La cepa, la Bodega y el Vino

¡¡Un secreto que guardar!! Parte II

 

                                             PERDIDO POR LA AXARQUIA MALAGUEÑA


                                          

Tras la posteada visita a Bodegas Quitapenas decidí ir a almorzar a Málaga capital concretamente a la conocida vinoteca-enoteca CROPANI, tras recorrerme Málaga de arriba a abajo y de izquierda a derecha, logre encontrar en un barrio de los más interesantes de la ciudad el local en cuestión pero... cerrado (esa misma noche que ya si estaba abierta me dijeron que la noche anterior fue "durísima" y al mediodía decidieron cerrar para descansar ya que la jornada nocturna que se avecinaba se presumía atareada). Finalmente picotee algo en el bar de enfrente, para iniciar la marcha hacia la Axarquia y sus montañas.

Un viaje agradable con la mano por fuera del cristal, y sonando El Barrio a tope... corría la brisa marina, el sol brillaba, y la autovía se dejaba llevar... hasta que llegue a el punto de inflexión, la población de Velez-Málaga, reposte combustible "por si acaso" nunca se sabe uno lo que se puede encontrar en viaje a esas montañas que se ven desde la llanura, ...me recordaba cuando Frodo iba camino a Mordor atravesando las montañas Ephel Dúath....

 

La vía se transformo de autovía a todo lujo en carretera, posteriormente en carreterita tortuosa cuesta arriba, que para uno que se enamora con facilidad de la belleza natural el camino se tornaba peligrosísimo dado que miraba más a las paredes rocosas, los olivos, las cepas, la tierra, la naturaleza en general "reventando" que al propio asfalto todo ello en un gran día caluroso de mayo.

¡No pude resistirme más! Pare a un lado de la carreterita (ocupando medio carril, dado que los arcenes son precipicios de cientos de metros) y comencé a subir por una ladera para ver ese olivo, mira! unas cepas de moscatel, los racimos ya están formados!, más arriba se aprecia una veta de tierra pizarrosa!, no, un poco más arriba, mas arriba, ahora baja, luego gira, vuelve a bajar, vuelve a subir y girar...., tras más de una hora en la montaña rusa de la Axarquia, me detengo, miro a mi alrededor y ¿donde estoy?, ¿que donde estoy? ¡¡Estoy perdido!! ¿Mi coche? si no se ve la carretera..., espera, subo a ese pico que seguro que se ve algo... solo paredes montañosas con algún puntito blanco de alguna casa de campo pero en montañas cercanas.... El único punto de referencia: el mar que se asoma en la lejanía... el sol calienta a las 18h00 en un día primaveral en Málaga, resbalando por las laderas, primero subiendo a cuatro patas como las cabras y luego la bajada reculando y agarrándome a las rocas salientes.

¡Finalmente la carretera! (gracias que solo tienen una y eso no tiene perdida), a la altura de Sayalonga -pueblo colgado sobre un torrente de agua fresca bajando de las montañas-, ese es el punto donde aparecí.

Durante el camino carretera arriba en busca de mi vehículo, me fije que había una indicación : "Bodegas Bentomiz" indicando un teléfono, ...no se yo si llamar para decir que me gustaría conocerles, sin previo aviso..., bueno yo llamo y a ver que me dicen, pues me dicen que adelante, que suba, que sin problemas, que el viñedo no me lo enseñan que han estado con una visita hasta ahora pero que la bodega la vemos... tranquila que viñedo, tierra, y olivos ya he tenido bastante (que se lo digan a mis manos, rodillas, y trasero).
¡Bien he llegado!, una señorita alta, delgada, con vaqueros ajustados, acento extranjero, y bajándose de un Seat Panda: Clara Verheij. Holandesa de nacimiento y Malagueña de adopción, copropietaria de la bodega junto con su compañero Andre Both que justo antes de marcharme conocí. Me enseño con todo lujo de detalles las cepas más cercanas a la bodega, la viticultura que llevan, la forma de vendimia, proceso total hasta que la uva llega a la bodega, posteriormente entramos a las instalaciones propiamente dichas, depósitos pequeños para microvinificaciones con las necesarias medidas de refrigeración para controlar las fermentaciones y dejar los vinos con esa dulzura natural y aromas tan exquisitos que nos da la Moscatel de grano menudo o de Alejandría la reina de estas montañas que dieron a conocer los famosos Telmo Rodríguez, Jorge Ordoñez y demás a muchos de los mortales entre los que me incluyo .

 

Probamos los siguientes vinos (todos ellos van embotellados con tapones de vidrio y en botellas de 37,5 cl, 50 cl, y 75 cl.):

 

ARIYANAS  Seco Sobre Lías Finas 2008 100% Moscatel de Alejandría.

ARIYANAS Naturalmente Dulce 2007 100% Moscatel de Alejandría.

ARIYANAS Terruño Pizarroso Blanco 2007  naturalmente dulce 100% Moscatel de Alejandría con una crianza de 6 meses en roble francés.

ARIYANAS David Tinto 2009 naturalmente dulce 100% Merlot.

ARIYANAS Tinto de Ensamblaje 2009 seco de 40% Petit Verdot, 25% Rome, 35% Tempranillo con 4 meses en roble.

 

Finalmente llego su compañero Andre que nos acompaño al almacen donde descansan a una temperatura correcta durante todo el año su stock de joyas enologicas de las cuales me lleve unas cuantas botellas para disfrute en este verano. Sin mas, expresar todo mi agradecimiento a estas dos personas enamoradas de Malaga y sus viñas con las cuales hacen unos vinos muy particulares que al que escribe le apasionan y tienen robado el paladar.

Alguna foto más de mi estancia en La Axarquía:

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