Bodegas con encanto

Bodegas Tradicionales y artesanales.

Ante todo bienvenidos a este blog donde dedicaré la mayor parte de las líneas a descubrir bodegas con encanto. Aquellos viticultores que dedican toda la vida al cultivo de la vid, para obtener el mejor de los frutos, cuyo resultado no tiene el marketing necesario para llegar a ser un grande. Poco a poco iremos conociendo a muchas de ésta pequeñas y humildes bodegas, donde prima sobre todo el carácter artesanal de sus vinos, la tradicionalidad y el buen hacer de unos bodegueros cuya fama no cruza los umbrales de sus fincas pero que de tener algún que otro recurso extra para elaborar los sus caldos podrían estar al nivel de los más grandes.

 

Barón del Solar. Monastrell con aire tradicional.

La primera bodega de la serie no es elegida al azar. Se trata de una de las bodegas con menor producción y más chiquititas de la Denominación de Origen Jumilla. Todos los viñedos son propios, y la producción del vino es totalmente artesanal. Sus vinos son joyas que descansan en barrica de roble tras una singular fermentación alcohólica, y es que los depósitos donde realizan dicha fermentación tienen la particularidad de ser más anchos que altos, por lo que de ésta forma se consigue que la fermentación arranque antes y se controle mucho mejor.

Barón del Solar es una bodega cuyo enólogo es contratado por servicios, no forma parte de la bodega, por aquello del los recursos que hablaba al principio. E incluso los servicios de laboratorio son contratados directamente al Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Jumilla. De ésta forma se consigue hacer rentable una producción con tintes orientales. Y es que el objetivo de la bodega parece haberse centrado en los mercados chinos y japoneses. Excelentes Vinos de Jumilla que pugnan por hacerse un hueco en el panorama internacional.

De sus vinos podemos destacar el que da nombre a la bodega: Barón del Solar. 6 meses de barrica de roble francés contonean un vino que pese a la dureza de sus taninos prima la sedosidad en su paso por boca, y muy largo en el retronasal. 

El joven: Colmenero, tiene una particularidad especial, y es que porta la redondez de la uva Monastrell con la frescura de una fermentación alcohólica en depósitos más anchos que altos. Un Jumilla con todas las letras, fresco, redondo, suave y sobre todo divertido.

 

Y la joya de la corona es el Colección privada. En una botella distinta, con etiqueta metálica. La presentación es excelente, y el vino está a la altura de las circustancias. 12 meses descansan éstos caldos en barricas de Roble francés. Durante su crianza es sometido a varios trasiegos y una clarificación final antes de descansar y afinarse en botella.

Para mí era, hasta hace poco la gran desconocida de la DO Murciana, y hoy día, es una de las bodegas más recomendables para no defraudar a propios ni a extraños. Os espero el próximo día donde hablaré  de una curiosa bodega de la Denominación de Origen Toro. No os lo perdáis.

 


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