Restaurante Alejandro del Toro en Valencia
  

Restaurante Alejandro del Toro

92
Datos de Alejandro del Toro
Precio Medio:
48 €
Valoración Media:
7.7 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
7.9 10
Entorno:
7.5 10
Calidad-precio:
7.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: El Pla del Real
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos noche y Lunes todo el día

Teléfono


92 Opiniones de Alejandro del Toro

Cena con 14 compañeros colocados en la terraza acristalada después de pasar por una sala muy vacía. Colocados en una mesa alargada rematada con una redonda que dificulta las elaciones vecinales. Al final somos unos pocos menos de lo previsto, pero ante la falta de aviso previo, optan por repatir los menús previamente pactados como extras al centro de la mesa. ¿?

Buen servicio en sala y cadencia de platos de cocina, ambos campos muy surtidos de personal. Mesa bien vestida, buenas copas, buen servicio de vinos pactados de los que no recuerdo el blanco, siendo el tinto un vino de autor de la bodega Noddus, Adolfo de las Heras; ambos cumplieron. Sobre la mesa un ligero pan tostado en láminas de microtomo y un buen aceite Noddus. Tomaron algunas cervezas de presión de Amstel y agua sin gas Monte Pinos.

El menú pactado:

. mousse de clotxina valenciana con encurtidos

. ravioli de dorada con bisqué de gamba

. tortilla de patata 2001

. corvina con pisto al comino y tallarín de calamar y pesto

. carrillera de ternera con falso tartar de patata, crujiente de yuca

. pasión de naranja y almendras

Todos los platos bien de sabor, presentación actual, bien emplatados, perfecto de punto de cocción del pescado y destacar el postre en su presentación con diferentes texturas, temperaturas, sabores. Muy bien.

Unos cafés finales para los más trasnochadores y un poco de conversación en la sobremesa completaron la velada.

Un local que hace tiempo estuve muy en la cresta de la ola y que luego apagó algo su brillo y nunca se sabe bien por qué, y si por nuevas opciones de buen nivel, evlución o no, modas... Lo cierto es que mantiene un bonito local, bien decorado y vestido, una cristalera-bodega muy actual, buen servicio en sala a cargo de la pareja de Alejandro y él en cocina al pie del cañón como esperan los que allí acuden.

Carta de bebidas que no puedo opinar porque no elegí los vinos pero que no parecía quedarse corta ni mucho menos. Empezamos en la llegada con un par de cervezas, agua con gas Monte Pinos y un vermut Vittore preparado de fábula batido como cóctel y con tiras de corteza de limón; perfecto. Pasamos a un cava L´Origan Aire 2013 perfecto de momento y que duró casi toda la comida; rematé con una copa de tinto para la carne: Noddus Summun muy agradable.

Para comer dispone de carta con 3 opciones de menú (sin bebidas incluidas) con entrantes comunes y la opción de segundos repetida en Menú de Medio Sol (23.50€) que incluye un segundo de arroz a elegir entre meloso y seco, y arroz del Senyoret o de pollo de corral y pato. El segundo menú Luna (32.50€) tiene de segundo opción a elegir de bacalao asado con pisto al comino y con su cococha o bien carrillera de vaca vieja con duxelle de portobello. El menú degustación o de Alejandro (56€) tiene como segundo el pescado, corvina asada con couscous de arbequina y ademas carne, cochinillo crujiente con manzana al horno. Este segundo menú me parece con una diferencia de precio excesiva (23.50€) por llevar un segundo plato principal, aunque los ingredientes sean de mayor precio (cochinillo x carrillera o corvina x bacalao). Por ello la puntuación calidad/precio. El título de lógicas facilidades viene a cuento de que quisimos probar la paciencia de la sala y la cocina y planteamos nuestros menús:

. un menú Medio Sol con arroz meloso del senyoret

. un menú Luna con su bacalao

. tres menús Alejandro con uno de corvina y dos de cochinillo, pero además cambiando el otro segundo de cada menú por el arroz. Aceptado en sala tras consultar a cocina. Todos contentos. Muy de agradecer el no estar metidos a disgusto en una camisa de fuerza. Bien los pescados (sobre todo la corvina) y el cochinillo y muy bien el arroz al que algunos reforzamos de sal y quedó perfecto.

