Restaurante La Cuina de Boro (CERRADO) en Valencia

Restaurante La Cuina de Boro (CERRADO)

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Datos de La Cuina de Boro (CERRADO)
Precio Medio:
51 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
8.6 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
7.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Campanar
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Valenciana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


72 Opiniones de La Cuina de Boro (CERRADO)

Y digo descubrimiento para mí, porque la crítica avala este restaurante desde hace tiempo. Sensacional en todos los sentidos:
- El restaurante está decorado en ambiente clásico, pero acogedor y con gusto.
- Mesas, vajilla, cubertería, copas... de altísima gama.
- Materias primas de gran calidad y excelente elaboración. Pedimos una ensalada templada de pulpo y una selección de quesos como entrantes. Como platos principales cordero asado y chuletas de cordero; ambos platos francamente espectaculares (creo recordar que el cordero era de Aranda).
- Amplia carta de vinos a precios razonables. Pedimos (agua y refresco aparte) un Finca Sandoval 06, una copa de oloroso con los quesos y una copa de Tokaji de 4 putonios con el postre (bomba de chocolate).
- El trato amable y cordial de la simpática Maite. Nos hizo sugerencias de la carta de comidas y de vinos. Copas fabulosas Riedel y Schott, cada vino en la copa más indicada. Decantó el vino en un precioso decantador Riedel. En ningún momento nos faltó vino ni agua. Nos sacó, como detalle de la casa, sorbetes entre los entrantes y la carne y un licor después de los cafés. Charló con nosotros sobre la elaboración de la comida, sobre el vino y contestó amablemente a nuestras preguntas sobre el restarante. Y, como guinda, y aprovechando que éramos los últimos, nos enseñó la bodega y estuvimos conversando sobre el apasionante mundo de los vinos.

Queda claro, pues, que nos gustó mucho este restaurante en nuestra primera visita y que, sin duda, volveremos. Muy recomendable.

Guiado por lo favorable de la mayor parte de las reseñas, acudí a cenar a este desangelado local (propio de los años cuarenta) un viernes por la noche del pasado diciemnre (siempre prefiero dejar pasar un tiempo antes de difundir mis opiniones). No había nadie más excepto una mesa de cuatro que resultaron ser amigos de la jefa de sala y sumiller de renombre Teresa Pérez. Resultado: un servicio menos que discreto (sin negarle simpatía y profesionalidad a Pérez) y una comida sin la calidad que le suponen otras reseñas. Lo que no parece de recibo es no acercarse ni en una ocasión a la mesa para preguntar cómo va la cena y pasarse la velada de tertulia con los amigos eligiendo vinos, destilados y puros (por cierto el local tiene mucho más metros de lo legal para tener dos zonas y no tener que sufrir los humos de los que se creen que sólo ellos tienen derechos).
Bien los entrantes, destacando el milhojas de verdura y mucho menos la tan elogiada seta rellena, pero unos platos principales menos que mediocres. El vino (elección mía) -el Shiraz de Mendoza 2007- de una potencia que tira de espaldas y sin la calidad de los precedentes contribuyó, sin duda, a la decepción. No hace falta decir que no recibimos ni propuesta de decantación.
Era mi primera visita. Sin duda, como tengo por norma, volveré y relataré las impresiones. Pero de momento están muy lejos de las que llenan esta sección que, me parece, confunden la amistad y/o relación con los propietarios con lo que se consume en el local.
*La fecha de visita es aproximada

De nuevo una visita a La Cuina de Boro, y de nuevo un placer.
Esta vez con motivo de celebracion de cumpleaños, nos acomodamos en una sala privada, con mas intimidad, fue como estar en salon de casa.Con todas las condiciones para pasar una magnifica velada nos disponemos a ver la carta con unas cervecitas, unas papas y un aperitivo a base de crema de calabazin.
En el vino nos dejamos aconsejar por Maite ciegamente, aparte de la buena variedad de la carta, nos ofrecio unos caldos Australianos y nos decidimos por uno de ellos, Penfolds BIN 407.Como norma en la casa tratado de forma ejemplar.
Los entrantes fueron una tarrina de foie caramelizado con chatney de mango (riquisimo "comentario del que lo tomo"), crujiente de morcilla con cebolla caramelizada (plato que no falla) y seta rellena trufada (espero que nunca retiren el plato de carta, es excelso en sabor y magnifica textura).
Como platos principales, una paletilla de cordero de generosa racion, bien cocinada y de calidad.
Entrecot de buey que en este tipo de comida sin misterios en la elaboracion has de tener material de primera, y aqui lo tienen.Estos platos los acompañaron por unas originales y sabrosas patatas hervidas, fritas y horneadas.
De postre pedimos couland de chocolate que simpaticamente lo saco Maite con velas por el cumpleaños de mi mujer.
Y acompañamos el postre con un tokaji 5 puttonyos.

