Restaurante Entrevins en Valencia
Restaurante Entrevins
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:
Añadir vino por copa
Precio desde:
11,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
Domingo y lunes
Nota de cata PRECIO MEDIO:
47 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.6
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
8.0
Comida COMIDA
7.7
Precio medio entorno ENTORNO
7.3
RCP CALIDAD-PRECIO
7.7
Opiniones de Entrevins
OPINIONES
111

Tras el inicio de los cursos presenciales, regreso a la cita clásica anual con amigos locales y foráneos con un primer contacto hace unos días en Castellón. Cerramos acuerdo previo (visita anterior) para un digno final del curso, en un local que permite un aislamiento en su amplia sala y que tiene una muy buena cocina y un excelente trato del vino con un Guillaume que saca todo su bagaje en momentos como éstos.

El local estaba con alto aforo, pero no se resintió en nuestra zona de dos largas mesas con vistas a la acristalada bodega. Unas cervezas iniciales mientras llegan los comensales dispuestos a disfrutar de los placeres de la mesa a iniciativa de la sala tanto en parte sólida como en parte líquida y a presupuesto cerrado. Un buen pan cortado y unas aceitunas mejoraron la espera de los impacientes.

En los vinos aporté (con permiso) un extra previsto para la cena del 2020 (por la fecha) que no llegó a celebrarse por motivos obvios y que me apetecía compartir con compañeros sobre todo tras los meses sufridos en su lucha diaria contra el "bicho". Además muchos (casi un tercio) afectados en sus propias carnes y había que celebrar que no hubo bajas en la cita por este motivo, lo cual no ha sido fácil, sobre todo para dos de ellos. Lo tomamos a la llegada para verlo evolucionar, los que aguantamos la copa, con el paso del tiempo: Berberana Reserva 1970, que se nos ofreció sin pérdida de volumen y que se nos mostró viejete pero vivo y que, su cambiante evolución en copa, sorprendió (mentolados y leve fruta, su acidez, luego tabaco ...) para bien. Châpeaux para el viejete.

El resto ya corrió a criterio de Guillaume y que combinó con los platos del menú degustación que también decidió:

. ensalada de pepino marinada con salpicón de verdura: Arrancamos los champanes con Larmandier-Bernier de Terre de Vertus Premier Cru 2013 Magnum un Blanc de Blanc brut nature vecino de Selose y con cepas sobre roca madre. Intenso con personalidad que va perfecto con la ensalada siendo dos entrantes complementarios que animan a segregar.

. coca de olí con escalivada de verdura asada a leña y foie de pato mi-cuit casero hecho al armagnac: su pareja de baile Les Frêres Mignon Cumières 2016 Prémier Cru sobre todo de pinot noir, sin maloláctica, de añada cálida y en zona soleada con la fuerza de unos nuevos elaboradores con buena acidez pero bien integrada con una anilla del cuello de la botella cuadrada que permite más contacto externo en la segunda fermentación con corcho natural

. bonito de playa (final de temporada) escabechado de vino al momento y servido con salsa romescu con zanahoria: su espumoso: La Croix Joly 2011 Oeil de Perdrix extra brut rosé de Domaine Dehours, más complicado y con personalidad, de baja producción -poco más de 1000 botellas-, con los viñedos expuesto al norte y de una pinot meunier de la que saca lo mejor de esta uva (incluso notas oxidativas) y que este año su color es más claro de lo presente en otras añadas.

. boletus edulis: con el agua de cocción se hace un fermentado casero y se hace una especie de pill pill con el aceite que se ha utilizado para confitar los boletus. Su compañero de viaje fué un excelente Bolieu L´Instant B. 2008 brut nature de 3000 botellas de producción, uva chardonnay en suelo muy calcáreo y con fósiles, muy mineral, reciente degüelle, que fue una pasada y elegido mejor champagne de la noche.

