San Román 2004

Vino San Román 2004

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
95
Puntuación Media:
9,1
Calidad-precio:
8,8

Bodega: Bodegas y Viñedos Maurodos
D.O./Zona: D.O. Toro
País: España
Tipo de vino: Tinto
Graduación (vol): 14,50%
Varietales: 100% Tinta de Toro
Precio aproximado: De 20 a 29,9 €
Descripción
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Elaboración: Maceraciones de 15 días, envejecido durante 22 meses en barricas nuevas y seminuevas de roble francés (80%) y americano (20%).

Varietales: 100% Tinta de Toro

51 Opiniones de San Román

Es una verdadera lástima cuando como en este caso el TCA hace acto de presencia en una botella.

Y más aun cuando es uno de esos vinos que tanto me gustan como es San Román.

Lógicamente no puntuaré en ninguno de los apartados.

Espero poder probar otra del 2004 que se encuentre en buen estado.

San Román llama a mi puerta cada cierto tiempo. Probadas y disfrutadas las añadas desde la 02 a la 05. Siempre entra humilde; junto a asados, guisos, ibéricos y queso... pero se despide con la soberbia de los años. Y es que me gusta disfrutarlo con algunos ya cumplidos. Mejora e integra su madera.
Aireación previa de más de una hora sin decantar.
Color cereza opaco con un borde granate estrecho, que aunque se mantiene, ofrece ya una tendencia al marrón, de lágrima muy densa y leve tintada, con mucho poso en sus últimas copas.
Aroma intenso, de fruta pasa, como unas ciruelas negras al ron, café torrefacto, regaliz negro, y ligero fondo balsámico mentolado. ´
En boca deja una sensación plena, es potente en cierto modo, pero se muestra maduro, con los taninos pulidos y con una grosella negra que también suelta su acidez, ayudando mucho en el postgusto, el cual es largo, y donde se notan sus tostados.
Sigo pensando que la mejor fué la 2002, pero a estas alturas quizá se pura nostalgia.

Decantado 20 min y consumido a lo largo de 2 horas. Inicialmente se muestra bastante tímido en nariz, apenas rastros de vainilla, aromas ahumados muy marcados y pimienta negra, mientras que en paladar tiene una entrada muy potente que te golpea con su tanicidad y alta acidez pero que se convierte en un guante de seda, expandiéndose por el paladar e inundándolo con unos taninos muy presentes y, aquí sí, una muy marcada madera, para finalizar con un postgusto medio-largo a fruta roja.

A medida que le damos aire y tiempo en decantador el vino va creciendo de forma exponencial: la nariz ya nos ofrece la fruta roja en licor que tanto caracteriza este vino, el café y los tostados mucho más suavizados y al cabo de casi dos horas unos potentísimos balsámicos en la forma de menta. Por su parte, en el paladar se va domando, es más aterciopelado aún que potente y es excepcional la elegante cremosidad del roble.

Un vino que no deja de crecer en copa, empieza pequeño pero se acaba transformando en un vinazo. Me ha gustado más esta botella que la de hace justo un año. El reposo le hace bien... y la cuerda que le queda.

Botella conservada lo mejor posible en cava, a 14º sin moverse, y parece que ha dado sus frutos. La ultima que me quedaba, de un color rojo cereza, limpio de capa algo más caída y ribetes granates. En nariz una vez aireado y decantado, con buena intensidad, aparecen los terciarios, cueros, ahumados, vainillas, puro, tierra, chocolate, todo esto con un fondo de fruta madura que evoluciona hacia la uva pasa e higos. En boca, buen ataque, lleno, carnoso, frutal y especiado, equilibrado, con buen final. Taninos pulidos pero se hacen notar.

Mas serio y aterciopelado que la añada 2003, sobre todo en boca, con unos taninos muy pulidos que junto a sus habituales e intensos terciarios hacen del trago sabroso.Cuanto mas se oxigena mayor es la cantidad de chocolates y maderas tostadas que ofrece.
Aromaticamente al nivel de San Roman, intensa fruta negra bien arropada por la madera, especias como el laurel y tomillo aparecen, todo equilibrado y placentero.Muy rico, como siempre.

Color picota de capa alta, cubierto.
La nariz es de buena intensidad, golosa, fruta negra, notas especiadas, recuerdos a fruta pasa, ligeros tostados y mineralidad.
En boca tiene buena entrada, correcta acidez, redondo, carnoso, goloso, taninos dulces, paso estructurado y final muy largo.
Un gran toro que para mi gusto, aún estando excelente, empieza su declive, eso si, con elegancia y calidad.

VISTA: Picota muy cubierto con luminosidad todavía. Lágrima granatosa de caida lenta.
NARIZ: Intenso. Potente. Mineral. Hay notas de chocolate con bombón, aftereight, ciruelas negras pasificadas, endrinas, tostados, notas de especias dulces (ñora), humo, zarzamora, tapenade de aceituna negra, iglesia...todo un pozo de aromas.
BOCA: Muscoloso y lleno de nervio. De acidez brillante. De maderas excelente. De mineralidad grandiosa. De taninos aún vivos.

Parece mentira como el paso del tiempo no le hace envejecer.
Parece mentira que este toro muestre un personalidad propia de un terruño aparte.
Parece mentira que las maderas estén tan bien ensambladas.
Parece mentira que su estrucutura no se desestructure con tantos años en botella.
Ya hace algunos años que que me volvía adicto a esta referencia. 2002 fue estelar. 2003 irrepetible. En esta segunda botella que abro de 2004, hay quizás más elegancia y menos sorpresas, pero su nivel no es facil de superar. Cuando un mago como Mariano junta su experiencia en el terruño con su experiencia en las maderas, el resultado es mágico, pero estoy convencido que sin la ilusión que pone en lo que hace no sería lo mismo.

Ya no es el forzudo de hace años, se ha suavizado y vuelto mas elegante y menos potente. Aunque ha perdido color, los aromas son mas elegantes, la fruta ya no es tan protagonista pero sigue estando presente en menor cuantía, dando paso a las especias dulces, vainilla y tostados.
En boca para mi, ya domado, taninos dulces, aterciopelado, ha perdido cuerpo pero conserva aun buena acidez y estructura. Buen final y persistencia.

Aunque ya no sea ese pura sangre, ha evolucionado muy bien. Le seguiré la pista, a ver cuanto aguanta.

De mis vinos preferidos, rcp extraordinario.

Picota de buena capa. Tiene una nariz muy fina, expresiva, bien definida, especiada, con bastante fruta negra y suaves tostados. En boca tiene buen ataque, con mucha vida, carnoso, con suaves amargos, bien de acidez, largo y con profundidad. Un Toro ya domado que rebosa personalidad y hechuras...

Bueno yo simplemente dire que es un vino clasico que
siempre podemos echar mano para una ocasion especial,
que quedaras mas que bien y en cualquier lugar,es de
mis preferidos y la decantacion cuanto mas tiempo mejor.

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