Los entrantes:

. sopa de tomate a la albahaca con clotxina valenciana

. tartar de aguacate, foie y salmón

. ravioli de gazpacho con cremoso de patata .Todos en buen nivel, bien presentados, pero me quedo con el ravioli.

Postres:

. dos eran piña colada de horchata (helado)

. tres financier de almendra y nuez con naranja .También en buen nivel y sin cargar de dulce.

Por cortesía de la casa con un vino tinto dulce de la casa. Los anunciados petit fours de la casa no aparecieron ni para los tres menús Alejandro. Unos buenos cafés finales, más un buen pan (especial recuerdo al pan con romero) y aceite Lágrima en los inicios. También destaca el café del tiempo (con hielo) que se preparó como un cóctel para no dejar que el hielo lo agüe en demasía. Perfecto.

Es difícil poder añadir mejores comentarios que los que otros foreros, viajeros, cocinitas y gourmands ya han realizado, solo añadiré que es muy difícil superar las sensaciones tan positivas que uno percibe al visitar este restaurante.
Mi experiencia en Alejandro del Toro viene de atrás, de hace muchos años, cuando no te importaba pagar lo que fuera, con tal de poder decir que habías comido en uno de los templos del disfrute, pero con el tiempo se me había quedado descolgado de la ruta gastronómica.
Recomendado por mi sobrino, quien me hablo de los menús de “domingo”, fuimos este ultimo y la experiencia fue sublime, buena mesa, buen servicio, buena atención, excelente trato al vino, envinado, oxigenado, y cuasi un trato familiar.
La propuesta, llamada Medio Sol, consiste en tres entrantes (que siempre cambian) y que además te preguntan si hay algo que no te gusta o si eres alérgico, más un arroz del momento, en este caso un meloso, que te presentan en su propio caldero, más un postre, todo ello por 21.50, mas bebidas aparte, en este caso un par de botellitas de Angosto, que nos supo a gloria divina.
Un sitio para perderse por allí, domingo si, y otro también.
Saludos

Cena de amigos y en esta ocasión para inaugurar la nueva propuesta de Alejandro para animar el verano en nuestra ciudad, que tanta falta le hace.
la Propuesta se denomina SUMMER&GIN, en 2 versiones Gin&Tapas (25€) y Gin&Vacum (35), ambos menús con cerveza sin límite y con Gin Tonic (magistral) como final de fiesta. Optamos por el Gin&Vacum, con entrantes al Centro, tales como:

-Ensalada de salmón marinado al eneldo y naranja, muy refrescante y untuoso salmón.
-Caballa ahumada a la viruta de roble americano con royal de erizo., explosión marina en la boca, con un ahumado interesante.
- Pulpo asado con patata rellena., un clásico, bien ejecutado y de calidad., sin trampas., honestidad Alejandro

Fuera del menú, pedimos unas Clotxina de Valencia, impresionante, sabor mediterraneo., sigue existiendo la nuestra....
Plato principal-
Para compartir, lujo de Entrecote vacum, asado al romero y tocineta iberica., sin palabras., mantequilla, excepcional carne.
Postre, un buen chocolate con avellanas y leche merengada ahumada., propuesta intensa y fresca.

Fin de Fiesta., alguien los prepara mejor? Gin Tonic de libro, para finalizar una bonita cena de amigos.

Apartado vinos: Optamos por 1 Chardonnay de Mendoza 2013, muy interesante y valor seguro de E.Mendoza y Tinto, Aster 2009, buen crianza de Ribera del Duero., ambos vinos propuestos por la casa., muy ricos.

Sin vinos, lo dicho 35 eurines., imbatible., Que aproveche!!!!!!!

Comida entre compañeros de fatiga en esta casa que hacía casi un año no visitaba. Huelga descripción alguna sobre el local tras las precedentes tan detalladas. Se respira amplitud y confortabilidad. Entre semana y casi lleno.

Mientras esperamos a los rezagados un vermú Perucchi, muy bien preparado, hizo de pasatiempo.

Optamos por un Menú de tres entrantes individuales y un principal a elegir entre dos posibilidades con postre, una bebida y café por 35 €. Así quedó la cosa:

Caballa Ahumada con Royale de Guiso de Mar. Buen bocado combinando el fondo de caldo marítimo con ese toque ahumado alto del pescado. Se acompañaba de un trocito de brócoli “al dente”. Complementariedad.

