Restaurante Vins i més en Gandia
  

Restaurante Vins i més

65
Datos de Vins i més
Precio Medio:
33 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
8.7 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
6.9 10
Calidad-precio:
9.1 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Valenciana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 17,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


65 Opiniones de Vins i més

Hacía mucho tiempo que quería ir a este local , pero por unas cosas u otras me había sido imposible.
Abierto hace 4 años , en el centro de Gandia , con decoracion funcional. Pizarras con escritos a tiza , sillas y bancos de colores vivos , en ambos casos asientos comodos lo cual no es facil de encontrar en establecimientos que optan por esa decoración. Buen nivel de vajilla , cuberteria, cristaleria y manteleria. En general el ambiente es distendido, calido y acogedor. Las separaciones de las mesas son aceptables y , siempre que no te toque un grupo , se preserva la intimidad de la conversación.
Como celebrabamos un evento el menu fue preparado por Ruben fuera de carta y de los menus que dispone el restaurante.
Empezamos con buñuelos de bacalao: De los buenos. de los buenos de verdad. Crujiente en su punto y con un sabor intenso , muy intenso de bacalao. No había espesantes ni aditivos para enmascar el sabor. Buñuelos de bacalao en estado puro. No es facil encontrarlos tal cual.
De segundo entrante tomamos tartar de tomate del Perello con manzana , anguila ahumada , cigalas y , al lado, en un vasito , caldo concentrado de la cigala. Super refrescante. Combinación arriesgada en sabores y texturas ( cuatro sabores y cuatro texturas diferentes) con resultado sorprendente. El tomate carnoso y maduro se combinaba con la acidez de la manzana y apareciendo por detras el ahumado potente de la anguila. Si en se momento lo acompañabas de la cigala se producia una fusion de sabores absolutamente original. Y al final , al beber el fondo del marisco te quedabas con el sabor del mar fijado a las papilas.
De tercer entrante Carpaccio de gambas con jalapeños y huevas acompañado de un fondo reducido de gambas. Se vierten el fondo sobre el carpaccio y se toma como si fuera una sopita. Muy buen plato, fondo marino claro con un punto picante que al juntarse con la sal combinaba potenciando el sabor.. Las huevas más alla del sabor , marcaban una textura añadida
De pesacdo : taco de bacalao con espencat a la brasa. El espencat es un plato de pimiento rojo y berenjena hecho en tiras y aliñado con aceite de oliva que servía de lecho al taco de bacalao. Si bueno fué el bacalao ,taco ancho y alto con laminación perfecta y prieta con un punto justo de sal , no sé si fue mejor el espencat. Sabor de verdura fresca con un fondo de intensidad justa de brasa ahumada mezcladas con el aceite . Todo es combinado con un oloroso de Gutierrez Colosia ..............resultado : Plato grande.....
Acabamos con carrillera , melosa , justa en su punto y con sabor profundo.
De postre torrija casera con helado de mantecado. Torrija con un grado de dulzor que te invitaba a seguir y seguir..........esponjosa , golosa....Muy buen postre

Excelente cafe y resaltar un pan de pueblo de los de antes. esponjoso , ligero y de los que invita a comer y comer......

Servicio del vino acorde a las inquietudes de Ruben. Tomamos un Riesling y un Rousillon amen del Oloroso. De postre un austriaco. Buen maridaje y buen servicio.
Sala agil, diligente, cercana y rapida. Perfecto tiempo de servicio entre plato y plato.
Restaurante con ideas muy claras. Es cocina de mercado y como tal actua. Su oferta depende precisamente de lo que se pregona, del mercado. Se buscan los mejores productos , dentro de sus posibilidades, para dar , por encima de todo una comida honrada
. Y eso no es poco ni mucho menos. Comida tradicional , repescando recetas de toda la vida , pero que se hagan como toda la vida. Ese puede ser un secreto de su exito. Algunos de sus platos son tradicionales , pero los hacen como siempre se han hecho.
Se nota que el establecimiento se montó con ideas muy diferentes a muchos que lo hicieron aprovechando el boom de hace unos años en el que todo valia. Quizás por eso , en momentos dificiles sigue estando ahi. Hay honradez mayuscula y , cuando sales de alli, piensas que Ruben y Merche o Merche y Ruben te han dado lo que a ellos les gusta que les den cuando son clientes : Calidad a precio justo, trato amable en la sala y acabar de comer con una sensacion de satisfacción.
Por un cumulo de circunstancias , por muchas sumas de muchas cosas, este Restaurante engancha.......
No puedo poner el precio porque no pague yo, pero quien lo hizo me dijo que la RPC es de 10

