Albariño do Ferreiro Cepas Vellas 2009

Vino Albariño do Ferreiro Cepas Vellas 2009

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
96
Puntuación Media:
9,2
Calidad-precio:
7,8

Bodega: Bodegas Gerardo Méndez
D.O./Zona: D.O. Rías Baixas
País: España
Tipo de vino: Blanco
Crianza: Sin crianza
Graduación (vol): 13,00%
Varietales: Albariño
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
Otros vinos catados de esta bodega

Elaboración: 14 meses de crianza sobre lías

Varietales: Albariño

16 Opiniones de Albariño do Ferreiro Cepas Vellas

Excelente vino de Gerardo Mendez.Sorprende la capacidad de envejecer del albariño.Tiene un color amarillo dorado,brillante.La nariz de media intensidad pero compleja.En boca textura presente,punto graso,fresco.Largo.Muy bueno.

Este DO Ferreiro VV tiene un color amarillo-dorado,se aprecia la densidad en la copa,muy limpio.Nariz de media intensidad,manzana,melosa,flores secas.Boca con buena acidez,excelente textura,con mucgha presencia en la boca,seca,toque dulzon.Largo.Me ha gustado algo menos que la ultima botella pero esta muy rico.

Sin duda un gran blanco.Color amarillo verdoso.Nariz de media alta intensidad,con mayor complejidad en esta botella que en la anterior,frutas blancas,pomelo,manzana verde.Buena acidez,fresca,estructura ligera,elegante,largo.Muy buen albariño.

Precisos color amarillo.Nariz muy abierta,alta intensidad.FRutas blancas,melon,miel?.La boca con buena acidez,largo.Muy bueno

Formato Magnum. L
La complejidad empieza a tomar formas MAYÚSCULAS, un vino que nos ofrece un maravilloso abanico aromática, desde cera, a mieles e incluso notas de hidrocarburo, donde la fruta brilla con notas amarillas. En boca fresco, sedoso con buena acidez, domado y largo.

Cata realizada en Dom Vinos por Gerardo Méndez (Bodegas Gerardo Méndez)

Botella tomada en restaurante.
De color amarillo palido, reflejos dorados y lagrima con cierta densidad.
En nariz se muestra con buena intensidad, fruta blanca de hueso muy madura, algo de piña, bolleria fina, notas florales y almibaradas, cierto toque herbaceo y un fondo mineral siempre presente.
En boca tiene una entrada fresca, glicerica, con cuerpo, acompañada de una magnifica acidez que le confiere gran longitud, postgusto largo, citrico, muy mineral y con cierto amargor final.
Ya está muy bebible, pero se advierte gran futuro de guarda.

Esta tercera oportunidad a sido la que ma ha convencido, me hago adipto a esta religion.
Destaca en la nariz con aromas de fruta blanca bien madura, aromas florales y hierbas aromaticas, aromas de manzanilla, notas de bolleria y panaderia, marcados citricos.
En boca es denso, glicerico, con excelente acidez, equilibrado en su paso por boca, apuntes de fruta blanca con hueso y con un final largo con recuerdos citricos y frutales. Gran trabajo sobre lias.
Acopa vacia los aromas de membrillo son de libro.

Hoy día podemos hablar de Gerardo y sus vinos, sobre todo en su versión Cepas Vellas, como un mito. Un vino que levantó serios debates cuando Andrés Proensa lo puntuó con 100 puntos, llegando a discutir si los blancos españoles estaban preparados para obtener esa puntuación y lo que es más importante, si estaban al nivel de la perfección como es la asignación de un 100.

Frescura inusual para un cepas vellas, su complejidad se desarrolla entorno a notas balsámicas, con especias exóticas sobre fruta de agua (pera, ciruela). Notas de hinojo, camomila, tierra y trufa blanca nos susurran su terruño. Con Do Ferreiro Cepas Vellas no vamos a encontrar un albariño con un protagonismo absoluto de la fruta, su complejidad, expresa muchas notas, como sentimientos a flor de piel de una chica enamorada (chocolate blanco, bayas, margaritas silvestres, hueso de santo, hojaldre dulce), nos abren paso a un carácter salino que acompaña a su acidez, intenso hasta vigoroso y un final largo, siempre sedoso y sensual.

Su ataque recuerda al polemo y puntitas de lima, alta acidez, continúa su carácter balsámico en su recorrido apareciendo notas de mojito con menta.

Muy fresco y cítrico, preciso, e incluso parco a copa parada, algo más voluminoso con el trabajo en copa, con fruta blanca y alguna sensación mineral. En boca tiene buen ataque, con suaves amargos, muy bien de acidez, largo y bien definido.

Tenía ganas de probar esta joya, después de lo que había leído sobre él. El problema es que esperaba tanto que, aunque se mostró como un gran vino, no llegó a ese punto de emoción. En fin, un vino con una intensidad aromática que embriaga, fresca, mineral, y en boca, más de lo mismo. Lástima que el precio sea tan elevado, porque, aunque no mi tipo de blanco preferido, es uno de los grandes blancos jóvenes que he probado.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar