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Con el vino en el ADN II: La saga de los Palacios

El patriarca Don José

José Palacios Remondo nace dentro de una familia con una tradición vitícola en La Rioja de más de 150 años, pero es con la creación de la bodega Palacios Remondo que él funda en 1948 en el término municipal de Alfaro que se inicia una de las sagas vitivinícolas más destacadas e influyentes de nuestro país.

Su hijo Álvaro resume los inicios:

En los años 40 surgen por un lado cooperativas, apoyadas por el Gobierno de Franco, y a la vez familias emprendedoras que compran la uva de los pequeños cosecheros. Mi padre fue uno de ellos y construyó la bodega en el 48. 

Su matrimonio con Doña Carmen Muro, proveniente de una gran estirpe bodeguera, los Muro, fue crucial. Con ella funda la bodega y con ella tiene a 9 hijos que llevaban ya el vino en el ADN, de hecho 7 de ellos nacieron en la propia bodega tal y como cuenta Álvaro:

La uva entraba por la fachada principal, entonces era millón y medio de kilos, y encima estaba la habitación de mis padres, donde mi madre dio a luz a los siete hermanos mayores. 

Logo Bodega Palacios Remondo

Don José Palacios Remondo, fallecido en el año 2000, fue un visionario no sólo a la hora de de buscar la elaboración de vinos de calidad que expresaran lo mejor del carácter de su tierra sino también a la hora de educar a sus nueve hijos, que se formaron en las mejores escuelas de viticultura y enología francesas. 

Pero antes de salir a estudiar al extranjero, los hermanos Palacios conocieron la dureza del trabajo de vender vino pues sin haber cumplido los primeros 10 años de vida, los hermanos Palacios Muro empezaban a trabajar en la tienda:

…Con 8 años empezábamos en la tienda, en la confluencia de las carreteras Madrid-Irún y Barcelona-A Coruña, un lugar estratégico donde paraba mucha gente a comprar vino. Tengo el honor de haber llenado pellejos que la gente se llevaba en el camión. 

 

Los hijos del patriarca

Cuatro de los siete hermanos destacaron especialmente:

  • Antonio Palacios Muro
  • Chelo Palacios Muro
  • Álvaro Palacios Muro
  • Rafael Palacios Muro

Antonio Palacios Muro

Antonio, es el mayor de los nueve vástagos.

Antonio Palacios Muro

Tras finalizar sus estudios en Burdeos vuelve a la bodega familiar en 1970 y es el responsable de la modernización de la bodega, implantando novedosas -entonces- técnicas de elaboración como era en aquel momento la experimentación con el control de la temperatura de fermentación del vino, y adelantándose a otras bodegas riojanas con su visión de la crianza para los vinos blancos y rosados. 

También fue uno de los primeros en experimentar con variedades foráneas en La Rioja, plantando 3 ha. de merlot en 1990 en la finca que compró su padre en 1988, Los Riscos de Bilibio. Lo hizo porque consideró que las características de estos suelos evocaban los suelos amarillentos de Saint-Emilion en Burdeos, donde se cultivan las mejores parcelas de esta variedad francesa. Este fue un proyecto de “cultivo experimental” amparado por el Consejo Regulador D.O.Ca. Rioja.

Ha ocupado puestos de alta responsabilidad como son las presidencias de la Asociación Enólogos de Rioja y de Federación Española de Asociaciones de Enólogos, desde donde ha impulsado el cambio en la figura del enólogo:

…Afortunadamente, la misión del enólogo ha evolucionado desde controlar los vinos en laboratorios con bata blanca, a controlar las uvas con botas de campo y, por último, vender nuestros vinos en catas didácticas con corbata (viajesyvinos.com)

Es padre de Bárbara Palacios Montenegro de quien se hablará en el el capítulo de los nietos del patriarca.

