Restaurante Mina en Bilbao

Restaurante Mina

56
Datos de Mina
Precio Medio:
92 €
Valoración Media:
8.2 10
Servicio del vino:
8.1 10
Comida:
8.9 10
Entorno:
7.6 10
Calidad-precio:
8.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos a la cena, lunes completo y martes a la cena

Teléfono


56 Opiniones de Mina

Cuando visito uno de estos restaurantes entro nervioso, por la emoción, inquieto. Suele costarme un vinito asentarme y empezar a empaparme de todo. En Mina no hizo falta, desde el principio su cercanía y buen rollo me enchufó. No soy muy amigo de la parafernalia, me gusta comer. Y en Mina comimos, joder que si comimos.

Carta en mano caímos a bloque en el menú completo. 12 platos a los que se le suman 2 aperitivos y tres postres (+ petit fours). No quedó nada en el plato, y si llegan a poner más... ;)

Comimos en barra, lo que nos permitió ver cómo hacen magia los mina warriors, disfrutar de su agradable compañía e incluso preguntarles por alguna preparación.

El menú nos encantó. La sutileza inicial del mar, con algunas preparaciones muy llamativas. La cebolla de Zalla tocando cambio. Lo contundente de las salsas en la segunda mitad. Sin duda esos fondos en el plato, lo mejor de la comida. Por poner una pega, los postres, demasiado dulces todos. Personalmente eché en falta algún puntito más cítrico, más ácido, para romper y facilitar un poquito la entrada. Llega uno un poco fundido a la última fase ;)

Os reproducimos el menú, que como sabréis cambia en función de los productos frescos disponibles ese día:

- 2 Entrantes: tartar de gamba roja y otro que no lo recuerdo ya, lo siento.
- Souffle Pomelo y Bacalao.
- Mejillón, coco, citronella y tomate picante. Delicioso contraste.
- Txangurro en emulsión de yema y fruta de la pasión.
- Queso marino, jugo de champos y crujiente de pollo.
- Txitxarro ahumado al romero, coliflor y sidra. La manzana, en platos y maridaje, me resultó demasiado presente.
- Cebolla morada de Zalla. Cracks!. Aquí empezó la fiesta.
- Begihaundi a modo de risotto.
- Tuétano en un guiso de setas de temporada.
- Pastrami de lengua de vaca.
- Sangre, berza encurtida y café. Too much coffee dude!
- Merluza sobre caldo de bogavante. SABOR.
- Civet de Liebre acompañada de especias y miso. Sequita :(
- Tamarindo, Perrins y toffe + Creme brulee de azafrán con pera y amaretto.
- Y otro postre "secreto" (por menú completo) + petit fours (secos tíos!).

Y en cuanto al maridaje, original, moderno, con alguna referencia complicada de encontrar. Álex muy amable, acercándome a lo que no conozco y sorprendiéndome. Con un gran principio, pero que me dejó un poco más frío al cambiar a lo local y sobre todo ante la falta de un buen tinto en la parte final de la comida. Sí, también la merluza me pedía un tintito, intensísimo el sabor del bogavante. Copas (Schott) no muy generosas pero siempre atentos a compensar.

- El Origen 2014 (Nieva)
- Cote de Jura Macle 2011
- Jean Ives Peron 2011 Les Ceillets (Savoie). Increíble este bribón.
- Les Capriades 2014 (Lang. Rousillon).
- Makila 2012 (Getaria).
- Malus Mama 2010 (Astigarraga). Perfecto para sacar y contar una historia, para sorprender.
- Urezti Itasmendi (Gernika).

En definitiva, una experiencia única. Sin duda hay cocinas igual de buenas, y mejores, pero la experiencia que vivimos hace que Mina sea para nosotros uno de los mejores restaurantes en los que hemos estado. Una obra de arte que creemos imposible con otro equipo. Mina es diferente por muchas cosas pero me quedo con ellos, su evidente pasión por la cocina y su complicidad con la persona a la que entregan, con una gran sonrisa, un pedacito de su corazón.

