Bobal Blanco 2019

Vino Bobal Blanco 2019

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
92
Puntuación Media:
8,4
Calidad-precio:
6,7

Bodega: Vicente Gandia
D.O./Zona: D.O. Utiel-Requena
País: España
Tipo de vino: Blanco
Crianza: Con crianza
Graduación (vol): 12,00%
Varietales: 100% Bobal
Precio aproximado: De 10 a 19,9 €
Descripción
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Elaboración: Ha sido elaborado con uvas tintas de la variedad Bobal. Para ello se ha recolectado a mano y se ha prensado entero, obteniendo un rendimiento de prensado por debajo del 45%. Ese mosto se ha dejado en frío con sus lías durante 3 días para absorber el ligero color extraído y se ha fermentado tras trasegar los limpios a 14ºC. Una vez mediada la misma se ha acabado de fermentar el vino en barricas de roble americano

Varietales: 100% Bobal

7 Opiniones de Bobal Blanco

Amarillo grisáceo pálido con tonos rojizos, limpio y muy brillante.
Nariz intensa, muy fresca. Fruta blanca, verduras recién cortadas, eucalipto, hojarasca, mineral.
Boca también intensa, amargosa, con buena acidez. Sápido, voluminoso, glicérico y largo.

Espectacular presentación con una botella que seguro no deja indiferente a nadie, se nota el trabajo del equipo de marketing. Color amarillo con tonos asalmonados, cobrizos, limpio y brillante.

En nariz aparece la fruta roja, fresas, flores blancas y fruta madura y notas a monte bajo. Bastante aromático, a copa negra lo confundiríamos con un rosado o con un tinto.

En boca tiene buena acidez, es amplio y nos recuerda a fruta roja, fresa, con una salinidad alta, buen volumen y final persistente con un ligero amargoso.

 

Una bobal vinificada en blanco siempre es una rareza por el mero hecho de que no se dan. El caso que nos ocupa, por color, parece un rosado de esos provenzales tan claros pero al extremo. Vamos, de un rosáceo superpálido. Por otra parte, habitual en tantos blanc de noirs. Se aprecian claramente unos destellos cobrizos y una glicerina en su lágrima tal y como acaba demostrando más tarde. De aroma delicado, sutil. Por lo tanto nada intenso. Sin estridencia alguna. De fragancia marcadamente floral, con toda la gama blanca de pétalo graso; rosas, margaritas e incluso jazmín. La fruta que expresa me recuerda al níspero fresco tan mediterráneo. También plátano en óptima maduración. Y al fondo de la nariz, unos herbáceos mentolados que despejan y que lo hacen balsámico, sobre todo a copa vacía parece que crezcan, como el alcohol. En boca la primera entrada es floral completamente, le sigue la fruta de hueso... es una continuación de la predecesora fase. Tiene un tacto graso, diría que envolvente. Se nota la uva en el postgusto, pues demuestra vinosidad. La sutilidad, digamos, pasa a garra. Justo lo que esperas. Cuenta con acidez y mejores amargos.

Me ha convencido. Lo veo interesante. 

El vino se presenta vestido de un atractivo amarillo con fondos grises junto a leves tonalidades carmín. Limpio, luminoso y brillante. Abundante y gruesa lágrima de rápido descenso.

A copa parada exhibe intensamente una nariz fragante y original con notas de piel de cítrico confitada. Al oxigenar en copa, los aromas van cambiando y se tornan más complejos percibiéndose los frutillos rojos (fresitas silvestres…) y fruta blanca madura que se desvanecen sobre un plano de rosas blancas y flor de acacia, muy expresivo.

Ataque graso, sabroso y muy fresco con una ajustada acidez integrada, su paladar medio se abre en volumen dando paso a una trama fluida, floral y frutal en su recorrido.

Final largo, delicado, redondo, graso, con buen volumen y muy fresco con recuerdos de frutillos rojos acompañados por un toque cítrico almibarado, en el que se remarca el perfume a rosas y piel de mandarina.

Debido al suave prensado del 45% para que el hollejo no le traspase color al mosto, necesitan casi 2 Kg de uva para elaborar una botella de Vicente Gandia Bobal Blanco by Pepe Hidalgo.

Así nos encontramos con algo prácticamente único que todos deberíamos disfrutar, para comprobar los matices que ofrece la uva bobal elaborada en blanco. Su visual ya se nos antoja muy curiosa con tonos no excesivamente brillantes debido a un toque grisáceo y asalmonado que ya dislumbra que es diferente, y también cambia la percepción dentro y fuera de la botella.

Por sus aromas en copa negra tendríamos ligeras dudas porque de inicio aparecen destellos de frutillos rojos que nos pudieran llevar a un rosado, aunque el movimiento pronto le hace florecer aromas ricos en fruta de hueso madura, flores y ligeros matorrales. En boca tiene presencia, buena, rica y marcada acidez, ancho en textura y largo en longitud, sin duda un vino que sorprenderá y se aleja por completo de la madurez excesivamente pesada de muchos de los vinos de la zona etiquetados como mediterráneo, y nos enseñará un faceta salina emocionante.

Cata virtual. Botella especial, Kolo, creo que se llama. Tapón de aglomerado.

Color más cobre claro o piel de cebolla  que amarillo, más calificable como rosado que como blanco, diría yo. Si me dices que es un rosado, diría lo mismo, pero al revés. En todo caso, un toquecillo propio de su origen de uva negra.


En la copa es casi agua levemente teñida. Lágrima muy transparente, muy difícil de apreciar, se forma gruesa pero no llega a caer hasta abajo, antes se esfuma.


 Nariz de albaricoque, toques de chuchería de fresa, algún fondo a cítrico. Quizás algo de carbónico. Es muy suave, agradable, para mí, femenino.


 En boca es muy sedoso, amplio, más que en nariz, bastante equilibrado, muy sabroso, con buena acidez y equilibrio. Bastante longitud. Final con amargor agradable y toque salino que dejan recuerdo. Sabor a pera, melocotón, nectarina. Yo no noto la madera.n boca es un vino más consistente y sorprende para bien. 


Un vino estupendo para refrescar pero con fundamento.


 Lo veo más para carnes blancas y pollo, incluso para una paella de carne y verdura que para un pescado o marisco.

Pelín caro.

A la vista se muestra con un color amarillo pálido con reflejos grises y anaranjados. En nariz se muestra con una intensidad media, con aromas primarios de frutas rojas ácidas, frutas blancas (pera limonera), ciruelas, flores blancas, ligeros balsámicos y sensaciones frescas y minerales. En boca muestra una buena estructura y tanicidad, sensaciones de plenitud, marcada acidez y final bastante largo. En el retrogusto reaparecen los aromas de las frutas rojas y sensaciones mentoladas y balsámicas, fruto de la fermentación en barrica. Primer e innovador proyecto fimardo y llevado a cabo íntegramente por Pepe Hidalgo como nuevo Director Técnico de Bodegas Vicente Gandía, es un vino orientado exclusivamente al canal Horeca. PVP aproximado:16-17 €

 

 

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