Restaurante Entrevins en Valencia
  

Restaurante Entrevins

106
Datos de Entrevins
Precio Medio:
45 €
Valoración Media:
7.5 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
7.6 10
Entorno:
7.2 10
Calidad-precio:
7.7 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 11,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo y lunes

Teléfono


106 Opiniones de Entrevins

Productos de cualidad pero que no están puestos en valor por la manera de cocinarlas. Realmente nada nada para sublimar las papillas gustativas.

Tras intento fallido de hacer una reunión de grupo, se hacía necesario un "desagravio" (curar la decepción) en petit comité para conocer el local con su cocina y su bodega. Nos ubicamos en la zona de la bodega (con vistas a la misma) en una amplia mesa y sepoarados por ligeras cortinas que te dejan en un espació más íntimo, que se agradece y que mejora la sonoridad.

Sin cambios en una sala casi llena, manteniendo buena separación en las mesas y un servicio en sala cada vez más estable y con la presencia de Guillaume que permite no solo comer bien, sino disfrutar de la cocina y sobre todo de la bodega. Ha cambiado la carta (soporte físico) que ha pasado a estar en una tablet con entradas por vinos según DOs (importante la parte de Jerez y sobe todo los franceses), pero que  pued abrir en el futuro nuevas posibilidades ampliables a entradas por uvas, precios .. y hasta en ofertas y sobre todo pudiendo mantener al día las entradas y salidas de nuevos vinos. Decidimos dejar a su elección con el único condicionante de un total de un par de botellas (champagne y tinto) a unos precios comedidos.

De entrada unas cervezas y agua con gas Pedras; luego se añadió un par de agua sin gas. Sobre la mesa de cinco comensales, unas aceitunas negras por cortesía de la casa y un buen pan de masa madre del horno de San Pablo. Noté a faltar probar algún aceite ya que siempre son interesantes. Los vinos elegidos fueron:

. champagne extra brut de Michel Arnould et fils  à Verzenay: un grand cru, muy elegante, armonioso, sabroso.

. Domaine de Marcoux 2016, un côtes du Rhône muy fresco, frutal, goloso.

En la carta de comidas tienes opción de un menú degustación a 35€ p.p. con "degustación" de 6 platos (incluido postre) y opción de maridaje por copas (entre 3-5 copas) sobre 3.5€ la copa. También menú a medio día a 30€ con dos entrantes y un principal a elegir (arroz , bacalao, presa ibérica) más postre. Optamos por ir a carta y aquí tienes muchas opciones de entrantes; hasta 7 principales entre carnes y pescados; en los postres hay 4 opciones diferentes todas con buenas elaboraciones. Lo que elegimos en entrantes fueron:

. croqueta de txanguro (1 pp): buen tamaño, buen rebozado, muy jugosa y de intenso sabor en el interior. Recomendable.

. 2 x calamar de playa a la plancha, encebollado y cilantro: servido troceado a modo de pirámides (muy de DiverXO) con una charlotte infusionada en la propia tinta de calamar para chuparse los dedos; unos detalles de un tomate triturado algo dulce y unas pinceladas de tinta de calamar, completan la compañía.

. tataki de buey Wagyu de finca Santa Rosalía con yema de huevo de corral curado a la sal: excelente producto cárnico con una compañía ligera, que no le resta nada de protagonismo. Recomendable para carnívoros.

. clotxina valencianas con verduritas de temporada hechas la vapor, a la que se añade una crema de ajo blanco y almendra amarga: servido en plato hondo de forma individual: unas pocas clotxinas (sin cáscara) con unas verduras al dente y troceadas (recuerda a La Salita); la crema está con una textura y sabor perfecta casi para tomar como plato independiente.

. 3 x ventresca de atún rojo con setas frescas salteadas. jugo de verduras asadas, costra de sésamo y pimienta rosa: espectaular producto en buena ración y la costra que asusta porque parece que va estar pasada de intensidad de pimienta, en realidad está en buen punto; la ventresca está poco grasa y con un leve apoyo en plancha (salvo otra indicación); las setas, apoyadas en el exterior del plato, son excelente compañía. Muy recomendable.

