Restaurante La Cuina de Boro (CERRADO) en Valencia

Restaurante La Cuina de Boro (CERRADO)

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Datos de La Cuina de Boro (CERRADO)
Precio Medio:
51 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
8.6 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
7.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Campanar
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Valenciana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


72 Opiniones de La Cuina de Boro (CERRADO)

Restaurante amplio con muy buena separación de mesas, servicio mas que correcto, a destacar el buen hacer de la sumiller envinando las copas y luego sirviendo y explicando el vino.
Comida de trabajo y tomamos el menú de mediodía; mas que correcto a destacar el arroz de vieiras que tomamos en su punto correcto de cocción y sabor intenso.
Lugar que no conocía personalmente y que me dio muy buenas vibraciones, volveré a probar la carta.

Hace ya un par de meses pero bueno, me invitaron y no he tenido oportunidad de colgar el comentario.
Ajoblanco, no me hace mucho pero estaba bien.
Tosta de sardina y mermelada de tomate, muy buena.
Pedimos una seta trufada, no me acabo falta sabor a trufa.
Arroz de all i pebre muy rico y sabroso.
Canutillos de piña y mousse de coco. Correcto
Servicio del vino muy bueno, con envinado de copas.
El precio no lo receurdo fui inviatdo pero rondo los 45€ por persona con el vino y aguas

Visita a este restaurante tan bien valorado en Verema , decoración clásica, muy buena separación entre mesas, servicio profesional y atento, nos decantamos por el menú de medio día . Meno que consta de aperitivo, dos entrantes, un arroz, y un postre, todos ellos por lo que pude observar, de la carta, 22 € muy buena RCP, a destacar el arroz sabor contundente, punto perfecto del arroz.
Sitio más que recomendable.

Otro restaurante que he conocido gracias a Verema, y ha valido la pena. El salón aunque es de una decoración que nos es de mi estilo , es muy bonito, con suelo de parquet, lámparas de araña y paredes forradas de papel estampado. Muy buena separación entre mesas y un servicio muy profesional. Sorprende que en un local de esas características puedas comer un menú por solo 22 € (2 entrantes, arroz y postre):
-Aperitivo: una copita de salmorejo con crujiente de jamón
-Primer entrante: Bonito escabechado con daditos de tomate
-Segundo entrante: Setas de cardo rellenas con trufa rallada
-Arroz: Meloso de vieiras, setas variadas y habitas
-Postre: Bomba de chocolate
Todo muy bueno, pero sobretodo el arroz estaba exquisito. Lo dicho, RCP muy buena. volveremos

Celebración familiar para 18 adultos y 1 niña:
Buscando un restaurante a contrarreloj, ya que fue de viernes para sábado, al final me decante por elegir este local, tras las últimas valoraciones de mis seguidores favoritos en las críticas de verema (Javier46, Dani. C, Pacho Higon…).
Desde que llame para reservar y a las horas me acerque para concretar el menú de la cena, comprobé la cercanía, las ganas de agradar y hacer de una “simple cena familiar” una gran celebración por parte de Maite y el resto del equipo.
En lo referido a la descripción del local, muy agradable, techos altos, separación de las mesas muy buena. Cubertería, cristalería, mantelería, muy bien! La cristalería me gusto mucho, con los distintos juegos de copas.

Sobre lo degustado fue:
Salmorejo con Jamón frito y huevo: Muy fresquitos y agradable.
Coca de sardina con tomate confitado y caviar de Lagavulin: Espectacular, me encanto.
Crujiente de morcilla de Burgos con crema de piquillos confitados: Muy bueno

Seta rellena trufada: A la gente les gusto mucho, para mí, el sabor fue demasiado intenso.

Pescado del día: Corvina con verduras y ratatouille

Carne: Cordero o cochinillo, el cordero, muy jugoso, los que tomaron cochinillo dijeron que estaba muy bueno también.

Postres: a la elección de la gente, todos con muy buena presentación, yo tome semifrío de turrón que me gusto.

Cafés & petit fours

Copas de Pedro Ximenez, Oporto o licor de hierbas a la elección

La cena fue maridada con los siguientes vinos:

Colección costeira treixadura
Go de Godello
Habla del silencio
Cuesta de oro

A mí personalmente, me encantaron los vinos, todos fueron una gran elección por parte de Maite. No quiero destacar ninguno por encima de otro. Pero diré que el Go de Godello tiene un aroma que me marco toda la velada.
El trato del vino fue exquisito.