Comentar que ayer repetimos en el restaurante, esta vez por carta. Fue una comida excelente, aunque nos excedimos al pedir, nos lo terminamos todo, y yo ya ni cené per la noche.
De entradas:
- Tempura de verduras: muy buena, para nada aceitosa. Aunque a mi personalmente es el entrante que menos me hacía, a mi mujer le encantó.
- Buñuelos de bacalao: Estaban realmente muy buenos, con sabor a bacalao muy marcado (no como en otros lugares).
- Patatas a lo pobre: Me arriesgué a pedirlas, a pesar que podía ser que mi mujer no comiera, ya que odia los huevos a la española (dice que están crudos). Pues bueno, por suerte, al estar el huevo entero, ella se comió las claras y yo y mi padre las yemas. Perfecto ;)
- Berberechos: Para mí fue el mejor entrante. Muy buena materia prima, y muy bien cocinados. El caldito estaba para no parar de mojar pan.

De principal, mi mujer y yo compartimos un entrecot. Y aunque estaba muy buena la carne, me quedo con la que comí el jueves.
Ya de postres, yo pedí el souffle de chocolate, que a pesar de estar bueno, me equivoqué, ya que las torrijas de mi padre y mi mujer estaban sencillamente espectaculares.

En cuanto al vino, nos dejamos aconsejar, y nos sirvió un Bierzo(?) joven, frutal, que nos gustó mucho. Y que espero que me recuerde por aquí cual es ;)

Comentar, que tuvo un gran detalle, ya que las mistelas y los postres fueron cortesía de la casa.
Repetiremos próximamente ;)

Hoy he ido por primera vez a este restaurante ubicado en el centro de Gandía, y he disfrutado con su menú de mediodia (15€/pax).
De primero una ensalada de pasta, muy buena, y de principal secreto de cerdo ibérico que es una delicia. Mención aparte merece el postre, tarta de manzana con canela sencillamente espectacular.
Altamente recomendable

Ya puse una reseña del local, pero me gustaría mencionar el menu de mediodía (15€) que me pareció de una RCCP (relación calidad cantidad precio) insuperable. Para dos personas: Primeros: ensalada de pasta con una vinagreta de yogur uno y coca con berengena y embutidos de Xaló el otro. Segundos: dorada a la plancha uno, chuletas de cordero con salsa chimichurri y pimientos del padrón el otro. Los postres: una especie de bomba de chocolate. Todos los platos buenísimos y hasta un poco demasiado abundantes.

Con dos copas de vino tinto y dos de dulce: 20 €/pax. La cerveza y los cafés invitación (gran detalle)

Con la de anoche no sé cuántas veces va que cenamos en Vins i Més. Siempre que estoy por Gandía intento dejarme caer por aquí porque vale la pena.
Anoche repetimos algunos de sus platos clásicos (las croquetas caseras de bacalao -mare meua!!!-) y el tartar de atún (es obligatorio pedirlo). Además, pedimos dos platos que no habíamos probado previamente: el foie casero (salpicado de pistachos y con unas gelatinas-mermeladas de violetas, rosas y cereza). Rubén nos lo recomendó y desde aquí se lo agradezco, porque estaba delicioso. Como plato principipal: un cochinillo (crujiente por fuera y tierno por dentro, como debe ser). Del gorrino no quedó nada. De la mano del cochinillo llegamos a los postres. Allí nos esperaban un soufflé de chocolate (más bien un coulant) y un extraodinario postre de membrillo, avellanas, miel y helado de piñones, al que añadió higos, supongo que porque estamos en plena temporada. Bárbaro!!!! Es una combinación clásica, un postre de 'tota la vida'.