. 2 x paletilla de cabrito lechal de Jumilla con salsa de queso feta y gnocchi de berenjena a la llama: muy tierna, perfecta de cocción, con una salsa reducida y algo caramelizada. Amplia ración. Muy recomendable.

. 2 x sopa de melón con mojito a nuestra manera: referido como bien

. 2 x choco Blas: chocolate en texturas (hasta 5 conté yo) con aceite de oliva extra virgen y sal: imprescindible para quien viene por primera vez; es empezar y no parar hasta que se acaba.

Unos buenos cafés finales (aunque en taza comercial) y los comentarios satisfactorios de los que acuden por primera vez, te hacen pensar que fué una pena que no cuajara la reunión con la videoconferencia prevista. Hoy nos resarcimos.

 

Cinco reuniones programadas para el primer semestre de los mismos seis asistentes y con un denominador común de trabajo que planteamos como aliciente añadido: hacerlas en 5 locales diferentes, con el mismo presupuesto, y someterlos a las opiniones de los asistentes con seis items de valoraciones concretadas y con una puntuación de 1 a 10 en cada apartado. Sumar todos y clasificar: por un solo punto, ganó Entrevins.

En el dia de hoy contamos con un comensal extra, siendo siete en total, ubicados en una mesa tipo imperial cercana a la bodega. Unas aguas y alguna caña al llegar con unas aceitunas negras sobre la mesa. Menú pactado y vinos a su elección siempre manteniendo el presupuesto global.

Todo en servicio individual, con cambio de cubiertos y copas con cada nuevo servicio. Los vinos servidos desde principio a fin y completando todas las botellas abiertas. Los platos servidos de cocina a buen ritmo y al unísono la mesa completa:

. clotxinas en caldo de aji: sencillo pero buen inicio; un  poco más de rock and roll nos hubiera gustado más a algunos (quizás a otros/as menos).

. calamar plancha en caldo reducido de fesosls y naps: servido aparte el caldo que contrasta con el sabor esperado (parecía que debía ser un caldo de pescado) para hacer compañía a un calamar de tamaño individual y partido en dos.

. figatell de rabo de toro con boniato y chiribía: ese punto dulce que sorprende en un "figatell", poco figatell (poco hígado) pero que está muy bien de sabor y textura

. cogote de bacalao con crema de albahaca: un bacalao siempre perfecto de punto de cocción del que puedes contar las láminas. Puro sabor de producto.

. presa ibética extremeña con crema de nuez de macadamia: de nuevo muy buen producto, punto perfecto de fuego y buena compañía de la crema que no quita protagoinismo al actor principal

. choco Blas: algo que si hay gente nueva, nunca puede faltar. Al principio se retienen, pero todo es empezar y no parar.

Para beber y al ritmo suficiente para que llegaramos a todo lo previsto:

. champagne Laherte Frères blanc de blancs brut nature (degüelle 04-17) un chardonnay de cepas de más de 35 años sobre la pura roca madre, casi sin tierra, cargado de mineralidad

. Saint Bris Exogyra Virgula "Goisot" 2015: blanco muy ligero, cercano a Chablis pero marcando diferenciación, sobre un suelo de fósiles de ostras que también le dan una mineralidad importante, siendo en conjunto muy ligero y de trago largo pero para mi gusto le faltó "punch".

. Aliás 2015: un tinto de uva baga portuguesa, del bajo Duero, de crianza en barricas usadas y con algo de raspón que le confiere unos amargos y herbáceos. No gustó a todos por su carácter demasiado diferenciado de los tintos acostumbrados

. Palacio Quemado, Los Acilates  2015: un tinto extremeño, más de elaboración a nuestro gusto y que acompañó muy bien a su secreto (carne) del mismo lugar.

. Alvear: un dulce natural de PX de añada, con su acidez y sin excesos golosos.