Gracias Álvaro, Lara, Álex y el resto del team! Volveremos a vernos, seguro.

Todos los garndes restaurantes, o mejor, todos los grandes cocineros evolucionan y desarrollan su cocina. Alvaro y Mina son grandes y evolucionan. En este caso yo percibo una "clarificación" de su cocia, un "afinamiento" que parece querer dejar atrás algunos excesos del pasado y que busca otras metas. El txitxarro con coliflor, fino delicado , con su suave ruptura de sidra , es un buen ejemplo. Ya lo vimos con la versión actual de la cebolla de Zalla y lo vimos también en el rodaballo con verduras. Una nueva tendencia??, ya veremos . Desde luego que el santo y seña de la casa , lo distintivo, ha sido la fuerza , la intensidad, los jugos concentrados, el impacto gustativo y la elegancia gastronómica sin perder potencia. En el último menú (fue el de 7 platos) todo ésto lo eché de menos, excepto en la carrillera, (tremenda y potente) y en la legua escabechada con la intranscendente gamba de Huelva que no parece encontrar su sitio en esta cocina , pero que siempre aparece. Nuevo sumiller, nuevas ideas, veremos....

cenamos en este restaurante de moda de Bilbao en la barra sentados en taburetes altos muy cómodos. Cocina abierta donde puedes apreciar el buen hacer de todos los cocineros.
Tomamos el menú degustación con una sucesión de platos muy bonitos y sabrosos, apreciamos la emulsión de ajo negro y un plato de jurel curado muy muy rico.
Bebimos diferentes vinos por copas según el criterio del sumiller. Fue un placer disfrutar de los platos y de los vinos sin tener que preocuparse.

En el magnifico sentido del titulo, es una ruleta rusa de sabores, unos días te puede tocar un menú mas arriesgado, con elaboraciones mas internacionales así como con especies y productos exóticos y otros días, como fue el caso, un menú mas de la zona, con buen producto y elaboraciones mas clásicas, pero con la chispa de Alvaro y su equipo, eso es una constante , sea el día que sea y el menú que te toque.

Para mi esto es una virtud, quizás para otro no lo sea, a mi me encanta que cada día me sorprendan con una cocina similar, pero distinta, siempre divertida, siempre el sabor por delante.

Junto con el zarate en comida de producto, este local es mi primera recomendación para una velada divertida y diferente en el botxo, hay alguna otra opción, pero ninguna tan divertida, ni a tan buen precio.

El equipo de la sala consolidado y siempre atento a las necesidades del comensal.

Empezamos con Pannacota de ajo negro, muy de moda la utilización de este producto, a mi como ya he comentado me encanta, pero aquí es donde se nota la escuela de Álvaro, acompañado de un rico jugo de setas, gana mucho.

Ostra Gillardeau, ginebra y cítricos, magnifica manera de limpiar la boca a la vez que la pones a punto con esos sabores a mar.

Txitxarro ahumado al romero, coliflor y sidra, otro producto que esta de moda en los entrantes, vamos jurel, lo cual no quita merito al que como es el caso, lo prepara con mimo y sapiencia.

Lubina salvaje con crema de arbequina, buen producto y ya con la crema de este aceite tan suave y aromático, ni te cuento.

Foie, cigala y caldo de salvia y lima, como comenta Joan, rozando la perfección, siempre en los menús de la mina hay algún plato de mayores galardones, siempre será una apuesta para alcanzar la segunda estrella, para mi.

Pastel de tuétano, solo alguien preocupado por el sabor es capaz de jugársela con este producto y Alvaro, que ha estado en buenas escuelas, haya por las pedroñeras, fusiona su magia a la hora de cocinar con los sabores de productos que son , eso sabor.

Sangre, café y berza encurtida, otra genialidad partiendo de la premisa de la morcilla de berza y dándole ese toque amargo del café.

