Moscatel Toneles

Vino Moscatel Toneles

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,7
Calidad-precio:
9,1

Bodega: Valdespino (Grupo Estévez)
D.O./Zona: D.O. Jerez y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda
País: España
Tipo de vino: Dulces y Generosos
Graduación (vol): 15,00%
Varietales: Moscatel
Precio aproximado: Más de 100 €
Descripción
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Elaboración: Elaborado con el método de soleras y criaderas típico del Marco de Jerez.

Varietales: Moscatel

Consumo: 2011 - ?

Envejecimiento: Intervalo de consumo recomendable: 2011 - ?.

34 Opiniones de Moscatel Toneles

He entrado en la vieja capilla de algún pueblo seco del Sur de España. Un rayo de luz se filtraba por la ventana, el polvo, suspendido en el aire, dejaba ver apenas el altar mayor de madera policromada, ya descascarillada. Las imágenes, sucias y viejas, el olor a cirio y banco de madera agrietada. Poca luz, suelo de barro cocido recién encerado, el vaivén de la sotana del párroco al moverse hacia la sala capitular. Allí, de un cajón grande de madera añeja, saca un libro, de tapas de cuero raídas por el tiempo, sobadas por el polvo, lo mira y, al pasar las páginas, descubre que hacía años que no lo abría, que casi ya ni lo recordaba…

Te transporta a: la miel de la abuela, la mantelería que jamás se estrenó y huele a la madera que la guarda, los zapatos de tacón y las castañuelas en desuso en su fundita de cuero, el desván a media luz con la casa de muñecas empolvada y gastada…es viejo, huele a polvo, sabe a toffe y caramelo y te persigue las siguientes dos horas…no te deja volver.

Color caoba yodado.
Aroma de muy buena intensidad principalmente y dominándolo casi todo a arrope puro, también se detectan chocolate negro, madera vieja, uvas pasas, toffé, regaliz, café, cacao puro, etc. etc., mucha complejidad y toques de elegancia en su buenísima nariz.
En boca es pastoso y chapapote, solo le salva la INVEROSIMIL ACIDEZ, el paso de boca es largo y llena toda la boca, buenos recuerdos de los aromas de la nariz y otra cosa muy buena el final que es LARGUISIMO y con excepcional persistencia.
Sin duda es un excelente moscatel, pero para mi puro chapapote, ahora eso si con UNA ACIDEZ,que es imposible encuadrar en un vino tan pastoso.
Cuesta sobre los 80-90 € lo cual no hace excelente la RCP.
Me gustan mucho más los moscateles tipo Trilogia de Setubal.

Per a la meva nota de tast 300 a Verema, no podia triar un vi millor que aquest.
Resum de les meves múltiples sensacions en les diverses sessions en que he gaudit de l'ampolla (la data de tast correspon al dia que la vaig obrir):
Color de iode medicinal amb un poder de tintar la copa com cap altra beguda (no només vi) que hagi vist mai. Llàgrima lentíssima i ocre molt marcat.
El nas té una intensitat profundíssima (tastat en copa balón) amb un primer indici que entra punxant fins a la base del cervell. Records de crema catalana, regalèssia, tocinillo de cielo, herbes aromàtiques, coca de llardons. Una profunditat aromàtica increïble. Han passat més de 40 segons i encara queden partícules aromàtiques a les foses nasals que li donen una peristència nasal mai experimentada (per mi).
El pas per boca és d'una untuositat sedosa i que combina acidesa i dolçor a parts iguals. Aquí hi trobo un petit "però", que és la poca integració de l'acidesa i la dolçor. En grans vins dolços naturals una de les coses que més aprecio és la integració de la part dolça i la part àcida del vi, que fa que la dolçor no "empalagui" i la puguis gaudir sense ser pesada. Aquí això falla (una mica només). Tens l'acidesa i la dolçor totes dues potents i presents, però cadascuna pel seu costat... una per aquí i l'altra per allà... M'hauria agradat que anéssin ben unides i aquí no hi acaben d'anar del tot. Sembla com si cadascuna (dolçor i acidesa) es notéssin per separat en les parts de la llengua que tenen la missió d'absorbir-les. Almenys aquesta ha estat la meva impressió en les diferents ocasions que he gaudit aquest vinàs. A part d'això, la textura és immillorable i la persistència és la més gran que he experimentat mai, inesborrable.
Vi col·lossal, amb una personalitat Ú-N-I-C-A.
El millor que he tastat fins avui.