Cervezas antes de empezar, aguas durante toda la noche y el precio fue unos 50€ por cabeza

Lo que comente en el restaurante, han ganado un cliente.

Primera visita a este coqueto local,mezcla de clasicismo valenciano y con toques de cocina de autor.
Servicio ambilísimo,atento y profesional de Maite(y el rersto del equipo).
Optamos,al ser nuestra primera visita,por el menú degustación,aunque existen otras opciones muy interesantes,y más económicas.
-tosta de sardina con tomate confitado y caviar de Lagavulin-rica combinación,pero algo incómoda de comer-
-milhojas de verdura-muy buena-
-huevo a baja temperatura con titaina de atún-"pa mojar pan"-
-seta rellena trufada-sabrosísima-
-san pedro,acompañado de una especie de ratatouille-rico,pero quizás le faltaba más jugosidad al pescado-
-cordero a baja temperatura con patatas.A estas alturas estábamos más que satisfechos,y pese al buen producto,este fue el plato que menos me entusiasmó.
-canutillo de piña relleno de mousse de coco.
-cremoso de chocolate con nube de caramelos Halls.Ambos riquisísimossss.
-pan blanco y de pipas de calabaza.
-De bebercia...en fin,en nuestra línea:Cervezas,amontillados,un Albariño de la Ribera Sacra-no recuerdo su nombre-,Victorino 2007(con mucho cuerpo,goloso...rico),copa de Px,cafés(petit fours) y combinados...
Reiterar el buen trato recibido y una buena RCP.
!Hasta otra!!

Sin duda la Cuina de Boro es uno de los mejores restaurantes de Valencia, que no es decir poco. Me añado a todos esos comentarios que así lo afirman. Y al precio que uno paga podría disputarle el primer puesto a cualquiera. Lo primero, la comida: calidad excelente, carta corta y muy bien pensada, como a mí me gustan, con algunos platos del momento fuera de ella y por consejo del chef. He ido un par de veces, y recuerdo delicadezas como bacalao perfectamente cocinado, pescados salvajes muy finos, seta rellena tremendamente sabrosa, croquetas de chipirón en salsa de carabineros, carpaccio de pulpo del mejor nivel gallego, rosquilletas con sardinas y mermelada de vete tú a saber con caviar de whisky Lagabulin, postre a los tres turrones (muy valenciano y muy original)... Servicio en mesa, presentación y calidad al mejor nivel. Lo segundo los vinos: carta amplia y variada, con buena representación francesa en todas las gamas, aportando siempre mucho nivel; el servicio del vino exquisito, diré que no he probado mejores, Maite controla el tema hasta los mínimos detalles (copas precisas para cada vino, corcho en un platillo a la mesa, envinado de copas, cata previa por la sumiller y servicio atento y discreto como en ningún sitio, la copa siempre llena y sin advertir cuándo se llenaba; incluso en una ocasión Maite recomendó decantar un Châteauneuf du Pape blanco de 2006 después de catarlo y ofrecerlo a probar, y así lo hizo, en el decantador apropiado para que cupiese en la cubitera). Por último los detalles, que son la diferencia siempre: servicio exquisito, profesional, muy atento y muy amable, perfecto en los tiempos; cristalería, mesas, espacio, cubertería, vajilla, etc., en perfecta armonía con la excelencia; cafés de calidad; licores para aburrirse discutiendo, variedades, clases, calidades y curiosidades, sobre todo whiskys, ginebras, brandys y rones (que a Maite le gustan especialmente); ambiente musical muy apropiado y agradable, a gusto del cliente si lo requiere; calidad precio buena, pues la calidad es enorme. Y ahora con terraza para rematar la comida con tabaco si es menester. En resumen, muy placentero que es lo que se busca. No soy amigo de los dueños, pero esta tarde voy a volver y espero hacerme amigo de ellos pronto. Precio medio 30-40 EUR sin bebida.

Restaurante que tenía de mi lista de pendientes de visitar desde hace años por varias recomendaciones, por fin tuve la oportunidad.

El local ya se ha descrito de sobra en anteriores críticas con lo cual no me enrollaré más al respecto.

Servicio muy profesional, simpático y atento por parte de Mayte.

Carta de vinos amplia y con referencias interesantes, eso sí precios algo elevados y muy pocas opciones económicas, ninguna por debajo de 20 euros.

Escogimos el menú degustación de 38 euros para cenar compuesto por 4 entrantes, 1 pescado, 1 carne y 2 postres. Raciones muy correctas donde es difícil quedarse con hambre.

