Vinos para compartir

Regreso a Chateauneuf du Pape.

 La UEC programó el año pasado dos catas a iniciativa de la Federación de Sindicatos de Productores de Chateaunef du Pape, una de ellas marcó una huella indeleble como uno de esos eventos que se recuerdan como un gran impulso en esta afición,  la otra más bien demostró como las modas pueden desdibujar el carácter personal de una región tan peculiar como esta que hoy nos ocupa. ¿Hacia donde se decantará la de hoy?

Llego a la sala de catadores de la UEC, jugándome el tipo por las escaleras, como siempre (qué difícil es encontrar la luz, y qué irregulares son los escalones. Me estoy haciendo viejo…). La sala está casi a tope, hay interés en lo que nos puedan contar.

Comienza Luis Vida a contarnos datos generales de la región, una de las que tiene la denominación de origen más antiguas del mundo, con movimientos reguladores que se inician a finales del XIX, y se consolidan sobre 1930. Nos habla de la importancia del Ródano, de los terrenos aluviales, de los galets, esos cantos rodados que actúan como reguladores de la temperatura, y sobre todo del mistral, el viento que hace posible la existencia de la viña en la zona.

Luis es un hombre entusiasta, que hace que me sienta cómodo en seguida. Buen conocedor de la zona, que no tiene reparos en reconocer si un dato se le escapa. Transmite su amor por el vino, y se nota que disfruta. Va  a tener una tarea ardua controlando los más de veinte asistentes, a los que afectarán los más de quince grados de la mayoría de los vinos.

Comenzamos la cata con cuatro vinos de  la añada de 2009. Vinos que van a estar aún un poco inmaduros, en la zona no te sirven nada que tenga menos de cinco años. Esta añada estuvo muy afectada por el mistral, lo que redujo los problemas de plagas en las vides. Los rendimientos fueron pequeños, y la calidad media de la uva muy buena. Una añada prometedora. 

El primero fue el Clos Saint Michel Rouge. Chateauneuf du Pape 09. (40% garnacha, 30% monastrell, 30% syrah). Muchos de los catadores lo hubiéramos catalogado a ciegas como un maceración carbónica, viene cargado de fruta roja licorosa, con notas especiadas y de monte bajo. Abre con facilidad hacia fruta más fresca, y tonos balsámicos como de lavanda. En boca se muestra fresco, frutal, con una buena acidez, aparecen unos taninos un poco verdes, muestra de que aún le queda algo de recorrido para estar en su momento óptimo. Queda en la boca potente, y cálido. Una muestra de un vino franco, muy frutal, pero con una acidez respetable. Como apunte negativo está algo falto de personalidad y de permanencia, lo califico con un muy bueno minus. No está mal para empezar.

Continuamos el recorrido por las muestras de 2009 con el Clos du Mont-Olivet Rouge. Chateauneuf du Pape 09. (80% garnacha, 10% syrah, 6% monastrell, 4% restante repartido entre cinsault, counoise, vaccarese, muscardin, terret noir y picpoul noir). El productor efectúa la crianza de cada variedad por separado, principalmente en cubas de hormigón, seguida por una segunda crianza en fudres. Los viñedos están repartidos por toda la denominación de origen. En nariz es muy interesante, apareciendo en principio algunas notas de canela y fruta roja confitada, con matices de monte bajo, muy limpio. Lo que más me gusta es su mineralidad marcada, que me recuerda las salinas de mi tierra. Evoluciona hacia matices florales, frutas rojas más frescas y regaliz. No está mal, pasamos a la boca. ¡Decepcionante! Un vino falto de cuerpo y de acidez, se le ha ido el alma. Queda tan sólo el recuerdo cálido de sus 15 grados de alcohol, que no encuentran ninguna compañía. Lo califico con un bueno, y no le pongo la mínima nota (bueno minus) por la nariz tan agradable que tiene. Una pena.

El tercero en liza es el Domaine Raymond Usseglio & Fils Rouge. Chateauneuf du Pape 09. (80% garnacha, 10% monastrell, 5% syrah, 2% counoise y 3% cinsault). El productor cría el vino el 60% del tiempo en cuba, 30% en fudre y el 10% en barrica. Aparece al acercarlo a la nariz el monte bajo tan característico de la zona, acompañado por notas de botica. Abre con facilidad, apareciendo fruta roja compotada, algo de canela, junto con notas ahumadas. Aparecen con el tiempo matices balsámicos, como de tomillo. En boca se muestra cálido, con una acidez bien compensada, estructurado. Tiene una importante carga tánica, pero son taninos amables que no molestan. Muy largo, deja en la boca un recuerdo agradable, con matices de regaliz. Lo califico con un muy bueno.

