Celler Parató: 50 vendimias, una historia que sigue creciendo
Medio siglo de viñedo propio, elaboración integral y una misma ilusión: hacer los vinos que nos gustan

Hay aniversarios que se cuentan por años. En una bodega, se cuentan por vendimias.
Este 2026, Celler Parató celebra su 50ª vendimia. Cincuenta cosechas desde que nació la ilusión de una familia por elaborar sus propios vinos y construir, en el Penedès, una pequeña bodega fiel a sus orígenes.


Cinco décadas después, aquella ilusión sigue viva.
La filosofía tampoco ha cambiado: uva propia, viñedo cuidado por la familia y elaboración integral en la propia bodega, desde la viña hasta la botella. Una manera de trabajar que prioriza la calidad por encima de la cantidad y que entiende el vino como un proceso necesariamente lento.
Porque el vino necesita tiempo. Una cepa necesita años para crecer, madurar y encontrar su equilibrio. Y después, cada vino necesita también su propio tiempo de elaboración y crianza.
«Tras 50 vendimias seguimos aprendiendo. Cada añada es diferente y el viñedo siempre plantea nuevos retos. Para nosotros, estos 50 años son todavía una primera juventud.»
Josep Elias Terns

Un vino que nos hace diferentes
Entre los vinos que mejor representan la personalidad de Celler Parató destaca especialmente el Samsó.
Una variedad con poca presencia en el Penedès y un viñedo plantado por la familia en 1976, durante los primeros años de la historia de la bodega.
La apuesta por este vino nació de una ilusión muy concreta: elaborar un gran vino tinto, propio y con personalidad, en un territorio especialmente conocido por sus vinos blancos y espumosos.
Hoy, casi cincuenta años después de aquella plantación, el Samsó se ha convertido en uno de los vinos emblemáticos de Celler Parató y en una de las expresiones más singulares de su manera de entender el Penedès.

50 Vendimias no son un punto de llegada
Celler Parató afronta esta celebración mirando hacia el futuro.
Tradición, experiencia y adaptación. Mantener los valores de siempre, pero continuar evolucionando, aprendiendo de cada añada y adaptándose a las nuevas realidades del mundo del vino.
Porque después de 50 vendimias, la familia Parató mantiene la misma ilusión por hacer vino. Y por muchas vendimias más.