Unos buenos cafés para rematar el rato de trabajo entre plato y plato y para comentar las puntuaciones alcanzadas en las diferentes etapas de este peregrinar. Fin de ciclo. ¿Habrá nuevo ciclo? Nunca se sabe, aunque voluntad sí la hay.

acudimos a Entrevins por primera vez y tras haber estado en el local que tenía antes en Ruzafa. La expectativa era alta. Habíamos hecho una reserva, indicando  que mi pareja es celiaca, y que yo no tomo nada con ajo.

Tras indicarnos la mesa, encontramos unas aceitunas negras que no nos gustaban a ninguno de los dos y pedimos que las retiraran.

el menú de CUina Oberta se componía de estos entrantes: 

-tataki de corvina a la sal y mantequilla de algas.

- Terrina de Foie de pato. nos pusieron pan normal para mi pareja, y Aquí pedimos si tenían pan para celiacos, ya que lo habíamos informado. Respuesta: “No. te quito el pan”. Sin dar ninguna alternativa. Si me hubiera avisado, habría llevado mi propio pan sin gluten.

- figatell de rabo de toro con boniato

- calamar de playa a la plancha

Todo estaba bueno y correcto. Raciones muy escasas. Sin más 

Plato principal:

-Cogote de bacalao 

- Presa Ibérica 

ambas cosas, estaban buenas y el punto de cocción correcto. Pero de nuevo, muy escasas. Imaginad comed un principal como este y no tener un mísero mendrugo de pan para acompañarlo...

postre: Nos sacaron un ladrillo de 80 cm de largo con unas lágrimas o chorretones de chocolate. 

Pedimos la cuenta!. Al recibirla nos habían cobrado de más porque tuve que explicarle 3 veces que sólo había tomado tres copas de vino, no cuatro.  

En resumen: No volveré porque para un restaurante de este nivel, o eso quieren, deberían dar una solución tan fácil como esta, máxime cuando se ha avisado con antelación. 

precio medio alto,  en relación calidad y precio 

  • Cogote de bacalao

  • Presa Ibérica

Tras una buena mascletá en fallas, un complemento perfecto es una comida en un sitio cercano (lo del coche en fallas es cada vez más locura) y si hay algo que celebrar, mejor no arriesgar e ir a valor seguro.

Seis para comer es el número ideal para ese pequeño comedor con ventana a la calle y con un servicio en sala con el plus de que parece un servicio privado. Tras los comentarios de Guillaume, arriesgamos a una opción inhabitual como es el arroz de principal, pero ya legaremos.

Arrancamos con unas buenas aceitunas negras y unas bebidas previas: cocacola, agua con gas, cerveza y una manzanilla pasada La Goya de Delgado Zulueta. Habían preparado un buen tinto Galia 2014 descorchado con más de una hora previa, pero antes aquí hay que tomar algún champagne y el elegido fue Francis Boulard un blanc de blancs extra brut. Nos descolocó la nueva etiqueta de Galia aunque el vino ya lo conocíamos (https://www.verema.com/vinos/116169-galia-2012/valoraciones/1315793-hermano-mayor-bodega). El servicio y pese a estar aislados fue de rellenado de copas casi siempre, además de decantar con tiempo el tinto.

Para comer y de forma compartida al centro de la mesa tenemos un buen aceite de Finca San Blas arbequina y el pan individual de calidad:

. cecina de vaca rubia gallega: punto salado perfecto, buen sabor, buena textura.

. brandada de merluza con piñones: preciosa presentación, elegante de sabor, textura perfecta. Grave problema para poderlo servir desde un plato compartido.

. figatell de rabo de toro y boniato: buena combinación de sabores con un boniato con punto dulce

. calamar con su tinta y encebollado a mi (su) manera: pequeños (uno por persona) calamares de buena textura y sabor con un encebollado muy ligero.

Principal:

. un par de votos se fueron a por el chuletón de 1 kg: perfecta carne, buena ración pero que se puso casi fría en la mesa aunque se remedió inmediatamente. Acompañaba un buen plato de patatas fritas.