Ravioli de Gamba y Acelga. Sin duda el plato de la comida. Suave y delicado interior con una cobertura empapada en una crema de textura fina y fondo picantón de quitar “er sentío”. Duende.

Huevo a Baja Temperatura con Royale de Hongos y Jamón Ibérico. Es como ese típico amigo del colegio que te encuentras constantemente en los más diferentes escenarios. Con su jamoncito, sea con patata o con setas, el huevo a baja temperatura siempre aparece en la mayoría de los menús. Apreciadamente usual.

Bacalao Asado con Titaina de Centolla y Cocochas. Raciones desiguales de un pescado de buena calidad con la curiosidad de estar asentado sobre esta versión del típico plato valenciano. Sucinto.

Como postre, Chocolates y Frambuesa. Postre que también frecuenta últimamente bastante mis menús. Varias texturas y presentaciones del chocolate en el mismo plato resultando correcto dentro de una línea de sabor alto. Organizado.

Para beber agua y vino, en este caso Tantum Ergo Rosé D.O. Cava y Contino Reserva 2007 D.O.Ca Rioja, muy ricos ambos aunque, para mi gusto, hubiese continuado con el espumoso para este menú. Muy buen servicio en este apartado.

Del surtido de panes ofrecidos opté por el panecillo de leche de cabra, muy tierno y de marcado sabor y por un bollito de hierbas aromáticas, más seco e intrascendente.

Un café solo… normalillo.

Servicio profesional, atento y amable con algún descuido ocasional y anecdótico.

En resumen, disfruté de esta opción de menú algo por encima de precio de mercado en esta zona pero también con un nivel de ejecución algo más alto del habitual. Enfocado a un segmento de cliente que busca no fallar y amarrar el resultado al elegir esta empresa que, por lo leído, parece que se ha ido adaptando a los tiempos actuales aun con las particularidades que la caracterizan. Siempre quedan detalles por pulir pero el resultado global es bueno.

Nota: El precio reflejado y la RCP valorada es sobre el menú base.

  • Chocolates y Frambuesa

  • Bacalao Asado con Titaina de Centolla y Cocochas

  • Ravioli de Gamba y Acelga

Menú de mediodía que nos resultó atractivo entre las opciones del Certamen VCO.

Entrantes para compartir:

~ Buñuelos de camarón con mermelada de tomate y all i oli. Colorido plato con buena cantidad de buñuelos de textura agradable y mejor sabor destacando su masa y crujiente cobertura. Ricos contrastes!

~ Mini hamburguesas de rabo de toro. Cuatro piezas aparentemente sencillas en su elaboración pero a tope de sabor tanto por la carne tierna, un punto jugosita, como por su acompañamiento. Intensas! Además unas patatitas paja, ñam, ñam!

~ Ensalada templada de morcilla de Burgos con queso de cabra. Correcta mezcla de hojas con que compartir los cortes de queso y morcilla a la plancha. Sencilla y buena pero sin nada destacable. Ainsss!

Como plato principal, un sabroso Arroz meloso de Carabineros, con buen fondo y punto del grano. Servido en cazuela de hierro del que salieron dos platos bien hermosos y quedaba arroz para dos platos más, con cuatro ricos carabineros en total. Una lástima, pero fue imposible acabarlo.

De postre, Leche merengada con horchata y fartons. Colofón suave y agradable del que destacaría la curiosa textura crujiente del farton.

Para beber empezamos con cerveza y continuamos con ella. Cruzcampo Gran Reserva.

Distintos panes ofrecidos de los que probamos varios resultando todos muy buenos.

Cafés correctos acompañados de unas butter cookies.

Local ya anteriormente descrito, del que destacaría su amplitud prolongada con la terraza acristalada, su buena separación entre mesas, su elegancia y la gran luminosidad que entra por sus enormes ventanas.

Mesas amplias, muy bien vestidas y acompañadas de unas muy cómodas sillas. Plantas con flores sobre las mesas, detalle que siempre se agradece y que a mí personalmente me encanta.

Servicio joven, muy atento, educado y en buen número para hacerse cargo de la sala a la perfección.

En resumen, tuvimos ocasión de probar la cocina de Alejandro del Toro a un precio estupendo y degustando unos ricos platos elaborados con buen producto y en cantidades generosas. Imposible quedarse con hambre!

