esta última experiencia ha sido de las menos gratas. Llegué muy cansado, apenas con ánimos de acercarme a una de esas máquinas despachadoras de hielo, la botella estaba cubierta sólo a la cuarta parte por la estrechez del recipiente, acto seguido esperar unos minutos a que tomara la temperatura adecuada, en este caso tratándose de un blanco Chateau de la Ragotiére 2010 de la región de Muscadet, reposado en sus propias lías, Sevre et Maine Surlie. Un vinito de 20 dólares que prometía. Mi cansancio era tan profundo que no pude ni siquiera descolgar el teléfono para que me mandaran una copita. Así que tomé un vaso y sin mayor protocolo me serví y lo probé. La apelación de origen Muscadet lleva a mi mente a la mineralidad que puede llegar a las mismas ostras del Atlántico, con las que marida de maravilla. En este caso fue desconcertante encontrarme con un vino floral con notas de pera y plátano, algo muy tropical para este vino. Al final en boca tiene algo de mineral, pero no del nivel de un buen Muscadet.

Dos días no fueron suficientes para acabar con la botella, ni siquiera me ha remordido la conciencia el haberlo dejado en la mesa, como quien abandona una prenda vieja y rota.  

  1. #1

    G-M.

    Me ha encantado tu relato, Benjamín.
    Enhorabuena.
    Ese final "me ha llegado"
    Qué imagen ésa de la botella calentucha y quizás pegajosa, en un lado de la mesa, en la habitación recién abandonada, desordenada con la cama deshecha... "como quien abandona una prenda vieja y rota"...
    Muy fotográfica!

  2. #2

    Arrutzi_Najera

    En este caso la espera no hubiera servido de nada, pero para la próxima guarda las ganas para el momento y el lugar adecuado. Quizás este vino (por desgracia) debía quedarse solo en la habitación con el abandono como compañía. Se lo merecía.

  3. #3

    BenjaminBerjon

    en respuesta a G-M.
    Ver mensaje de G-M.

    Me halagan tus palabras. Pues simplemente he querido reflejar lo que sucede en muchas ocasiones que no tenemos a la mano una buena copa, la botella reposadita y a temperatura. Pero por otro lado la tentación de probar algo nuevo que acabas de comprar. En mi caso es más patente porque no puedo llevar a mi país más de 3 litros por persona, así que muchas veces pruebo antes de meterlas a la caja.

    Un abrazo y felices fiestas!!!

  4. #4

    BenjaminBerjon

    en respuesta a Arrutzi_Najera
    Ver mensaje de Arrutzi_Najera

    Arrutzi:

    Perdón pero he tenido problemas para entrar al blog. Yo también creo que hay vinos que lo único que vale la pena de ellos es saber que no valen la pena... Bueno pero siempre es buena una segunda oportunidad.

    Saludos


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