 Imag0126_thumbTerminamos el breve recorridopor el 2009 con el Domaine de Cristia Rouge. Chateauneuf du Pape 09. (90% garnacha, 10% syrah). Me llama la atención este agricultor, defensor de la producción biológica. A ver, ¿que ha sacado de sus cepas de más de 50 años? Un vino aromático en el que destacan las flores azules (violetas), acompañadas de monte bajo y abundante fruta roja fresca. Evoluciona hacia matices balsámicos y especiados, con matices muy minerales, de nuevo me vienen los recuerdos salinos. (¿Estaré echando de menos mi tierra?) En boca aparece una acidez muy fresca, un vino que se hace con la boca con facilidad, muy bien estructurado, en el que la carga tánica, quizás algo verde, está perfectamente compensada por la fruta y la acidez. Posgusto muy largo, que me recuerda la masa de croquetas de mi madre, pimienta y clavo. (Definitivamente tengo que dar una vuelta por casa) Lo califico con excelente minus, y me pongo desde ya a buscar un par de botellas, vale sin duda los 25 euros que nos informan que cuesta. Os mantendré informados.

No ha estado mal este vistazo al 2009 de los vinos de los papas. Los he encontrado con una gran personalidad, pero tal vez les falte algo de tipicidad. Echo de menos las notas terciarias, de cuero y piel animal tan típicas en los vinos maduros de la zona. La mayoría de ellos son lo que se llamaba JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados).

Llega el turno del 2008, añada con muchos problemas, en la que se perdió mucha uva por un invierno más lluvioso de lo habitual, que hizo que los hongos camparan a sus anchas. El mistral del verano consiguió que algo se salvara. Nos cuenta Luis que eso tuvo un efecto colateral positivo, muchas de las bodegas sacaron sólo su cuvee más básico, subiendo estos vinos de calidad media de forma apreciable.

El primero fue Le Clos de Caillou. Chateauneuf du Pape 08. (70% garnacha, 16% monastrell, 10% syrah,  y  4% cinsault y vaccarese). La elaboración se produce fermentando las variedades por separado en cubas de hormigón, efectuando la crianza posterior en fudres de 2  a 6 años. En nariz es todo un chateauneuf, dominando olores animales no aptos para no iniciados. Es el peaje que hay que pagar para llegar a un vino que expresa esta tierra. Abre con trabajo, apareciendo monte bajo, cuero mojado, notas frutales rojas. Con el tiempo y más aire aparece tabaco, frutas al vino y descubro ciertas notas de té, que Luis me dice que son típicas de la monastrell. En boca aparece con buen volumen, y una acidez marcada. Mineral en boca, con notas salinas. Posgusto muy largo y cálido. Lo califico con muy bueno plus.

Y ya llega el último, Chateau Gigognan du Regent. Chateauneuf du Pape 07. (52% garnacha, 46% monastrell, 2% syraImag0128_thumbh)  De nuevo  una gran tipicidad en nariz cono olores de cuadra y caja de puros. Aparecen posteriormente y con timidez notas de tabaco de pipa y licor de frutas rojas. En boca se muestra compensado, muy fresco y con fruta roja abundante. Taninos redondos, y un cierto amargo final como de regaliz, que parece no quererse ir nunca de la boca. Uno de los mejores de la cata, lo califico con excelente minus, y lo incluyo en mi lista de la compra. Para beber ya, pero sin prisas

Salgo casi corriendo para el tren. El contenido alcohólico de estos vinos me hizo no considerar la opción de conducir, y mientras vuelvo a casa voy recordando la experiencia. Vinos de una misma zona, con personalidades marcadas, y sin embargo orgullosos de su procedencia. Vinos mediterráneos con abundante fruta, pero suficiente acidez. Vinos sin abusos de madera. Excelente el trabajo de los programadores, que nos han mostrado unos vinos que realmente han merecido la pena, y que expresan su tierra. Ya tengo ganas de volver a Chateauneuf, y acabo de salir. ¿Cuál será nuestra siguiente historia?... 

  1. #1

    EuSaenz

    Alguna vez compré el de Cristia y está muy bien en su precio, es un Chateauneuf muy bueno para iniciarse, tienen una cuvée superior llamada Renaissance que está igualmente muy bien, aunque quizá no merezca la pena el sobreprecio. La verdad que no es una zona que me apasione, salvo los grandes como Rayas, Beaucastel, Pegau o Bonneau y ya en los precios que cuestan siempre me voy a Borgoña o Barolo. Luis Vida es un tipo muy simpático y que controla bastante, sobre todo Burdeos.