. otro par de votos se fueron a por el pescado del día: sama (también llamado urta), hecho con verduritas de Alboraya. Referido como bueno.

. dos nos vamos a por arroz de fesols i naps: plato inesperado (desconocía la versión de arroz de cocina) pero que resultó muy bueno de sabor, hecho con manetas, con menos verduras y morcilla de lo esperado, perfecto de cocción. Perdió en contundencia respecto a otros locales más arroceros pero ganó en elegancia; lo bautizamos como "de elaboración afrancesada". Sorprendente y acertada recomendación.

Seguimos compartiendo platos y ante la finalización del tinto, con buen criterio aceptamos para lo que viene, la genial propuesta de un oloroso Tradición VORS de 30 años (de lo mejor de la comida):

. prepostre: plato de quesos, incluyendo un comté de calidad y 12 meses de afinamiento; no recuerdo el segundo, cremoso y al final, en versión en frío uno de nuestro prefereidos: Vacherin Mont D´Or con savagnin. Insuperable.

. postre: un par de raciones de milhojas de calabaza con helado de naranja y otro par de reciones del estrella de la casa, el choco Blas Entrevins, con su repunte de sal y aceite, algo que es imprescindible conocer (y recordar).

Unos buenos cafés variados y un buen rato de cháchara después de apagar una representativa vela cumpleañera sobre un poco más de chocolate y en la intimidad del comedor privado fué el acierto final. Y ahora ¿a ver fallas?. Por lo menos caminar un poco.

 

Se trataba de realizar una cata especial y que se acompañó de algo de comida para que la cata no perdiera su protagonismo de actor principal.

Sin miedo a supersticiones nos sentamos 13 expectantes catadores con conocimientos muy diferentes pero con un común denominador que era disfrutar de las explicaciones y caldos preparados por Guillaume para el evento. El mismo disfrutó y estuvo en plena dedicación a nosotros a pesar del servicio de cenas en el comedor central, hasta tal punto se implicó que llegó a sentarse en la cabecera de la mesa para dar una mayor cordialidad al evento. Todos disfrutamos.

Lo comido y preparado a su elección por cocina y servido cada plato por cada dos vinos aproximadamente y con raciones más que amplias para ser una cata, lo que se agradeció para no catar sino terminar las copas:

. calamar plancha en texturas: bien de sabor sin mucha condimentación que se agradeció para los vinos

. sepietas con tirabeques y trompetas de la muerte: muy bien de sabor y textura

. carne de ibérico a la brasa con un punto de curry rojo: demasiado intenso para una cata y bue a calidad de la carne

. molleja de ternera con aceituna deshidratada y col: excelente plato y materia prima.

. queso Mont d´Or preparado y calentado

Los vinos protagonistas y elegidos por Guillaume:

. champagne La Côte en Bosses 2005 extra brut Collection Domaine  Jérôme Dehours

. champagne Laherte Freres Les 7 extra brut

. Arbois Vin Jaune 2007 de Rolet père &t fils

. Fino Tres Palmas de Gonzalez Byass

. Larmandier-Bernier cramant nature 2009 Grand Cru

. Condrieu Vertige 2014 de Yves Cuilleron

. Chassagne-Montrachet premier cru Morgeot de René  Lequin-Colin 2012

. Moncerbal de Corullon 2005

. Château Ducru Beaucaillou Saint Julien 2002

. Château Canon 1º Grand Cru classé Saint Emilion 2013

Se añadió de extra para del queso:

. Oloroso Tradición de 30 años

Una noche única en la que disfrutamos y aprendimos.

(notas de cada cata, en su lugar)

Tras una esplendorosa cata de 33 Riojas de una tacada en el sótano del local, se impone meter sólido para no caer en el intento. Completamos con una cena pactada y preparada de antemano que nos sirvió para seguir hablando de vinos y descansar de los temas políticos tan repetitivos en estas fechas. Doble placer.

Nada que comentar del local más allá de una afluencia elevada estando ocupada hasta la mesa del rincón, una mesa para cuatro personas con cierta intimidad, tanta que no la vi al entrar.

