Cata histórica de vinos blancos de Rioja
La D.O. Ca. Rioja ha respondido con éxito al reto de renovar sus vinos blancos con una oferta de valor capaz de satisfacer las demandas actuales de los consumidores, reto que planteó hace diez años el Plan Estratégico de Rioja 2005-2020 como uno de los principales ejes de actuación para el futuro.
La incorporación de nuevas variedades blancas (a partir del año 2008 se incorporan al Reglamento tres variedades blancas autóctonas: maturana blanca, tempranillo blanco y turruntés, así como tres variedades internacionales: chardonnay, sauvignon blanc y verdejo), a las tradicionales (viura, garnacha blanca y malvasía), ha permitido a Rioja irrumpir con fuerza en el mercado de vinos blancos con una atractiva gama que constituye, en opinión de algunos prescriptores, la revolución enológica más importante que se ha producido en España en estos comienzos del Siglo XXI. Los nuevos blancos de Rioja son, por tanto, la expresión del gran potencial innovador de una Denominación que siempre se ha mantenido a la vanguardia de los vinos españoles.
Rioja es capaz de ofrecer una gama tremendamente atractiva, no solo en vinos más desenfadados, sino en otros dotados de mayor complejidad, volumen y estructura, con gran capacidad para una larga evolución en botella, como los que actualmente ofrece la variedad viura, cuyas plantaciones tienen una edad media superior a cuarenta años.
Con el ánimo de evaluar el estado actual de estos vinos blancos, el Consejo Regulador de la DOCa Rioja organizó a principios del mes de junio una cata de vinos blancos de Rioja, respetando todas las normas habituales en los Concursos de vinos reglados, en el que participaron una treintena de los más importantes y reconocidos profesionales de la comunicación y prescriptores del mundo del vino en España.
Aunque no resulta fácil establecer una tipología de los vinos blancos de Rioja, dada la amplia gama que encontramos desde los blancos jóvenes afrutados hasta los más complejos con crianza en barrica, el Consejo planteó para esta cata un modelo de clasificación ateniéndose exclusivamente a su composición varietal y envejecimiento:
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Blancos jóvenes, frescos y afrutados.
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Blancos de variedades autóctonas (monovarietales o complementarias).
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Blancos de variedades internacionales (complementarias).
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Blancos fermentados en barrica.
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Blancos criados en barrica con largo envejecimiento. Los clásicos de Rioja.
En la información proporcionada por el Consejo se decía que por lo que se refiere a la elaboración de vinos monovarietales es preciso tener en cuenta que en el caso de las variedades blancas internacionales chardonnay, sauvignon blanc y verdejo no podrán ser predominantes en el producto final, de tal manera que en el etiquetado del vino, si se indicasen las variedades, deberá figurar siempre en primer lugar una variedad blanca tradicional de Rioja (viura, garnacha blanca o malvasía de Rioja) o una variedad minoritaria de Rioja (maturana blanca, tempranillo blanco o turruntés). Como ejemplo de vinos singulares difíciles de encajar en esta clasificación encontramos los blancos semidulces, un tipo de vinos que tuvieron un gran éxito comercial durante los años cincuenta y sesenta, en que se les consideraba los vinos favoritos de las mujeres.
Respecto a la crianza en barrica, sin duda lo que más ha distinguido tradicionalmente a los vinos blancos de Rioja ha sido su singularidad como vinos de largo envejecimiento, una característica que muy pocas regiones vinícolas del mundo pueden exhibir. La variedad viura, que representa sin duda el 'ADN' del vino blanco de Rioja, alcanza en esta Denominación unas cualidades excepcionales para el envejecimiento en barrica de roble. Resulta sorprendente la vitalidad que presentan vinos blancos de añadas muy antiguas cuando se descorchan en algunas de las catas realizadas por las bodegas centenarias. Las características enológicas de algunas de las nuevas variedades autorizadas, como la tempranillo blanco, maturana y chardonnay, contribuirán a reforzar aún más las posibilidades de crianza en barrica y largo envejecimiento de los nuevos blancos de Rioja.
La cata se organizó entre dos paneles de catadores y con dos sesiones diarias de cata con un total de 20-22 vinos por sesión y panel, por lo que en dos días de cata se evaluaron hasta 171 muestras de muy diferentes bodegas que habían aceptado participar en dicha cata.
A continuación se detallan los 5 vinos de cada una de las 5 categorías que obtuvieron una mayor valoración en cada una de ellas y que serán los “embajadores” del vino blanco de la D.O.Ca. Rioja, tanto en acciones de promoción nacional, como en el exterior:




