Hacienda Monasterio Reserva Especial 1994

Vino Hacienda Monasterio Reserva Especial 1994

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
95
Puntuación Media:
9,0
Calidad-precio:
5,0

Bodega: Hacienda Monasterio
D.O./Zona: D.O. Ribera del Duero
País: España
Tipo de vino: Tinto
Graduación (vol): 14,00%
Varietales: 85% tinto fino, 10% cabernet sauvignon, 5% merlot
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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Elaboración: 21 meses barrica

Varietales: 85% tinto fino, 10% cabernet sauvignon, 5% merlot

12 Opiniones de Hacienda Monasterio Reserva Especial

Color evolucionado atejado de media capa.

En nariz inicialmente da notas de ebanisteria madera tostada, cedro, y mentoles con una carga de licor importante, azucares y garrapiñas, y un timido aporte de confitura, esta nariz hace de este vino un presagio de lo que puede ser en boca.

En boca potente, si, si y sorprende por su delicada extructura, y un alto contenido de acidez, pensamiento licoroso, chocolate con menta y un recorrido largo, sin dudas este quinceañero esta para reflexionar, sobre la ansiedad de bebernos solo vinos del siglo XXI

V: Color atejado, capa alta.

N: Aromas a pimienta, ligeros tostados, especias, cueros finos y tabaco.

B: En boca tiene buena estructura y complejidad, dejando en el retrogusto notas de chocolate y tabaco, con buen persistencia.

Vino todavía muy vivo, no tan complejo como el 95, pero aún excelente después de 14 años.

Cata vertical añadas 2005 a 1994 realizada en el 8º Encuentro Verema 2009
Nariz con síntomas de evolución (15 años) aunque no excesivo, dominado por notas minerales de tierra roja y pedernal, con ligera sensación de polvorín con licorería y escarcha. En boca placer terrenal, sabroso, sedoso, taninos maduros y de noble calidad, simplemente excelente.

Catado en vertical 1994-2005
Sin decantar.
Visual: color rubí apagado y bastante atejado.
Aroma: algo de fruta roja, toques especiados varios, tabaco y primeras notas oxidativas, aunque en segundo plano todavía.
Boca: mejora respecto a la nariz manteniendo un paso sedoso y amplio con los taninos dulces. Postgusto algo amargoso y herbáceo.
Empieza a mostrarse algo cansado y en declive, pero su nivel organoléptico todavía se disfruta amablemente.

Color teja con reflejos marrones. Aparecen partículas en suspensión.
En nariz tenemos sotobosque, especias orientales, comino, vainilla, pimentón dulce, algo de jengibre en polvo y ciertas notas tostadas entremezcladas con aromas de tierra húmeda.
En boca tiene buena acidez, es fresco, con notas vegetales que aligeran el conjunto, lácteos, notas minerales muy leves y largo, con unas notas finales amargosas.

Un clásico Ribera con carácter.

Teja de media capa con destellos del mismo color. Tiene una nariz de media intensidad, de corte clásico, hay algo de fruta roja, un delicado bouquet, notas especiadas, ligeros tostados y suaves recuerdos a tabaco inglés. En boca está bastante vivo, ligero, con un paso algo cansado, amargoso, con acidez correcta y recorrido medio. Algún recuerdo a fruta licorosa.

Oscuro, muy oscuro y con bastante sedimento, pero eso es lo de menos.
En nariz aparece bastante intenso, con frutos negros bien maduros pero sin pasarse, alguna nota como de sotobosque, leves balsámicos, grafito y notas especiadas.
En boca esta potente, pero con equilibrio, taninos firmes, buena acidez y un buen final. Sin duda un gran vino que me devuelve la mirada a esta región de la que poco consumo. Claro que no se si encontaré hoy en día vinos así, ya que esto poco tiene que ver con lo que he catado.

Pues como dice Letroncio, un disfrute. Mantiene una importante capa de color, y en nariz es intenso, especiado, con fruta negra madura a tope, grafito, chocolate negro,...hasta con los posos del final cuando no quedaba vino en mi copa era una delicia meter la nariz dentro. Boca potente, con tanino firme, acidez elevada, pienso que con vida por delante...Venga, a por más. ¿Siguen haciéndose así? NPI (gran vino también éste último)

Un gran Ribera del Duero de los que en mi humilde opinión, y por desgracia, no abundan en los nuevos tiempos en los que tanto gustan la inmediatez, los sabores redondos, la sobremaduración y la sobremaderización.

Para empezar este vino no es un 100% tempranillo, algo típico últimamente y que creo que no es lo más idóneo.

Color muy oscuro, increible capa.

Aromas a frutas rojas y negra, toques balsámicos de menta, fondo de mina de lápiz y otros minerales, especiados.

En boca está vivísimo con gran potencia y definición, abundante fruta negra y roja. Perfecta acidez y larguísimo en boca.

Increible buen hacer con este vino. Esto sí es un buen Ribera.

Cereza muy intenso. En nariz fruta madura, confituras, otra vez la pastelería de la abuela (recuerdo de infancia). En boca, muy potente, equilibrado, más fruta confitada, aquellas ciruelas caramelizadas. Madera, roble sin excesos. Exquisito. Lo había probado antes, cuando no sabía lo que me perdía.

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