Restaurante Etxanobe en Bilbao
  

Restaurante Etxanobe

42
Datos de Etxanobe
Precio Medio:
91 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.1 10
Comida:
8.4 10
Entorno:
8.4 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Creativa - de Autor, Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 60,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


42 Opiniones de Etxanobe

Una cena de despedida, en uno de los comedores privados, quizás la mejor que yo recuerdo en este restaurante, al menos la más técnica, compleja y precisa. Se trataba de maridar vinos de Michell Roland con platos clásicos de la casa, tarea nada fácil y que no siempre se consiguió, aunque seguramente esto es lo de menos, la verdad. No creo demasiado en los maridajes y sí en las grandes cocinas y en los grandes vinos y ayer disfrutamos de ambos. Me centro en la cocina, claro, los vinos  para la sección vinos.

Degustamos un repaso a lo mejor de la casa. Dentro de lo mejor no podía faltar la mítica lasaña de anchoas con sopa de tomate que se vio precedida por un buñuelo de pulpo estartósferico en su sabor, una caña de alubias rica y entretenida de batir y un excelso ajo balnco sin ajo pero con trufa, sublime  y delicado. Siguió el txangurro de gamba blanca, una ensaladita de bogavante y coliflor  exquisita ¡¡¡. Llegamos tras la lasaña al curioso ragout con verduras , donde la vieira si marida a la perfección con pures de albahaca y espinacas. Suiguió el bacalao , el mantequilloso pichón , el atún ( su especia libanesa no me acabó de convencer) y una panna cotta sorpresiva, llegando así al final de un excelente menú . Un menú  de prodigiosa técnica y gran delicadeza que nos dejó un gran recuerdo de este restaurante que sensatamente y al final,  nos ha dado más satisfacciones que decepciones.

Agur Etxanobe¡¡¡. Parece que a Rolland le encantó también.

Esta vez no nos complicamos, pedimos clásicos: carpaccio de cigalas, lasagna de anchoas, croquetas...merluza rellena de txangurro.. Todo a un buen nivel, rico y apetecible, lo que se ofrece, se hace bien. Tomamos un excelente salmonete , crujiente, bien desespinado, repleto de sabor, crujiente por fuera, una gozada difícil de igualar en casa. Cenamos en la terraza, muy agradable, confortable y con ese toque elegante y distinguido que el restaurante posee. Servicio del vino correcto. Servicio en general también correcto y variopinto, con gente con experiencia y con otros que la deberán adquirir, para no estropear lo que en este restaurante se hace bien.

Sabado, dia de fiestas en Bilbao y que manera de diluviar, tronar y ver rayos... Menos mal que la entrada al parking esta cerquita, si no hubiesemos llegado flotando.

Recibimiento, sin mucha euforia. En sitios "así" lo prefiero. Primer vistazo al comedor, buena presencia. Nos ofrecen la posibilidad de terraza, aseguran que no nos mojamos y la temperatura es buena. De paso mila puede fumar tranquilamente y yo, de no tener que conducir un puro de esa caja que hay a la entrada hubiese acompañado de un buen cogñac.

Una vez sentados, viene Fernando y se presenta. El trato esta a muy buen nivel, hacia tiempo que no estaba en un restaurante con tal nivel en este aspecto.

Nos traen unos aperitivos:

- Pintalabios picante de sardina. Original y muy rico.
- Crema de atún.
- Zumo de melón con hinojo. Muy refrescante y buen limpiador de los anteriores sabores.

Nos decantamos por carta y esto es lo que comimos:

- Ensalada templada de abacanto. La verdad, algo sosa en todos los aspectos. A mi no me dijo gran cosa.

- Tempura de verdura con gamba. Seguimos con el de arriba. Ademas, se pidieron sin sal y una venía cargadita.

- Arroz muy cremoso con pulpo a la brasa y una variedad de setas. El pulpo parecia chicle y el arroz, eso, arroz.

De segudos:

- Mila, cocochas a la "brasa". sinceramente, buenas como buen producto que es pero el sabor a brasa no se percibia por ninguna parte.

- Bonito de manera peculiar. Estaba como granulado, practicamente crudo. Sinceramente no me entusiasmo demasiado.