  • Arroz meloso de Carabineros

  • Mini hamburguesas de rabo de toro

  • Buñuelos de camarón con mermelada de tomate y all i oli

Primera visita a Alejandro del Toro con motivo de Cuina Oberta. Era uno de los locales que nos apetecía visitar y además el menú a priori parecía bastante interesante.

Reserva por internet (sin problemas). Local de campanillas, decorado con gusto. Mantelería, vajilla y cristalería acorde a su nivel. No faltó detalle. Buena separación de mesas. El limitado aforo del mismo supongo que llevaría a Alejandro a montar la terraza adjunta. Una terraza que por lo leído les ha traído bastantes quebraderos de cabeza y a mi me pareció bien equipada. Este día hubo lleno completo en los dos espacios.

Servicio esmerado y numeroso (conté no menos de 8 personas en sala), además del grupo de cocina que acompañaban a Del Toro que dirigía toda la escena. En ese sentido lo vi un gran profesional, controlando los platos, dirigiendo, saludando cuando salí por el acceso de la terraza dando las gracias por la visita. Una gozada ver esa cocina a pleno rendimiento.

EL MENU

Entrantes


Buñuelos de camarón con mermelada de tomate y crema de all i oli.

Ensalada templada de queso de cabra con piña y morcilla de Burgos.

Mini hamburguesa de rabo de toro.

Plato principal

Arroz meloso de carabineros

Postre

Leche merengada con horchata y farton

Los entrantes desiguales. Correctos los buñuelos y muy buena la mini hamburguesa. Sin embargo la ensalada templada no nos convenció.
Lo mejor de la comida el arroz meloso de carabineros Espectacular. Potente y sabroso caldo, acompañado de dos carabineros de medio tamaño muy frescos y añadidos en los últimos minutos al arroz. La olla dio para repetir. El postre también de nota. Mas valenciano no podía ser.


Dos clases de un sabroso pan incluido en el precio. En cada mesa una botella de AOVE de agricultura ecológica con el nombre de Alejandro. Un aceite muy interesante (muchos deberían de aprender de este detalle).

El servicio del vino sobresaliente. Tomamos un notable Albariño Nora (en su nuevo presentación).
Para terminar dos excelentes cafés solos a precio de bar (1.30e) acompañados de unas galletitas y un chupito de pacharán Baines (2.20e).


Nos llevamos una grata impresión de Alejandro del Toro .La nota en comida se queda en 7 a la espera de otra visita fuera de Cuina Oberta en la que estoy seguro que está subirá.

  • leche merengada, horchata y farton

  • meloso de carabineros

  • mini hamburguesa de rabo de toro

Hablo muy, muy poquito español y entonces escribo solo in ingles. Por favor, no dime "¿Porque no escribes in español?"

SEE FULL REVIEW AND PICTURES AT http://www.restaurantcritic.eu/the-reviews/spain/alejandro-del-toro

Overall rating: 4/10


Alejandro del Toro received a star in the Michelin guide in 2007.
The restaurant itself is quite elegant, but not much different than many other restaurants like it.

We were sitting in the sun lounge, which was still nice, but not quite as good looking. Here, they had used different furniture, including plastic chairs.
A friend and I went to this restaurant for lunch during the Valencian restaurant week Cuina Oberta where there was an offer for €20 per person.
Cuina Oberta seems to attract many customers, but it actually rarely seems to be that great an offer. If you save anything on a menu it’s usually only €5 or even less. At Samsha in Valencia, you actually had less options during the restaurant week than if you had gone there any other week. With drinks, the price would still be the same at Samsha in the end.
Admittedly, things might have been completely different if we had gone there at night and had the tasting menu for €82.50.
I can’t say for sure, but I think the menu we had was identical to the one the restaurant usually offers for lunch for €25 – at least the menu outside mentioned exactly the same setup, but didn’t mention what each dish consisted of.
Except for the dessert, all the dishes were to share for two.
We were served some quite nice olives on the side when we arrived. They were less bitter than many other olives I’ve had, and the stone was remarkably easy to remove.
The first course was fried eggs, jamon iberico (the type called bellota) and lightly battered and deep-fried artichokes. The ham was definitely the best part, but it’s no problem to buy very good cured ham in Spain. We both thought: “Is this really what they serve in a Michelin star restaurant?”. I would have expected a bit more (6/10 – mostly because of the ham).

