La cepa, la Bodega y el Vino

Primer encuentro nacional de foreros de E-nologia.com

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  1. #1

    Alfredo_Maestro

    Quiero haceros participes de un buen resumen de la jornada celebrada el 4-5 de junio en Peñafiel contado por uno de los asistentes (con tu permiso Javier):

    Hola a todos,

    Por fin encuentro unos minutos verdaderamente libres para poder escribir con tranquilidad sobre lo que tanto me ha llenado el I Encuentro de foreros de E-nología.com

    El I Encuentro de foreros de E-nología.com ha sido un rotundo éxito ¡Aplausos!¡Aplausos!¡Aplausos!¡Aplausos! Cierto es que la presencia fue muy escasa en cuento a participantes, pero copiosa en el "cubicaje" y en las ganas de agradar.

    Si el viaje desde Huelva fue largo, la estancia compensaba con creces cualquier esfuerzo.

    Desde el primer momento pudimos apreciar que Alfredo Maestro, jefe de ceremonias y organizador de este primer encuentro, quería que todo rozase la excelencia ¡Eres el mejor! Por lo pronto, el hotel donde debíamos alojarnos era de primerísima categoría, aunque algunos ya habíamos reservado en otros hoteles, y fue en ese hotel donde celebramos la primera actividad del encuentro, la presentación y acogida, en la que se recepcionaron los vinos de la cata del día siguiente.

    Esa noche de viernes, Peñafiel nos regaló una magnífica velada con una temperatura casi veraniega, inusual para la época; parece mentira que pocos días atrás, los viñedos de esta DO sufrieran una severa helada que ha dado al traste con parte de la cosecha de este 2010; la vid es planta dura, si tan sólo la naturaleza ejerce su inclemente rigor, rápidamente ofrece nuevas oportunidades en forma de brotes nuevos cargados de nuevas ilusiones.

    Decidimos hacer lo que en España mejor se sabe hacer, salir a husmear entre los diversos bares a la caza de ese exquisito manjar que se llama vino. Nuestra "estación de penitencia" comenzó con unos blancos de Rueda francamente amables. Todos estaban dentro del margen de precio asequible pero absolutamente comerciales, nada original. Cambiamos de bar como se cambia de misterio en un rosario, hasta que llegamos a un bar donde empezamos a beber "tempranillos" a la espera de la mano de Dios, pues aunque bebibles, no lograban seducir a los foreros allí presentes. Solamente cuando apareción una botella de Valdebodegas , DO Ribera del Duero con ¿8 meses de barrica? (ya no me acuerdo) encontramos el equilibrio eterno, pues por increíble que fuera -se hacen muchos tempranillos complejos, hermosos y seductores- éste era francamente bueno. Todos coincidimos en nuestra apreciación positiva a este vino. Nos cargamos, creo que "7 botellas de vino, 7" de distinto pelaje. Pero valió la pena. Nos fuimos a la cama para dar descanso a nuestros esforzados huesos con la ilusión puesta en la mañana siguiente.

    En mi hotel, amaneces con el canto del Ruiseñor, y los tímidos rayos de sol acarician con firmeza el rostro del forero, que al poner el primer pie en el suelo empieza a sentir que pisa "Tierra Santa". Corres la cortina para que entre Castilla en su plenitud y te da los buenos días el Castillo de Peñafiel por la ventana, con las Bodegas Protos de rodillas ante semejante barco castellano.

    Desayuno humilde, muy humilde, frente a un grupo de paisanos de unos 75 años que daban buena cuenta de lo que en aquellos pagos se denomina "almuerzo", sí el "AD MORDIUM" de los latinos. Mientras mi señora y yo, previendo la intensidad de lo que nos quedaba por delante nos acoquinábamos dos tímidas tostadas con un café con leche, estos, de Peñafiel, que eran siete, se apretaban platos de boquerones fritos, platos de anchoas, ensaladas de tomate, panceta frita, cordero frito, tostón frito, huevos fritos, pimientos fritos, tortilla de patatas...y durante el tiempo que yo estuve allí presente, pude ver con ojos atónitos que estos "siete magníficos" se habían bebido ¡¡¡cinco litros de vino tinto!!!, sospechosamente de su propia cosecha, ¡a las 10:30 de la mañana! estarían azufrando el viñedo y dirían que siendo la hora del almuerzo, la parada es obligatoria. Y No tendrán ni colesterol, ni ácido úrico, ni hipertensión... En Castilla, los viñedos deben sufrir dos peligros, las heladas y las paradas almorcianas, momento de descuido en que el mildiu y el oídio hacen de las suyas, mientras los paisanos se zampan la cornucopia de bienes de la tierra.

    Un paseo por las tiendas de productos de bodega, compra de absolutamente todo lo que no es fácil encontrar en nuestra tierra y nos fuimos al Hotel a la segunda jornada del Encuentro.

    Salón debidamente iluminado y mesas con blanco mantel para todos, juego de copas limpias y brillantes para catar, botella de agua, cestita de pan, escupideras y carpeta con folios y bolígrafos para tomar nota (es la seña de identidad de Alfredo Maestro, que no falte de nada). Subimos las botellas que estaban enfriándose desde la noche anterior y dimos comienzo al acto.