    Saludos,
    Eugenio

  2. #2

    nacho74

    Estuvo bien la sesión:
    disfruté mucho de Luis y de mi compañera de cata, Marina.
    Lo que pudimos ayer apreciar,es lo dispar de los vinos y gustos.El primero, al contrario que a la mayoría no nos gusto, y sin embargo la fruta del dos nos encantó,también nos gustaron el cuatro y el cinco,con estilos diferentes.
    El último lo encontramos demasiado duro como para disfrutar en ese momento.
    Lo que está claro es que con Luis no se debe tener nada planificado,por que generalmente estamos tan bien que no nos apetece salir de la sala!!!!!!
    Hasta la próxima
    saludos

  3. #3

    Victor Ximenez

    en respuesta a EuSaenz
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    Cristia y Gigongnan fueron los que más me gustaron. Me pareció una buena idea que centraran esta cata en las cuvées básicas de la bodega, creo que estos vinos están muy bien en el margen de precios de 20 a 25 euros en que se encuentran. Siempre teniendo en cuenta su carácter de tintos mediterráneos, nada que ver con un borgoña o un barolo. Yo es una zona en la que estoy encontrando cosas interesantes, aparte de los grandes que has citado, por supuesto.
    Luis Vida es, sin lugar a dudas, uno de los valores de la UEC. Yo es la primera cata a la que voy dirigida por él y me encontré muy a gusto.

    Saludos
    VX

  4. #4

    Victor Ximenez

    en respuesta a nacho74
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    Yo también disfruté mucho, como creo que es fácil deducir de lo leído. Menos que tú, sin duda, porque fui solo.
    Estoy de cuerdo contigo en lo subjetivo, en muchas ocasiones de las percepciones. A mi el Mont-Olivet me pareció en boca un vino raquítico, desde luego no un vino frutal. En cata ciega, estoy casi convencido que lo habría confundido con un tinto atlántico, con nariz mineral y de bosque bajo, y algo delgado en boca.

    Saludos
    VX

  5. #5

    Cachina

    Hola. A mi también me pareció muy buena cata. La pena es no haberte localizado, por lo menos nos habríamos saludado. De todos los probados la tanda 2009 estaba a mi modo de ver muy buena. La pena es que creo que Luis se equivocó en no abrir todos los vinos a la vez y servirlos para que se abrieran, porque los vinos de 2008, 2007 y 2006 la aireación los abría venido mejor incluso que a los 2009.
    Coincido en que los mejores fueron el Cristia y el Gigognan. Te digo lo de la aireación porque el Gigognan ya lo había probado con amigos y lo decantamos y al probarlo estaba mejor que este último, más abierto y expresivo, mucho más vino. El Clos du Caillou me pareció muy cerrado y con algo de tufo que posiblemente se le podría haber ido y el último poco recuerdo de él porque me tuve que ir antes de finalizar la cata.
    Bueno, espero vernos en próximas catas.
    Un saludo.

  6. #6

    Victor Ximenez

    en respuesta a Cachina
    Ver mensaje de Cachina

    Una pena no haberte podido saludar, pero sin duda habrá más catas. Alguna vez podíamos hacer una tertulia post-cata en alguno de los bares de la zona.
    Yo tampoco pude catar el último con tranquilidad, por eso no he hecho ninguna referencia a él en el post.
    ¿Donde conseguiste el Gigognan? Me encantaría hacerme con alguna botella.
    Saludos
    VX

  7. #7

    EuSaenz

    en respuesta a Victor Ximenez
    Ver mensaje de Victor Ximenez

    Gigognan lo trae Alma Vinos, así que probablemente lo tengas en Latintorería.

    Saludos,
    Eugenio.

  8. #8

    Cachina

    en respuesta a Victor Ximenez
    Ver mensaje de Victor Ximenez

    Pues a ver si a la próxima nos podemos ver, ya estamos en contacto.
    Se me ha adelantado Eugenio, es verdad, el Gigognan lo compramos en La Tintorería, a precio de 24,50 €.
    Saludos.

  9. #9

    Victor Ximenez

    en respuesta a EuSaenz
    Ver mensaje de EuSaenz

    Muchas gracias Eugenio, la verdad es que poco después de haberlo preguntado vi en wine-searcher que La Tintoreria lo tenía. Mañana que tengo que comprar los vinos de una cata que unos compañeros me han pedido que les organice, compraré un par de botellas. Creo que irán de miedo con una liebre al chocolate que tengo pensado hacer este fin de semana.

    Saludos

  10. #10

    Victor Ximenez

    en respuesta a Cachina
    Ver mensaje de Cachina

    Estupendo, a ver si nos vemos.
    En cuanto a lo que dijiste de airear los vinos más viejos, estoy de acuerdo contigo, en buena lógica les debe hacer más falta que a los del 2009. El problema pudo ser que sólo había cinco copas por persona. Este fin de semana tengo pensado abrir una botella de Gigognan, a ver que tal.
    Saludos


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