Restaurante Ca Sento - CERRADO en Valencia

Restaurante Ca Sento - CERRADO

Datos de Ca Sento - CERRADO
Precio Medio:
79 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
7.5 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
5.2 10
Calidad-precio:
6.4 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Camins del Grau
Dirección: Méndez Nuñez, 17
Código postal: 46024
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 63,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos, lunes y mes de agosto

Teléfono


63 Opiniones de Ca Sento - CERRADO

Descanse en paz.
Bien por la alegria que ha repartido en su trayectoria.
Saludos

Ca Sento ha sido sin duda (y lo sigue siendo) uno de los restaurantes referencia en la comunidad valenciana. Un restaurante cuyo santo y seña es ofrecer una cocina de raices inequivocamente valencianas con un producto inmejorable.
Optamos por pedir el menú de 50€ pensado para mediodía pero que pueden servirlo también por la noche. Un menú completísimo (incluye el pan, el aceite, el café y el IVA) formado por 8 preparaciones, que refleja claramente la filosofía de este restaurante, elaboraciones sencillas con un producto de primera (de lo mejor de España) y con atención especial a los productos del mar.
El local es bastante minimalista aunque resulta acogedor. Me gustó.
Nos llamó la atención que estuvieramos solos un sábado por la noche (era la segunda vez que pasaba según la jefa de sala) de hecho pensabamos que habíamos entrado por otra puerta que daba a un reservado o algo parecido. Un panorama un tanto desolador pero que viéndolo de forma positiva, se podía decir que era lo más parecido a una cena privada. Un posible motivo de esa situación podia ser la coincidencia de numerosas cenas de empresa ese fin de semana, buscando opciones más económicas (a otros restaurantes les ha pasado tres cuartos de lo mismo)
Empezamos con dos apertitivos:
-Bunuelos de bacalao, excelentes, sacados a la temperatura perfecta (que mania tienen algunos restaurantes de sacarlos quemando o fríos) con una textura interior casi cremosa
-Salmón ahumando con salsa raifort, presentado en la típica presentación de moda, una lata de conserva. Muy bueno el salmón
continuamos con:
-Anchoa con jugo de escalivada: una anchoa de san Filipo (según los entendidosla mejor del mundo) con un delicadísimo jugo de pimiento y berenjena.
-Flan de foie: un clásico de la casa. Excelente aunque de presentación mejorable.
-Fardos de calamar: estaban salteados ligeramente, envueltos en tocino ibérico y acompañados con una vinagreta.
-Pescado del día: en este caso era mero, con un jugo de cítricos (creo recordar) y una pequeña ensalada. Ambos platos 100% naturalidad.
Para finalizar el famoso rossejat de fideos finos, sin duda el mejor que he probado. Extraordonario sabor, sin ser excesivamente sustancionso.
Menos me gustaron los bueñuelos rellenos de chocolate, que no me dijeron nada, aparte de no encajar demasiado al final de menú, dada su contundencia.
Excelente carta de vinos a precios razonables (2x tienda, aprox. )Bebimos un Gewürztraminer, muy bien servido, con envinado de copas incluido.
Para finalizar un gintonic con Hendricks y Fever tree que figuraba en la carta de licores a 12€, pero al cual fuimos invitados
Muy buena impresión final de un clásico de la restauración valenciana, que sigue manteniéndose en lo más alto del panorama
gastronómico nacional y en que habría que empezar a quitarle la etiqueta de ser uno de los restaurantes más caros de España.

Precioso resto!
3 personas. Cena de amigos.
Ruinart blanc de blancs. 1 botella
Buñuelo de bacalao
Salteado de setas
Cigalas en costra de sal
Mero....
Denton......
.....
Buñuelos de chocolate y souffle

