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Formar una Peña de cata

El Hombre es un ser sociable por naturaleza, ya lo decía Aristóteles al afirmar que el Hombre es un “zoon politicón”. Desde tiempos muy remotos se agrupaba primero para sobrevivir pero también para establecer lazos afectivos. El hombre de las cavernas se reunía en torno a la hoguera; de ahí se derivó el nombre de hogar. La comida y la convivencia son parte fundamental de su existencia. Si bien los grupos de cata aparentan tener fines distintos, en el fondo es un pretexto más para socializar. Los beneficios son diversos: se pueden probar varios vinos, ya que los gastos se dividen entre los integrantes del grupo y cada uno de ellos puede degustar varios vinos en una sola tanda, situación casi imposible si se tratara de una persona aún con su pareja, a menos que su propósito fuera emborracharse. La unión de varios individuos con los mismos intereses refuerza y motiva sus actitudes. El intercambio de ideas enriquece el conocimiento. Como muestra basta entrar al foro de debate de Verema.com. Como en todo grupo social debe haber reglas, en algunas peñas son más estrictas que en otras, pero en todas existen, a veces de manera implícita. Me gustaría ilustrar el caso deVino Por Placer , grupo que fundé y al que pertenezco, sobre todo para quienes quieran iniciar un grupo o peña

1) Lo primero es coincidir en el día y la hora. Por muy buenas intenciones que existan si la mayoría no coincide con el calendario de catas, será un fracaso. En nuestro caso las catas son mensualmente, por la noche.

2) El número de integrantes es muy importante, ya que cada botella rinde aproximadamente para diez catadores, obviamente las copas nunca se llenan hasta el borde ya que no se podría agitar el vino. Con un mayor número de participantes sería necesario pensar en comprar más de una botella, entendamos por botella el formato de 750 ml. Por lo tanto yo pensaría en una botella por cada diez personas o en un grupo de quince personas la dosis sería más generosa.

3) El lugar: Nosotros empezamos en un Restaurante, sin embargo la gente no asistía, aún después de confirmar. Esto generaba gastos y fue cuando se me ocurrió invitarlos a mi casa. Recomendaría que los asistentes fueran de confianza: abrir las puertas del hogar implica muchas cosas, así que deben tomar sus precauciones. Desde ese momento todas las catas se realizan ahí.

4) Las copas: en nuestro caso empezamos con copas baratas y no muy apropiadas para este propósito. A medida que el grupo se consolidó nos pusimos de acuerdo en comprar copas alemanas, de marca no muy conocida pero de buena calidad: sin borde, de boca ancha y cristal delgado. Cada caja contiene 6 copas, justamente los vinos que generalmente catamos, así que cada uno compró una caja y una copa extra por aquello de los accidentes, y que se pudiese romper alguna.

5) Además de las copas se necesitan algunos complementos más como un decantador, jarras para el agua, cubiteras para refrescar o enfriar el vino - según sea el caso-, platos para las galletas o el pan - de preferencia sin sal y sin grasa, para que el gusto no se impregne de estos sabores y sólo sirva para limpiar el paladar-, manteles de cata, para numerar el lugar donde se posa la copa y casarlo con el número de vino correspondiente, un pizarrón con tiza, con el fin de que quien dirige la cata pueda escribir información y todos puedan verla, sin ningún problema, lápices y hojas en blanco o fichas de cata para anotar las impresiones de cada vino.

6) Por otro lado las condiciones físicas del lugar donde se realice la cata son muy importantes. Lo primero es una buena iluminación, si es natural mucho mejor o artificial en la noche, de preferencia focos incandescentes ya que las luces fluorescentes aunque son ahorradoras de energía eléctrica interfieren en la percepción del color. Paredes y manteles blancos por la misma razón, para no distorsionar la percepción del color. La habitación debe contar con una buena ventilación y una temperatura entre los 15 y los 20° C., para que los vinos no se calienten. Importante es que no exista en el ambiente olores penetrantes como pinturas, barnices, comida (cuando estén cerca de la cocina). Nunca adornar con flores la mesa de cata ya que el olor se podría confundir con el del vino.

7) Debe quedar prohibido fumar antes y durante la cata, sobre todo si es un sitio cerrado. Siempre recomiendo no perfumarse el día de la cata. He vivido experiencias muy desagradables con aromas de agua de colonia en plena faena. Además adormece la nariz, restando la sensibilidad. El uso de teléfonos celulares es molesto y distrae a los participantes, yo siempre recomiendo apagarlos.

8) Los vinos que catamos en “Vino por Placer”, reposan por lo menos con ocho días de anticipación a la cata, de esta manera están bien reposaditos. Generalmente no decantamos ni jarreamos los vinos, por cuestiones prácticas, ya que si lo hacemos con uno deberíamos de decantar todos, para que estén en igualdad de circunstancias. Una vez servido el vino guardamos silencio un instante para empezar a descubrir las características organolépticas de cada vino. Pasado este momento, que puede durar de uno a dos minutos, nos gusta comentar las características de cada vino y así enriquecer nuestros puntos de vista.

9) Cada ficha descriptiva de cata cuenta con varios apartados: examen olfativo, visual y gustativo, al final cada participante anota la calificación a cada vino. En nuestra peña utilizamos una escala de puntuaciones que va del 1 al 20, pero no es la única. En Verema.com utilizan del 1 al 10, y el controversial Robert Parker Jr. del 50 al 100. Una persona recopilará las calificaciones emitidas al final de cada vino, para sacar un promedio general, eliminando la calificación más alta y la más baja.

10) Para redondear la información: se declara el promedio de la calificación de cada vino, se descubren las etiquetas, cuando es cata ciega. Por cierto yo las cubro con papel aluminio, ya que resiste el agua. Después reparto una ficha técnica de los vinos de esa noche, con datos como nombre de la bodega, origen, añada, nivel de alcohol, precio etc. Por último, ofrezco a todos charolas con carnes frías, quesos y pan. Es este momento que se vale de todo, hasta fumar puro. Es muy importante repartir equitativamente los gastos y así tener oportunidad de catar vinos de precios altos. Es esencial guardar las fichas de cata así como las fichas técnicas para tener las referencias a mano y poder tomar una decisión a la hora de comprar vinos o escogerlos en un restaurante, además de colgarlos en la sección de Vinos Catados.

¡Salud por todas las peñas!

  1. #1

    Francescf

    Ya veo que las escupideras no entran entre vuestros útiles de cata... ;-)

  2. #2

    BenjaminBerjon

    en respuesta a Francescf
    Ver mensaje de Francescf

    Francescf:

    En un plano estricto debería haber ese tipo de recipientes. Aunque como dice Joanna Simon, después de un número determinado de copas (no recuerdo cuantas), aunque lo escupas el alcohol pasa por la piel y es como si bebieras una copa. Al final es parte del placer de catar, de forma amateur.

    Saludos


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