Ahor los postres, lo mejor de la cena:

- Capricho de hinojo, fresa y tomate. Lo pidió Mila, flipas lo bueno que estaba.

- Helado de yogur. Hizo lo que buscaba, algo fresco y que no me hiciera explotar. Muy bueno.

Dos cafes con sus respectivos botones de chocolate cerraron la cena.

Para beber, agua y una botella de José Michel & Fills. Nos gusto mucho mas el Billecart que bebimos el miercoles en la Solana.

¿Volver? por supuesto, el sitio lo merece.

Genial!

Estuvimos este sábado 22 de marzo de 2013, celebrando nuestro aniversario; repetíamos de una vez anterior, de hace un año.

Por sugerencia del jefe de sala escogimos el menú gastronómico (5 platos a elegir de la carta +postre), como vino, un viña arana reserva.

Empezamos con la lasaña fría de anchoas sobre tomate, ya la habíamos comido la anterior vez, y tal como la recordábamos. Exqusita,

Seguimos con una ensalada de perdiz escabechada. Muy buena. Parece mentira que se sepa sacar tanto de una carne que si no se controla puede ser un poco seca, como la de perdiz.

Siguiente plato, para templar, crema de hongos con cigalitas, espectacular textura y cremosidad.

Siguiente. Kokotxas de merluza a la brasa y cebolla caramelizada. Estupendo sabor y contraste con la cebolla. de 10.

Para finalizar. Mollejas y Hongos, muy muy buenos.

como postres, hojaldre de manzana y molleaux. Estupendo broche.

Ocurrentes los botones con las infusiones.

Estupendas las camareras, jefe de sala y sumiller, trato cercano y muy amables.

Canales, Un crack. Simpatiquísimo, mi mujer salió encantada.

Nos volveréis a ver pronto por ahí.

Mila esker!

En esta ocasión nos toco en la terraza, no hacia calor, pero se estaba muy bien, día nublado y local como casi siempre a tope , he estado varias veces y siempre salimos bien , siempre tiene muchas celebraciones familiares o de amigos .

Nosotros hemos comido ya en todos sus apartados , reservados , comedor principal y terraza , la decoración para gustos , pero vajilla y mesa muy bien puesta , servicio profesional , aunque en esta ocasión , casi no daban abasto , como siempre Etxanobe salio a saludar , siempre lo hace y a mi me agrada , si no sale no pasa nada , pero es de los que salen y pasan por todas las mesas.

Menú de primavera, menú de buen producto y temporada.

Empezamos por unas gambas de Huelva a la plancha, muy ricas, seis gambitas majas y como digo ricas.

Croquetas de boletus, también buena ración y buena cremosidad, en la línea de lo esperado.

Revuelto de perretxikos, abundante en setas y con la yema prácticamente cruda, sin clara, un manjar, aunque reconozco que soy más de boletus, está seta me parece sosa, la ignorancia que es osada.

Fideua cremosa de sepia, cabracho y yema de tinta, ya sabéis una esferificacion, quizás lo mas simple del menú, pero rico.

A elegir canguro o buey a la brasa con pimientos caseros, añado que además estaban cojonudos y patata trufada , pregunte si era buey , buey , de primeras me dijeron que si , aunque consultaron y me dijeron que era vaca vieja , que manía , si a mi me gusta la vaca , de hecho estaba muy rica , pero joder con la cosa de que todo el mundo enuncie buey , que manía , el canguro no daba saltos , pero a mi mujer le gusto .

De postre pastel semicremoso de azahar y flores de primavera, correcto, pero los postres siempre me dejan ni fu, ni fa, bueno casi siempre.

Para beber incluido en el dicho menú de primavera un muy buen blanco, Finca reñana de Luis alegre, seleccionado por parker como uno de los mejores blancos, estaba bueno, pero los hay mejores y muchos, de todas maneras mi ignorancia choca con parker, los dos vinos asequibles que he probado con sus puntos, este y el pruno no me parecen para tanto, pero lo dicho la ignorancia es osada.

Cafecito incluido en el menú y gin-tonic acompañado de unos petit fours de chocolates , no me acuerdo bien de que , es lo que tiene variar tanto con la ginebra , cuando era de ron , solo bebía habana 7 .

El menú 63€, muy buen precio y el gin-tonic 12+iva, aquí se nota mas la estrella michelín.