Muchas gracias por todo, otra vez.

Sala sorprendentemente llena para los tiempos que corren. Decoración excesivamente clásica para mi gusto, pero ya se sabe que para gustos colores. Pedimos menú de caza, descrito por foreros anteriores. Todo bueno, sobre todo el jabalí. Lo más flojo en mi opinión el plato en teoría estrella, el gazpacho de liebre. Excesivamente caldoso y algo falto de sabor. Quizás sea porque todavía recuerdo el que me comí el viernes pasado en La Taula Llarga, elaborado por Lucas. Impresionante!!!.

Buen servicio. Copas, mantel... impecable.

Que se puede añadir de este restaurante que no se halla dicho ya.

Para los que asistan por primera vez a este restaurante, la localización en el Google, esta mal. Por lo que tras 5 minutos de búsqueda, acabamos llamando para que nos orientaran y encontrar el restaurante.

Cena para dos (vino incluido): aproximadamente 143 Euros.

Entrantes: Jamon Bellota (cortado al momento). Tarrina de foie con un sorprendente aconpañamiento de mango(explosión de sabores en boca). Y seta rellena.

Platos: Dos entrecots de buey, (al punto de cocción que pedimos).

Postre: Canutillos de piña rellenos de coco. Y coulant de chocolate con helado de mandarina.

Vino: San roman 2004, servido en copas Riedel. Y dos copas de vino dulce, servido en copas Scott. Un Chivite 125, vendimia tardia. Y un PX del 79, el cual nos lo obsequio.

En definitiva: Una velada muy grata, con una atención excelente en todo momento. La calidad de la comida indiscutible y el vino en perfecto estado. Si hay que poner un pero, es la localización y que no quedaban la mitad de las referencias de vino, lo que supongo que estará solucionado en unos dias.

Nada más llegar sorprendidos por la espectacularidad de la sala; amplia, acogedora y decorada con un gusto que roza la exquisitez.

De entrantes un milhojas de verduras bueno y una seta rellena. Como platos principales un bacalao con pisto confitado en el que se conjugaban los sabores de una manera especial (el salado del bacalao con el semidulce del pisto), muy bueno. Mi acompañante tomó atun (en su punto) con un puré de calabaza muy acertado.

En cuanto al vino, una carta amplia y bien nutrida, con referencias acertadas y un precio justo teniendo en cuenta el lugar, el servicio y el coperío (Riedel). Tomamos un cava de Agustí Torelló, bien.

En cuanto al trato exquisito por parte de Maite y su personal. Siempre atentos, no faltó (ni sobró) de nada durante toda la noche.

Los postres expectaculares especialmente un coulant donde se conjugaban 3 texturas pues consiguen un crujiente exterior que le confiere un toque. mmmmmmmmmm... Los postres los regamos con un par de PX, uno del 79 que quedará para el recuerdo.

Terminamos con un puro del que no recuerdo cuál pues soy un neófito en este apasionante mundo que acompañé con un Calvados aconsejado por Maite.

La RCP correctísima. Un local de ensueño y una cena para el recuerdo. Muchas gracias Maite por hacernos sentir como en casa. Volveremos pronto con toda la familia Pitancera.

Convocados por el Club Privado Pasión Habanos, nos reunimos en este restaurante para celebrar una cena de confraternización.
La organización, para atender a cuarenta comensales al mismo tiempo, fue espléndida.
El menú muy equilibrado y exquisito. Con buena materia prima y técnica de elaboración.
Tomamos una cucharita de guacamole, una crema de setas de temporada con muslito de codorniz, milhojas de verduras, croquetas de chipirones en su tinta, bacalao con pisto confitado, carrillera de ternera con crema de calabaza y crema de requesón con compota de manzana y bomba de chocolate. Los vinos Groc 2008 de la DO Rueda y Ares 2005 de la DOC Rioja. Sencillos pero muy acertados para la cena.
El servicio muy eficiente, la dirección de la Sala a cargo de Maite Pérez, pendiente de todos los detalles.
Una cena muy agradable y a muy buen precio.

