Gota a gota en Verema

La actualidad de lo "vintage"

MMarza-Wine-(AA_1_8_84)La tecnología moderna me está rebasando, el siglo XXI ha llegado con una oleada de inventos que hasta hace poco sería imposible de concebir para nuestros padres. A mis ya bien entrados cuarenta y tantos, me siento a veces fuera de lugar. No tengo ipod, ni celular con cámara integrada, de no sé cuántos megapixeles, ni tampoco tengo lap top.
Recuerdo que recien llegados los ochentas, la televisión con control remoto inalámbrico apenas se asomaba, era el comienzo de las videocaseteras Betamax y el lanzamiento del Columbia era todo un acontecimiento digno de ver y disfrutar con toda la familia. En casa había un coche y un televisor, el tiempo pasaba más lento y la gente guardaba el vino para que evolucionara a favor por muchos años. Hoy la música se eschucha con minúsculos audífonos, girando un comando circular en un aparato más pequeño que la mano, con una capacidad infinita para guardar canciones, las grandes pantallas de plasma sustituyen las gordas y pesadas televisiones, el blue ray es lo actual y los taxis espaciales de la NASA se ven como piezas de museo. Obsoletas. Piden a gritos nuevas formas para el trasporte al espacio, los vinos se compran y se beben el mismo día.
Hay algo dentro de nosotros que nos hace disfrutar de lo viejo, lo retro, lo que llamamos ultimamente, vintage. Esos carteles publicitarios de antaño cargados de romantisismo y de arte, que nos trasportan a los tiempos donde la gente se detenía a observar una puesta de sol, se hacían largas sobremesas en cualquier día de la semana, cuando las cosas eran más sencillas y el sol brillaba y se podía disfrutar sin necesidad de ponerse bloqueadores del 40, 50 o 70.

Los anuncios de cigarros han desaparecido, tal parece que de unos años para acá ha habido un consenso mundial para acabar con la industria del tabaco. La época de Clark Gable con su cigarro en boca, ha pasado de glamorosa a la condena total.
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La publicidad del vino en México nunca ha trascendido, los anuncios se pueden contar con los dedos de la mano. Sobre todo si se compara con las millonarias cantidades que gastan las empresas de cerveza, tequila, brandy, ron y refrescos. Quizá por ello llama más la atención cuando vemos algún anuncio de vino perdido en el océano de publicidad en un universo donde pocos se ocupan de la promoción del mismo. Al observar más de cerca la industria vitivinícola en México, podemos concluir que los dueños de las bodegas tienen que librar varios obstáculos para poder hacer de éste, un negocio rentable. La desmedida carga impositiva, la voraz competencia internacional y el bajo consumo nacional, los hacen verdaderos héroes. ¿Será por eso que abundan los vinos caros en nuestro país?. Como decía mi difunta madre: "En el pecado llevan la penitencia", al aumentar los precios se vuelven menos competitivos en el extranjero. Sin afán alguno de molestar a los nacionalistas; pienso que no hay mucha gente dispuesta a pagar esos precios por vinos sin tradición, sin historia como podrían hacerlo con algunos franceses, italianos y españoles. Es un panorama complicado. El tema de las medallas y los premios internacionales parece de mucho interés para los productores. Hoy leía en el periódico Reforma, de varios premios internacionales para muchas bodegas mexicanas como: L.A. Cetto, Santo Tomás, Casa Madero y otras muy recientes que empiezan su carrera en esto de las medallas. Luis Cetto director general de la casa del mismo nombre, explica la importancia de estos concursos: "La decisión de qué vinos participan en qué concursos radica en las oportunidades de mercado en el país donde se realiza el evento". Para mucha gente que no tiene la experiencia ni tampoco las herramientas para establecer un juicio de valor con respecto a lo que bebe, le es de mucha utilidad conocer vinos con medallas y reconocimientos. Para otros los precios altos tienen una relación directamente proporcional con la calidad y el goce del vino, sobre todo si pueden pagarlos, así que los vinos de bajo precio quedan descartados de manera automática. Limitándose de esa forma, perdiendo la oportunidad de encontrar esos vinos de excelente relación calidad precio, que no dejan agujeros en los bolsillos y sí dejan satisfecho el paladar. También puedo decirles que no ha habido ninguna campaña extraordinaria para la promoción del vino en nuestro país. No sé si ya sea hora de que despierten y usen la imaginación para que sus vinos sean consumidos por más gente, y no quede sólo en un puñado de personas de cierto poder adquisitivo.

Fotos extrídas de Flikr
 

  1. #1

    Smiorgan

    Uf, sobre los concursos, puntuaciones, recomendaciones y demás, habría mucho que hablar. No dudo que las guías sirvan como orientación, y que las menos comerciales sean bastante de fiar, pero muchas veces prima más el interés comercial que la verdadera calidad del producto o el orientar bien al consumidor.
    Saludos.

  2. #2

    BenjaminBerjon

    Smiorgan:

    Así es, no hay como una recomendación de un amigo que tenga gustos semejantes, eso es más genuino que la gran mayoría de las guías. En las tiendas especializadas es muy común que te digan los puntos de tal o cual botella, cosa que para mí hace el efecto contrario, porque sé que esa botella de 95 puntos se ha encarecido sólo por el hecho de los dichosos puntos.

    Saludos


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