Blog de Verema.com

Chozas Carrascal, un proyecto innovador

En una de nuestras recientes visitas a la zona de Utiel-Requena tuvimos la ocasión de acercarnos a conocer de primera mano las instalaciones de Bodegas y Viñedos Chozas Carrascal, sitas en el municipio de San Antonio de Requena.

Como es bien sabido en la comarca, Chozas Carrascal es un proyecto familiar de Julián López y Mª José Peidró, dirigido a nivel técnico por el reconocido enólogo francés Michael Poudou. En el día a día, las tareas en la bodega son responsabilidad del joven enólogo Francesc Girón, mientras Emilio, un gran conocedor del campo, es el encargado del trabajo en las viñas.

Aunque la tradición vinícola de la finca se remonta a la década de 1870, la adquisición de la propiedad por el matrimonio López-Peidró data de 1990. Hablamos de un proyecto iniciado hace más de tres lustros y que ha esperado no menos de trece años para ofrecer los primeros frutos. Es, por tanto, un proyecto madurado, sin prisas y con la filosofía de hacer los vinos con tranquilidad y ofrecerlos al consumidor en su momento óptimo de consumo.

Situada en 30 hectáreas de terreno a 700 metros sobre el nivel del mar, la finca de Chozas Carrascal cuenta con 11 variedades distintas de uva. Y esta es una de las primeras novedades respecto a la tendencia habitual de la zona hace quince años: reservar el escaso bobal centenario de la finca y plantar una amplia gama de variedades mejorantes que, frente a la tradición anglosajona de los monovarietales, defendiese una cultura mucho más mediterránea del ensamablage en sus vinos.

Es importante destacar que la propiedad está situada sobre un manantial de aguas subterráneas que recorre el subsuelo de esta tierra y proporciona un agua de gran contenido mineral a sus cepas. Entre ambos una franja de tierra y roca de materia caliza que dificulta el acceso de las raíces a tan preciado elemento y que a bien seguro proporciona unas características a los vinos de la finca que los hace distintos a los habituales de la zona. Otra de las importantes innovaciones de este proyecto fue introducir las espalderas como forma inhabitual de conducción del viñedo en la comarca y, sobre todo, fijar un denso marco de plantación de 3300 cepas por hectárea que permite que ninguna de estas supere los dos kilos de producción.

La vendimia está totalmente mecanizada. No obstante, dado el “modelo chateau” de la bodega, donde las instalaciones están situadas en el seno de la finca, la distancia entre el viñedo y la bodega es tan escasa que en pocos minutos la uva llega del viñedo a los depósitos, pasando por una desgranadora en lugar de la habitual despalilladora-estrujadora.

También ha sido una innovación entre las bodegas de la zona la recuperación en Chozas Carrascal de los depósitos de hormigón para la fermentación de cada variedad de uva por separado. Así pues la bodega cuenta hasta con once depósitos de este tipo y otros catorce de acero inoxidable. En este momento la bodega está realizando un proyecto de investigación junto a la Universidad Politécnica de Valencia para observar las bondades del uso del hormigón y su comportamiento en la fermentación del mosto frente al uso de otro tipo de materiales más inertes.

En resumen, desde un punto de vista técnico, el proyecto Chozas Carrascal pretende unir tradición y modernidad sin renunciar, por tanto, a incorporar todas las innovaciones que puedan beneficiar al proceso. En la mente de sus gestores, un objetivo principal: convertir los vinos de la bodega en auténticos vinos de pago.

Los vinos

En este momento la bodega tiene cuatro vinos en el mercado (o a punto de salir) realizados en la finca. Se trata de:

- Las Tres 2005: Un blanco diferente, serio, con una acusada personalidad. Tal vez, a mi entender, el vino de la bodega en el que más rápidamente se ha conseguido crear una idiosincrasia y reflejar una filosofía propia de elaboración.

- Las Cuatro 2005: Distinto a los rosados de la zona, con menos notas de frutas rojas y golosinas y más notas minerales, calizas y de tierra húmeda.

- Las Ocho 2003: Las ocho es el vino creado con la filosofía de ser el buque insignia de la bodega. La muestra que catamos se encuentra todavía falta de evolución en botella si bien destacan las notas terrosas y minerales típicas de los vinos tintos de la bodega.

- Garnachaf 2004: Tras el éxito del Cabernet Franc 2003, la bodega decidió continuar con la idea de sacar todos los años una edición limitada de un vino monovarietal de aquella parcela que hubiera mostrado un mejor comportamiento. Este año se produjeron 1500 botellas de Garnacha de una buenísima calidad.

En la bodega también se elabora un vino en exclusiva para una conocida tienda especializada en Valencia (el vino Juanpedros 2003) que ha recibido una buena crítica por los usuarios de Verema. Igualmente existe un proyecto de vino dulce realizado con bobal muy interesante.

Además, el deseo y la inquietud de Michel Poudou y Chozas Carrascal de encontrar un terruño excepcional con moscatel de grano menudo les llevó hasta Sant Jean de Minervois, una de las denominaciones de origen más pequeñas del mundo donde elaboran un vino muy interesante: Domaine de Montahuc. Se trata de un vino dulce natural elaborado a partir de la variedad Muscat (moscatel), siguiendo los dictados de la biodinámica.

Datos de interés sobre la bodega:

Situación: San Antonio de Requena, Valencia
Denominación de Origen: Utiel – Requena
Viñedo propio en hectáreas: 30 ha
Variedades: Bobal, Monastrell, Garnacha, Tempranillo, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Macabeo.
Parque de barricas: 120
Producción botellas/año: 200.000
Tipos de vino que elabora: blancos, tintos, rosados y dulces
Distribución producción: 80 % nacional 20 % extranjero

Entrevista a Julián López y Francesc Girón en audiostreaming.
Pincha aquí para escuchar la entrevista


Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar