Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

62 respuestas
    #46
    Petex

    El tiempo se para

    Yo personalmente que soy un amante de los vinos generosos, cuando llega la noche en esta época del año, me apetece estar escuchando música clásica acompañado de una copa de Palo Cortado; una copa a la que no paro de darle vueltas y vueltas, un vino complejísimo que va evolucionando, que van saliendo aromas nuevos, recordando a mi niñez cuando iba con mis padres por Jerez y Montilla, ese olor tan inolvidable a vino por las calles... Se me para el tiempo. Desde luego son pequeños placeres que no son costosos y que te llevan a una situación de relax y nostalgia que no hay placer que llegue a tal nivel. 

    Soy nuevo aquí, seguiré recomendando el consumo de los vinos mas peculiares de España, los generosos de Jerez y Montilla, por que son extraordinarios, yo llevo enamorado varios años de ellos desde la primera vez que los probé

    #48
    Candelecho
    en respuesta a Petex

    Re: El tiempo se para

    Ver mensaje de Petex

    Hola Petex, 

     

    Estas en varios foros y te sigo , me gustan tus comentarios.

    He hecho una recomendacion y me apunto la tuya, en estos dias se puede disfrutar con un AMONTILLADO antiguo y escuchando la SINFONIA N.5 DE MAHLER.

    Prebalo cuando estes tranquilo y entra en la musica con el este vino.

    #49
    Unnovato

    Re: Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

    Esperando que el forero @Eterio esté bien, esta noche me decido a continuar este hilo que tan buenos momentos nos hizo pasar durante el inicio del confinamiento.

    Y es que mañana es el día mundial del libro, fecha escogida, entre otros motivos, por coincidir con la muerte de nuestro escritor más ilustre: Miguel de Cervantes.

    Siendo así, no puedo más que invitaros a compartir unos minutos con su obra más universal, el Quijote, que si bien no está escrita en verso bien vale una excepción. Para relacionarla con el vino es difícil recurrir a las palabras del Caballero de la Triste Figura, pues no era él muy amante del regalo del cuerpo, más bien al contrario, pues no era amigo del beber ni del comer más que lo justo. No así su fiel escudero Sancho Panza, que en este episodio nos manifiesta su apego al vino y sus dotes de catador a ciegas:

    Capítulo XIII de la Segunda parte del Quijote:

    […]

    Escupía Sancho a menudo al parecer un cierto género de saliva pegajosa y algo seca; lo cual visto y notado por el caritativo bosqueril escudero, dijo:

    —Paréceme que de lo que hemos hablado se nos pegan al paladar las lenguas, pero yo traigo un despegador pendiente del arzón de mi caballo que es tal como bueno.

    Y, levantándose, volvió desde allí a un poco con una gran bota de vino y una empanada de media vara, y no es encarecimiento, porque era de un conejo albar tan grande, que Sancho, al tocarla, entendió ser de algún cabrón, no que de cabrito; lo cual visto por Sancho, dijo:

    —¿Y esto trae vuestra merced consigo, señor?

    —Pues ¿qué se pensaba? —respondió el otro—. ¿Soy yo por ventura algún escudero de agua y lana? Mejor repuesto traigo yo en las ancas de mi caballo que lleva consigo cuando va de camino un general.

    Comió Sancho sin hacerse de rogar, y tragaba a escuras bocados de nudos de suelta, y dijo:

    —Vuestra merced sí que es escudero fiel y legal, moliente y corriente, magnífico y grande, como lo muestra este banquete, que si no ha venido aquí por arte de encantamento, parécelo a lo menos, y no como yo, mezquino y malaventurado, que solo traigo en mis alforjas un poco de queso tan duro, que pueden descalabrar con ello a un gigante; a quien hacen compañía cuatro docenas de algarrobas y otras tantas de avellanas y nueces, mercedes a la estrecheza de mi dueño, y a la opinión que tiene y orden que guarda de que los caballeros andantes no se han de mantener y sustentar sino con frutas secas y con las yerbas del campo.

    —Por mi fe, hermano —replicó el del Bosque—, que yo no tengo hecho el estómago a tagarninas, ni a piruétanos, ni a raíces de los montes. Allá se lo hayan con sus opiniones y leyes caballerescas nuestros amos, y coman lo que ellos mandaren; fiambreras traigo, y esta bota colgando del arzón de la silla, por sí o por no, y es tan devota mía y quiérola tanto, que pocos ratos se pasan sin que la dé mil besos y mil abrazos.

    Y diciendo esto se la puso en las manos a Sancho, el cual, empinándola, puesta a la boca, estuvo mirando las estrellas un cuarto de hora, y en acabando de beber dejó caer la cabeza a un lado, y dando un gran suspiro dijo:

    —¡Oh hideputa, bellaco, y cómo es católico!

    —¿Veis ahí —dijo el del Bosque en oyendo el hideputa de Sancho— como habéis alabado este vino llamándole «hideputa»?

    —Digo —respondió Sancho— que confieso que conozco que no es deshonra llamar «hijo de puta» a nadie cuando cae debajo del entendimiento de alabarle. Pero dígame, señor, por el siglo de lo que más quiere: ¿este vino es de Ciudad Real?

    —¡Bravo mojón! —respondió el del Bosque—. En verdad que no es de otra parte y que tiene algunos años de ancianidad.

    —¿A mí con eso? —dijo Sancho—. No toméis menos sino que se me fuera a mí por alto dar alcance a su conocimiento. ¿No será bueno, señor escudero, que tenga yo un instinto tan grande y tan natural en esto de conocer vinos, que, en dándome a oler cualquiera, acierto la patria, el linaje, el sabor y la dura y las vueltas que ha de dar, con todas las circunstancias al vino atañederas? Pero no hay de qué maravillarse, si tuve en mi linaje por parte de mi padre los dos más excelentes mojones que en luengos años conoció la Mancha, para prueba de lo cual les sucedió lo que ahora diré. Diéronles a los dos a probar del vino de una cuba, pidiéndoles su parecer del estado, cualidad, bondad o malicia del vino. El uno lo probó con la punta de la lengua; el otro no hizo más de llegarlo a las narices. El primero dijo que aquel vino sabía a hierro; el segundo dijo que más sabía a cordobán. El dueño dijo que la cuba estaba limpia y que el tal vino no tenía adobo alguno por donde hubiese tomado sabor de hierro ni de cordobán. Con todo eso, los dos famosos mojones se afirmaron en lo que habían dicho. Anduvo el tiempo, vendióse el vino, y al limpiar de la cuba hallaron en ella una llave pequeña, pendiente de una correa de cordobán. Porque vea vuestra merced si quien viene desta ralea podrá dar su parecer en semejantes causas.

    […]

    Para acompañarlo musicalmente, os propongo este fragmento de la ópera en un acto “El retablo de maese Pedro”, de Manuel de Falla: https://www.youtube.com/watch?v=Um5UlmmZ3so

    O el que lo prefiera, este otro fragmento del poema sinfónico “Don Quijote” de Richard Strauss, interpretado por el maravilloso Rostropovich: https://www.youtube.com/watch?v=J9e_t5winag

    Y para beber, ¿qué mejor vino que el de alguno de los rincones de la geografía que cruzaron caballero y escudero en busca de aventuras? La lista es larga, y transmutada en lel lenguaje actual de las DOs: la Mancha, Valdepeñas, Cariñena, Costers del Segre, Pla de Bages…por lo menos. Aunque en realidad vale cualquier vino del mundo, porque si un personaje universal ha dado España, ese es el Quijote.

    Buenas noches y mucha salud a todos

    #52
    Eterio
    en respuesta a Unnovato

    Re: Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

    Ver mensaje de Unnovato

    Por aquí estoy y, además, bien, compañero Unnovato. Os sigo permanentemente y hoy me has dado una gran alegría. Gracias, por tan acertada elección, Don Quijote, mi libro favorito, junto con la Biblia me observan cada noche desde la mesilla. Cada año por estas fechas participo en varias jornadas culturales dedicadas al Día Mundial del Libro. En el 2016 organicé una semana dedicada a los dos grandes de la literatura universal para celebrar el IV Centenario de la muerte de ambos y de la edición de la Segunda parte del Quijote.