Unas buenas aceituas, el buen pan de masa madre más una cerveza inicial, mientras nos sentamos y nos comentan el menú.:

. bonito curado a la sal con titaina: atún crudo con sal, bien curado y sabroso.

. mollejas con coliflor y café: tiernas pero sabrosas

. rodaballo a la brasa con sobrasada marina y piña salteada: curioso plato pero que se complementan los sabores

. magret de pato a la brasa con salvia y naranja sanguínea: de nuevo ingredientes atrevidos formando un buen conjunto. La carne simplemente perfecta.

. postre a compartir<. choco blas. Un clásico de la casa que siempre deslumbra a algún debutante. Chocolates a elegir hasta decir basta.

Los emplatados, presentaciones y explicaciones en el alto nivel de siempre y que ya nos parece normal, pero luego ves que no es tan habitual.

Para beber, y por si no había bastante con la previa cata de 33 Riojas (31 tintos):

. Magnum de Gramona Imperial 2012: magnifico y deseado el cambio de ritmo

. albariño Don Pedro de Souto de maceración carbónica: interesante

. tinto Fagus 2014: desbordados de tintos, se minusvaloró

. Leles 2013 un cariñena/garnacha: mejor tolerado

. Finca San Blas: genial para no parar de tomar con el chocolate

. PX 1986: los PX de reciente recuerdos por la cata monografica en Moriles-Montilla van a descansar una temporada.

Un corto rato de velada y de disfrute y a por taxi, aunque akguno se fue en bicicleta. El precio, creo recodrdar que fue el descrito pero no me extrañaría estar confundido por los vapores.

Un año cumple de apertura y en poco tiempo se ha convertido en un referente en el apartado de vinos, con una cocina de buen producto y elaboración adecuada, manteniendo un precio asequible.
A Guillaume se le nota orgulloso de su local, y con motivo.

Tentador menú de aniversario tanto en la parte de comida como de bebida con oferta de 10 champanes a precios reducidos.

Cuatro para comer y tras enseñar el local a "los nuevos", nos sentamos en mesa redonda a disfrutar de la cocina y bodega.
Entramos con unas cervezas y agua con gas Pedras Salgadas, sin gas de Bezoya, más unas aceitunas negras caseras.

Composición del menú 1º aniversario (todo por 29.5€):
. gazpacho de tomate verde valenciano con quisquilla hervida: nos faltó cuchara para tomarlo; muy agradable entrada aunque la buena quisquilla no se acaba de integrar.
. anchoa de primavera de casa Ortiz con titaina: muy buena y sabrosa pieza con una base demasiado frágil para comer de bocado.
. atún de almadraba curado a la sal con ajo blanco suave: pescado crudo bien curado y sabroso
. viera ahumada con emulsión de bígaro: novedoso y sabroso; grata sorpresa en la que la viera parece un trampantojo de queso; genial la emulsión.
. cococha de merluza a la romana, mahonesa de cítricos: buen rebozado, buena pieza; exquisito bocado
. milhojas de cocido valenciano: con presencia de sabor profundo y una textura crujiente del contenedor a modo de sandwich, de nuevo difícil de comer o partir con cuchillo.
. mollete de codorniz deshuesada con chocolate, toque de curry rojo: presentado a modo de mini cucurucho, bien de sabor. Textura demasiado parecida al mollete
. canard à l´orange: muy buena textura y sabor, presentado en 4 cortes con un punto de naranja sanguina biecontrastada
. chocolate à la folie: auténtica locura `para los amantes al chocolate, con presentación en todas las texturas, colores y sabores.

Para beber cayeron dos:
. Francisc Boulard et fille "Les Murgiers" (30€): ya conocido y que siempre cumple.
. Larmendier Bernier "longitude" (45€): muy bueno, cremoso, estructurado, sin aristas. La diferencia de precio vale la pena.
Buenas recomendaciones, calculando que serían dos botellas en total. Servidos a temperatura perfecta desde el primer momento, rellenado de copas si apretar, comentadas sus características y orígenes.