. pichón de caza (ojo a los perdigones): pechuga a la plancha y resto de carnes un guiso con setas de temporada. Para que pasara nos abrieron un potente pero elegantísimo Pintia 2016 Magnum que nos enamoró y que, como la carne, contrastó con lo tomado hasta ahora.

. milhojas de calabaza asada con chocolate: elegante, sutil, buen punto de dulce y un chocolate negro pero ligero que contrastó con la acidez/dulzura de un vino de Alsacia: Nicolas Zusslin 2007 vendimia tardía de uva gewürztraminer (50 cl) de alta calidad y perfecta evolución.

Todos los platos en un excelente nivel de cocina, pero para mí el boletus era para comerse un pozal.

Unos buenos cafés e infusiones, sin petit fours, rematamos las aguas de la cena y nos fuimos para tomar un agua de Valencia en la cafetería Madrid para acabar de disfrutar del encuentro hasta que cerraron el local.

Hasta el año que viene, queridos ponentes.

De nuevo en este local y esta vez como preparativo de una inminente nueva visita en otra recuperación de viejas costumbres con amigos que viene de fuera ¡por fin! tras la pandemia, como ya hicimos en noviembre de 2016.

Cuatro para comer y organizar la cena de grupo. Nos dejamos guiar por Guillaume que nos informa de los entrantes de la carta y del día que compartimos: 

. coca de verdura escalivada a la brasa con foie de pato: el foie en tacos con un punto de sal. Muy recomendable.

. calamar playa plancha: servido troceado con parte de su tinta y cebolla morada cortada. Bien.

. boletus edulis con yema curada a la sal: los boletus se confitan y con ese aceite se hace un pill pill. Muy recomendable.

. chuletón de ternera: gran pieza para compartir, perfecta de cantidad y calidad, algo de más tiempo en el fuego de lo que me gusta y esperaba. unas patatas fritas crujientes y caseras para que no todo sea proteína.

. choco Blas: un clásico de la casa que no puede falta y más si viene gente por primera vez. Otros optaron por fruta del tiempo

En la parte de vinos y con el tema de conducción, nos limitamos a tomar copas de los vinos que nos ofrecen:  Domaine Jaume 2019 de Côtes du Rhône y después un Viognier de Clos Cor Ví 2019, del amigo Luis Corbí, ambos muy gastronómicos. Para la carne se necesitaba tinto y fue Cuesta de los Olivos 2019 una mencía de la Ribera Sacra, muy atlántica aunque quizás algo más de contundencia hubiera sido necesaria para tanto chuletón.

Previamente un buen pan y un buen AOVE Vivarium de la cooperativa de Viver por si alguien llegaba muy desmayado. Finalmente unos buenos cafés y algo de sobremesa para concretar comida y bebida de futuro evento.

No es la primera vez que tomamos un buen arroz en Entrevins y eso motivó que el grupo de amigos que quedamos a tomar un arrocito de forma periódica, reanudáramos nuestros encuentros en este año con una visita a este local que no falla en ningún terreno ni en el plato ni en la copa. Además la posibilidad de estar en el pequeño comedor privado le daba un plus en estos tiempos de pandemia.

Con un par de fallos en los asistentes a última hora, reunión para la necesaria dosis trimestral (quizás deberíamos de aumentar frecuencias) de recuerdo de arroz. El local sigue tan bien como siempre con ese punto de elegancia que parece perderse al tener estrella Michelín, con mantel y servilletas de tela, mesas bien vestidas, copas de nivel. El servicio si es de estrella Michelín habiendo aumentado en personal y dando más libertad a un Guillaume para subir el nivel de atención.

La carta de vinos es ya de estrella Michelín donde la atención a vinos tranquilos y espumosos franceses es de alto nivel, así como los tintos españoles donde puedes encontrarte con diferentes cosechas de Vega Sicilias, pero sin olvidar los vinos más modernos y de bodegas pujantes (también ocurre en la sección de champagnes, su mayor especialidad). Todo ello con márgenes por debajo de lo habitual en la restauración de nivel. Eso sin el valor añadido del conocimiento y recomendación de Guillaume. Servicio con rellenado continuado y perfecto servicio inicial.