Merluza del Cantábrico con guiso de verduras de caserío, o cuando la merluza se hace amiga de la verdura, chapo.

Liebre a la Royal, aquí si que si se le ve el plumero manchego, es una elaboración potente, sápida y elegantemente controlada.

Empezamos con el dulce , Mole y cacao , con el toque picante , por lo que mas bien empezamos por el dulce-picante , te pone las papilas a punto para la crème brulée, emulsión de pera y amaretto , dulce y cremosa .

Y como es costumbre siempre nos ponen un pequeño aperitivo dulce para finalizar, Mousse de azúcar moscovado, helado de naranja amarga y yogurt, un clásico y que no quita sitio a los dulces petit fours que acompañan al café.

Para beber empezamos con un cava que ya conocía de la última visita y que me gusta mucho, Grimau Reserva Familiar Brut Nature a 21€+iva, a continuación un clásico en blanco, Viña Tondonia blanco reserva 1998 a 24€, de estas cayeron dos.

Y acabamos con un tinto , Luis Cañas, Reserva Selección de la familia 2008 , rioja alavesa que entro muy bien , a 30€+iva de postre copita de Olivares y el magnifico PX spinola , el olivares a 4,5€ y el PX a 10€+iva , me gustan los dos , pero creo que el olivares gano en las votaciones , creo , no estoy seguro , yo …por comentar .

Luego fue la oveja negra, que se tomo un martin millers y eso que los domingos no suelo, pero mi satisfacción me empujo a ello ,9€+iva, decir que es el mejor precio para gin –tonic, que últimamente me han cobrado en restauración.

Como comenta Jon, es sistema de puntuar es el que es, por lo tanto ateniéndonos a las reglas y dada la trayectoria de Alvaro, hoy voy a darle un 10 a su cocina, creo que es la primera vez, pero si hago una media y busco la regularidad se lo merece.

Intentamos volver a Mina por lo menos cada 6 meses; tras varios intentos (estaban llenos) conseguimos mesa. El menú era parecido a la mezcla de las 2 ultimas veces que hemos estado; aquí llega el dilema... te arriesgas a probar cosas nuevas y aceptas algún cambio en el menú o vuelves a probar los clásicos? decidimos no abrir la boca y disfrutar de:
-piel de bacalao
-Ajo negro y caldo de champiñón
-Mejillón, coco y citronella (una fuente llena, por favor!)
-Ostra, ginebra ,cítricos (Gillardeu xxl)
-Txitxarro ,coliflor, gelee de sidra.
-Begi haundi a modo de risotto (brutal...)
-Tuétano y perretxikos (este era nuevo, un cubo de tuétano con perretxikos salteados y demi glace)
-Merluza, verduras y caldo dashi
-Cochinillo ,calabaza balsámica (confitado y terminado en sartén parisina, engalanada con calabaza, remolacha torneada y esta misma al café),muy por encima de tanto cochinillo deshuesado mediocre.
-Dos platos invitación de la casa:
-Esparragos, senderuelas, hierbabuena; el mejor de la velada, pocos platos consiguen, en su primera cucharada, poner una sonrisa tonta en todos los comensales a la vez.
-Txitxarro brunoise, quinoa, y el lomo en salsa de moluscos( bueno, quizás antes del potentísimo esparrago se hubiera apreciado mejor.
-toffe ,tamarindo, perrins: El perrins potenciaba el tamarindo en la boca, aportando notas picantes!
-creme brulee, pera, amaretto: que decir que no se haya dicho ya.
-mousse de moscovado,naranja yogur: como bien nos dijeron en mesa "el postre con el que crecieron Alvaro y Lara"
-Café y petit fours
El sommelier Alex nos recomendó los vinos mas raros que he probado :Macon charney Jean Maciat sur de Francia 6 meses de inox; Vino di Anna, grecanico, color whisky?, se hace en ánforas de barro; Domaine de loctavin, alice et charles, indescriptible, ni rosado ni tinto y con algo de aguja en boca??.No puedo valorar, debido a mi ignorancia en el campo; eso si acompañaron divinamente.
Trato de 10, cocina de 9,5 (como seguro que la siguiente vez lo supera, le doy margen...):-)