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Chelo Palacios Muro

Chelo Palacios Muro

Chelo es la única de las hijas del matrimonio José Palacios Remondo y Carmen Muro en formarse en enología y viticultura fuera de nuestras fronteras. Tras titularse en Francia vuelve a la bodega familiar donde ha asumido diferentes responsabilidades tanto técnicas como de gestión.

Cuando Don José Palacios Remondo fallece en el año 2000 se hace cargo de la dirección de la empresa junto con su hermano Álvaro que regresa del Priorat para dar un nuevo impulso a la bodega. 

Chelo nunca ha querido el protagonismo y ha huido de los focos manteniéndose en un discreto segundo plano a la sombra de sus hermanos más mediáticos pero ha jugado un papel fundamental para mantener vivo el patrimonio y la herencia familiar.

Es la madre de Ricardo J. Palacios de quien se hablará en el el capítulo de los nietos del patriarca.

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Álvaro Palacios Muro

¡Qué difícil es hablar de Álvaro sin resultar repetitiva! Álvaro El Mediático, Álvaro El Visionario, Álvaro El Místico... Incluso Álvaro: La estrella del rock and roll del vino.

Álvaro, inquieto y curioso por naturaleza, encontró de niño en la bodega familiar su parque de atracciones particular, un universo de juegos en el que quizás sin darse cuenta, comenzaba a aprender lo que sería su futuro.

Su padre los puso a trabajar en la bodega desde niños, y no sólo de vacaciones sino también a diario después del colegio. Esto no hizo que renegara de este mundo sino todo lo contrario, él y sus hermanos jugaban al eco mientras fregaban depósitos y se maravillaban con el brillo mágico que el tartárico dejaba pegado a las paredes. Tuvo que llenar pellejos y garrafones:

...He pasado por todos los oficios del mundo del vino. 

Álvaro Palacios Muro

Luego vino Burdeos en cuya universidad avanzó en su formación y gracias a René Barbier consiguió un puesto para hacer prácticas en la emblemática bodega Petrus, casi nada. Posteriormente quiso conocer bien el negocio del comercio del vino y para ello viajó a Londres y a EE.UU. Y en este último país pasó unos meses en Napa Valley, una de las zonas vitivinícolas norteamericanas de mayor prestigio, donde estudio su manera de entender la viticultura y la elaboración.

Vuelve a Rioja donde pasa dos años trabajando en el entorno familiar pero la idea del Gran Vino le ronda en la cabeza y no le permite descansar, ese gran vino que recuerde, emule e incluso supere los grand crus de Burdeos y Borgoñas de los que se había enamorado. Finalmente decide independizarse del negocio familiar para ir en su busca, una búsqueda que él mismo define como algo cercano al sacerdocio.

Justo en ese momento crucial de su vida aparece de nuevo René Barbier y desde el Priorato lo llama “Vente para acá”. Y él va, sin un duro (todavía no existían los euros). Vende su moto y compra una viña, Finca Dofí, pero las 600 botellas que produce el primer año no le dan para vivir. Como el único mundo laboral que conoce es el vino y no puede dedicarse a vender vino en competencia con su familia, se decide a vender barricas por toda España durante la semana y los fines de semana vuelve al Priorat a cuidar su viña Finca Dofí.

En 1992 se planta, decide abandonar las barricas y emprender negocio propio en el Priorat con un vino de coupage o ensamblaje, Les Terrases. En 1993 conoce la viña de L’Ermita y consigue que se la vendan. En un año embotella la primera añada y la pone en el mercado a 16.000 Pta. ¡casi 100€!!!!! Y nace la leyenda.

Más tarde vendría el Bierzo pero ese capítulo se lo dejo a la siguiente generación vía su sobrino Ricardo J. Palacios.

A la muerte de su padre en el año 2000, regresa a Rioja para involucrarse en la dirección de la bodega familiar, mano a mano con su hermana Chelo.

Esta vida de pasión o quizás esta pasión de vida, bien puede resumirse en una frase suya:

...Yo quería ser torero.