Por nuestra parte en el tema líquido empezamos con unas cervezas, unos vermuts y una manzanilla apartada las botas perfectamente servida en mesa, Aguas aparte, en vino nos conformamos con un tinto Una noche y un día 2019 pues queriendo probar el buen trabajo de bodega Curii, nos conformamos con su básico. Para el postre nos pusimos más las pilas y disfrutamos de un muy buen vino dulce de Alsacia Nicolás Zusslin gewürztraminer 2007 vendanges tardines que nos encantó con el chocolate.

Para comer:

. aperitivo: creo recordar de gazpacho andaluz

. croqueta de rodaballo si no me falla la memoria (y además sin foto)

. ensalada de atún aunque no apostaría mucho por ello

. panceta de cerdo ibérico con verduras exquisito en palatabilidad; debía ser de Joselito.

. figatell de conejo con setas frescas de primavera y aceitunas negras. Resultó un poco seco, aunque muy sabroso

. arroz meloso buena ración aunque no recuerdo la carne que acompañaba a las verduras. Perfecto de punto

. melocotón horneado con helado buena presentación, variedad de texturas y temperaturas, y algo menos en el apartado de sabores

Choco Blas: chocolate en texturas, aceite de oliva extra virgen, sal. Había que probarlo y compartimos una única ración porque ya no entraba nada más.

Lamentablemente un fallo técnico en la recogida de datos no me permite disponer de más detalles descriptivos de los platos por lo que las fotos serán más reveladoras. A destacar como siempre el pan de masa madre del horno de San Pablo.

Unos buenos cafés finales y un poco de sobremesa privada, dan como resultado un final feliz.

  • arroz

    arroz

  • figatell

    figatell

  • ensalada

    ensalada

  • panceta

    panceta

  • postre

    postre

  • choco Blas

    choco Blas

Más de 6 meses sin volver a la "terreta" por el estado de alarma, y la primera cena era para disfrutarla en Entrevins, por lo que la apuesta fue por el menú degustación de la temporada.

* Ensalada de pez limón curado a la sal, judía boby y pesto de albahaca: plato equilibrado y refrescante.

* Espárrago blanco fresco a la brasa con espuma bearnesa: el sabor de la brasa le daba el toque al plato,.

* Pescado de playa con capuchino de albahaca y verduras de temporada al horno: pescado fresco (mero) en su punto de cocción.

* Figatell de conejo con setas frescas de primavera y aceitunas negras: había probado otros tipos de figatell, pero el de conejo me sorprendió estando la carne muy tierna y con todo el sabor del mismo.

* Solomillo de vaca vieja a la brasa, aligot trufado y salsa anisada de malauva: Sublime plato con carne vacuna de excelente calidad.

* Tabla de quesos (Comté, Tomme, Roquefort).

* Postre: Choco Blas: el clásico postre de la casa de chocolate en texturas, aceite de oliva extra virgen y sal.

Como siempre, Guillaume maridó los platos a la perfección:

* Vino Jean Cavaillé - Rousette de Savoie Altesse: vino blanco ligero, mineralizado, afrutado con toques cítricos.

* Vino Graci Etna Rosso Nerello Mascalese 2018: vino tinto siciliano, de las laderas del Etna. De color rojo rubí, fresco, equilibrado con pocos taninos.

Por fin, disfrutando de nuevo en València, con una buena cena y espléndidos vinos.

  • Solomillo de vaca vieja a la brasa, aligot trufado y salsa anisada de malauva

    Solomillo de vaca vieja a la brasa, aligot trufado y salsa anisada de malauva

Cuando vuelvo a la "terreta" desde Cartagena, intento acudir a disfrutar de la comida de Entrevins, y de los vinos de Guillaume. En esta ocasión, me encontré con el "menú de la trufa", del que dimos buena cuenta:

* Bomba trufada (un bocado delicado).