Cada copa de este vino que me sirvo no es más que un regalo del cielo, este vino es perfecto, le comentaba a un gran amigo que es para una copa, pero que indudablemente te puedes tomar una botella en un mano a mano, pero prefiero quedarme con ese gusanillo del "quiero mucho más", esos matices a regaliz me ponen incluso nervioso, esa acidez me hace salivar y cuando me doy cuenta tengo la copa otra vez cogida con la intención de volver a llevármelo a la boca, pero desvío mi mano, me la llevo a nariz y la vuelvo a dejar en la mesa y así sucesivamente, que placer da este vino, es una auténtica maravilla.

Si los franceses tuvieran este vino, sería posiblemente del nivel de los mejores Borgoñas, me refiero al pvp, pero afortunadamente para mí no es así, pero reconocimiento, tendría que tenerlo como el mejor D.R.C.

...De este Néctar de Dioses (y este es la entrega II). Pues que lo descorché el pasado martes, sí, un día cualquiera, me apeteció y me serví una pequeña cantidad en mi copa de generosos (una Riedel creo que overture) como disfruté, el salón se inundó de aroma, bueno mejor dicho, desde la habitación donde estaba hasta el salón, inundó el pasillo y luego el salón, que maravilla, que textura, que esqueleto, y continúo diciendo e insistiré de por vida, lo que más me impresiona es la acidez, como se equilibra con esos más de 500 gramos de azúcar/l que tiene este fenómeno, la copa cuando intentas que lagrimee, no lo hace, se convierte en una piel de serpiente, es como si por donde ha pasado el vino al volcarlo y volver a poner la copa en vertical se quebrara sobre su misma pátina que deja en el vidrio.

En persistencia, mejor ni lo cuento, el cronómetro se me quedaría sin pilas.

Una maravilla, que egoistamente os digo que no lo probéis, así me lo aseguro de por vida.

Para mí el mejor vino que he probado hasta hoy.

Color obsidiana con reflejos caoba.
En nariz es complejo, con notas tostadas, caramelo, azúcar quemado, ciruelas pasas, algarroba, especias, curry.... La verdad, me ha parecido una muy buena nariz pero nada que me haya sorprendido, sobre todo habiendo leído tanto y tan bien de este vino. Así que me he quedado algo mosca...
Pero en boca... ahí me he quedado sin palabras. ¡Qué maravilla! ¡Qué acidez y qué finura en cada sorbo! Con un equilibrio perfecto entre las notas dulces y la acidez, los tostados y la fruta madura pasa, ese largo recorrido. Me ha faltado lamer la copa.

Una verdadera maravilla, una joya enológica.

Hay vinos que superan mi capacidad de descripción.... y sin lugar a dudas este es uno de ellos. Aunque a modo de aproximación.... vestido de color ébano, de aspecto denso y muy oscuro, con ribete yodado. Tiene una nariz bastante intensa, con excelente definición, mucha profundidad, hay notas de azúcar quemado, algo de regaliz de palo, un marcado carácter especiado (con mucho curry), algo de miel, toque de pasas sultanas, algún recuerdo a cieruelas negras secas......
En boca entra muy bien, untuoso, con bastante cuerpo aunque el paso se aligera, amargoso, con excelente acidez, una bellísima trama, muy buena estructura y notable longitud.
Este tesoro del patrimonio enológico nacional. Tomado en botella de 50 cl. Cunde muchísimo, porque en cada sorbo garantiza un pedacito de la historia del vino español....

Un gran vino pero ademas la compañia todavia lo hizo mejor.No tiene nada que ver con los moscateles que hasta ahora conocia.No puedo añadir gran cosa a lo que ya se ha dicho,para disfrutarlo rato y rato

Otra media botella más. Otra vez cerca del cielo. Otra vez a soñar. Otra vez a aplaudir.

No hay vino mejor que este, al menos que haya conocido. Seguiremos indagando.

Nueva media botella de este elixir universal, esta vez compartida con el amigo Javi (kalza) que quedó rendido a los pies de este coloso.

Poco más que añadir. En Toneles todo es superlativo. Su nariz compleja y cambiante, llena de sensaciones y de matices. Su paso por boca escalofriante, largo, amplio, contundente, enorme. Su acidez marcada y maravillosamente integrada. Su final de fuegos artificiales. Su persistencia no de minutos, sino de horas. Su recuerdo imborrable. Su aura mítica.

Me declaro oficialmente adicto a este vino, o mejor dicho, a este patrimonio de la humanidad. Eduardo, queda por ahí algo más?

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