    No solo coincide con la muerte de nuestro gran Cervantes, sino también con el otro grande Shakespeare y el inca Garcilaso de la Vega.

    La música elegida El Retablo de maese Pedro, de Falla, y El Quijote, de Richard Strauss, impresionante.

    Un saludo

    #54
    Eterio
    en respuesta a Miryam777

    Re: Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

    Ver mensaje de Miryam777

    Perfectamente, mi querida Miryam.  Muchas gracias. Donde vivo es difícil que llegue el bichito, como dicen mis nietos, y me recluí el 9 de marzo después del Verema Sevilla y, hasta hoy, he salido una hora un solo día. y las prevenciones que tomo serían largo de contar.

     Un afectuoso saludo.

    #56
    Unnovato
    en respuesta a Eterio

    Re: Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

    Ver mensaje de Eterio

    ¡Me alegro mucho!

    Es para mí también un libro de cabecera, de los pocos que he releído y al que todavía acudo de vez en cuando para rememorar alguno de sus episodios. Es simplemente genial.

    Y con lo amigo que es Sancho del buen beber, pues vino que ni pintado.

    Un saludo

    #58
    Miryam777

    Re: Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

    Hoy por ser el día del libro, me voy a permitir, con vuestro permiso, esta entrada.

    Musica, poesía y vino.....

    Oda al vino

    VINO color de día,
    vino color de noche,
    vino con pies de púrpura
    o sangre de topacio,
    vino,
    estrellado hijo
    de la tierra,
    vino, liso
    como una espada de oro,
    suave
    como un desordenado terciopelo,
    vino encaracolado
    y suspendido,
    amoroso,
    marino,
    nunca has cabido en una copa,
    en un canto, en un hombre,
    coral, gregario eres,
    y cuando menos, mutuo.
    A veces
    te nutres de recuerdos
    mortales,
    en tu ola
    vamos de tumba en tumba,
    picapedrero de sepulcro helado,
    y lloramos
    lágrimas transitorias,
    pero
    tu hermoso
    traje de primavera
    es diferente,
    el corazón sube a las ramas,
    el viento mueve el día,
    nada queda
    dentro de tu alma inmóvil.
    El vino
    mueve la primavera,
    crece como una planta la alegría,
    caen muros,
    peñascos,
    se cierran los abismos,
    nace el canto.
    Oh tú, jarra de vino, en el desierto
    con la sabrosa que amo,
    dijo el viejo poeta.
    Que el cántaro de vino
    al beso del amor sume su beso.

    Amor mio, de pronto
    tu cadera
    es la curva colmada
    de la copa,
    tu pecho es el racimo,
    la luz del alcohol tu cabellera,
    las uvas tus pezones,
    tu ombligo sello puro
    estampado en tu vientre de vasija,
    y tu amor la cascada
    de vino inextinguible,
    la claridad que cae en mis sentidos,
    el esplendor terrestre de la vida.

    Pero no sólo amor,
    beso quemante
    o corazón quemado
    eres, vino de vida,
    sino
    amistad de los seres, transparencia,
    coro de disciplina,
    abundancia de flores.
    Amo sobre una mesa,
    cuando se habla,
    la luz de una botella
    de inteligente vino.
    Que lo beban,
    que recuerden en cada
    gota de oro
    o copa de topacio
    o cuchara de púrpura
    que trabajó el otoño
    hasta llenar de vino las vasijas
    y aprenda el hombre oscuro,
    en el ceremonial de su negocio,
    a recordar la tierra y sus deberes,
    a propagar el cántico del fruto.

    Pablo Neruda.

     

    Feliz día del libro!!!

     

    #60
    Eterio
    en respuesta a Miryam777

    Re: Para esta hora de la noche: poesía, música y ¡porqué no! una copa de vino

    Ver mensaje de Miryam777

    Gracias, Myriam, por tan linda poesía del insigne Pablo Neruda.

    Esta tarde, intentaré recopilar lo que opinaban los distintos viajeros románticos, principalmente ingleses y franceses, sobre el vino español, en sus viajes por España.

    Un saludo.

    Joaquín

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