Masdevinos

Gotas de Historia: un paseo por Rioja en el Siglo XIX (2ª parte)

1897. El cerco se estrecha alrededor de los viñedos riojanos. La filoxera ataca los viñedos navarros. 

(Viene de la primera parte)

 

II PARTE

 

Hoja de vid afectada de filoxeraEn 1899 ocurre lo que tarde o temprano tenía que llegar. Un viticultor de la localidad de Sajazarra, cercana a Haro, detecta por primera vez en Rioja la presencia de la filoxera. El 12 de junio una comisión confirma la presencia de esta plaga. A pesar de que para entonces parecía obvio que la mejor forma de combatirla (tal vez la única) era injertar las variedades locales sobre raíz salvaje americana (de hecho de esta forma el extenso viñedo francés iba recuperándose) muchos de los viticultores riojanos se deciden por no seguir el buen ejemplo y se lanzan a buscar remedios casi milagrosos, a pesar que desde la estación enológica de Haro se les aconseja que sigan el remedio ya contrastado y se les proporcionan plantas americanas de viveros propios.

 

Empiezan a surgir entonces los problemas que en época de abundancia pocos fueron capaces de ver. Por un lado, el viñedo francés casi totalmente recuperado, abastece ya los mercados locales por lo que los vinos españoles ya no son necesarios. Además el gobierno francés sube los aranceles de aduana para que los todavía más baratos vinos españoles no hagan la competencia a sus caldos. Las ventas bajan alarmantemente.

Por otro lado, como ocurrió muchos años antes, durante la época de las “vacas gordas” se había plantado viñedos en todas partes. Algunas zonas buenas y otras no. Tanto daba. Se primaba sólo la producción al margen de la calidad. Pero al cerrarse el mercado francés había tal excedente de vino que el precio de la uva y del propio vino cae por los suelos. Tan sólo los que han apostado por los nuevos vinos de crianza parecen tener cierto mercado, pero su consumo, a tenor de su precio, dista mucho de ser popular, máxime en la situación económica que se encuentra España, por aquella época un país básicamente dependiente de la agricultura.

La Filoxera se va extendiendo y sobre todo los pequeños viticultores, los más desprotegidos, esperan un milagro: que la plaga no afecte a sus viñedos o que alguien encuentre, como había sucedido anteriormente con el Oidium y el Mildiu, un remedio eficaz y barato para no tener que arrancar sus cepas. Entre 1904 y 1907 toda la provincia está infectada por la filoxera.

Como siempre, en épocas de incertidumbre, aparece gente que se aprovecha de la incultura y de los aprietos de la gente que lo está pasando mal. Corre el año 1903 y en La Rioja, sobre todo Centro, Alta y Alavesa, la filoxera está devastando los campos. Es la ruina. Entonces surge un personaje llamado Guillermo Varela que se presenta ante los viticultores locales asegurando conocer el remedio contra la nueva plaga sin tener que arrancar las viejas cepas. Sesenta y nueve pueblos acogen con entusiasmo al “salvador” de sus viñedos y prueban el remedio, que consiste en 81 litros de agua, 12,5 kilos de cal viva, 1 kilo de sulfato de cobre, 28 gramos de tabaco picado del más fuerte que se pudiera encontrar y… 16 litros de orina de hombre. Obviamente los viñedos que fueron tratados con la “Fórmula Varela” desaparecieron por culpa de la filoxera, ya muy extendida por toda la comunidad.

Otro remedio infructuoso que se prueba es el del logroñés residente en Chile, José Ortuño, quien afirma que se puede combatir la plaga con petróleo.

Acercándose al fin de la primera década del siglo XX la filoxera había arrasado en Rioja más de treinta y seis mil hectáreas de viñedo.

Pocos años antes,  Don Cosme Palacio había fundado en Laguardia una sociedad destinada a la promoción del vino. Cuando finalmente la filoxera llega a los viñedos riojanos, junto a su bodeguero Domingo de Garramiola y Arbe alquila a la orilla del Duero, en la provincia de Valladolid, una finca que iba a destinar a la producción de vinos. Cuando los franceses dejan de comprar vino español Don Cosme abandona la finca y se queda con ella Domingo. La bodega que surge entonces lleva el nombre de Vega Sicilia.

