La Barajuela Raya 2015

Vino La Barajuela Raya 2015

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
97
Puntuación Media:
9,5
Calidad-precio:
10,0

Bodega: Luis Pérez
D.O./Zona: V.T. Cádiz
País: España
Tipo de vino: Blanco
Crianza: Con crianza
Graduación (vol): 13,50%
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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4 Opiniones de La Barajuela Raya

Botella bordelesa de cuello levemente curvado y gollete prominente.

Etiquetado de fondo blanco hueso tirando a leve amarillo (a diferencia del Fino La Barajuela cuyo fondo de etiqueta es blanco), cápsula de color negro con inscripción del nombre del vino. En contraetiqueta indica el origen del vino, el pago del que se obtiene, particularidades de la vendimia y que es un "Vino Blanco" (no es un Fino).

Cierre de corcho de buena calidad y media longitud. Poco bañado en vino por el interior. Huele bien.

Tomado, como vino final, con 8 muy buenos amigos el sábado pasado y rematado esta misma noche en una buena copa que sobró.

Sacado de nevera a unos 6-7ºC y servido en copa amplia donde se atemperará a unos 10-14ºC ideales para disfrutarlo en plenitud.

Visual

Anaranjado ámbar oscuro con tonos cobrizos, un pelín denso, limpio en las primeras copas y algo más turbio en la última copa, brillante, de fina lágrima, abundante y de lenta caída por el cáliz de la copa.

Gran visual, muy curiosa para indicar en contraetiqueta "vino blanco". (9,5)

Nariz

De gran intensidad levemente dulzona (con recuerdos a panal de miel), abundantes aromas cítricos de piel de naranja y, especialmente, de piel de pomelo, manzana madura, fruta blanca de hueso madura, lichis, recuerdos sutilmente herbáceos en infusión, balsámicos, tiza, un punto de fósforo, potentes notas de miel de azahar que van y vienen, sutiles toques de pastel de manzana, un punto de tierra húmeda y leves notas de etanal.

Gran nariz, muy compleja, camaleónica, intensa y muy peculiar. Con registros, en conjunto, muy poco (o nada) comunes a otros vinos blancos (por lo que indica la contraetiqueta, "vino blanco"). (9,8)

Boca

Ataque fresco y cítrico, frutalmente maduro (se notan dichos cítricos como el pomelo y la naranja, las notas de albaricoque maduro y manzana) muy seco, con notas ácidas y agrias pero, a la vez, es un vino de discreta acidez pero gran sapidez, notablemente mineral, muy salino, densidad elevada, volumen elevado, buen cuerpo y de magnífica estructura.

El ataque y, sobre todo, el paso por boca es curioso y confunde: por la nariz se esperaba un vino con más azúcar residual pero es muy seco, cítrico, mineral y salino sin ser tampoco un fino, no hay velo ni la salinidad típica de los vinos de crianza biológica (no lo es), pero es largo, muy largo, cremoso, graso y redondo.

El final es larguísimo, con esos cítricos maduros amargosos (pomelo), esa manzana roja y esos albaricoques maduros pero también con toque de amargor, esos toques de infusión herbácea junto con mentolados por doquier en un retrogusto y retronasal salino y mineral espectaculares pero alejados de cualquier vino blanco conocido y también lejos de lo que acostumbran a darnos finos y manzanillas (como vinos de crianza biológica).

La boca es un espectáculo y de lo más peculiar que he bebido en bastante tiempo. (9,7)

Eso sí: no es un vino para todos los públicos, hay que entenderlo y disfrutarlo, no es el blanco que espera la inmensa mayoría de gente cuando pide un vino blanco, tiene registros muy peculiares y excepcionales como vino muy escaso que es (550 botellas en esta añada 2015).

El maridaje de este vino no es trivial y se resume en dos:

- Tomar con quesos curados.

- Disfrutarlo solo como postre (seco) y/o vino de larga sobremesa.

Su PVP rondaba, en su día, los 30-35€. En mi caso, lo conseguí hace poco, de suerte, por 32€.

Dada su peculiaridad, escasez y, sobre todo, la cantidad de registros tan poco convencionales (tanto en nariz como en boca) que tiene, creo que su RCP es, sencillamente, excelente.

En el mercado ya no hay (salvo en ciertos restaurantes), pero su PVP ya es difícil, si se consigue, que baje de 45-50€.

 

  Hay veces que es difícil describir un vino, cuando lo catas piensas que hay algo diferente y curioso y te dejas llevar y disfrutar.           Esta es una de esas veces, puede ser que la predisposición ayude algo, pero al fin y al cabo el disfrute nadie te lo quita.

 Es curioso y original porque esta en medio de todo, no es dulce, no tiene el volátil que suelen tener los jereces, ni tiene una alta graduación alcohólica, pero al final es disfrute y mas disfrute para los sentidos.

 Para horas y horas de conversación, se acabaría el vino antes que la conversación. De los últimos vinos que me han llegado, lastima de las pocas botellas y lo difícil de conseguir. 

Se pueden y se hacen vinos diferentes, o no tan diferentes, porque estos vinos ya se hacían en el siglo XIX. Willy recupera las antiguas formas de elaborar el vino en la zona de Jerez, un vino sin encabezar elaborado con uvas de la finca El Corregidor.

Una verdadera delicia para el paladar y los sentidos.

De un amarillo dorado es intenso en nariz, con toques de citricos, naranja y lichis, en boca tiene notas de manzana y un trago largo que invita a la conversación y a su disfrute. Vino único, muy interesante, intenso y sútil

  • La Raya La Barajuela.

Vinazo y muy escaso!!!

Amarillo ambarino, denso y muy brillante

Intensidad media, notas de caja de cerillas, mieloso, albaricoques, leve volatil que aún le da más profundidad, con mucha personalidad.

boca salina, seca y glicérica, con volátil leve, untuosa, equilibrada, estructurado, potente, y superlargo, quiero más!!!!!!!!!!

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