-Ajoblanco con carpaccio de carabineros y uvas. Lo que menos me gustó de la cena, excesivamente fuerte para mi gusto de ajo y vinagre, parecía hecho a base de germen de ajo. Estuve acordándome del ajoblanco hasta el día siguiente.

-Tosta de sardina, pimiento y pan de rosquilleta. Rica combinación y buen punto de la sardina pero sobraba una de las dos láminas de pan de rosquilleta, demasiado protagonista, con algo más sutil estilo una pasta filo hubiera ganado muchos puntos este plato.

-Huevo a baja temperatura con titaina de atun. Un nuevo ejemplo de la versatilidad que está dando el huevo a baja temperatura en los restaurantes. Genial plato para tomar como plato suelto, pero que para mi gusto personal no metería dentro de un menú degustación dada su contundencia de sabor.

-Crujiente de morcilla de Burgos con cebolla caramelizada. Un bocado exquisito, lo mejor de la noche sin duda.

-Corvina con puré de coliflor y ratatouille. Me encanta la corvina y me encanta que esté de moda, un pescado sabroso, que da mucho juego y económico, que más se puede pedir. En este caso acompañado a la perfección con un suave puré de coliflor y una ratatouille al dente y exquisita. Una pena haberme encontrado 3 espinas...

-Cochinillo con pan de cominos con higos y frutos secos. Buen punto del cochinillo, supongo que cocinado a baja temperatura, pero después de la contundencia de los anteriores platos hubiera agradecido un acompañamiento más fresco, estilo un puré de manzana.

-Sorbete de sandía con grappa. Me hacía falta algo refrecante para atacar el postre en condiciones y este sorbete me vino como anillo al dedo.

-Ganache de chocolate con canutillo de piña y coco. El canutillo un 10, la ganache le faltaba finura ya que se notaban tropezones de chocolate sin integrar, debido posiblemente una incorrecta emulsión a la hora de hacer la ganache.

Pan de dos tipos: normal y de pipas de calabaza.

Invitación de copa de vino dulce por ser de Verema.

Salí con un sabor agridulce, si bien hubieron con muchas cosas que me gustaron mucho como el servicio, el local, el buen producto, hubieron otras que no tanto como la excesiva fuerza de sabores para tratarse de un menú degustación, quitando el sorbete de sandía, todo tenía algún elemento cotundente. La próxima vez probaré comiendo a la carta.

Comida el pasado viernes . El local mantiene el nivel tanto en decoración como en comodidad y confort. Tomamos :
.- Ajoblanco : Quien lo probó dijo que estaba muy bueno. A mi no me gusta y me dedique a los "chips" . Los comentarios lo elogiaron.
.- Taco de bonito escabechado sobre fondo de dados de tomate. Muy bueno el bonito. Taco alto y ancho , con textura y sabor escelente. escabeche justo para dar el toque diferenciador, pero para perm,itir al mismo tiempo el sabor auntentico del pescado
.- Coca de sardina con tomate confitado y caviar de Lagavulin : la disposición es de abajo hacia arriba , coca de rosquilleta , tomate confitado, coca de nuevo y encima la sardina ahumada. Combinacion de sabores y texturas. Cuando partias y te metias en la boca el trozo se producia una muy buena union de sabores combinandose el ahumado con la confitura y la coca. Para mi , el unico defecto , es que la altura de la coca es demasiado alta con lo cual, en algunos bocados llega a aoderarse del resto.
.- Huevo cocido a baja temperatura con titaina de atun. Explendido palto. Esa titaina necesita mucho tiempo a baja cocción para lograra dar el sabor tan pleno y tan intenso junto a la textura melosa. No esta hecha ni en cinco minutos ni en 60 . Sabor pleno , punto de acidez perfecto y melosidad. Combinación de tomate con atun y huevo perfectamente cocinado. A lo mejor para los profesionales digo una tontaria y no tiene más merito , pero para mi , es la mejor titaina que yo recuerde haber tomado .
.- Arroz de anguilla en all i pebre : Por partes, arroz en perfecto punto , que es como a mi megusta. Nada pasado de punto. Y sabor intenso , pleno. cada bocado es una explosión. Se acompañó de torozos de anguila y patatas. Como dijo otro comensal , lo dificil es conseguir convertir un plato tradicional como el all i pebre en arroz con semejante resultado. No se pasó ni de sal ni de picante. Plato pletorico, potente , exhultante. me recordó a otros arroces de Ricard Camarena o de Miguel barrera que combinan como pocos la potencia con la elegancia y la finura cuando se trata de trabajar el arroz.
.- Postre : Plato de cinco quesos artesanos que ´puso el broche de una excelente comida.
Dos tipos de panes (ambos muy buenos) y excelente café.
Servico en sala muy bueno. rapido, agil , dispuesto y eficiente. Lo mismo sirve para el servicio del vino. Intentar a estas alturas descubrir quien es Mayte en sala o tratando el vino esta fuera de lugar. Es una excelente profesional y siempre lo demuestra.

