Concurso de Vinos Catalanes: Una ambición de todos
Concurso de Vinos Catalanes: Una ambición de todos
El INCAVI, la revista Cupatges y Desembolic (Concours Mondial de Bruxelles) presentan la 1 ª Edición del Concurso de Vinos Catalanes prevista para la primavera del 2011.
El proyecto, sólido y de largo plazo, surge de la necesidad de tener herramientas para la promoción de los vinos de Cataluña y pretende ser una oportunidad única de generar un movimiento colectivo y de dinamizar el sector.
La presentación tuvo lugar en el stand del INCAVI (Instituto Catalán de la Viña y el Vino) del Salón Alimentaria 2010. En el acto estuvieron presentes Oriol Guevara, director del INCAVI, Sergi Cortés, director de la revista Cupatges, y Frédéric Galtier, director de Desembolic y representante en España del Concours Mondial de Bruxelles.
Esta iniciativa nace de tres voluntades que han decidido poner en común sus experiencias para dar luz a un plan estratégico que definirá los términos del futuro Concurso de Vinos Catalanes. Una experiencia institucional, la del INCAVI y la de Comerç, otra procedente de la revista Cupatges, la única publicación especializada en vinos catalanes, y la tercera, del reconocido Concours Mondial de Bruxelles.
Según Oriol Guevara, este proyecto existe desde hace mucho tiempo y forma parte del conjunto de actividades del INCAVI con el objetivo de promocionar los vinos catalanes. "Hemos querido aprovechar la celebración de Alimentaria, en Barcelona, capital de nuestros vinos, precisamente para dar a conocer este proyecto. Se trata de un proyecto que vemos sólido ya largo plazo ", ha comentado el director del INCAVI. Además, considera que el sector de los vinos en Cataluña necesita herramientas para su propia promoción.
Por su parte, Sergi Cortés remarcó que "concursos hay muchos, ya sean regionales, internacionales, especializados en un variedad o en una zona. Nosotros queremos hablar de los vinos de Cataluña, de todos los vinos: vinos del Mediterráneo, vinos de climas calurosos y de variedades generosas, en definitiva, vinos de nuestra tierra que se caracterizan por su gran diversidad ". Cortés opina que todos los países tienen un concurso, "pero este no se tratará tampoco de un concurso sólo para dar medallas u otorgar premios: es una oportunidad única de generar un movimiento colectivo y de dinamizar el sector. Debe ser el concurso de todos: de la administración, de la producción, de la distribución, los medios y, sobre todo, de los consumidores ". Por ello, la organización está abriendo mesas de debate con todos los agentes del sector, tanto en Cataluña como a nivel europeo, "para dar a conocer la mejor cara colectiva del sector en Cataluña y en el mundo".
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"Un concurso puede ser una herramienta inútil. Una medalla puede no servir de nada. Es nuestro punto de partida. De concursos hay muchos y muchos son máquinas de dar premios, pero pienso que el trabajo comienza con la medalla y no se acaba con ella ", dice Frédéric Galtier. Y añade que "un concurso debe ser una herramienta de marketing con valores añadidos y debe proporcionar un alto nivel de promoción y un gran potencial de comunicación a todos los mercados".
La ambición del plan estratégico del futuro Concurso de Vinos Catalanes es la de responder a las inevitables críticas que acompañan este tipo de proyecto, es decir, el exceso de concursos, su credibilidad y transparencia, así como el riesgo de estandarización los vinos a través de estas competiciones. Según Galtier, son tres las ideas principales en las que debe basarse un concurso como este que se presentó ayer: la organización deberá ser reconocida como profesional, imparcial y que cumpla con las normativas europeas o internacionales, la calidad del juzgado deberá ser un rasgo diferencial para hacer que el concurso sea atractivo y sus premios valorados, y, por último, la calidad del plan de promoción y de comunicación a nivel local e idealmente a nivel internacional es la clave del éxito: una medalla sola no tiene valor si no se promociona.
"La calidad de la marca global de este concurso es fundamental", afirma Galtier, y añade que "se trata de una carrera de fondo y no pretendemos conseguirlo todo en la primera edición". Los tres organizadores coinciden en "la ambición del proyecto y en la ilusión para que empiece ya y, está claro, necesitamos la buena voluntad de todos para que el concurso sea una herramienta útil y efectiva de todos". La 1 ª Edición del Concurso de Vinos Catalanes está prevista para la primavera de 2011.