* Cocochas de bacalao, dados de topinambur, juliana de celeri y trufa (un pilpil suave con el toque de la trufa).

* Gamba de carabinero, papada de ibérico y guiso de cardo trufado (perfecto grado de cocción del carabinero)

* Molleja de ternera, avellana tostada, coliflor asada y trufa rallada (un platazo, por su sabor y textura. Un plato para dejarlo en el menú principal).

* Lomo alto de vacuno mayor con puré de chirivía, foie de pato y salsa de trufa (la infiltración a la leña, le daba un toque a la buena carne)

* Manzana esperiega del Rincón de Ademuz, con miel, almendra marcona, maíz y helado de trufa (buen colofón con este postre para tan gran menú).

El menú fue maridado por Guillaume, con excepcionales vinos:

* Châteua de Viella - Pacherec du Vic-Bilh Sec Petit Maseng 2018.

* Quinta de Couselo - Turonia Rías Baixas Albariño.

* Clos Saint Sebastien- Empeintres Banyuls Red Blend 2014.

* Casa Loalto - Manzan Bobal 2017

* Adega Do Monte Branco - Alento Branco.

* Alambre Moscatel de Setúbal - José María da Fonseca.

* Gelas - Bas Armagnac 2107

Un peldaño más en este fabuloso restaurante de Valencia. 

  • Gamba de carabinero, papada de ibérico y guiso de cardo trufado

    Gamba de carabinero, papada de ibérico y guiso de cardo trufado

  • Tuetano

    Tuetano

  • Cocochas de bacalao, dados de topinambur, juliana de celeri y trufa

    Cocochas de bacalao, dados de topinambur, juliana de celeri y trufa

  • Molleja de ternera, avellana tostada, coliflor asada y trufa rallada

    Molleja de ternera, avellana tostada, coliflor asada y trufa rallada

  • Lomo alto de vacuno mayor con puré de chirivía, foie de pato y salsa de trufa

    Lomo alto de vacuno mayor con puré de chirivía, foie de pato y salsa de trufa

  • Manzana esperiega del Rincón de Ademuz, con miel, almendra marcona, maíz y helado de trufa

    Manzana esperiega del Rincón de Ademuz, con miel, almendra marcona, maíz y helado de trufa

Productos de cualidad pero que no están puestos en valor por la manera de cocinarlas. Realmente nada nada para sublimar las papillas gustativas.

Tras intento fallido de hacer una reunión de grupo, se hacía necesario un "desagravio" (curar la decepción) en petit comité para conocer el local con su cocina y su bodega. Nos ubicamos en la zona de la bodega (con vistas a la misma) en una amplia mesa y sepoarados por ligeras cortinas que te dejan en un espació más íntimo, que se agradece y que mejora la sonoridad.

Sin cambios en una sala casi llena, manteniendo buena separación en las mesas y un servicio en sala cada vez más estable y con la presencia de Guillaume que permite no solo comer bien, sino disfrutar de la cocina y sobre todo de la bodega. Ha cambiado la carta (soporte físico) que ha pasado a estar en una tablet con entradas por vinos según DOs (importante la parte de Jerez y sobe todo los franceses), pero que  pued abrir en el futuro nuevas posibilidades ampliables a entradas por uvas, precios .. y hasta en ofertas y sobre todo pudiendo mantener al día las entradas y salidas de nuevos vinos. Decidimos dejar a su elección con el único condicionante de un total de un par de botellas (champagne y tinto) a unos precios comedidos.

De entrada unas cervezas y agua con gas Pedras; luego se añadió un par de agua sin gas. Sobre la mesa de cinco comensales, unas aceitunas negras por cortesía de la casa y un buen pan de masa madre del horno de San Pablo. Noté a faltar probar algún aceite ya que siempre son interesantes. Los vinos elegidos fueron:

. champagne extra brut de Michel Arnould et fils  à Verzenay: un grand cru, muy elegante, armonioso, sabroso.

