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Malleolus, la niña de los ojos de Bodegas Emilio Moro, cumple 20 años

                            

Bodegas Emilio Moro celebra el XX aniversario de una de sus referencias más importantes, un vino procedente de viñas viejas que condensa la más pura esencia de la Ribera del Duero.

Para conmemorar este hito, la firma ha creado el proyecto In Malleolus Veritas, un homenaje protagonizado por personas anónimas que han hecho grande a la marca y por diferentes personajes públicos que han demostrado una devoción especial hacia Malleolus, el primero de ellos, Gonzalo Miró

La añada 2016, última presentada, se caracteriza por un perfil aromático de gran frescura y viveza, seriedad y madurez en boca y un mayor equilibrio en su conjunto

En 1999, Bodegas Emilio Moro lanzó al mercado la primera añada (1998) de Malleolus, que marcó un punto de inflexión tanto en la historia de esta bodega centenaria como en el sistema tradicional de elaboración de los reserva en la Ribera del Duero. Con el nacimiento de Malleolus –vocablo en latín que significa majuelo, forma de llamar a los viñedos–, se acuñó un estilo propio en la denominación; desde entonces, se clasifica con la etiqueta genérica de vino de añada, prescindiéndose de los clásicos calificativos de crianza, reserva y gran reserva en pos de presentar vinos con una personalidad única, que permanecen en barrica el tiempo que se considere oportuno.

Procedente de un viñedo de suelos arcillosos, calizos y pedregosos que se trabajan por parcelas para extraer todo su potencial, Malleolus representa  la máxima expresión del terroir en el que se ubica Bodegas Emilio Moro. Elaborado con uvas 100% Tinto Fino (Tempranillo), el vino procede de los viñedos más antiguos de la bodega: majuelos de entre 25 y 75 años (en vaso y espaldera) que aún conservan la esencia de los antiguos majuelos, rescatados por la familia Moro del arranque masivo que se produjo en Pesquera del Duero el siglo pasado, y que confieren al vino una potencia y un carácter excepcionales. En estas dos décadas de vida, Malleolus ha conseguido forjarse una reputación sobresaliente en los cerca de 70 países en los que esta presente la bodega vallisoletana.

Malleolus 2016, alta expresión de la variedad Tinto Fino.

El carácter de Malleolus se ha visto reforzado en la última añada, menos cálida que las anteriores y en la que la uva no sufrió estrés hídrico. La climatología y su elaboración, con una crianza de 14 meses en barrica de roble francés de 500 litros, han potenciado el equilibrio del vino y la primacía de la fruta sobre la madera dando como resultado un Tempranillo de perfil aromático vivo y fresco –que augura una buena evolución en botella–, con mayores sutileza, elegancia y finura que la añada 2015, aunque con la seriedad y el peso en boca que caracterizan a esta referencia. En la fase visual, Malleolus 2016 presenta un color rojo cereza intenso muy cubierto. La paleta aromática, de gran complejidad y armonía, está protagonizada por los varietales de la Tempranillo, desvelando la personalidad única de las viñas viejas de las que procede y los matices de una añada muy especial. En boca tiene gran presencia y volumen, mostrando un tanino sedoso, sin aristas, y destacando de nuevo el balance, esta vez entre la acidez del alcohol y la estructura. Tiene un postgusto largo y persistente.

A corazón abierto

Desde la añada 2009, en la botella de Malleolus se narra la historia de la bodega a través de fotografías de la familia. Así, sobre la etiqueta aparece una imagen circular de Emilio Moro, fundador de la bodega, realizando un trasiego de vino. El actual presidente, José Moro, tercera generación de esta familia de viticultores apasionados, aprendió de don Emilio que «una viña vieja es la esencia misma del vino». «Malleolus es historia, carácter y raíces profundas, de las que sacan el alma de los vinos», explica José. Por ello, con motivo del XX aniversario de su vino más especial, Bodegas Emilio Moro ha diseñado el proyecto In Malleolus veritas –en Malleolus está la verdad, en latín–, que hace un guiño a la famosa afirmación de Erasmo de Rotterdam In vino veritas –en el vino está la verdad–. «El vino es un catalizador de emociones: comer alrededor de un buen vino saca lo mejor de uno mismo», afirma José Moro.

Para celebrar la efeméride, Bodegas Emilio Moro lleva a cabo a lo largo de 2019 una serie de acciones con alma. Entre ellas destacan la realización de fotos artísticas en los lugares emblemáticos del planeta donde ha triunfado Malleolus, vídeos entrañables con las historias de las personas anónimas que han hecho grande a la marca y un serial llamado ‘Un Malleolus a corazón abierto’, que ha despertado un sobresaliente interés desde su vídeo inaugural.

En el mencionado serial diferentes personajes públicos que han demostrado una devoción y un cariño especial hacia Malleolus desde sus orígenes –todos ellos, personajes reconocidos y queridos por la sociedad, figuras destacadas en sus respectivas profesiones– se sientan con José Moro, frente a frente, para mantener una charla honesta y emotiva en torno a Malleolus, conversaciones a corazón abierto que duran exactamente lo que dura una copa de Malleolus.

El primero de estos protagonistas –que se darán cita en una gala en otoño en Madrid en la que se coronará a un Hombre y a una Mujer Malleolus– es Gonzalo Miró, quien ya fue nombrado hace diez años embajador de la marca y que ahora vuelve a sentarse frente a frente con José Moro. Durante su encuentro, Malleolus consigue que afloren todas sus emociones ‘a corazón abierto’.

Malleolus 2016

PVP: 29,15 € aprox. (IVA incluido)

Sobre bodegas Emilio Moro

El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador, Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este a su vez lo transmitió a sus hijos.  Tras tres generaciones, José y Javier Moro se hacen cargo de la bodega que actualmente posee unas 200 hectáreas de viñedo propio, plantadas e injertadas con un excelente clon de tempranillo recuperado de sus viñas más viejas, y algunos de sus pagos más conocidos son Resalso, plantado el año en que nació Emilio Moro (1932), con suelos profundos y frescos; Valderramiro, con los vasos más antiguos de la bodega y la cuna de su gran vino de pago, Malleolus de Valderramiro; Sancho Martín, con unas excelentes condiciones de maduración, ofrece vinos tánicos y de marcada acidez, ideales para la crianza; y Camino Viejo, donde nace Malleolus. La familia Moro además posee la bodega Cepa 21 (también en la Ribera del Duero) que engloba las referencias Hito, Hito Rosado, Cepa 21, el vino de pago Malabrigo y Horcajo. Además, este año ha lanzado al mercado los godellos La Revelía y El Zarzal, fruto de su desembarco en El Bierzo. www.emiliomoro.com

  1. #1

    PepeGarcia

    Un pot muy interesante para una no menos interesante bodega, a la que sigo muchos años, y conozco bien sus vinos.
    Quiero hacer mención al desembarco de la Familia Moro en El Bierzo, ya que en la última cata de la peña La Verema, llevé una botella de La Revelía, un godello que sorprendió y gustó mucho.

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