Sin acabarnos el chocolate, un rato de charla y nos volvemos a quedar de los últimos con la paciencia del local.

Aprovechando que durante el mes de junio ofertan el siguiente menú al cumplir un año en la nueva ubicación, nos decidimos por el mismo.
El local muy bonito, y práctico. Mesas bien vestidas, buenas copas...y excelente servicio.
Gazpacho de tomate verde valenciano con quisquilla hervida.
Anchoa de primavera de casa Ortiz con titaïna.
Atún de Almadraba curado a la sal con ajo blanco suave.
Vieira ahumada con emulsión de bígaro.
Cococha de merluza a la romana y mahonesa de cítricos.
Milhojas de cocido valenciano.
Mollete de codorniz deshuesada guisada con toques de chocolate y curry rojo.
Canard à l´orange.
"Chocolate à la folie"
De bebercia, y viendo la gran oferta que tienen en champagnes, optamos por Francis Boulard et file "Les murgiers"(3), muy rico, seco "avinado".
Comoquiera que somos "jaladores" natos, remachamos con una ración de Comte.
Acertamos, sin duda.(aunque en el milhojas de cocido cambiaría la masa que lo recubre, ya que de sabor está rico,rico)

Elegimos un menú que comprendía tres entrantes, chuletón y postre.

Un par de buñuelos de bacalao con all i oli suave de miel. Acertadas proporciones de bacalao y patata, bien de sabor y textura en uno de ellos. En el otro la mezcla no era del todo homogénea y resultaba más denso de lo deseable.

Tataki de atún, remolacha asada y kimichi. Producto excelso y punto perfecto, acompañado de un puré de remolacha asada que le otorga densidad y dulzor, contrarrestada por el punto picante y salado del Kimichi. El conjunto resulta acertado, aunque sin perder de vista que lo importante sigue siendo el producto.

Calamar de playa a la plancha en su tinta con alcachofas. Buen producto, bien cocinado y buena compañía. Aunque alguno de los amigos comentó que su calamar tenía una textura más tiesa de lo deseable, el mío estaba en su punto, o a lo mejor en el mío… Jejeje…

Compartimos cada tres comensales, un Chuletón de aproximadamente 1.25 kg de vacuno mayor asado a la leña. Carne con una maduración de 45 días del prestigioso proveedor Vacum. Punto perfecto y sabor intenso. Hacía tiempo que no comía una carne tan tierna y lo que es más difícil hoy en día, tan sabrosa. Seguramente fruto de su larga maduración por una parte y de ese delicioso punto ahumado inigualable que le otorga la brasa por la otra. Disfruté muchísimo con este chuletón.

De postre: Choco Blas Entrevins, chocolates en texturas, aceite de oliva virgen extra y sal. Recuerdos a merienda antigua con esa mezcla de chocolate, aceite y sal. Resultón sin más.

Para beber empezamos con una botella de manzanilla pasada Maruja. Con los entrantes un par de botellas del champagne Les Terres Fines de Dhondt-Grellet, un primer cru extra brut blanc de blancs. Con la carne parece ser que nos entró la sed y cayeron tres botellas del ecológico Pícaro del Águila 2014 procedente de viñas viejas. Acompañamos los postres con un Finca San Blas 2013 dulce, elaborado con una selección de granos con podredumbre noble, al más puro del estilo Sauternes.

Lo que no me convenció del todo fue el pan, a pesar de decirnos que está elaborado con masa madre por el prestigioso horno San Pablo. Demasiado compacto, mucha miga, tal vez mi gusto personal se encamina a aquellos más alveolados y crujientes.

Un restaurante sumamente recomendable en el que prima el producto de temporada que puedes acompañar de una escogida y acertada selección de vinos en pleno centro de Valencia. Un acierto de propuesta en la que sin duda repetiré. De esos sitios que cuando sales ya estás pensando en volver.

Post completo ilustrado con fotos en: http://www.vinowine.es/restaurantes/entrevins-comida-y-vino-coprotagonistas.html

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