http://www.ojoalplato.com/archives/2490

Entre las diferentes caracteristicas que éste restaurante tiene , una es su tremenda versatilidad. Es capaz de tocar muchas clases diferentes de cocina o d, mas bien de tendencia culinaria y, sorprendentemente, todas las que toca, todas las hace bien. Dejando claro que es uno de los sitios referenciados para tomar arroz en Valencia ya que los maneja de forma admirable, y habiendo podido probar en diferentes ocasiones menus con toques de autor , este otoño se ha decidido por hacer su menu de caza durante unos dias.
Tras haber leido la critica anterior y, concoiendo la profesionalidad sobrada del restaurante, fuimos a probar el menu.
Crema de setas con jamoncitos caramelizados de codorniz. Concentrada de sabor , textura plena y golosa , con unos jamoncitos plenos de sabor y que el caramelo todavia les dota de mayor cruce de texturas.
Ensalada fresca de faisan , con muy buena materia prima . Es una ideacion sencilla , pero dado el alto grado de sabor de los componentes el resultado es notable alto
Terrina de conejo con frutos secos al opòrto. Muy buena , la melosidad de la terrina , se funde con la base del oporto y el toque tostado de los frutos secos. Nada empalogoso, pero excelente la combinacion de sabor
Taco de jabali estofado con rebollones. Muy buen plato. hacia mucho tiempo que no tomaba jabali y , la verdad es que el reencuentro ha merecido la pena. Guiso que trasmite muchas horas de coccion. Mimo, cariño y paciencia. Resultado , sabor pleno y lleno, melosidad, facil de comer y todavia mas facil de disfrutar.
Por ultimo , gazpacho de liebere y perdiz. vale lo dicho para el palto anterior. Muchas horas de coccion, excelente materia y unas tortas expectaculares . Se junta todo eso.............y un Extraordinario gazpacho
Postre Cuajada (de sabor autenticamente natural ) con helado de calabaza.
Servficio de sala muy bueno. Como siempre , amable, profesional, diligente y rapido. Tanto Mayte como Miguel demostrando su alto nivel
Carta de vinos muy buena y , asi mismo, servicio del mismo a gran altura
En resumen, una vez más, nos vuelve a sorprender este restaurante. Parace que lleva una senda que , superando las discusiones entre cocina clasica o cocina de autor , que a lo que conduce es a una tercera via . La versatilidad, la capacidad de cambio y de adaptacion. Aqui se puede comer un extraordianrio plato de arroz de bogavante o platos menos clasicos , y , en determinadas ocasiones (cocina de mexico, menu de caza) monograficos sobre temas puntuales.
Como siempre, salimos satisfechos , ya que los mimbres del restaurante estan claros : Materia prima, ilusion, amabilidad y profesionalidad. Y eso ........nunca falla. Lo dificil es tenerlo despues de tanto tiempo
El precio es sin vinos

Durante unos pocos días se puede degustar un menú de caza en este acogedor restaurante .Si ya nos resulta sorprendente el local por su comodidad,la amabilidad de su gente y ese saber hacer COCINA ,este menú de caza, como dice el título del comentario, está para chuparse los dedos.Fantástica crema de setas de temporada compañada de jamoncitos de codorniz,una fresca ensalada de faisán en escabeche seguida de terrina de conejo con confrutos al oporto,impresionante taco de jabalí estofado con robellones, un soberbio gazpacho de liebre y perdíz brava que ya quisieran muchos hacerlo así de sabroso.Y para terminar, nada menos que una cuajada con helado de calabaza asada.... de ahí al cielo.Muy agradable la comida y encima, Mayte sabe aconsejar,atender,estar en cada momento y con muchas ganas de agrada, para que salgamos satisfechos de su casa.
¡Animo Boro!
Gracias Mayte.

Hacia tiempo que quería haber ido a este restaurante, y ahora con ocasión de la cata del mes de septiembre Juan Máñez nos trajo hasta aquí. Destacar la amabilidad, simpatía y discreción de Maite en la sala. El menú, descrito antariormente por Paco, estuvo a un muy buen nivel, con un producto de calidad y perfectamente presentado (solo añadir que el postre fue una crema de requesón y compota de manzana y un hojaldre relleno de crema pastelera y frutos rojos).Del menú, yo destacaría para mi gusto la ensalada inicial, sutil exquisita, las croquetas de chipirones y el rabo de toro. Maite nos maridó la cena con un vino diferente para cada plato, lo que nos permitió probar hasta 7 vinos, destacarí el champagne Vilmart, el Mas Borràs 2006 de Torres, vino de Pinot Noir, que no habia probado y me parece muy interesante, y el vino de postre el Gustave Lorenz vendimia tardía tokay-pinot gris 2000, muy interesante tambien.
En resumen una gran velada, y gracias al equipo de La Cuina de Boro, y en especial a Maite, por hacernos tan grata la visita.
El precio es del menú, sin vinos.

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