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Rafael Palacios Muro

Rafa es el más joven de los 9 hermanos por lo que no nació en el propio edificio de la bodega pero eso no tuvo ninguna repercusión para él pues allí dio sus primeros pasos y aprendió trabajando, y trabajó jugando como sus 8 hermanos mayores.

Al igual que varios de ellos, tras concluir su aprendizaje en la bodega familiar viaja a Francia y cursa estudios de viticultura y enología en la Universidad de Burdeos, estudios que complementa, siguiendo los pasos de Álvaro, con prácticas en Petrus. Enamorado de la uva riesling y de los magníficos vinos que produce en Alsacia y Alemania, viaja a Australia donde profundiza sus conocimientos de elaboración de vinos blancos.

Rafael Palacios recogiendo el Premio VeremaEn 1994 regresa a La Rioja y consigue que en sólo dos años su padre le nombre Director Técnico. Con paciencia y persuasión consigue convencerle para que le permita elaborar su primer vino blanco: Plácet. Plácet se convierte en un punto de inflexión en la historia del vino blanco en Rioja, consiguiendo el favor tanto del público consumidor como de la crítica especializada. 

Ya entonces sueña con elaborar un vino blanco fino y elegante que estuviera a la altura de los grandes Rieslings y Borgoñas. Persiguiendo su sueño comienza a explorar viñedos y cae rendido ante el potencial de una zona en aquella época desconocida: Valdeorras. En el año 2004 adquiere unos viejos viñedos de godello en subzona del Valle del Bibei y comienza su aventura particular en solitario.

Su primer vino, As Sortes 2004, supone una revolución en el mundo del vino, un vino blanco refinado y con vocación de guarda, un vino puramente de terruño porque como el propio Rafa ha contado:

… Cuando me trasladé a Valdeorras y descubrí esta viña, me convertí en viticultor.

Pero su Gran Vino Blanco no había llegado todavía. No es hasta que descubre una pequeña parcela de viñedo muy viejo en la localidad de Santa Cruz do Bolo que es consciente de que de ahí saldría el vino blanco con el que durante años y años había soñado. Este vino se convirtió en una realidad en el año 2009: Sorte O Soro.  El gran vino blanco en el que vuelca su madurez como viticultor y su refinamiento como elaborador, el gran vino blanco que le coloca en el primer puesto del podium nacional y con clara vocación de reconocimiento internacional.

 

Los nietos del patriarca

De los muchos nietos del patriarca únicamente dos han elegido el camino del vino, y ambos han destacado por su marcada personalidad, por su búsqueda de algo diferente. Para conseguirlo uno de ellos viajó fuera de su tierra natal, la otra decidió encarar La Rioja de una manera distinta.

Hablamos de:

  • Bárbara Palacios Montenegro
  • Ricardo Pérez Palacios

Empezaremos por quien escogió quedarse en La Rioja:

Bárbara Palacios Montenegro

Bárbara Palacios es hija de Antonio Palacios Muro y por sus venas corre la misma pasión que ya atrapara a su padre, tíos y abuelos. Ella misma afirma que:

Mi vida dio un giro de 180 grados cuando decidí dedicarme a la viticultura y la enología. 

Bárbara Palacios MontenegroTambién comparte con ellos la inquietud por buscar el Gran Vino que hiciera viajar a su padre y sus tíos por el mundo. Empezó obteniendo un BTA (Técnico Superior Agrícola) en el Liceo Agrícola de Blanquefort (Burdeos) y completó su formación haciendo prácticas en bodegas de gran prestigio en Medoc como son Château Margaux y Château Pichon Longueville Baron. Desde Francia cruza el Atlántico y de allí al Pacífico, empapándose de conocimiento práctico en la bodega de Robert Mondave en Oakville (Napa Valley, EE.UU.) Su curiosidad y ansias de aprender también la llevan hasta Sudáfrica y Australia (Cascabel Winery, McLaren Valley). Tras obtener este importante bagaje práctico vuelve a Burdeos y en su universidad obtiene el DUAD (Diploma Universitario de Aptitutd de la Degustación. También finalizó con éxito estudios de Enología.