. Domaine de Marcoux 2016, un côtes du Rhône muy fresco, frutal, goloso.

En la carta de comidas tienes opción de un menú degustación a 35€ p.p. con "degustación" de 6 platos (incluido postre) y opción de maridaje por copas (entre 3-5 copas) sobre 3.5€ la copa. También menú a medio día a 30€ con dos entrantes y un principal a elegir (arroz , bacalao, presa ibérica) más postre. Optamos por ir a carta y aquí tienes muchas opciones de entrantes; hasta 7 principales entre carnes y pescados; en los postres hay 4 opciones diferentes todas con buenas elaboraciones. Lo que elegimos en entrantes fueron:

. croqueta de txanguro (1 pp): buen tamaño, buen rebozado, muy jugosa y de intenso sabor en el interior. Recomendable.

. 2 x calamar de playa a la plancha, encebollado y cilantro: servido troceado a modo de pirámides (muy de DiverXO) con una charlotte infusionada en la propia tinta de calamar para chuparse los dedos; unos detalles de un tomate triturado algo dulce y unas pinceladas de tinta de calamar, completan la compañía.

. tataki de buey Wagyu de finca Santa Rosalía con yema de huevo de corral curado a la sal: excelente producto cárnico con una compañía ligera, que no le resta nada de protagonismo. Recomendable para carnívoros.

. clotxina valencianas con verduritas de temporada hechas la vapor, a la que se añade una crema de ajo blanco y almendra amarga: servido en plato hondo de forma individual: unas pocas clotxinas (sin cáscara) con unas verduras al dente y troceadas (recuerda a La Salita); la crema está con una textura y sabor perfecta casi para tomar como plato independiente.

. 3 x ventresca de atún rojo con setas frescas salteadas. jugo de verduras asadas, costra de sésamo y pimienta rosa: espectaular producto en buena ración y la costra que asusta porque parece que va estar pasada de intensidad de pimienta, en realidad está en buen punto; la ventresca está poco grasa y con un leve apoyo en plancha (salvo otra indicación); las setas, apoyadas en el exterior del plato, son excelente compañía. Muy recomendable.

. 2 x paletilla de cabrito lechal de Jumilla con salsa de queso feta y gnocchi de berenjena a la llama: muy tierna, perfecta de cocción, con una salsa reducida y algo caramelizada. Amplia ración. Muy recomendable.

. 2 x sopa de melón con mojito a nuestra manera: referido como bien

. 2 x choco Blas: chocolate en texturas (hasta 5 conté yo) con aceite de oliva extra virgen y sal: imprescindible para quien viene por primera vez; es empezar y no parar hasta que se acaba.

Unos buenos cafés finales (aunque en taza comercial) y los comentarios satisfactorios de los que acuden por primera vez, te hacen pensar que fué una pena que no cuajara la reunión con la videoconferencia prevista. Hoy nos resarcimos.

 

Cinco reuniones programadas para el primer semestre de los mismos seis asistentes y con un denominador común de trabajo que planteamos como aliciente añadido: hacerlas en 5 locales diferentes, con el mismo presupuesto, y someterlos a las opiniones de los asistentes con seis items de valoraciones concretadas y con una puntuación de 1 a 10 en cada apartado. Sumar todos y clasificar: por un solo punto, ganó Entrevins.

En el dia de hoy contamos con un comensal extra, siendo siete en total, ubicados en una mesa tipo imperial cercana a la bodega. Unas aguas y alguna caña al llegar con unas aceitunas negras sobre la mesa. Menú pactado y vinos a su elección siempre manteniendo el presupuesto global.

Todo en servicio individual, con cambio de cubiertos y copas con cada nuevo servicio. Los vinos servidos desde principio a fin y completando todas las botellas abiertas. Los platos servidos de cocina a buen ritmo y al unísono la mesa completa:

. clotxinas en caldo de aji: sencillo pero buen inicio; un  poco más de rock and roll nos hubiera gustado más a algunos (quizás a otros/as menos).

. calamar plancha en caldo reducido de fesosls y naps: servido aparte el caldo que contrasta con el sabor esperado (parecía que debía ser un caldo de pescado) para hacer compañía a un calamar de tamaño individual y partido en dos.

. figatell de rabo de toro con boniato y chiribía: ese punto dulce que sorprende en un "figatell", poco figatell (poco hígado) pero que está muy bien de sabor y textura

. cogote de bacalao con crema de albahaca: un bacalao siempre perfecto de punto de cocción del que puedes contar las láminas. Puro sabor de producto.

. presa ibética extremeña con crema de nuez de macadamia: de nuevo muy buen producto, punto perfecto de fuego y buena compañía de la crema que no quita protagoinismo al actor principal

. choco Blas: algo que si hay gente nueva, nunca puede faltar. Al principio se retienen, pero todo es empezar y no parar.

Para beber y al ritmo suficiente para que llegaramos a todo lo previsto:

. champagne Laherte Frères blanc de blancs brut nature (degüelle 04-17) un chardonnay de cepas de más de 35 años sobre la pura roca madre, casi sin tierra, cargado de mineralidad

. Saint Bris Exogyra Virgula "Goisot" 2015: blanco muy ligero, cercano a Chablis pero marcando diferenciación, sobre un suelo de fósiles de ostras que también le dan una mineralidad importante, siendo en conjunto muy ligero y de trago largo pero para mi gusto le faltó "punch".

. Aliás 2015: un tinto de uva baga portuguesa, del bajo Duero, de crianza en barricas usadas y con algo de raspón que le confiere unos amargos y herbáceos. No gustó a todos por su carácter demasiado diferenciado de los tintos acostumbrados

. Palacio Quemado, Los Acilates  2015: un tinto extremeño, más de elaboración a nuestro gusto y que acompañó muy bien a su secreto (carne) del mismo lugar.

. Alvear: un dulce natural de PX de añada, con su acidez y sin excesos golosos.

Unos buenos cafés para rematar el rato de trabajo entre plato y plato y para comentar las puntuaciones alcanzadas en las diferentes etapas de este peregrinar. Fin de ciclo. ¿Habrá nuevo ciclo? Nunca se sabe, aunque voluntad sí la hay.

acudimos a Entrevins por primera vez y tras haber estado en el local que tenía antes en Ruzafa. La expectativa era alta. Habíamos hecho una reserva, indicando  que mi pareja es celiaca, y que yo no tomo nada con ajo.

Tras indicarnos la mesa, encontramos unas aceitunas negras que no nos gustaban a ninguno de los dos y pedimos que las retiraran.

el menú de CUina Oberta se componía de estos entrantes: 

-tataki de corvina a la sal y mantequilla de algas.

- Terrina de Foie de pato. nos pusieron pan normal para mi pareja, y Aquí pedimos si tenían pan para celiacos, ya que lo habíamos informado. Respuesta: “No. te quito el pan”. Sin dar ninguna alternativa. Si me hubiera avisado, habría llevado mi propio pan sin gluten.

- figatell de rabo de toro con boniato

- calamar de playa a la plancha

Todo estaba bueno y correcto. Raciones muy escasas. Sin más 

Plato principal:

-Cogote de bacalao 

- Presa Ibérica 

ambas cosas, estaban buenas y el punto de cocción correcto. Pero de nuevo, muy escasas. Imaginad comed un principal como este y no tener un mísero mendrugo de pan para acompañarlo...

postre: Nos sacaron un ladrillo de 80 cm de largo con unas lágrimas o chorretones de chocolate. 

Pedimos la cuenta!. Al recibirla nos habían cobrado de más porque tuve que explicarle 3 veces que sólo había tomado tres copas de vino, no cuatro.  

En resumen: No volveré porque para un restaurante de este nivel, o eso quieren, deberían dar una solución tan fácil como esta, máxime cuando se ha avisado con antelación. 

precio medio alto,  en relación calidad y precio 

  • Cogote de bacalao

    Cogote de bacalao

  • Presa Ibérica

    Presa Ibérica

Tras una buena mascletá en fallas, un complemento perfecto es una comida en un sitio cercano (lo del coche en fallas es cada vez más locura) y si hay algo que celebrar, mejor no arriesgar e ir a valor seguro.

Seis para comer es el número ideal para ese pequeño comedor con ventana a la calle y con un servicio en sala con el plus de que parece un servicio privado. Tras los comentarios de Guillaume, arriesgamos a una opción inhabitual como es el arroz de principal, pero ya legaremos.

Arrancamos con unas buenas aceitunas negras y unas bebidas previas: cocacola, agua con gas, cerveza y una manzanilla pasada La Goya de Delgado Zulueta. Habían preparado un buen tinto Galia 2014 descorchado con más de una hora previa, pero antes aquí hay que tomar algún champagne y el elegido fue Francis Boulard un blanc de blancs extra brut. Nos descolocó la nueva etiqueta de Galia aunque el vino ya lo conocíamos (https://www.verema.com/vinos/116169-galia-2012/valoraciones/1315793-hermano-mayor-bodega). El servicio y pese a estar aislados fue de rellenado de copas casi siempre, además de decantar con tiempo el tinto.

Para comer y de forma compartida al centro de la mesa tenemos un buen aceite de Finca San Blas arbequina y el pan individual de calidad:

. cecina de vaca rubia gallega: punto salado perfecto, buen sabor, buena textura.

. brandada de merluza con piñones: preciosa presentación, elegante de sabor, textura perfecta. Grave problema para poderlo servir desde un plato compartido.

. figatell de rabo de toro y boniato: buena combinación de sabores con un boniato con punto dulce

. calamar con su tinta y encebollado a mi (su) manera: pequeños (uno por persona) calamares de buena textura y sabor con un encebollado muy ligero.

Principal:

. un par de votos se fueron a por el chuletón de 1 kg: perfecta carne, buena ración pero que se puso casi fría en la mesa aunque se remedió inmediatamente. Acompañaba un buen plato de patatas fritas.

. otro par de votos se fueron a por el pescado del día: sama (también llamado urta), hecho con verduritas de Alboraya. Referido como bueno.

. dos nos vamos a por arroz de fesols i naps: plato inesperado (desconocía la versión de arroz de cocina) pero que resultó muy bueno de sabor, hecho con manetas, con menos verduras y morcilla de lo esperado, perfecto de cocción. Perdió en contundencia respecto a otros locales más arroceros pero ganó en elegancia; lo bautizamos como "de elaboración afrancesada". Sorprendente y acertada recomendación.

Seguimos compartiendo platos y ante la finalización del tinto, con buen criterio aceptamos para lo que viene, la genial propuesta de un oloroso Tradición VORS de 30 años (de lo mejor de la comida):

. prepostre: plato de quesos, incluyendo un comté de calidad y 12 meses de afinamiento; no recuerdo el segundo, cremoso y al final, en versión en frío uno de nuestro prefereidos: Vacherin Mont D´Or con savagnin. Insuperable.

. postre: un par de raciones de milhojas de calabaza con helado de naranja y otro par de reciones del estrella de la casa, el choco Blas Entrevins, con su repunte de sal y aceite, algo que es imprescindible conocer (y recordar).

Unos buenos cafés variados y un buen rato de cháchara después de apagar una representativa vela cumpleañera sobre un poco más de chocolate y en la intimidad del comedor privado fué el acierto final. Y ahora ¿a ver fallas?. Por lo menos caminar un poco.

 

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