Ahora a por el bebercio... Le pedimos algún vino francés o alemán, por variar un poco de los españoles y nos sacó un blanco 'Diel de Diel' de uvas pinot noir, pinot gris y riesling. La verdad es que es un vino perfectamente ensamblado, muy correcto, que me fue enamorando a medida que lo iba bebiendo. Con el foie nos sirvió un moscatel de bodegas Ordóñez (creo recordar) que no resultaba demasiado dulzón, perfecto acompañante. Para el cochinillo Rubén nos entusiasmó con un tinto de Campo de Borja, de la bodega Alto de Moncayo, Veratón, que nos supo a gloria. Esto es un vino tinto como Dios manda, con cuerpo, con carácter, con 15,5 grados de alcohol que no molestan... Glorioso. Para el postre me invitó a un copita de PX. Mmmmmmmmm...
No quiero resultar demasiado empalagoso, porque esto acabará pareciendo un publirreportaje, pero hace poco cené en uno de los mejores restaurantes de Valencia, de precio tres veces más alto y Vins i Més no tiene nada que envidiarle. De momento me parece que seguiremos disfrutándolo en Gandía, y que sea por muchos años! ;) Como le he dicho al propio Rubén: ¡Olé!

Tengo el riesgo de quedar como colega condescendiente con Rubén. Pero luego lo pienso detenidamente y llego a la conclusión de que he hecho amistad con él x que su restaurante me gustó desde el primer día que lo visité.
Estoy limpio pues, para enjuiciar su manera de llevar el Vinsimes.
Comida para dos, en el centro, centro de Gandia. Más céntrico imposible. A su alrededor predominan las tiendas de ropa, el exclmo Ayuntamiento y el Palau dels Borja.
Lo que comenté, han comentado y comentaran... Un local acojedor, sin pretensiones.
Pizarra con referencias vinícolas por copa. Sillas y sillones, mesas y una barrita repleta de referencias alcohólicas. Cavas a los lados llenitas hasta los topes de vinazos conocidos y desconocidos, pero vinazos.
Sábado y tenemos sitio. Que pedimos?? Quiero disfrutar de la carta, de lo mejor de la carta!
Rubén, a mi y a qualquiera que se deje aconsejar, argumenta lo mejor del día: "hoy tengo tal por cual" y "esto no lo tengo x esto". No voy a los sitios a examinar, voy a intentar salir contento.
Es un detalle que agradezco.
Pues eso, tartar de atún macerado (lo mínimo) con sus mostazas (helado de mostaza maille) guacamole, alcaparras, etc, etc, etc.. Buenísimo el Atún. Acompañado de galletitas saladas y panes de buena calidad. Es una apuesta segura.
Por cierto, antes de que viniera, un vermut.
Un tinto ABSUM de Somontano 2008. Yo, lo único que le dije es que me sacara un buen tinto, y como me fio y lo vale me lo sacó. 8 meses en barrica, tres variedades muy bien convinadas, presentación inmejorable; de lujo. Otro para vacilarle a los colegas.
Chuletón para 2 al punto, acomapañado con dos sales (gorda y ahumada). Nada más, es que no necesitaba nada más!!!. Excelente calidad y buena presentación. De guarnición unos cherrys pasados por plancha, unos pimientitos y unas patatas.
Bomba de chocolate. Gts, uno holandes: BOLS, sin hielo xq mi colega está pillao, pero preparado en cocktelera para que esté frio, sin tónica, con rodajita de limón.
Mucha malta. Bueno, para fenómenos como Manolo, aventureros, clásicos.
Para mi un GT ingles, del que no sé más q esto: Servido en vaso ancho, con un par de rodajas de limón, una aceituna del terreno y una ramita de hierva... del terreno. Cual?? ir y pedirlo.
Buenísimo, según su creador, el nuevo GT de moda.
Un placer como siempre. De lo mejorcito de la contorná. Vivan los "sense pará".

Decidido y hecho. Visita relámpago a Vins i mes. Gratas sensaciones antes de entrar, sensaciones excelentes al finalizar la velada. Esta pareja son unos figuras, profesionales como pocos, y humildes como ninguno. Vale la pena y mucho conocer el restaurante, pero vale mas la pena conocer a Rubén y señora.

Una vez puestos a su disposición nos tomamos un vermouth perfectamente preparado acompañado de una tapa de patatas con all-i-oli y atún. Optamos por el menú degustación con maridaje. Todos los platos muy bien ejecutados y con un magnifico sabor. Muy apropiado el maridaje con cada uno de los platos. Muy buena la selección de panes.

Buñuelos de bacalao con allioli y miel de caña con Vermut...
Micuit de foie casero con pan de frutas y confituras... Agathe. Bursin Grand Cru Zinnkoepfle 07 Gewurztraminer.
Tartan de atún fresco con helado de mostaza... Do Ferreiro 09.
Bacalao confitado con su pisto casero... Do Ferreiro 09.
Ternera de León con sus papas a lo pobre... Dominio del Bendito.
Suflé de chocolate... Quinta Infantado LBV 04.