La Cuina de Boro irrumpió con fuerza en valencia hace unos años. Se trasladó de su antuigua ubicación en naquera hacia la capital buscando dar ese paso más allá con el que siempre piensan los que se exigen superación. Muy buenos fueron sus comienzos con un local acogedor y comodo ( lo de la decoración ya es personal) , pero creo que no se puede discutir que se buscaba el confort del cliente. Su cocina siempre se basó en productos de calidad tratados con honradez y era palpable que buscaban superarse dia a dia.
Su recorrido fue irregular. Quizás por exigencias del mercado , quizás por su localización , quizás por falta de concentración o , simplemente , porque las personas no somos maquinas, en alguna visita anterior noté como si su rumbo no estuviera claro. En alguna visita eche a faltar esa personalidad abrumadora con la que nos deleitó en los primeros tiempos.
Después de las ultimas visitas sales con la sensación de que las dudas han desaparecido. Han retomado el rumbo y las ideas. Creo que ahora han vuelto a sus origenes (que quizás nunca los perdió, pero que , emho , estaban agazapados) y vuelve a irrumpir con fuerza para demostrar que una comida basada en la tradición , cuando se hace con buenos productos y con buenas manos , es inmortal. despues de esta comida volvió a quedar en estéril la discusion sobre quien es mejor si la cocina de autor o la tradicional. La buena cocina es buena y no hay más.
Espero y deseo que , de la misma manera que el restaurante se ha puesto las pilas , la gente responda y apoye y disfrute aqui. Sería una pena que , una vez aprendida la lección por parte del equipo de la Cuina de Boro de que , lo mejor en gastronomia ( como casi todo en la vida) es ser uno mismo y creer en lo que se hace , no hubiera la respuesta necesaria para que se pudiera mantener . El viernes eramos más de 20 personas comiendo. En los tiempos que corren , eso es sin duda todo un logro.
La Cuina de Boro aporta y puede y debe de aportar mucho a Valencia y, estoy seguro que Valencia puede aportar mucho a la Cuina de Boro. Porque olvidandonos de marketing, publicidad y demás, lo que es cierto es que , en este restaurante cuando se centran y se dedican a lo que saben hacer , se come y se bebe muy bien.
Creo que perder este establecimiento sería un lujo innecesario y una solemne tontería. Valencia no esta sobrada de restaurantes como este y no creo que haya mejor lugar para la Cuina que Valencia. Boro se lo merece y Valencia se merece a una persona tan entrañable y tan profesional como Boro
El rumbo se endereza , ahora sólo hace falta que el aire sea propicio

El precio es sin vinos

Siguiendo los comentarios y valoraciones de los compañeros de Verema nos decidimos a visitar la cuina de Boro.
Nos decidimos por el menú de degustación que cumplió con creces nuestras expectativas:
- Coca de sardina con tomate confitado y caviar de Lagavulin(buenisima combinación de sabor dulce y salado)
- Milhojas de verduras gratinado
Acompañados ambos entrantes con Cava Aire de Lorigan. D.O. Cava.
- Croqueta de chipirones en su tinta con crema de carabineros(la crema sencillamente espectacular)
- Seta rellena trufada
Esta vez Mayte nos lo maridó con Zarate El Palomar 2009. D.O. Rías Baixas.
Luego pasamos al plato de pescado:
- Suquet de Besugo
Seguimos con el albariño de los entrantes.
Y la carne:
- Rabo de toro estofado, acompañado con el vino Predicador 2008. D.O. Ca Rioja.(buen vino, me sorprendió su gran potencial)
Pasamos a los postres:
- Canutillo de piña natural relleno de mousse de coco y cremoso de chocolate infusionado con té ceylan, que los combinamos con: Canari. Malvasía dulce. Lanzarote
Ordoñez No 2. Málaga.
El maridaje de Mayte resultó adecuado y resaltó los platos en su justa medida.
Cabe destacar el gran servicio de sala y la tranquilidad con la que transcurrió la cena.
En conclusión: volveremos.

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