II Encuentro Verema. Crónica de un re-encuentro (I)
Puesta en escena: Valencia. Tarde/noche del viernes 14 de febrero de 2003. Día algo gris y lluvioso. Hall del Hotel Abba Acteón.
¡¡¡Acción!!! En una pequeña mesa en la entrada algunos de los miembros del equipo de Verema.com esperábamos ansiosos la aparición de los primeros amigos. Algunos que ya había llegado descansaban en sus habitaciones para estar frescos y a punto para el maratón que se les avecinaba. Sobre las 19:30 horas comenzó el personal a dejarse caer por la mesa de recepción, se les acreditaba y sin más dilación comenzaba el festival. En el salón del hotel les esperaba unas copas de Fino Quinta (Osborne) yjamón de Guijuelo de Bernardo Hernández. Nada como entrar directamente en “materia” para romper el hielo.
La escena daba gozo, tal y como pretende el Encuentro Verema, no hubo barreras entre elaboradores y consumidores y la comunicación resultó fácil y fluida en torno a un interés común que nos ocupaba y reunía allí: el vino de calidad.
Ya pasaban de las nueve y tocó recordar a la gente que aquello no había hecho más que empezar y que era hora de dar el siguiente paso. Subimos al restaurante del hotel y en cada una de las mesas redondas nos esperaban ya las cuatro botellas envueltas en papel de aluminio en torno a las que giraría la siguiente actividad: una cata doble ciega tal y como es tradición en Verema. Así, se probaron los vinos sin disponer de más información que la que ofrecían los sentidos y se puntuaron los vinos. Tras ello se dieron algunas indicaciones, concretamente sobre añada, variedades, crianza, zona de origen y grado alcohólico y llegó el momento de “jugársela”. Los más atrevidos apostaron al vino mientras que los más comedidos o dijeron “no voy” o hicieron apuestas más genéricas, como, por ejemplo, la zona de origen.
Una vez recogidas las puntuaciones los vinos se destaparon. Los elaboradores (José María Vicente, Toni Sarrión, Fernando Remírez y Jordi Oliver) que estaban presentes entre el público en las diferentes mesas por fin pudieron empezar a relajarse... Entonces se informó de los vinos catados (por orden alfabético):
Casa Castillo Pie Franco 2000, de la D.O. Jumilla,
Finca Terrerazo 2000, de la zona de Utiel-Requena (sin D.O.),
Fincas de Ganuza 1999, de la DOC Rioja
Oliver Conti 1998, de la D.O. Empordà-Costa Brava.
Y tras ello comenzó la cena, regada con los vinos de la bodega Dominio de Tares. El magnífico blanco de godello que elabora la bodega acompañó los primeros platos y el Cepas Viejas 2000 el resto de la velada. Además y de modo casi milagroso de debajo de las mesas aparecieron otros vinos que había traído la gente por su cuenta y estos iban y venían por las mesas con las consiguientes aclamaciones de los “beneficiados”.
Siendo ya hora, los que fueron (¿fuimos?) buenos se fueron yendo a la cama y los otros…. fueron menos buenos tal y como sus expresiones cansadas mostraban al día siguiente. (Continuará…..)