Café, GT de Blue Ribbon, Bloom y Fahrenheit...

RCP excelente. Tuvieron hacia nosotros muchos detalles. El trato al cliente fue excepcional. Pocas veces hemos tenido la oportunidad de tener una tertulia de sobremesa tan emocionalmente gratificante. Sin duda para nosotros ha sido un honor esta experiencia. Gracias por todo y hasta pronto.

Un saludo.

Desde que comencé a leer comentarios en Verema tenía ganas de visitar este local, pero el hecho de vivir a 30 km y llamándose el restaurante como se llama, una de dos: o vas y no tomas vino (una auténtica tortura) o vas y tomas vino (un completo suicidio, por la guardia civil, claro). Se presentó la oportunidad con conductor voluntarioso y no la declinamos de ningún modo.

Local desenfadado, paredes de pizarra donde lees anotaciones sobre los vinos y platos, buena, pero que muy buena música en la sala, atención cordial del personal (contactamos enseguida con Rubén)... Un entorno muy favorable, pues.

Comida para tres (comilones): terrina de foie casera (mermeladas de violetas, cerezas...), tartar de atún, patatas a lo pobre, tempura de verduras y carrillera cocinada durante 24 h. con vino tinto. Raciones muy abundantes (quedamos saciados), sabores contundentes, precios correctos. Nos gustó todo. Rubén nos sacó postres de invitación de la casa sin avisar y no pudimos desistir: torrija y souflé de chocolate. Muy ricos los dos.

Tomamos un vino dulce de Lanzarote con el foie, un blanco con crianza francés la mayor parte de la cena, tinto por copas en la carne y otro dulce para los postres. Si Rubén lee este comentario y se acuerda que puntualice las referencias, por si alguien le interesa. Envinado de copas, temperatura adecuada (el tinto un pelín frío, a mi gusto, claro)... Buen trato del vino, como no podía ser de otra forma.

Lo dicho. Buena velada y sensaciones muy agradables al finalizarla.

Fuimos un grupo de gente a hacer una comida-cata este sábado bajo el paraguas del anfitrión Ruben y su señora. Dejando a un lado los vinos que puso Rubén y otros que llevaron algunos de los comensales, cuyo nivel fué altisimo y además con un maridaje muy acertado,entre los que cabe destacar un Risling Ausleser el Irius, y un italiano que no me acuerdo del nombre, pero que estaba muy pero que muy bueno, la comida estuvo a un nivel de sobresaliente, destacando el atún megafresco y la gamba de la Safor, fresquísima; el tartar de solomillo y helado, buenísimo, me comí yo lo de los demás.Arroz con pollo y figatel, muy sabroso y gustoso. Costillar de cerdo a la miel, bueno también, pero nos vino un poco largo. Ah, y también hubo una especie de burrito con huevo frito y sardinilla y panceta, que se comía con las manos, sabrosísimo.
En cuanto a los postres, hubo un coulant de chocolate muy bueno y una especie de flan-torrija de huevo.
En definitiva, muy buena opción para comer en Gandía, y además, con un buen asesoramiento de vinos a un precio practicamente de bodega.

Acudimos al restaurante despúes de leer aqui las buenas críticas y la verdad es que no nos defraudo para nada, dada la escasa oferta gastrónomica interesante que hay en Gandía y la Safor, seguramente repetiremos. Nos ofrecieron el menú pero decidimos decantarnos por la carta:
- De primero ensalada con crujiente de queso y jamón, a resaltar el mezclum de lechugas, muy frescas y muy bien aliñadas.
- Continuamos con buñuelos de bacalao con salsa de miel, sinceramente exquisitos y muy fino el punto de miel que acompaña al buñuelo.
- Chistorra con falsa salsa de tomate. Simplemente buena la chistorra.
- Rollitos rellenos de verdura y gambas. Lástima que se utilicen esas insipicas colas de gamba que malogran el plato.
Para terminar copa de natillas con cremoso de chocolate y polvo de galleta, muy buena. Y sorbete de pera para refrescarnos.
A destacar la amplia oferta de vinos por copas, nos decantamos por un blanco de Castaño, servido a temperatura adecuada y por un tinto de Lanzarote también muy correcto. Tuvo un detalle que nos encanto, abrirnos ambas botellas delante de nosotras.
Lo dicho, repetiremos.

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