Las Moradas de San Martín Initio 2005
Vino Las Moradas de San Martín Initio 2005
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Tinto
Graduación (vol):
15,00%
Varietales:
85% Garnacha y el 15% restante, Cabernet Sauvignon y Syrah
Precio aproximado
Precio Aprox:
Desconocido
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
8.24
/
91
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
7,9
Opiniones de Las Moradas de San Martín Initio
OPINIONES
13

Rojo granate de ribete rubí. Tinta la copa con su capa alta pero muestra algo de turbidez.

Nariz algo sucia, cerrado, algunos recuerdos a frutos rojos, proteína, tostados intensos. Algo de pólvora y notas vegetales aunque en un marco algo difuso.

Entrada noble, algo abocado y licoroso, acidez moderada, algo anisado, tanino medio, algo picante, aromas algo difusos, un vino que se le nota fatigado. Final medio.

Rojo cereza de ribete granatoso, capa media-alta, limpio aunque con poco brillo. Lagrima fina, lenta e incolora.

Nariz de buena intensidad con tipicidad garnachera, naranja sanguina, frutos rojos de alta madurez, monte bajo, notas maduras, intensos tostados, algo de polvora y especias dulces. Con la aireación aparecen leves notas animales y cueros y un fondo leve de corte mineral.

Entrada noble, amable y amplia, tanino marcado pero maduro que provoca una leve astringencia, tambien se marca timidamente el alcohol acentuado esto por una acidez practicamente caida. Vino de sabrosura con un retronasal muy intenso y varietal. Recorrido final medio-largo.

Picota de intensidad media-alta con menisco granate. Brillante y limpio con una lágrima gorda y lenta.
Nariz de buena intensidad con notas de fruta muy madura, dulce de membrillo, licor de cerezas, tostados, pelo de caballo, minerales intensos con recuerdo a tierra seca, tinta china y piedra. Luego aparecen balsámicos y naranja.
Boca cálida, madura pero con acidez, con tanino marcado, con estructura, contundente, tostados, cacao, mineral, fruta madura y suave amargor. Los 15 grados se notan.

Vista: Limpio y brillante, de color rojo cereza oscuro, con ribete granate vivo, sanguíneo, de capa media-alta y lágrima con algo de color es su movimiento.
Nariz: De buena intensidad, potente, franco, aromático, especiado, balsámico, mineral, con una fruta muy madura y casi acompotada. En su conjunto es goloso, afrutado, complejo y con la madera muy bien integrada.
Boca: De buena entrada, goloso, vivo, expresivo, de buena densidad, casi carnoso, amplio, sabroso, especiado, con toques minerales, elegante, de gran tanicidad, mucha frescura y final de considerable largura.
Un vino elegante, sabroso, fresco, de gran clase. Una magnífica garnacha de Madrid.
Su precio ronda los 11 euros.

Visual: capa media, granate muy limpio, menisco fino y rosado, lágrima fina y abundante.
Nariz: notas balsámicas, mentolados, anís, mucha intensidad, la cabernet se quiere asomar mostrándonos algunas notas suaves a pimientos verdes, los tostados aparecen con suavidad.
Boca: entrada suave, sedosa, a mitad de recorrido muestra su potencia, cierta astringencia y sequedad, potente, licoroso, largo en recorrido y postgusto, notas a cacao, chocolate, en los últimos momentos de la cata la nariz era sobre todo fruta madura, vino potente, redondo y estructurado, con recorrido, necesita de buen y potente acompañamiento, le quedan unos añitos de buena vida.
Etiqueta curiosa, tipo pergamino, aunque yo la leyenda no he conseguido descifrarla, contra etiqueta creo que mas información no cabe, ejemplo para muchos.

Elegante nariz.Tintas y betunes, flores y especias, hierbas aromáticas; sensaciones de fruta negra madura, buena intensidad, minerales, buena acidez. Postgusto con toques frutales.

Otra Garnacha más del triángulo formado por San Martín de Valdeiglesias, Cebreros y Navaluenga que demuestra la excelencia de una uva de viñedos con muchos años encima y de un terruño con mucho que ofrecer todavía. Es un vino bien vestido, con una nariz donde la fruta(fresa, frambuesa, ciruela) se ve acompañada de notas florales y un fondo marcadamente mineral. También aparecen aromas que me recuerdan a los veranos y primaveras pasadas por esos pueblos con notas de romero, tomillo, manzanilla... En boca, como en nariz, es un vino fresco, cualquiera diría que estamos ante un vino de 15º, con buena acidez, bien estructurado, donde la mineralidad aparece de nuevo, con un final ligeramente amargo y largo.

En definitiva, un vino excelente, extraordinariamente elegante, que extrae lo mejor de la Garnacha y por tan sólo 10 euros.

Con Isabel Galindo técnico de bodega Las Moradas de San Martín estuve disfrutando de sus experiencias con la garnacha en un terreno donde más del 80% es arena. Isabel apuesta por la elaboración tradicional y por sacar del olvido una variedad que estaba cayendo en el abandono.
Initio 2005, es su primer vino, y desde luego que es una apuesta ganadora. Un garnacha fantástico, de esos vinos de terroir que tanto me emocionan, y un vino donde la garnacha ha sacado un registro muy diferente a los que ya conocía. De hecho hablando con ella, llegábamos a la conclusión de que se parecía más a la garnacha del otras zonas como la del Priorat.

Un vino de garnacha de 80 años con 13 meses de barrica de 1º, 2º y 3º año.
Un vino con un color rojo picota oscuro que llama la atención para la añada que es.
En nariz me parece muy elegante, con una intensidad elevada a monte bajo, hojarasca, muy mineral y unas notas de romero que me trasladaban al pueblo de la Sierra de San Vicente donde suelo recogerlo.
En boca tiene una entrada agradable, licoroso, de paso largo, un equilibrio perfecto entre la acidez y el alcohol, no existen aristas, todo son recuerdos minerales, especiados y a ese romero tan especial para mí. La persistencia es elevada.

Un vino que aguanta toda la comida y que por su perfil yo recomendaría decantar. A quién le guste como a mi ver la evolución en nariz, recomiendo jarrear (pasar el vino a una jarra específica y luego servir) y servir.

Lo cierto es que vengo observando que la garnacha de esta zona se van abriendo paso en el mercado, y de forma muy acertada.

Vista: Rojo brillante con tonalidades teja y de una intensidad media.
Nariz: En un 1er momento aromas de violetas y toque floral de baja intensidad, para dar lugar a una sensación cálida (ligeramente alcohólico), con buena muestra de complejidad aromática cuando hallamos los aromas de grado empirorreumático como cacaos, moka, también especiado, y con una apreciable mineralidad.
Boca: Considero que el vino está llegando al límite de su madurez puesto que se aprecia un carácter oxidativo, y dada su baja acidez.
El tanino considero que es demasiado duro, probablemente por falta de una óptima maduración del fruto y muy potente.

Concluyendo: el vino es de calidad, con un buen potencial de conjunto, aromaticidad, tanino, pero le falta expresión y acidez, creo que es pronto para decirlo pero apunta muy bien el desarrollo de esta bodega.

Madurez bien entendida, un vino que necesita oxigenación para que el ímpetu de sus taninos se muestren más dóciles y el nerviosismo de su nariz deje paso a la fruta madura con notas de sotobosque en su fondo, recuerdos de paloduz y regaliz y ligeras notas de hierro mojado. En boca presenta muy buen ataque en su textura, rica y elevada acidez y taninos con asperezas en boca que debe evolucionar. Un vino aún por equilibrar en boca, maduro, que debe reposar aún algunos meses más en botella.

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