Blog Bodega Ateneo

Viña Gormaz Crianza 2016

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Hoy me acercaré un poco de refilón a mi paisano más universal, recordando su paso por el municipio de donde sale este vino, San Esteban de Gormaz. Según cuentan las crónicas, El Cid Campeador liberó la ciudad del poder musulmán en 1054, y son profusas las menciones que se hace de San Esteban y alrededores en el Cantar de Mío Cid(S.XII). Durante tiempo se creyó en la hipótesis que el escritor del Cantar fuese un juglar de Medinaceli, aunque ya esa posibilidad se ha ido abandonando, no así la idea que partes del Cantar fueran escritos por algún vecino de San Esteban, dada la precisión en detalles que demuestra en el texto, como esa Torre de Doña Urraca no lejana al núcleo de San Esteban. El propio compilador del Cantar, Per Abbat, fue presuntamente clérigo en un pueblo muy cercano a San Esteban, y por tanto conocedor de la zona. A San Esteban llegaron las hijas del Cid, Cristina y María, tras la Afrenta de Corpes, y allí fueron muy bien tratadas. Un siglo después, en 1187, se celebraron allí las primeras Cortes de Castilla. Razones no faltan para visitar esta pequeña ciudad soriana, y a fe que debo volver no a mucho, siguiendo paso a paso la Ruta del Destierro del Cid, una ruta nada lejana a la que mis viajes a Teruel recorría hace un par de décadas ya. Mientras esperamos ese viaje, disfrutemos de un vino soriano de la Ribera del Duero.

Las hijas del Cid, del romance XLIV del Tesoro de Romanceros
PUEBLA Y TOLÍN, DIÓSCORO TEÓFILO (1871)
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

 


El Viña Gormaz Crianza 2016 está elaborado por Bodegas y Viñedos Gormaz, desde San Esteban de Gormaz, y pertenece a la D.O. Ribera del Duero. En entradas anteriores, os he comentado muchas cosas de esta bodega soriana, fundada en 1972 y que fue una de las precursoras de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Este vino está elaborado con uva tempranillo de viñedos a 960 metros de altura y 70 años de edad media, cultivados en vaso y vendimiados a mano, con un paso por barrica francesa y americana, tras la maloláctica, de 14 meses, más otros 8 meses en botella antes de salir al mercado. Presenta un color rojo picota de capa media alta, ribete grana, lágrima densa y persistente, para un volumen alcohólico del 14%. Intensidad media en nariz, notas especiadas de la madera, cremoso y con recuerdos lácteos. Entrada amable, cuerpo medio, buen juego de la madera con la fruta roja madura, recuerdos a monte, aromáticas, alcohol equilibrado, buena acidez y cuerpo medio, con un final marcadamente frutal y persistencia discreta. Un vino placentero que busca mostrarnos ese carácter de la uva castellana de altura, con grandes variaciones térmicas entre día y noche, teniendo en estos vinos sorianos uno buen ejemplo en la Ribera del Duero.

Además, su etiqueta fue elegida por la web Packaging of the world como uno de los diseños más creativos del mundo en febrero de este año. La etiqueta es obra del Pablo Guerrero Estudio, una etiqueta minimalista en relieve que busca, de un solo vistazo, llevarnos a dos de las claves del éxito de los vinos sorianos. Por un lado su altura, reflejada en la forma de montaña, y por otro los diferentes componentes geológicos de los viñedos, a tres colores y con distinta simbología, arena, arcilla y canto rodado. En el caso de este vino : “La elegancia del crianza se ve reflejado con un negro como fondo donde se resalta la arena, la arcilla y canto rodado, que vienen muy de la mano con su estructura“.

R.


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