Teniamos muchas ganas de probar el restaurante de Raul Alexandre y la verdad que no nos defraudo en absoluto,todo lo contrario.El restaurante es precioso en su interior con un ambiente que te hace estar muy agusto.El trato y el servicio del vino fueron muy correctos y en cuanto a la cena estuvo compuesta en primer lugar por los increibles buñuelos de bacalao,continuamos con una magnifica ensalada de trufa y alcachofa,luego vino el pescado que se trataba de un remol con jugo de rustido,perfecto punto de coccion del pescado y producto fresquisimo,para acabar quisimos probar dos medias raciones del arroz a la plancha y la verdad que fue un acierto total,el arroz te lo presentan con un velo fino de socarrat y en su interior esta el arroz magnificamente cocido y con un sabor muy bueno,fantastica elaboracion de un arroz.Para beber tomamos una cerveza,agua y EL SEQUE 2008.En definitiva enhorabuena a Raul por hacernos disfrutar de tu cocina.

Hacía tres años que no había vuelto y algún cambio si he notado. No en la decoración ni en la disposición y separación entre mesas, que es amplia. La cubertería y vajilla de nivel y las copas (Riedel). Donde he notado cambio ha sido en la cocina que nos propone Raúl. Donde antes había un excelso producto, ahora lo sigue habiendo, técnica y sofisticación también siguen ahí. Lo que ha cambiado es que la alta cocina, la sofisticación no tiene tanta relevancia y ahora nos ofrece una cocina más relajada, más tranquila. Pero sigue habiendo maestría.
Cenamos el menú de aperitivos y le añadimos, pescado y el rosejat de fideos.
Buñuelos de bacalao. Un bocado exquisito, magnifica textura, delicadeza y pleno de sabor.
Espárragos con mayonesa caliente y huevas de trucha. Muy bueno y perfecta comunión de sabores. Un pero, no estaban a la temperatura correcta. Al menos para mi.
Anchoa con jugo de pimiento y berenjena asada (escalibada). Otro bocado que no te deja indiferente y estallándote el jugo en la boca en plena conjunción con el sabor de la anchoa.
Ostra con granizado de manzana. Bien
Fardos de calamar envueltos en tocino ibérico. Bocado delicado y finísimo. La textura del calamar perfecta.
Gambas de Denia. Que decir. Cocción y materia prima. Esplendida.
Rossejat de fideos. Perfecto plato, exquisito.
San Pedro con jugo de naranja y anchoas. Sabrosísimo el pescado y jugoso, con maridaje de sabores muy bueno.
De postre Ganache de chocolate con helado de caramelo. Bien, no es pesado.
Torrija con helado de café... Muy rico postre
Soufflé de avellanas con helado de turrón. Muy correcto.
El servicio, siempre profesional y atento con un tempo entre platos bueno. Cumplió a la perfección. La carta de vinos es muy buena y amplias referencias de champagne. Los precios muy comedidos, para lo que se acostumbra (ej. Krug Clos du Mesnil 1.996 a 600€).
Bebimos de aperitivo, Amontillado La bota de Navazos y luego Bürklin Wol Gasböhl 2005.- muy rico con una muy elegante mineralidad. Y luego nos inclinamos por uno de california Mer Soleil Barrel Fermented 1.999 . Untuoso , con cuerpo y maduro. Perfectamente servidos y preparados y a la temperatura correcta por la sumiller en copas Riedel.
Una noche muy agradable y un restaurante de gastronomía de alta calidad.
El precio es sin bebida y sin cafés.

P.D. El entorno, la ubicación no lo puntuo, porque bajaria mucho la media, creo que injustamente.

Llegamos al local y de nuevo nos volvimos a equivocar a la entrada, nos ibamos por la puerta de la cocina en vez de la del restaurante, falta un un poco de señalización en esa barbarie de diseño de la fachada. Una vez en el comedor nos tomamos unos aperitivos y le dimos un repaso a la carta, optamos por el menú "mediodía" pues lo vimos bastante completo y acertado para cenar. El menú se componía de los siguientes platos:

-Buñuelo de bacalao.
-Crema de topinambur.
-Steak tartare.
-Anchoa con jugo de escalibada y vegetales asados.
-Ostra con mazana Granny Smith y foie con moscatel y puré de manzana.
-Hervido valenciano de merluza.
-Rossejat de fideos finos.
-Fresas salteadas con velo de ciruelas y sorbete de coco.