The second course was mackerel with caramelised foie gras with a sauce made from orange peppers on the side. Unfortunately, they had also added anchovies to the foie gras and mackerel. I say “unfortunately” both because I don’t particularly them, but also because they completely overpowered the mackerel. It wasn’t until I had almost finished the dish, I realised there actually was mackerel in there (the menu was in Spanish, so when reading it I wasn’t too sure if it was actually mackerel), simply because I picked through it with my fork. Again, we both agreed that this dish was nothing special, and to me it could have been improved immensely by simply leaving out the anchovies – although that still wouldn’t have made the dish more than mildly interesting. And maybe they should actually have caramelised the foie gras if they insist on writing that in the menu (at best 5/10).

Prawn tartar with avocado was mostly avocado and a few bits of prawn that I was quite sure had been cooked. A grissini provided some crunch, while the lettuce mostly seemed to be there to fill up the plate. The dressing on the side was none other than every burger’s favourite: Thousand Island. Again, there was nothing wrong with the things on the plate, but where was the inspiration and the creativity in this dish? (at best 5/10).

If you know how militant people in Valencia are about using the word “paella”, you will know why I can’t call the main course paella. To the untrained eye, it looked exactly like Paella, but of course not if you’re Spanish (or at least Valencian). Even the menu called it rice with langoustines and mushrooms. Anyway, it was, of course, very similar to the seafood paella. It didn’t enchant me the way that a proper paella has done several times. The one that one of my friend’s mum did was simply so much better than this one, and even the microwave heated paella I had for lunch in a small simple restaurant at the market place in front of Mercado central for €6 was better than this one, not to mention the one at Neco.
The flavour of the mushrooms could barely be detected even when I just ate one without any rice. The langoustines were worse. There were only four of them in total for two people, but maybe that was just as well. They were simply limp and mushy. They didn’t look very good either, so I really don’t think they were of very good quality. This was the only dish where there was a choice. You could either have the dish we had or a “soupy” one. The table next to us had the soupy one, and it was identical except that it was more runny (at best 5/10).

In Southern Europe desserts are often the weakest part of the meal, so it didn’t surprise me that this was also the case here: “Chocolate 2012″ was various chocolate creations: Whipped cream with a bit of cocoa flavour, a chocolate brownie, a chocolate ganache, a light chocolate sponge, a chocolate soup and a sorbet with cocoa powder. I don’t know if I can name a favourite element here, as none of them stood out. The brownie might have been a tad better than the rest, but was still far from interesting. The cream did benefit from the cocoa flavouring, but I simply still cannot enjoy UHT cream (people from Northern Europe will know what I mean). The chocolate ganache and the sponge were plain – especially the sponge, which barely had any flavour whatsoever. The sorbet was the worst though. It seriously tasted like it was made from just water and cocoa powder – it definitely wasn’t made with chocolate. I cannot remember last time I had an ice cream that tasted as much as water as this one. A very strange, and not very pleasant, sensation. Six elements, and all tasted like chocolate, albeit none of them more than at best mildly pleasant. Couldn’t the ganache had been made from hazelnut, the ice cream from almonds or something? There was no variety here (4/10 at best).

Our waitress seemed friendly, and she spoke English quite well, which is always a plus in a city like Valencia. The sommelier was quite careful and meticulous (in a good way) about preparing the glasses for the wine. That was about it for the service. There was no attempt to make conversation, no pampering. Most of the dishes weren’t even presented, but were just put on the table. I think this was the first time in a Michelin star restaurant that I didn’t leave a tip.
One thing that was a bit odd about this meal was that except for the dessert all the dishes were shared, so the dishes you see in the pictures were for two. I was still hungry when I left. I know eating from one plate is somewhat common in Spain, especially with paella, but I just found it a bit odd in a restaurant like this to just serve one plate in the middle of the table – especially since they didn’t give us new plates whenever they served new dishes (except for when they served the rice dish). We had the same plate for the first three courses, and I wasn’t keen on smearing the leftover egg yolk on my plate on the foie gras or the avocado.
We simply didn’t understand the pace of the meal. While we were still eating the first dish, they served the next one. While we were eating the second one, they served the third one. While we were eating the third one, they served the rice dish. Only the dessert was served while we weren’t eating another dish. It was like this for the other tables around us too.
None of us felt this meal was anything special. Granted, €20 is by no means a lot of money for a meal. I’m of course fully aware that you can’t expect something extraordinary for €20. But then, if the menu was identical to the one they usually serve here for lunch, doesn’t that say something about what type of food the restaurant does and what ambitions they have?
The price included a beer and coffee. We asked if we could swap the beer for a glass of red wine, but when we had the bill we had to pay €3.50 for each glass of wine anyway. I also said no to coffee and asked for a sherry instead, which was also full price. Anyway, that’s a minor detail. If they serve us five courses for €20 it’s of course perfectly fair that they charge us for water, wine, bread, etc. Most restaurants in Spain like this place charge for those things.