Poco que añadir a lo comentado por Joan. Simplemente alguna apreciación que va más allá de lo gastronómico en sí. Me he permitido el lujo de, con su permiso, por supuesto, copiar su comentario y colgarlo en el blog.
De nuevo he tenido la ocasión de conocer a personas que imaginas. Personas que sabes que te van a caer mejor aún en persona que por lo compartido en líneas escritas. Y desde luego que ha sido así. Dos excelentes personas, de una calidad humana sobresaliente y que destacan más entre la “cuadrilla” de “aldeanos”, de buen corazón, eso sí, que somos nosotros.
Decir que fueron dos y no una las botellas de Tondonia bebidas y decir que es un vinazo. Está rico, pero rico con avaricia.
Hablando con Joan, comentábamos que echamos de menos poder utilizar otro sistema de puntuación, que muchas veces se nos quedan las ganas de premiar de algún modo a quien merece rozar el diez y para quien el 8,5 resulta un tanto escaso. Por ello es que en mi puntuación jugaré un tanto con alguna nota pues me parece que el resultado se lo merece.
Al igual que mi tocayo destacaría sobremanera el plato de sangre, impresionante. Aunque toda la comida estuvo a una altura considerable.
Creo que es, dejando de lado otro tipo de restaurantes de comida más tradicional, el mejor restaurante de Bilbao en cocina creativa. Un servicio de diez, seriedad pero cercanía si te dejas.
Así que nada más que añadir, pero como no podemos más que colgar tres fotos, quería que tuvieseis la oportunidad de ver el resto de los platos, merece la pena.
Seis comensales, de distintos estilos, de gustos diferentes pero todos ellos salimos por la puerta con la sensación de haber disfrutado como chiquillos.
Lo dicho, para ver las fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/2015/02/restaurante-mina-bilbao-una-mina-de-la.html

Para nuestro segundo dia en Bilbao, nuestro amigo Gastiola, nos reservó mesa en un restaurante que es una verdadera "mina de gastronomía".
Ese dia por imperativos personales JoseAngel y JotayB no pudieron estar presentes. Compartimos mesa Oscar4435, Gastiola, una pareja de simpatiquisimos amigos suyos, MC y yo.

El restaurante al frente de cuyos fogones se encuentra el joven chef estrellado Álvaro Garrido, se encuentra situado frente al Mercado de La Ribera, y la iglesia de San Antón a pie de ria. No voy ha hacer una gran descripción del entorno ya que éste ha sido detallado perfectamente por otros miembros de Verema.

Fuimos a comer a las 14 horas, y nos colocaron en una mesa junto a la ventana. La sala muy luminosa, es de decoración minimalista, de diseño, con paredes de piedra y grandes ventanales, con la cocina a la vista situada frente a una barra donde pueden comer ocho personas. Las 6 mesas ovaladas del restaurante, de madera de roble, son grandes, bien separadas las unas de las otras y están presentadas sin manteles. Como corresponde a un restaurante de esta categoria, la vajilla, los cubiertos y las copas son de buena calidad. El servicio de sala es muy bueno y el del vino también.

Proponen un menú de 7 platos, uno de 10 platos, uno de 14 platos y un maridaje opcional.

Nuestro anfitrión había reservado el menú de 10 platos, sin maridaje, que paso a detallar a continuación

Como aperitivo nos sirvieron :

Pannacota de ajo negro Sabores discretos de cada ingrediente del plato que estaban realzados por un buenísimo jugo de setas. Que perfecta "mise en scène" ...