Recién estrenado el siglo XX la mayor parte de los franceses que llegaron a Rioja para aprovechar el momento álgido que vivió la zona durante la peor época de la filoxera en el país vecino, vuelven a su país. Dejan sus participaciones en viñas y bodegas a precios bajos lo que aprovechan bodegueros locales y colones españoles con dinero que regresan a la madre patria después de la pérdida de Cuba y Filipinas.

Mientras en La Rioja se sigue luchando con más o menos fortuna contra la filoxera. A pesar de los intentos del director de la Estación Enológica de Haro, Victor Manso de Zúñiga, porque los viticultores entren en razón y empiecen a replantar injertando en la raíz americana las variedades locales, tempranillo, graciano y mazuelo, en muchos sectores no tiene demasiado éxito. Se viven situaciones inverosímiles, como la manifestación popular que se vivió en Cuzcurrita donde se coreaban consignas del tipo “¡Abajo la vid americana!”. Se llegan a producir agresiones de grupos de pequeños agricultores a los propietarios que impulsaban la plantación de injertos sobre pié americano.

Además, muchos pueblos que sí piden ayuda se encuentran con las trabas que surgen desde dentro de la misma Comisión Provincial de Defensa contra la Filoxera, ya que muchas  de las localidades más afectadas por la enfermedad son precisamente las que no han aportado dinero al fondo previsor en su momento, por lo que los pueblos que sí han tributado sus correspondientes cuotas se niegan a que se inviertan sus fondos en las localidades que no han contribuido.

Para 1909 la mayor parte de los pequeños agricultores que en los años de bonanza se habían lanzado al monocultivo de la vid están arruinados. Los jornaleros del campo se quedan sin trabajo y mucha gente se ve obligada a marchar a la tierra desde la que partió en su día el gusano que les ha arruinado: América.

Tan sólo las grandes bodegas sobreviven y como suele suceder en momentos de crisis, aprovechan la oportunidad para hacerse aún más grandes y adquirir terrenos. Los bodegueros más pudientes, como el Marqués de Riscal o el propio Luciano Murrieta, incluso antes que la filoxera apareciera en La Rioja, habían podido ver en Francia como la plaga arrasaba, sin que se pudiera hacer nada, con miles de hectáreas de viñedo. Años después tuvieron la oportunidad de observar cómo esos mismos viñedos que habían quedado destruidos por el gusano se habían convertido en nuevos y pujantes viñedos jóvenes. Tomaron buena nota y poco a poco fueron replantando sus viñas, a sabiendas de que tarde o temprano el nuevo mal llegaría a sus tierras, como ya había pasado antes con el Oidium o el mildiu.

Ya en 1904 las Bodegas Franco Españolas ofertaban plantas  injertadas en pie americano a doscientas pesetas el millar si se trataba de variedades autóctonas, y a doscientas cincuenta pesetas si se trataba de variedades francesas.

El proceso de replantado de las viñas no era excesivamente caro, pero obviamente no todos se lo podían permitir. Además, claro está, los primeros años no se obtenía ninguna cosecha. Para desfondar la tierra se necesitaban “malacates”, una especie de cabrestante muy utilizado en minería. La Diputación de Álava compró varias unidades para dejarlos a todos los que quisieran plantar los nuevos injertos. Los viveros ya preparaban diferentes portainjertos, pudiendo elegir el más indicado para las diferentes variedades, suelos o  clima.

Para tratar de ayudar a los agricultores menos pudientes, la Diputación funda en 1910 la caja Vitícola, que otorga préstamos bajo buenas condiciones . Un poco tarde ya que unos veinte mil riojanos habían emigrado para entonces, pero mejor eso que nunca. Poco a poco, en un proceso largo y lento, se va generalizando la replantación con vid injertada por toda la comunidad.