Después de trabajar en bodegas de Pomerol (Francia), Toscana (Italia), Marlborough (Nueva Zelanda), Chile y Argentina, decide regresar a casa para hacer realidad su sueño, consistente en volcar todas esta experiencia en un proyecto propio: Barbarot.

El proyecto Barbarot comienza su gestación en el 2005 año en el que Barbara empieza a elabora vino con las uvas procedentes de un viñedo muy especial Los Riscos de Bilibio en Haro (ver Antonio Palacios Muro en este mismo artículo). Esta viña fue plantada por su padre Antonio Palacios Muro con las variedades tempranillo y merlot. ¿Y por qué merlot? Porque los suelos de Los Riscos le recordaban a los suelos amarillentos de la emblemática zona de Saint-Emilion en Burdeos, posiblemente donde se encuentren las mejores parcelas de esta variedad en el mundo. Esta plantación formó parte de un cultivo experimental que contó con el amparo del Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja.

Partiendo de esta base, Bárbara ha creado un vino con una gran personalidad, fruto de la combinación de estas cepas de tempranillo y merlot plantadas por su padre, en el que esta última variedad experimental aporta suavidad, redondez y complejidad aromática.

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Ricardo Pérez Palacios

HIjo de Chelo Palacios y conocido en su entorno más íntimo como Titín, al igual que sus tíos y prima, Ricardo P. Palacios, se forma e inicia su carrera laboral en el extranjero: Francia, Chile y EE.UU.

Ricardo Pérez Palacios

Tras completar estudios y prácticas regresa a la bodega familiar pero ya ha germinado en él la idea de hacer algo más pequeño. En Francia había entrado en contacto con diversas escuelas de la agricultura ecológica, como la biodinámica, y quería hacer algo con esa base: 

...En el año 98, en un viaje a Galicia con unos amigos, paramos por El Bierzo, era una zona que yo ya conocía por reportajes leídos en revistas especializadas en vino.

A partir de entonces pasa allí los fines de semana recorriendo viñedos, así fue como conoció la localidad de  Corullón y se puso en contacto con viticultores. El proyecto empezaba a tomar forma:

Al año siguiente hablé con mi tío Álvaro de esta comarca, resultó que él ya la conocía porque había estado vendiendo barricas en esta zona para financiarse. Me dijo que teníamos que probar… y nos vinimos.

Cuando la aventura empieza a andar deciden hacer un homenaje al padre y abuelo nombrando la bodega Descendientes de J. Palacios. En muy pocos años sus vinos se han hecho famosos, tanto en España como en el extranjero: Los Pétalos, Corullón, San Martín, Moncerbal, Las Lamas o el exlusivo La Faraona.

Pero nada de esto se le ha subido a la cabeza a Ricardo, para él la comunión con la naturaleza, respetándola y escuchándola, es algo fundamental y se lamenta de la falta de interés de las nuevas generaciones:

...Cuando llegamos aquí, estaba terminándose esa generación de abuelos que mantenían todavía vivo el mundo rural, eran los últimos coletazos. No hay relevo generacional. 

Con la intención de promocionar el entorno rural y hacer que los jóvenes se interesen por él, Ricardo funda en 2009 la Granja Escuela Cando que pretende mostrara la realidad del mundo agrícola actual. Unos años más tarde, en el 2011, pone en marcha el Ateneo Rural de Corullón, foro abierto en el que se buscan soluciones a los problemas rurales actuales a través de debates, charlas y otras formas de participación. 

Epílogo

Espero que hayáis disfrutado con esta última entrega de Con el Vino en el ADN, yo lo he hecho y mucho rastreando la web para obtener información sobre esta indispensable e incansable familia del vino.

El siguiente capítulo ya se ha empezado a gestar...

Álvaro Palacios y Mara Funes

Fuentes de documentación e imágenes: expansion.com, origenonline.es, viajesyvinos.com, barbarot-wines.com, tedexponferrada.com


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