Seguimos con :

Ostra Gillardeau, ginebra y cítricos El Rolls-Royce de las ostras francesas. Que frescura, que gusto a mar. Un puro placer. Tuve la suerte de encontrarme enfrente de un comensal, al que no le gustan las ostras, y recuperé la suya con una gran satisfacción. Muchísimas gracias Gasti...

Txitxarro ahumado al romero, coliflor y sidra MC que no es una gran adicta del jurel, estaba un poco inquieta, pero como parte del principio de que todo debe probarse, cual fue su sorpresa al descubrir el sabor de ese txitxarro preparado con una gran maestría. A mi me recordó el sabor de las sardinas ahumadas (aunque ambos son pescados azules). Un plato excelente con unos sabores perfectamente marcados.

Lubina salvaje con crema de arbequinas Una delicia, puros sabores. Gran producto.

Foie, cigala y caldo de salvia y lima Un plato inolvidable, rozando la perfección. Aplausos.

Pastel de tuétano No recuerdo perfectamente la presentación del plato, pero si que recuerdo su intenso sabor a tuétano, que estaba inmenso... Un platazo.

Sangre,café y berza encurtida Todos estuvimos algo asustados, al leer la palabra sangre, pero en realidad se trataba de una especie de gelée de morcillas, ouff ... con un sabor extraordinario. Un plato de 10/10

Merluza del Cantábrico con guiso de verduras de caserío Mamma Mia, que deleite, el mar y la huerta en el plato. Magnifico.

Liebre a la Royal Sin palabras. La Apoteosis.

Buen pan, que acompaño la comida a partir de los platos principales.

De postre tomamos :

Mole y cacao Muy gustoso y un pelin picante. Muy agradable. Gran elaboración.

Crème brulée, emulsión de pera y amaretto Magnifica combinación de sabores y de texturas. Excelente.

Mousse de azúcar moscovado, helado de naranja amarga y yogourt Este postre nos fue ofrecido por el restaurante. Gran contraste de sabores, la naranja amarga realzaba aun mas el postre. También excelente.

Finalizamos con unos buenos cafés y petits fours( financiers, galletas de mantequilla y gominolas de melocotón)

Acompañamos la comida con una botella de vino blanco, una botella de cava, una botella de vino tinto y también una botella de agua de 1 l.

Blancos :

Viña Tondonia blanco reserva 1998, DOC Rioja Bodegas Lopez de Heredia, uvas Macabeu, Malvasia y Viura; Lo encontre suave y muy fino. Me gustó.
Grimau Reserva Familiar Brut Nature DO Cava - Alt Penedesde Finca Grimau de Olèrdola. cepajes Chardonnay, Xarel-lo, Macabeu y Parellada. Muy bueno, fresco y distinguido.

Tintos:

Luis Cañas, Reserva Selección de la familia 2008, DOC RiojaUvas 100% Tempranillo, me pareció un vino potente y bien estructurado y largo en boca. También me gustó.

Para acompañar los postres, 3 comensales eligieron una copa de Olivares dulce Monastrell, DO Jumilla de Bodegas Olivares, uva 100% Monastrell, y los otros 3 una copa de PX Spinola DO Jerez-Manzanillade Bodegas Ximenez-Spinola, cepaje 100% Pedro Ximenez. A los lectores asiduos de Verema les dejo adivinar quien tomó cada vino. Uno de los comensales adornó el placer de la comida con un gin tonic Martin Millers.

La cuenta ascendió a 106,97 €/persona (precio del menú 75,90 €). Muy buena RCP. La cocina del Chef Alvaro Garrido mantiene sus raices vascas y al mismo tiempo es creativa, dinámica, evolutiva... utilizando productos de gran calidad Slowfood Km0 hace una cocina de muy alto nivel. Antes de marcharnos tuvimos la oportunidad de conversar un momento con el Chef que nos mostró su sala de operaciones, pequeña pero bien equipada... me pareció una persona abierta, sencilla y muy comunicativa, con muchas ganas de seguir avanzando. Para mi uno de los mejores restaurantes de cocina de vanguardia de los que he conocido hasta ahora en el pais vasco. Recomendable. Cuando volvamos a Bilbao, volveremos a visitarle.