    Alfredo presentó el acto y al primer ponente, KeScI. KeScI ofreció una charla sobre el pasado, presente y futuro de la web que estuvo francamente interesante. Pudimos comprobar el esfuerzo ímprobo e ilusorio de este hombre por hacer de la WEB un espacio eterno. Se llevó una gran ovación.

    A continuación se leyó una muy emotiva carta escrita por nuestro compañero PADINI que nos sobrecogió por sus intensas palabras cargadas de vida ante su lucha con una enfermedad que le mantiene, de momento, en el dique seco. Dos poemas nos envió, uno sobre el encuentro y la web y otro sobre...mis huevos. Bueno ya lo habéis visto en los videos colgados en este hilo, "Los Huevos de Pizarra", jajajajajajajaja, ingenioso poemita que hizo las delicias de los presentes gracias a mi aventura, felizmente terminada, con la clarificación. Gracias PADINI. Este forero inusual se llevó la segunda gran, enorme y sentida ovación. Desde Peñafiel, entonces, y desde esta carta, le enviamos en nombre de todos una feliz y pronta recuperación.

    Pasamos a la cata y desde el comienzo lamentamos el dinero gastado la noche anterior, cuando teníamos los maleteros de los coches cargados de "tesoros", como lamentaba el gran Corcos. Nos sorprendió una llamada de Txelis para desearnos un feliz Encuentro. Le echamos de menos. Catamos 19 vinos distintos, procedente de varias regiones y denominaciones de origen. Cinco blancos, curiosos y excelentes, dos rosados originales y doce tintos que estimularon los sentidos. Cada forero presentaba su vino, lo servía, se cataba y se compartían impresiones. El denominador común fue la fruta y la acidez. Sorprendieron algunos vinos por su futura larga vida, por el atrevido y original ensamblaje de uvas (¡Albillo y jerez!) , la garnacha de la sierra de Huelva ¡cargada de hinojo!, un rosado de cabernet sauvignon, que era como una piruleta de cerezas, el glicerol del merlot de un servidor que hacía que la fruta madura resultara larga y amable... No había tablones, ni vinos planos, por lo menos de los vinos elaborados por los asistentes, ni sobremaduraciones negativas. La combinación de experiencia e iniciados resultó amena. Nunca pensé que pudiéramos estar hablando de vinos ¡día y medio!, desde la maceración en frío, el respeto a la planta con tratamientos biodinámicos, las levaduras autóctonas, el rechazo al sulfitado de los vinos, el repudio al uso de los chips frente a la amable y paciente barrica, remontados, batonajes, maceraciones... de locura, todo el tiempo hablando de vino. Todos aprendimos cosas nuevas y nos las llevamos a casa para ponerlas en práctica.

    Nos entregamos al "comercio", tras el "bebercio" intenso al que nos sometimos minutos antes. Se dió en los profundos calados de un restaurante típico de Peñafiel (¡madre mía, los tesoros que esconde Peñafiel!) Cayeron, no sé cuantos, corderos churros, delicados como la seda, sabroso como ellos mismos. Para maridar el cordero, Alfredo nos agasajó inmerecidamente con una magnum y un doble magnum de 2004 excelentes. Allí, bajo tierra, brindamos por los ausentes, por los "biberistas" Aqf y Txelis, y por supuesto por PADINI, deseando que para la próxima edición se presentaran más foreros. ¡Qué comida!

    No hubo descanso. Salimos de debajo de tierra como los conejos, casi sin tiempo para comprar la cena y salir pitando hacia Curiel para visitar las bodegas Comenge. El enólogo de la bodega nos ofreció toda su sabiduría en todos los terrenos de su acción, desde el campo a la bodega. Catamos sus vinos, compramos y nos volvimos a Peñafiel para conocer los viñedos de Alfredo, "arcádico" viñedo del que podría hacer aparición el mesmo Dionisos persiguiendo ninfas entre los chopos de las orillas del Duratón, que dulcemente lame las riberas de su viñedo. Allí hablamos de viticultura y de vinos, cómo no, y nos pusimos hartos de panceta, morcillas, lomitos, ensalada, sandía y más vino...ufffffff, estos castellanos... luegos se dice de los andaluces que somos un poco exagerados.

    Finalizó todo con una visita a la bodega de garaje, la auténtica bodega de garaje, perfectamente bien diseñada y ataviada, de Alfredo, nuestro enorme Cicerone. Los inventos de Alfredo para hacer la bodega recordaron a nuestro querido MacGyver del Foro Martin Harris, al que envío un cordial abrazo.

    Todos a su hotel a descansar y a la mañana siguiente emprendimos un emocionado camino de vuelta cargado de experiencias y recuerdos.

    Deseo con la "sucinta" descripción de los hechos con la que acabo de castigaros, lejos de crearos envidia, estimular vuestros ánimos por asistir a la siguiente edición del encuentro, que ya se está forjando.

    Un fuerte abrazo y saludos para todos.

    Pizarra.

    Un saludo a todos. Alfredo Maestro

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