Let me make two comparisons: Riff in Valencia also has a Michelin star. The menu I had there was far better. Granted, it had a few plain dishes, but it also had some wonderful dishes to compensate. Most of the ingredients were top notch. For instance the skate we had was super fresh and perfectly cooked. Here, the langoustines were mushy and poor. Yes, Riff was more expensive at €59, but then we had 11 dishes compared to the 5 at Alejandro del Toro. If you work out the price per dish, the price at Riff was actually not a lot more expensive than Alejandro Del Toro. A dinner menu at Alejandro del Toro is €82.50, although I can’t say how that menu compares to Riff

Then there’s Samsha. We went there for the Cuina Oberto in June 2012. We ordered three dishes each, but with an appetiser and petit fours, we actually also had five dishes for €20 – exactly the same deal. At Samsha we also had two options for each course. The best dish at Alejandro Del Toro was more or less the same level as the worst dish at my first visit to Samsha (at my second visit to Samsha no dishes were as poor as even the best one at Alejandro Del Toro).
We chose different dishes at Samsha, so we had 8 different dishes in total. The menu at Alejandro had no choice.
Only one dish at Samsha was at the level of the food at Alejandro. Not a single dish at Alejandro showed as much creativity as the least creative dish at Samsha. Not a single dish at Alejandro showed the technical skill of, say, the two perfectly cooked fish, the perfectly cooked guinea fowl or the slowly cooked pork at Samsha, nor the perfectly cooked skate or the lamb cooked for 36 hours at Riff. None of the dishes at Alejandro showed the depth of flavour that the guinea fowl, the pork or the lychee soup at Samsha had, or the celeriac soup or the lamb at Riff had.

It’s perfectly possible that the menu this restaurant serves for €82.50 is very different (the menu didn’t list the actual dishes), but this meal didn’t make me want to go back.
When I was at Sangonereta (my best meal in Valencia), they said they also did a cheap and simple menu (€25) because of the financial crisis in order to still attract customers. So, it is of course perfectly possible that the menu we had here was such a menu. But then, Samsha did so much more for exactly the same price. Many people in Spain prefer having the same dishes they’ve had for the last 50 years, but for a Michelin starred restaurant I would simply expect a lot more than this – even if it was a cheap option.

And really, if the restaurant had any kind of ambitions, technical skill or used good ingredients, they wouldn’t serve mushy langoustines, a fried egg, watery chocolate sorbet or Thousand Island dressing. Someone who knew a bit more about Alejandro del Toro than me told me that the food coming out of the kitchen here depended a lot on whether or not Alejandro himself was in the kitchen, and it shouldn’t be that way in a restaurant like this.
A Michelin star for a place like this seems strange to me. This is probably the worst Michelin star meal I’ve had so far.

  • Chocolate dessert

  • Rice with mushrooms and langoustines

  • Prawns and avocado

Primera visita, certamen Cuina Oberta (mismo menú cerrado para todos los comensales durante el servicio a 20 EUR). Nos situán en la terraza, que aunque acristalada y cerrada, pasamos algo de fresquito (el único pero). Pese a estar en terraza, mesas perfectamente vestidas, sillas modernas de terraza.Buena vajilla y coperío de calidad. Tomamos un pequeño aperitivo (cervezas de uno de los patrocinadores del evento), y tras éste se comienza a servir el menú. El servicio siempre atento.

El menú consistió en 3 entrantes al centro para compartir, plato principal y postre individual. Acertada e inteligente elección del menú para el precio que cobran por él, equilibrado, sabroso y con buen uso de productos;Un menú cualquier Sábado en Valencia, con esos entrantes y un arroz al centro, dificil encontrarlo a ese precio.

