Grupo de Catas Valencia

Escapada a Champagne II.- Visita a Bodegas Faniel Filaine y Marcel Moineaux

    La verdad es que fue como pasar un día en familia. A las 10.30 de la mañana nos esperaban Thiebault Soyer, de bodegas Marcel Moineaux y su esposa Eugénie, en Choully, Cote de Blancs, para acompañarnos a la bodega Filaine, propiedad de los padres de Eugénie, en Damery, un bonito pueblo ubicado en el Valle de la Marne.

    Nos reciben en su casa, Jean Louise nos presenta a su familia y a través de su vivienda visitamos la bodega, más grande de lo que parecía, limpia, pulcra, con sus grandes depósitos de acero y el acceso a la bodega, que esconde más de lo que parece. Ha trabajado duro y con sus manos ha hecho mucho de lo que ahora es una bonita bodega muy bien acondicionada. Se le ve feliz cuando con sus grandes manos golpea las paredes de las cavas ubicadas bajo su casa, por encima de una vieja cava muy profunda con mas de cien años de antigüedad, diciendo que el mismo las ha construido. No se trata de un vigneron, compra uva y elabora los vinos base que luego utilizará en esos coupages que confiesa llevar a cabo con gran pasión. Dispone de giropalets para el removido de las lías pero conserva unos cuantos pupitres para realizar a mano alguna cuvée, se nota que disfruta haciéndolo. Obtiene productos con una precisión asombrosa para el rango de precios que ofrece. Personalmente me llama la atención la limpieza y orden en toda la bodega. La felicidad que transmite Jean Louise en la bodega, parece una prolongación de su casa, de su vida de cada día, el champagne impregna todo el ambiente.

     
    Volvemos a la vivienda y nos sentamos juntos a compartir champagne. Empezamos con un refrescante brut blanc de noirs, seguimos con su Carte Verd 2006 que nos sorprende con notas tostadas sin perder  frescura, continuamos con un Vintage 2005 más maduro y muy elegante. Nos descoloca un poco el Rosé de Pinot Menier, mineral, vinoso, parco en fruta y muy original, y terminamos con el Cuvee Eugení, un Blanc de Blancs 2009 complejo,  largo y con equilibrio entre frescura  madurez. En este punto ya se ha incorporado Samuel, comercial de las Bodegas Kientz de Alsacia, que se une al grupo y nos ayuda con el idioma. Con Samuel ya hemos compartido otros buenos momentos.
 
La sensación es de haber disfrutado interesantes champagnes de diverso corte, bien elaborados, de muy buen beber y con una gran relación calidad precio. Personalmente me sorprende el carte Verd y el curioso Rosé de Menier sin olvidar el equilibrio del Cuvée Eugénie.
 

También durante la cata entablamos amistad con Gildardo, amigo de la familia, enólogo  afincado en Champagne, trabajando para la Maison Geoffroy, que a partir de ese momento nos acompañó durante el resto del viaje compartiendo visitas, catas y muy buenos momentos. Tras despedirnos cordialmente de la familia Filaine, volvemos a Choully invitados a comer por Thiebault, quien además incluye un estupendo y refrescante Magnum 2008 de Moineaux y un Legrass Hass que armonizaron perfectamente con los distintos platos.

A continuación visitamos la bodega Marcel Moineaux, familiar, Thiebault nos habla de sus vinos, nos enseña su bodega, nos sorprenden los depositos hechos a medida para aprovechar el espacio, cuadrados, nos habla de sus proyectos y desde luego nos sentimos cómodos. 

     Para culminar la tarde catamos los vinos de la bodega, también en un ambiente desenfadado,  disfrutamos el Brut tradición, el Millesime 2008, el Millesime 2006, el Brut Prestige de 2005, la Amapole 2000, un exclusivo cero dosage, y de nuevo nos sorprenden los champagnes de este pequeño vigneron, especialmente el Brut Prestige que aún recuerdo (nos llevamos algunas botellas).  

     Es una suerte poder disfrutar aquí de los champagnes de esta bodega gracias a Eclèctic Vins, su alto nivel en toda la gama y sus comedidos precios son una constante en los últimos años. Seguro que el futuro todavía es mejor a la vista del buen hacer de Thiebault, su familia y todo su equipo.

 
 

Como conclusión diría que nos sorprendió cómo en estas dos visitas nos abrieron su casa, nos presentaron a la familia, siempre en un ambiente cálido que nunca imaginas vinculado a un producto tan exquisito, con tanta aureola y caro como es el champagne. Parece contradictorio y sorprende que pueda producirse pero es que lo que vivimos ese día no se transmite y llega a nuestro país, una lástima.
 

Tras un día tan grato, la fiesta termino en el hermoso mirador de Hautvillers cargados de champagne, queso y otras viandas, compartidas con la espectacular vista de los viñedos del Valle de la Marne, Cote de Blancs y  la Montaña de Reims.  Impresionante colofón que queda para nuestro recuerdo.

 

 

 

 

 

Asistentes: Arnoldo, Felipe Pardo, Gaspar, David Sendra, Samuel , Gildardo, Dani (Eclèctic vins) y Josep.

 

  1. #1

    Miryam777

    Interesante.... Esperando las próximas entregas. Saludos

  2. #2

    Gaspar77

    Que buen recuerdo tengo de los champagnes de Faniel Filaine; frescos y elegantes. De Marcel Moineaux aunque ya habíamos probado algunos, me quedo con el Prestige Blanc de Blancs.
    Buena crónica Josep. Saludos!!

  3. #3

    FPardo

    Exacto Josep, fueron visitas muy familiares, ambas con una RCP espectacular.

    Me quedo con los mismos vinos que destacas de los productores. Otro descubrimiento fue el "goût de lumière " que me dejó patidifuso... La rápida oxidación del champagne a los rayos del sol, creo.

  4. #4

    Josep_Gallego

    en respuesta a FPardo
    Ver mensaje de FPardo

    Muy buena esa anécdota Felipe, lo pasamos muy bien.


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