Luciano Murrieta

En 1911 muere Luciano Murrieta y García-Lemoine, Marqués de Murrieta, con 89 años de edad. Al igual que años atrás, Manuel Quintano, un adelantado a su tiempo. Un hombre sencillo a pesar de su título de Marqués, que siempre estuvo abierto a explicar a quien quisiera escucharle, cómo hacer grandes vinos de crianza. Respetado por todos los bodegueros de la época y por los pequeños agricultores a los que hasta en los peores momentos mantuvo en su trabajo. Soltero y sin hijos, hereda parte de la herencia (una gran parte la destinó a los más pobres de Logroño) y el marquesado un sobrino segundo, José Manuel Olivares Bruguera. La familia Olivares que no conocía el trabajo de la bodega la mantuvo bajo su propiedad hasta el reciente 1983, cuando se la venden al conde de Creixell quien con oportunas inversiones relanzó la bodega.

 

 

A partir de aquí la historia de la bodega y en general, de los vinos de Rioja, es bien conocida por todos… y si no, ya habrá tiempo para que hablemos de ella...

 

 

Otras fechas de interés

1902: se promulga una Real Orden que determina el “origen” para los vinos de Rioja.

1926: se crea la Denominación de origen Rioja.

1991: se otorga el carácter de “Calificada” a la DO Rioja (a partir de aquí D.O.Ca. Rioja).

2007: Se autorizan nueve variedades de uva además de las siete que estaban autorizadas desde 1926.

 

 

Algunos datos de la D.O.Ca. Rioja

Abarca viñedos cultivados en las comunidades de La Rioja y parte de Navarra, Álava y Burgos.

Se suele dividir en tres subregiones: Rioja Alta, Baja y Alavesa.

Tiene una superficie de viñedo de 63.215,96 ha (datos de 2009).

Produce al año unos 277,56 millones de litros (datos de 2009).

Tiene inscritas 609 bodegas (datos de 2009).

Las variedades tintas permitidas son: tempanillo, garnacha, mazuelo, graciano y desde 2007 están autorizadas la Maturana tinta, Maturana parda y monastel.

Las variedades blancas permitidas son: viura, malvasía, garnacha blanca y como autorizadas desde 2007 la Maturana blanca, tempranillo blanco, turruntés, chardonnay, sauvignon blanc y verdejo.

Además se permite la incorporación de variedades experimentales siempre y cuando no sea la variedad predominante y no se indique expresamente en la etiqueta. La más comúnmente utilizada es la cabernet sauvignon (Dalmau, barón de Chirel, etc) pero también son variedades experimentales la merlot o la syrah en tintas y la viognier, roussane, marsanne y moscatel (Remelluri blanco).

 

Agradecimientos: nuevamente no puedo dejar de agradecer a Alfonso Soto toda la información que ha ido recopilando y que tan amablemente comparte con todo aquel que tiene interés en seguir aprendiendo sobre vino y sobre Historia, y como no, a todos vosotros que habéis seguido hasta aquí estos capítulos. Muchas gracias a todos.

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  1. #1

    Garnatxito

    Muy interesante lectura, casi me muero de risa con lo de las "manis" bajo el lema "Abajo la vid Americana"... lo que son las cosas, o mas bien eran, para bien claro esta.

    Un saludo.

  2. #2

    Goxo Goxo

    Gracias de nuevo por toda esta información.
    Un saludo

  3. #3

    Riaul

    en respuesta a Garnatxito
    Ver mensaje de Garnatxito

    Antes todo lo que venía de fuera nos parecía malo y ahora todo lo de fuera nos parece mejor. Dnd el término medio suelen funcionar las cosas.

  4. #4

    Riaul

    en respuesta a Goxo Goxo
    Ver mensaje de Goxo Goxo

    A ti por leerlo ;-)

  5. #5

    Jamf

    Muchas gracias Raul por la cantidad de información.
    Una pregunta, te gusta compilar información para después escribir?

    Un saludo

  6. #6

    Riaul

    en respuesta a Jamf
    Ver mensaje de Jamf

    Me gusta, me gusta mucho "hilar" historias... Pero hay que tener mucho tiempo y yo cada vez tengo menos. Gracias a ti por "leerme" :-)

  7. #7

    Jamf

    en respuesta a Riaul
    Ver mensaje de Riaul

    Hola:
    La verdad es que está genial, busca más historias de la historia, es una gozada leerlas.

    Un saludo

  8. #8

    Cachina

    Como siempre, Raúl, da gusto leerte. Espero que no sea el último.
    Saludos.

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