Entrantes a compartir:
-Huevo trufado con jamón de bellota y alcachofa de alboraia . Plato generoso, de huevos que son huevos (clave para el éxito del plato), con ligero aroma a trufa (el justo para no invadir el plato), y alcachofas en su punto y virutas de jamón. Lo devoramos junto a la ración de pan que nos sirvieron.

-Coca de caballa con foïe caramelizado . Tostada de pan (coca), con filete de caballa marinado (gran calidad) y varios cortes finos de foie.

-Tartar de langostinos y aguacate. Rico, rico.

PLato principal:
-Generosa cazuela de arroz meloso de cigalas y setas de temporada. Emplatado individual, aunque nos la dejan y dió para otra ración para cada comensal. Punto de cocción correcto (no debe de ser fácil, cuando todos los clientes tienen arroz prácticamente al mismo tiempo), y buen fondo de pescado y setas. Sencillamente delicioso.

Postre:
Chocolate 2012: Plato individual con varios chocolates, algo en polvo, tipo esponja, helado,coulant...

De la carta de vinos no puedo opinar, porque optamos por pedir a copas.

El café, con originales tazas, aunque no nos gustó, nos pareció muy fuerte. Detalle que por estar en terraza, los cafés y alguna cerveza no la cobran.

Mi segunda vez n alejandro,la anterior hace dos años,con un menu enorme que me dejo la misma sensacion q esta,buena comida xo no tanto rcp.
Empezamos con un kir royal buenisimo,perfectamente servido.
A continuacion, preguntamos x l menu luna y nis dijeron q no eran entrantes de la carta y q el pescado era simple bacalao.cmo habian entrantes con muy buena pinta n la carta y nos apetecia muxo l bacalao con pulpo crujiente(cmo seria?)optamos x dos entrantes,que, cuando los pedimos al medio,muy amablemente,nos los partieron n 2medios platos. L primero fue unas vieiras  bastante pequeñas y pasadas de coccion,casi chicle, xo con una salsa de queso riquisima que rebañamos con l pan(algo correoso)q nos sacaraon.el segundo entrate,un tartar de salmon,aguacate y foie impecable,los tres ingredientes muy frescos,cmo se le debe de pedir a un tartar.
Las sorpresas vinieron cn los platos principales,l bacalao vino con dos gambas; y la corvina (presuntamente cn centolla) vino con verduras "y au".despues de preguntar a la camarera (muy simpatica,x cierto) ns dijo q l pulpo no habia venido bueno y de la centolla no dijo ni mu.n la cuenta tuvieron l detalle de cobrarnos la corvina y l bacalao "a pelo",esto es, 4 o 5 euros mas barato q el  precio q ponia n la carta.xo la desilusion de no comer lo q habiamos pedido ya estaba alli...es verdad q era lunes y x tanto no hay pescado fresco,xo eso se debe avisar y es bastante frustante descubrir q  te estan sacando los mismos platos q n l menu luna (habia dos mesas al lado q,sabiamente,optaron x este menu y tuvieron el mismo bacalao con gambas y los mismos entrantes de la carta,cmo l tartar,la deconstruccion de la tortilla de patatas,etc.)xo al doble de precio (entrante+plato+postre=60 euros contra 35 del menu,q incluye un entrante mas...)Entiendo q estamos n agosto y que era lunes xo muy pocas veces me han cambiado los ingrdientes de un plato sin avisar y n restaurantes del nivel del alejandro,nunca.
En conclusion,materia prima muy buena y servicio perfecto xo excesivamente caro,x ej.la noxe anterior,fuimos al samsha,dnd uno de los 5platos q tomamos incluia una corvina similar(aunq una pieza bastante mas pequeña xo en un plato muxisimo mas elaborado) y el menu entero valia lo mismo q el plato del alejandro del toro.la otra vez q fui ya pense que era la ultima xq,a pesar de bueno,hay sitios en valencia mejores y con una rcp infinitamentesuperior(kailuze,rias,os galegos,etc.).Xo cmo la mayoria estaban cerrados n agosto/lunes,decidi darle otra oportunidad. A cualquiera q vaya,le recomiendo q no se salga del menu...
El precio de 87euros/persona, incluye una botella de cava azulejo de pago de tharsys y los dos kir ya comentados.

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