Si el comentario número 100 se merecía algo especial, no podía ser menos el 101, por eso de que coincide con la suma de años que tenemos mi chica y yo. Ufffffffffffff. Oscar tiene la culpa que me ha hecho pensar en ello.
Así que nos hemos decidido por visitar este restaurante que hacía casi 2 años que no visitábamos.
El entorno es estupendo, empezando por ese ascensor con vistas, con vistas a mi Bilbao y además hoy con el sonido de los cohetes que confirman el posible resurgir de nuestro Athletic.
Hemos decidido elegir el menú gastronómico, que consiste en elegir 5 platos de la carta a tu libre elección más un postre.
No es sencillo, todo pinta demasiado tentador pero tras un pequeño estudio de la carta acompañada por la modernidad de poder verlo en un "artilugio" de los de ahora, nos hacen decantarnos por:
Tartar de gambas con gel de lemongrass rico, con sabor a gamba que es lo suyo, con unas pequeñas manchas de salsas variadas. No voy a decir que no está bueno, no. Pero..... no me ha enamorado.
Antes de continuar decir que nos han sacado un par de entrantes, uno en cuchara, dos bolitas que explotan en boca con sabor a tomate, muy correctas y logradas y también dos pequeñas conchas con vieira, presentado en una cajita de madera con efecto de humo, muy ricas de sabor. De bocado no, de lenguetazo corto.
Hemos continuado con Pulpo asado al carbón y suabe ñoqui un par de patas de pulpo con sabor a carbón, quizás el problema es que necesitaban un poco más de sabor a pulpo. Unos rollitos que eran un puré de patata. Mira que a mi la patata en cualquiera de sus estados me emociona, pero......
Carabineros asados en abierto con sal de vainilla un señor carabinero, sin uniforme, muy logrado, carne estupenda y el toque de la sal perfecto. Quizás junto con el postre, el mejor plato de la cena.
Rape asado con su hueso sobre compota de cebolla roja rico el pescado, punto de cocción exacto. La compota de cebolla muy rica pero para mi gusto dulce en exceso. No acaba de hacerme sentir especial.
Entrecot de kobe asado y troceazo una ración un tanto escasa de una carne que está muy tierna pero que yo creo que necesita más sabor. Decir que no está rica sería mentir pero vuelvo a necesitar ese flechazo que no acabo de encontrar. No estoy en Casa Papa, estoy en un estrellado con soles.
Tenía un recuerdo especial de un postre degustado en la anterior visita, un fluido de avellanas que para mi era el mejor postre que había comido jamás. Así que sin dudarlo un momento a por ello hemos ido. Fluido de avellana con helado muy rico, al romperlo sale ese fluido templado, dulce, el helado de quitar el sombrero y lo que parecían trozos de hielo no eran sino trozos de azúcar.
Suelen decir que al hacer una obra de reforma, el pintor es el más importante pues puede reparar los defectos del albañil, en este caso, el postre ha salvado de alguna manera la sensación general de la comida.
Los panes a elegir entre al menos 5 diferentes y la verdad es que estaban muy ricos, sobre todo el de pasas.
El local es precioso, muy bien decorado, muy buenas mesas con separación mucho más que correcta. Todo ello acorde a la categoría del restaurante.
Para beber y un poco animados por la copa de cava que hemos tomado antes en la Bodega Urbana, hemos pedido un cava Parxet vintage 2009 me ha parecido un poco escaso de burbuja pero potente. No me ha disgutado pero se ve que hoy no estoy por enamorarme.
Hace una noche extraña, llueve pero la temperatura es semi-decente, asi que salimos a la terraza, divina, vistas maravillosas y además con la ayuda de la calefactora de gas, se está de maravilla.
Cafecito rico y por supuesto una copita de PX 1985 gran reserva un pequeño fallo al salir caliente pero la copa me la han enfriado y al final se ha dejado beber, está rico, como todos estos vinos.
Días como hoy me salta la duda existencial..... ¿Tengo derecho a hacer lo que hago? Un tío como yo, un completo ignorante ¿soy quien para escribir en público lo que hace un señor que lleva mil años cocinando? Por eso me gusta recalcar que esto no es una crítica, es tan sólo un comentario de mi propia experiencia vivida.