Todo estaba bastante bueno, nos sorprendio gratamente el "hervido", pero hemos de decir que en otras ocasiones tenía platos de una gran exquisitez de la cual hoy se prescindía. Para beber tomamos un vino blanco del Penedés, agua, café, una copa de armagnac, y un marc de champagne.

El servicio correcto pero con un poco de prisa a la hora de dejar los platos y explicarlos, al igual que la somelir que la faltaba un poco más de narrativa en algunos momentos.

En fín, todo más o menos bien aunque tal vez hoy no era el día de Sento.

Fuimos el sábado 13 a comer. Es cierto que está situado en una calle poco conocida y casi pasas por delante sin darte cuenta pero al entrar todo cambia. El trato que recibimos por parte Pilar (me mandó un mail con el menú, por eso sé el nombre), la sumiller Amanda y el camarero fue estupendo, discretos, atentos sin atosigar e incluso familiar, nada estirados cosa que gusta. A Sento lo vimos en su cocina a los suyo, gusta mucho la ventana que deja a la vista la cocina y para nada olía el comedor a los humos de esta.

Copio y pego el menú:
Menú Ca´Sento mediodía 13 Febrero 2010
Buñuelo de bacalao
Crema de topinambur
Steak tartare
Anchoa con jugo de escalibada y vegetales asados
Ostra con mazana Granny Smith y foie con moscatel y puré de manzana
Hervido valenciano de merluza
Rossejat de fideos finos
Fresas salteadas con velo de ciruelas y sorbete de coco
Pan, aceite y café

Todo fantástico, hubo un cambio de ostra por una mouse de foie y gelatina muy bueno. La ostra estaba aliñada con helado de manzana verde (ideal). El menú ya veis, tal y como cuentan otros, perfecto en su ejecución. Pedimo un vino blanco mallorquín asesorados por Amanda la cual lo sirvió perfectamente en copas apropiadas al nivel del restaurante, con toda la ceremonia pero con una naturalidad para aplaudirle. ^Pilar atenta y cariñosa.
Este menú reducido nos parecio ideal en cantidad.Seguro que volvemos sobre todo a probar el arroza socarrat a la plancha. le pidimos una copia del menú porque los colecciono, no lo tenían pero esa misma tarde me lo mando por e-mail.

El local de Ca Sento es muy personal, pequeño, mal situado en la ciudad y la decoración de discutible gusto, pero ante todo, es muy personal, cosa que valoro en gran medida. Techos enmoquetados, paredes metálicas, laberinticos pasillos con espejos para llegar al cuarto de baño... pero lo cierto es que el mobiliario es cómodo y la distribución de las mesas permite el disfrute gastronómico.
Optamos por el menú Ca Sento de mediodía, válido para sábados y por un módico precio de 50€, bebida a parte. Se trata de un menú consistente con platos brillantes y con algún que otro desliz que no debiera cometer un restaurante de esta categoría.

No me acabó de gustar mucho la forma de servir el menú, ya que algunos platos salen a la vez y al centro de la mesa, lo que me da un recuerdo oriental no demasiado agradable. Creo que es fuego a discreción de platos no es acorde a la calidad de la cocina servida o del servicio requerido en un restaurante con el renombre de Ca Sento.

El buñuelo de bacalao con que se inicia el menú, es sencillamente perfecto. Magnífica textura, buen sabor y sencillez en la materia prima y elaboración. Tan solo se ve empañado, me reafirmo, por el hecho de que viene servido junto a dos platos más:

- una crema de un tubérculo el nombre del cual no retuve, bastante buena y de textura lograda
- steak tartar, si bien la carne estaba buena, poco o nada tenía que ver con el sabor del steak tartar. Sin duda, el plato más flojo del menú.

La anchoa con jugo de escalibada también muy rica, a destacar la calidad de la anchoa y el buen maridaje del jugo de escalibada con ésta. La ostra con jugo de caldo de pollo muy rica, excelente calidad del bivalvo y de nuevo muy buena la combinación con el jugo. Máximo respeto por la materia prima y buen equilibrio con el acompañamiento.
No disfrutaron tanto cuatro de mis acompañantes que pidieron un cambio de plato al no gustarles las ostras. La sustitución de este plato por una tempura de verduras al centro con salsa romesco los dejó algo helados, pues es cierto que el cambio de calidad de la materia prima es abismal entre un plato y otro.