  • Mole y cacao

  • Sangre, café y berza encurtida

  • Pannacota de ajo negro

Celebración de cumples en casa de Álvaro y Lara. Creo que no podía haber elegido mejor...cada vez que vamos, supera la anterior; el nivel que tiene no es de una estrella, precisamente. La diferencia con el resto es de "estrellados" es abismal, sin querer hacer de menos al resto. Que sabores tan marcados, servicio amable y profesional, y que ejecución de los platos...la hostia, amigos.
Tomamos el menú de 10 platos y mi hijo tomo el de 7.
Comenzamos tomando un bloody mary y una cerveza artesanal, elegida de una pequeña carta de aperitivos de los de beber que dejan en mesa.
Elegimos la vitoriana 2012 (Lomas de Valtuille), a recomendación del sumiller, cuando le comentamos nuestro gusto por los vinos del bierzo. Buen mencía de Raúl Pérez, pura cereza; marida perfectamente con el menú, equilibrada acidez con fruta madura.
aperitivos:
-Pannacota de ajo negro con jugo de champiñón: quenelle de mousse de ajo negro, caldo potente de champis y chicharrones de piel de pollo de caserío. para repetir como las natillas del anuncio.
-yema de huevo de caserío con jugo de pimentón: jugo, yema y creo que cecina, que le daba el sabor a ahumado; resultado: la tortillita de chorizo tan famosa del bar Estoril de plaza campuzano.
-Mejillón, coco, citronella y tomate picante: plato ya probado con anterioridad, mezcla de mejillones con tomate con cocina thai, William Ledouil no lo superaría...
_Ostra gillardeu, ginebra y cítricos: una ostra vestida como una novia el día de su boda ;perfecto equilibrio y frescura.
-txitarro ahumado al romero, coliflor y sidra: otro plato probado ya en una anterior versión, a mi el que menos me ha gustado ( no así a mi mujer, que le ha encantado)Plato de los que no te dejan indiferente; txitxarro casi crudo, coliflor y salsita gelee de sidra.
-Corvina confitada con crema de arbequina: mi cuit de corvina finamente fileteada, acompañada de una potente y sabrosa salsa de arbequina; me ha encantado, un platazo; tomaba pequeñas porciones porque me daba pena que se acabase!!! detalle de la casa al invitarnos a dos copas de La Del Vivo de Raúl Pérez, uva variedad doña blanca; estaba cañón.
-cebolla morada de zalla: clásico de la casa que nadie que no lo haya probado puede perderse; infinidad de elaboraciones completan este plato solo hecho con cebolla.
-Ravioli de perdiz a la canela: para mi el mejor plato de hoy: potencia sápida, preciosa presentación...de diez.
-queso de Irati, tomate y trufa: quenelles de queso, salsita de trufa y un delicioso tomate a la albahaca; lo veréis pronto puesto en su menú.
-callos de bacalao al curry rojo: textura extra melosa del callo con matices picantes, ácidos...
-Rape asado con guiso de verduras: asado y después fileteado, perfecto de punto embellecido con verduras de nuestra huerta: mini zanahoria, arbigaras , prevaleciendo los sabores ligeramente amargos.
-Liebre a la royal: buenísimo cilindro de liebre, foie y delicado jugo, en el que se nota donde se ha formado Álvaro; en la cuna del ajo. Le comentaba a mi hijo que la primera liebre que pruebas no se olvida...
-tarta de manzana: deconstrucción de este postre pero con base a ingredientes que no tienen mucho que ver con la receta original. resultado impecable, pura tarta de manzana.
-creme brulee, emulsión de pera y amaretto: mi postre favorito de esta casa, crema de azafrán, pera y un amaretto que multiplica el sabor de los dos ingredientes juntos en boca.3 ingredientes aparentemente difíciles de unir en un postre con resultado impecable.
-azúcar moscovado, sorbete de naranja y yogur: otro clásico que aparece por sorpresa al final del menú; juego de amargo-acido-dulce.
Cafés y unos deliciosos petit fours.
Tecnica, amabilidad , profesionalidad y cariño.

