Marevinum

Me gusta la nueva parkerización de los vinos españoles

me gusta la nueva parkerizacion de los vinos españoles


¿Vuelven las aguas a su cauce? Los gurús imprimen un giro a la tendencia.

 

                Soplan nuevos vientos para la viticultura española. Al parecer el huracán Parker ha amainado o más bien ha cambiado de dirección y se le está inyectando algo de lógica y cordura al concepto del vino, visto como elemento de expresión de un territorio y una idiosincrasia concreta y localizada.
               
               Me alegra ver como los buscadores de puntos vuelven la vista atrás en el tiempo y recuperan esos viejos conceptos que un día hicieron grandes a los vinos de su zona. Hoy se fomenta la presencia y por ende la inclusión en sus vinos de variedades autóctonas, mientras se rebaja en parte la graduación alcohólica y se les libera de esa sobrecarga extractiva y tánica que llegaba a convertirlos en verdaderos polvorines, tan sólo comprensibles para ciertos entendidos que fuesen capaces de desactivarlos sin que les estallasen en plena boca. Esto último se perdona, porque para gustos están los colores, pero lo imperdonable ha sido la estandarización mundial del vino con el consiguiente abandono de ciertas variedades y estilos vinícolas que serán difícilmente recuperables.
             
              Desde aquí me adhiero al cambio de tendencia y agradezco la labor de aquellos viticultores que han mantenido sus creencias y sus vinos bien apegados a su tierra y los han protegido de vientos y gurús, aún a costa de sufrir verdaderos varapalos en ciertas guías un año sí y otro también. Es admirable como calladamente han mimado y salvaguardado las castas de sus abuelos, a veces de forma verdaderamente quijotesca. Tras innovar, invertir e investigar (I+I+I), han llegado a la conclusión de que el terruño y sus raíces culturales pueden más que las modas pasajeras, pero sin llegar a caer en las posturas radicales y ultra ortodoxas de otros, que a mi parecer se han pasado de frenada. Como casi siempre en el medio está la virtud y quien haya sabido sacar ciertas conclusiones positivas de la pasada época y sepa reconducirlas al “nuevo” concepto vinícola, tendrá un buen futuro en estos tiempos inciertos.


                Sirvan de paso estas líneas como homenaje y reconocimiento a la abnegada labor de personas como Toni Sarrió, Pepe Mendoza, Pablo Calatayud o Rafa Bernabé,  haciéndolo también extensivo a todos aquellos que al igual que éstos, consiguen emocionarme cuando pongo una obra suya en mis labios. 

  1. #2

    Pacog

    Totalmente de acuerdo.

    un saludo

  2. #3

    Martinawines

    Totalmente de acuerdo! Pero sobre todo honra a quienes han apostado por lo autóctono y por el patrimonio que han heredado ( o no) de forma honesta, sin entrar en el juego de las estrategias de marketing, simplemente porque con solo hablar con algunos de estos elaboradores te das cuenta cuando este amor viene del alma y no es una "impostura" asociada a un intento por aumentar ventas!
    buen artículo!

  3. #4

    Javier Lasa

    Comparto totalmente tu parecer sobre el cambio de rumbo del nuevo equipo de Robert Parker, que para mi entender era necesario, tanto en el cambio de la persona que le estaba representando por la mala imagen que estaba dando y la consecuente bajada de credibilidad hacia sus puntuaciones, como de la filosofía que le estaban dando a sus valoraciones. En estos momentos y con el nuevo enfoque ganamos todos, los consumidores por un lado con unos parámetros de cata más globales y cercanos y las bodegas, ya que muchas de ellas estaban olvidándose de la tradición y del buen hacer heredado y se centraban en hacer vinos para puntuar... excesivamente fuera de lugar. Creo que experimentar y la búsqueda de la excelencia es importante, pero sin perder el norte ni la impronta de la tradición en todos los sentidos, a marcar a los vinos en su elaboración.
    Salu2

  4. #5

    Latrufa

    Totalmente de acuerdo, pero podrías aclararme que quieres decir con "posturas radicales y ultra ortodoxas" de otros.
    Un saludo.

  5. #6

    Marevinum

    en respuesta a Latrufa
    Ver mensaje de Latrufa

    Hola Latrufa. El vino para muchos de nosotros pasa de ser una afición a una pasión, otros llegan más allá y lo convierten en una religión, y los "otros" a los que me refiero, lo elevan a niveles sectarios donde su presunta tipicidad, terroir y técnicas chamánicas les llevan a elaborar unos vinos que se salen de madre, no se parecen para nada a los vinos de sus abuelos, y se los beben entre cuatro porque no dá para más. En el término medio creo que está la virtud, como en casi todos los aspectos de la vida. A esto me refería con las "posturas radicales y ultraortodoxas" a la hora de hacer vino. Nombres no doy porque no vienen a cuento, pero todos tenemos en mente unos cuantos.

  6. #7

    Latrufa

    en respuesta a Marevinum
    Ver mensaje de Marevinum

    Muchas gracias por la aclaración, un ejemplo hubiera sido ya de excelente, pero no te voy a poner en esa tesitura je je.
    Gracias.

Herramientas del blog


Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar