Nariz intensa y muy seria con fruta negra, chocolate negro, minerales como de polvo de ladrillo, flores, regaliz... También balsámicos, aunque lo que predomina es la mineralidad.
En boca entra con cuerpo medio y muy fresco, con tanino muy vivo todavía aunque muy sabroso y acidez a tope. Persistencia media-larga con final frutal, mineral y algo amargoso.
La influencia de la madera es muy sutil tanto en nariz como en boca porque precisamente el St Henri se concibe como la alternativa de Penfolds a la potente influencia de la madera en su "buque insignia" Grange.
Gran vino, pero le faltan muchos años para llegar a dar todo lo que puede dar y domar ese tanino.
Pepe y yo tenemos un amigo que diría que esto es un “Shiraz de la Ribera” porque para los menos duchos en catas a ciegas (como yo) esto podría engañar y parecer un Tempranillo de los buenos.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.