Destacar también plato de hervido de valenciano con una lubina excelente, brilla de nuevo la poca intervención sobre los productos de calidad y el equilibrio que acompaña a cada elemento del plato. Para finalizar, la fideuá de fideo fino que es, sin lugar a dudas, la mejor fideuá que he comido nunca, sencillamente perfecta.

El postre por contra me pareció un desacierto, unas fresas braseadas que habían perdido la acidez y una gelatina gruesa que desmerecía el conjunto. En este punto creo que el restaurante no dio lo mejor de sí mismo, un plato rudo y desequilibrado.

El servicio y la carta de vinos fueron excepcionales. Amanda conoce a la perfección todas sus referencias, aconseja con sabiduría y se muestra muy amable en todo momento. Copas de excelente calidad y siempre servidas por la diligente sumiller. De la carta destacaría la oferta de Champagnes, una de las mejores que he visto nunca, además con unos márgenes de precios relativamente ajustados, sobre todo si se tiene en cuenta la reputación y galardones de este restaurante.

En definitiva, una experiencia gastronómica muy buena con algunas sombras que supongo no aparecerán en los menús más largos, aunque esto desde luego no disculpa desde mi punto de vista. Los restaurantes tienen que dar lo mejor de sí mismos en todas las modalidades de menús que ofertan.

Mal que les pese a algunos Ca Sento sigue siendo un referente en Valencia. El equilibrio entre la elaboración y una materia prima de calidad excepcional es su clave. Cocina de mercado con toques creativos. El local se ha modernizado aunque sigue siendo su punto débil, además cuando fuimos (no es culpa de ellos) la calle era como Beirut, toda levantada y en obras. El servicio de sala profesional y el del vino excelente, con Amanda atenta y dispuesta y una carta de vinos excelente. Buena separación de las mesas. Buenas vajilla y buen coperío. Excelente el café. Tomamos el menú de medio día (50) y un Pierre Gimmonnet 1999. Repetiré......

Hacia tiempo queriamos visitar este local por la fama que tiene en la ciudad. Antes de ir leimos criticas al respecto. Nos asustamos, habia valoraciones francamente malas; despues de haber reservado en el bar de enfrente (si, si, como lo ois) decidimos arriegar nustro poder adquistivo en estos tiempos de crisis. La fachada nos recordaba la guarida del lobo (por lo del bunquer, nadie podia salir vivo de alli) el interior aunque minimalista tampoco lo encontramos tan malo (es lo que hay)a excepciön del techo(os habeis fijado como si le habieran dado la vuelta al restaurante por la moqueta en el techo; nos recordaba el tuneado de la flagoneta de la pelicula que da titulo a nuestro mensaje. En honor a la verdad hemos de decir que NO olia a cloaca, ni cocina. Los aseos no les falta detalle.

Pedimos el menu degustacion corto o anticrisis (por aquellos de no arriesgar la visa)
croquetas bacalao(dos)
tartar atun(mini)
anchoas con sopa de escalibada(dos)
raviolis quesos con sopa de ceps
fideos
postre:torrija(muy buena)
dos cortados
copa fray angelico

Para beber vino blanco D.O Rueda Belondrade y LURTON 40 Euros. Atencion sumiller bien nada agobiante que se agradece. En resumen nos gusto todo y aunque los entrantes eran escasos fue de agracecer en vista del tamaño del plato final que fueron los fideos en paella. Es cierto que para valorar a un cocinero hay que pedir platos con mas elaboración. Es lo que haremos la proxima vez. R.C.P alta, pero hay que saber donde vas y los precios estas en la puerta antes de entrar con iva incluido. Por ejemplo, nos parecio sin embargo que el postre por 5 E esta muy bien teniendo en cuenta que en otros sitios con menos nombre te cobran 9,10 y hasta 12 E.

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