Paydos 2008
Vino Paydos 2008
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Tinto
Crianza:
Con crianza
Graduación (vol):
15,00%
Varietales:
100 % Tinta de Toro
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 30 a 49,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
9.06
/
95
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
7,2
Opiniones de Paydos
OPINIONES
9

No describo botella ni etiqueta por haberlo hecho anteriormente. Han transcurrido 20 meses de mi última cata. El corcho, de gran calidad, que cierra la botella está perfecto, elástico y sin infiltraciones de vino en el mismo.
A la vista se manifiesta limpio y brillante, de un bonito color rojo picota de capa media alta, con una fina y densa lágrima que se desliza con perezosa aptitud por la copa tintándola muy levemente. Menisco granatoso y con leves e incipientas notas teja.
En nariz, después de llevar la botella abierta dos horas, me encuentro con ricas y sabrosas frutas negras y rojas maduras y en sazón, arándanos, endrinas, cerezas, mayuetas, notas balsámicas, notas de vainillas, ligeros tostados de su crianza, notas de pimienta negra.
En boca, es elegante, sabroso, fino, equilibrado, aterciopelado, elegante y sutil mineralidad, con volumen y con la corpulencia que podemos esperar de un vino de Toro. Presente y viva acidez que te invita a beber, beber y beber, y que le dará algunos años más de vida. Taninos domados. Madera bién integrada, sutil madera de su crianza. El paso de boca es Grande, muy grande y sedoso. Es un vino muy largo. Me da una permanencia de 3,45 minutos de disfrute en la boca.

Color picota, con ribete levemente atejado, de capa media-alta, limpio y brillante. Forma una lágrima fina y densa que tiñe sutilmente la copa.

En nariz resulta muy aromático, sobresale la fruta negra y roja en perfecto equilibrio con los tostados. Notas especiadas, a clavo y pimienta, mentolados y balsámicos. Toques finales a tabaco y cacao.

En boca posee un gran cuerpo, muy carnoso, taninos aterciopelados que acarician el paladar. Correcta acidez con un punto goloso. Postgusto largo, largo. Invita a seguir bebiendo.

Un vino interesante y sumamente elegante, el único pero, es su alta graduación alcohólica, 15 grados, que puede convertirlo en un pequeño peligro, para ello nada mejor que maridarlo con, por ejemplo, una buena paletilla de cordero al horno...

Vino encerrado en botella bordelesa y vestido con una etiqueta elegante de aire moderno y color negro.
A la vista se muestra rojo picota de capa media alta, limpio, brillante, buena lágrima que se desliza con lentitud por la copa. Menisco color cardenalicio e incipientes notas teja.
En nariz encuentro mucha fruta del bosque en sazón, arándanos, endrinas, madera muy bién integrada, notas balsámicas, mineral, tizas, eucalipto, mentol, pimienta negra.
En boca muy elegante, potente, corpulento, carnoso, taninos domándose, madera bién integrada, ahumados, viva y elegante acidez, tiene vida por delante. Gran y elegante paso de boca; te invita a beber. Esto tiene mucho peligro. Me dá una permanencia en boca de 3,45 minutos.

El vino sigue dejando claro que es una verdadera maravilla de Toro, solo indicar que casi un año después, ha perdido una parte (eso si, mínima) de esa potencia aromática y gustativa que tan elegantemente desarrollaba a finales del 2011.
Pero sigue siendo una joya vinicola con mucho de todo y en gran armonía.
Espero con auténtica impaciencia disfrutar el 2009, ya que en unos casos ha sido superior al 2008 y en otros no ha sido asi, siempre refiriéndome a la D.O. de Toro.

Amplio en nariz, confitado; carece de una definición (abundan tostados, maderas, licorizados...), bueno, pero no mucho. Más peso que delicadeza.

Color cereza oscuro con borde granate y toques brillantes.
Aroma de muy buena intensidad a frutos rojos y negros muy maduros y con muy buena extracción y de calidad, balsámicos, vainilla, buenos tostados, pastelería, flores, tabaco y toques mineales, mucha la complejidad y sobre todo la calidad y expresividad frutal, con toques de elegancia.
En boca es sabroso, el paso de boca tiene un largo recorrido con complejidad y muy buena estructura, a su segundo dia se redondea aún nas, vuelven a salir las frutas con toques de elegancia, los taninos vivos, dulces y frutosos, el retronasal excelente con todos los aromas de la extraordinaria nariz, el fina es bastante largo y tiene un excelente persistencia tanto especiada como frutal.
Un gran vino y una excelente RCP.
Muy meritoria la labor de campo y en bodega en este super-buen vino.
La boca es de un excelente Toro, pero la nariz es mucho más sobresaliente, la fruta es más notable y más expresiva, ademas de tener mucha más intensidad.

Aunque ya sabia que era un poco infanticidio, no me pude resistir y cogí el abridor.

En copa rojo picota intenso y profundo, lagrima persistente y capa media-alta.

En nariz al abrirse se muestra elegante con tostados, especias,frutillos, cacao y flores lejanas, una nariz muy peculiar para tratarse de un Toro, mas rebajada.

En boca tiene un ataque opulento, profundo,sabroso, con taninos domados, paso fresco y postgusto de esos que te relames.

Quiero probarlo dentro de un año a ver como va, porque me parece un gran vino.

Si algo ha caracterizado a las Bodegas que han aterrizado en Toro desde otras zonas productivas es un intento por huir de la rusticidad propia de la zona. En esa línea, junto a vinos como los de los Eguren, Mariano Garcia o Vega Sicilia este es un vino con una firme apuesta por la elegancia y con ello, por momentos, cuesta ubicarlo en Toro y no en la Ribera del Duero. Intenso en color y profundo en capa, muestra una nariz bien definida, en la que destacan las notas especiadas, las notas de cacao, la fruta roja en sazón, los suaves tostados y algunos apuntes balsámicos al fondo. En boca tiene buen ataque, con un tanino vivo y algo secante, ligeramente granuloso, sensaciones dulces, bien de acidez, corpulento y estructurado. Es largo y no exento de profundidad.

Conociendo la filosofía de los vinos de Ribera del Duero de la bodega Alonso del Yerro, no podía esperar menos de su nuevo proyecto en Toro en cuanto a la búsqueda de la exquisitez y la excelencia. De este vino Paydos 2008 apenas han salido al mercado 3500 botellas, seleccionadas de uvas de tres pequeñas parcelas entre las 20 Has. de viñedo que poseen en la DO Toro.

A la vista se presenta, como la mayoría de vinos de la zona, con un bonito color rojo picota muy cubierto con ribete violáceo. Sin embargo, en nariz, la elegancia con la que muestra sus multiples matices, que evolucionan con rapidez en el tiempo, no es algo ya tan habitual en los vinos de Toro. Destacan los aromas a finas especias (clavo, pimienta), cacao, caja de cigarros, pequeñas frutas rojas y negras del bosque (casis, arándanos) y notas balsámicas. En boca se muestra poderoso y con buena estructura pero con unos taninos maduros y, a pesar de la graduación, con una buena acidez que le aporta, a pesar de su graduación, una agradable frescura final.

Es un vino perfecto para el maridaje con platos tradicionales de caza, guisos y calderetas de carnes rojas. Es importante servirlo a una temperatura entre los 18º a 20º ya que, por debajo de esa temperatura, al igual que ocurre con otros vinos de la zona, tienden a destacarse los taninos en su sentido más rústico mientras que, muy por encima de esos 20º, puede convertirse en un vino excesivamente cálido.

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