Es impresionante la capacidad de evolución y cambios que este restaurante es capaz de ofrecer. Dos meses después de la última visita me encuentro un menú con cambios, sin perder su personalidad, pero con nuevas creaciones y propuestas. Comer en la barra un acierto a disfrutar y a recomendar. Potencial, personalidad y cambios

Situado en frente del mercado de la Ribera en el paseo de la ribera del Nervión se encuentra el restaurante MINA, pequeño local con decoración exquisita y muy adecuada con el entorno, con vistas privilegiadas a una de las zonas más bellas de Bilbao (por la noche la iluminación destaca sobremanera).

La cocina de Alvaro Garrido es una de las más destacadas y aplaudidas entre los naturales de Bilbao; en noche entre semana, una pareja francesa y servidor disfrutamos de una magnifica velada. A pesar de ir sólo desecho (por no molestar) mesa en la barra, error, sin duda alguna hubiera sido más interesante y educativo.

Copio a Jotaybe: “nos ubican en una amplia mesa situada junto a una de las ventanas. Mesa sin mantel toda ella de madera clara, sillas de diseño, cómodas. Vajilla, cubiertos, copas y vasos de calidad, todo acorde a “un estrella”.” La decoración y adecuación a la zona, a mi entender, me parecen perfectas.

El servicio de vino es correcto, con ciertos fallos, que se contrarrestan con la aceptación inmediata de todas las propuestas deseadas. En general bien, con una carta de vinos muy interesante.

Por lo excelso del menú degustación, solicito uno menor (7 platos frente a 11), empezando por queso negro, interesante propuesta con uso de tinta de calamar, acompañado con un potente caldo.

Los siguientes 3 platos del menú degustación son los sacrificados, mejillón, ostra y txitxarro, lo que me permite disgustar de las distintas propuestas al mismo tiempo que la pareja francesa. El primer plato es la cebolla morada de zalla, presentada en distintas texturas: cruda, frita, en puré y carameliza al vino tinto. Ininteresante, curiosa y de una creatividad digna de mención.
Continuamos con la magnífica vieira con huevas de salmón sobre puré de patatas y frutos secos. Magnifico producto y perfecta elaboración de un plato que es aplaudido por las dos mesas, excelente (incuestionablemente de 10).
El siguiente es la “sangre, café y berza encurtida”, arriesgada propuesta que es degustada sin contemplaciones por la mesa cercana, pero que sin ser mi plato preferido de la noche me doy por satisfecho con ver la cara de la pareja del francés tras pedir una explicación del mismo. Arriesgada propuesta en todo caso.

El siguiente plato es perfecto: “merluza del cantábrico con caldo dashi”. Un plato de 10, me ratifico en lo manifestado en los comentarios de Oscar y Jotaybe, lo mejor de la noche.

Para acabar, costillar de cochinillo confitado con setas y espuma de calabaza, perfecto de punto y de sabor, destacable.

Para finalizar dos postres, el excelente mascarpone casero, manzana y gran masala (sin palabras), y un más que correcto helado de plátano, café y oliva negra. Con el café, además de las patas, un tercer helado refrescante, que colma la fantástica velada.

Regreso al hotel satisfecho y encantado, gracias a un magnifico broche final tras una excelsa semana en el País Vasco iniciada en AZURMENDI, ARZAK y de pintxos por Donostia (Bergara, Nestor, Gambara,... ), la vuelta al ETXANOBE y el encuentro con NERUA deberán esperar…, no mucho espero.

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