Blog Bodega Ateneo

Nabal Crianza 2015

Entrada original publicada en el Blog Bodega Ateneo

Vino del Viejo Mundo. Esta frase reza en la contraetiqueta de este vino, como una declaración de intenciones, para posicionar este vino, y la Ribera del Duero con él, ante los Vinos del Nuevo Mundo, procedentes de América, Sudáfrica y el continente australiano.

En mi ciudad esa relación con las indias especieras viene muy marcada por la influencia de Burgos en la primera Vuelta al Mundo de Elcano, reflejada especialmente en la figura de Cristóbal de Haro. En septiembre de 2019 se conmemoraban los 500 años desde que las cincos naos de la Expedición Magallanes y Elcano abandonasen Sanlúcar de Barrameda, en busca de un increíble viaje cargado de aventuras, riqueza, drama y emoción. Una auténtica odisea que tuvo dos puntos previos muy importantes: el encuentro de Magallanes con Cristóbal de Haro, hacendado burgalés promotor del viaje, en Lisboa, a la sombra del vicio de las cartas, y las Capitulaciones de Valladolid (1518), por las que el Emperador Carlos V autoriza a Magallanes a realizar su viaje, bajo la protección de la Corona Española.

Las vicisitudes del viaje son conocidas por todos, motines, traiciones, penalidades y persecución por los portugueses, y darían para una buena serie de televisión, pero sobre todo nos ayudan a no olvidar de dónde venimos, y como no hay limite en el camino que nos queda por andar. Todos deberíamos llevar un Elcano dentro, que cuando lo fácil hubiera sido haber vuelto atrás, decidió con gran riesgo, ir hacia el oeste, y completar la primera vuelta al mundo.

El riesgo a veces trae la recompensa, como sucede con esta bodega que tiene su origen en la DO Arlanza, y que ahora se abre paso en la DO Ribera del Duero. Hablamos de Bodegas Nabal.


El Nabal Crianza 2015 está elaborado por las Bodegas Nabal desde Gumiel de Izán, y pertenece a la DO Ribera del Duero. En una entrada posterior comentaré una visita a la bodega, pero hoy me centraré solamente en este vino, elaborado con uva tempranillo, procedente de viñedos de entre 50 y 80 años, en vaso, y un paso posterior por barrica nueva de 14 meses, 80% francesa y 20% americana. Presenta un color rojo picota de capa muy alta, ribete levemente atejado, lagrima densa y persistente. Poderosa nariz que marca aún mucho la madera, fruta roja madura, vainillas, cremoso, cercano a la compota. Amable entrada, tanino poderoso, despunta aún la madera, fósforo que pronto desaparece, vino goloso, elegante, de trago largo, con un regusto final a cacao. Un vino para disfrutar, a medio camino entre un crianza clásico de Ribera y con corte más frutal y goloso. Siendo del 2015, pienso que unos pocos meses más en botella le harán ganar redondez, con esa longevidad que parece solo los Arlanza tenían. Interesante.

R.


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