  • Fuido de avellana

  • Rape

  • Carabinero

Gratificación absoluta a la salida del Etxanobe, el trato personal es de lujo (los detalles de Fernando no tienen precio), las vistas de Bilbao enormes, la comida un lujo…

La elección de cinco platos que completen el menú gastronómico es compleja, con la ayuda de los miembros del Etxanobe, los aciertos se multiplicaron.

No faltó por supuesta la famosa lasaña fría de anchoas, el arroz de pulpo y hongos (del que me arrepentí no pedir el pulpo en solitario, vaya lujo y que bien cocinado), y lo que fue un autentico triunfo y espectáculo: las vierias braseadas. Entre las recomendaciones recibidas y con la explicación pertinente de Fernando, disfrute como nunca de las kokotxas con cebolla caramelizada, una autentica maravilla y que ya por si solas merecen la visita al Etxanobe, y por supuesto del atún rojo cocinado de una forma absolutamente asombrosa que a pesar de la explicación realizada por Fernando en estos momentos no podría explicar. Un lujo de cena.

La carta de vinos es extensa y sobresaliente, como quiera que acudía en solitario, me decante por un ASTATU, muy correcto, y demasiado para uno solo….

No puedo nada más que decir que me sentí como en casa, y que por si fuera poco, la recomendación de Fernando de ir a tomar pintxos al día siguiente al Bitoque de Albia fue un acierto absoluto, muchas gracias.

Volveré.

Que decir de nuestro amigo Fernando y su mujer.....vinimos desde Laredo a los toros mi amigo Julito y yo,y francamente salimos con las orejas y el rabo del restaurante...como no,con Fernando en la puerta para despedirnos como buen anfitrion que es.
La comida.....simplemente espectacular,comimos en la terraza y de maravilla,la mujer de Fernando tubo el detalle con mi amigo de sacarle un postre especial con motivo de su cumpleaños...y son detalles que se agradecen.
Destacar?.....empiezo y no paro,para que hablar de su afamada lasaña de anchoas,de su bocado de buey,los boletus,el taco de atun,el risotto de pulpo,los postres....en fin,no quiero aburriros....comprobar vosotros mismos.

Mi primera experiencia en un restaurante "michelinado". Bonito lugar y cuidada atención desde el momento de la llegada. Como no he estado nunca la opción del menú gastronómico en el que eliges 5 platos cualesquiera de la carta me pareció perfecta. Te lo van sacando en medias raciones que no se quedan escasas. El postre va incluído en el precio ( 6ª ración).
De aperitivo la casa te ofrece una esferificación de yema de tomate con parmesano en una cucharita, da la sensación de que vayas a comer una yema de huevo cruda pero al romperla en la boca...tachán! es tomate; el segundo aperitivo nido de hilos de queso de cabra. Muy rico.
Entrantes:
- la famosísima lasaña fría de anchoas con sopa de tomate. De verdad que es una cosa sublime: una base de lasaña , un poco de queso, las anchoas ( nosotros le díamos boquerones) que han permanecido 20 minutos en vinagre, todo ello en una sopa de tomate y un sutil adorno de salsa de piquillos. me pareció un plato sublime
- Ensalada de bogavante con patatitas : medio bogavante por cabeza, bien preparado y con mucho sabor, con unas hojitas de diferentes hierbas/ lechugas casi minimalistas. Bueno, predomina el crustáceo
- Tortellini de remolacha con queso de oveja. exquisita la pasta y sutil el relleno, toque de queso muy ligero. A mí se me apoderaba un poco el sabor de la yema que había por encima para decorar. ( una especie de salsita)
- Rape asado con su hueso con cebolla morada de Zalla caramelizada. Vaya punto el del pescado! Riquísimo, jugoso. La cebolla también muy buena
- taco de atún a la brasa . Muy bueno pero...iba con la misma cebolla. Yo no me di cuenta al pedirlo y supongo que ellos tampoco al ponerlo.
- postre:un milhojas de manzana y un bizcoche de chocolate con helado de yogur. Al parecer esta receta era de su abuela Josefina maguregui. Seré rara pero para mí el helado de yogur que acompañaba me pareció lo más exquisito, estaba de muerte ( es que soy poco laminera-como decimos en Aragón-)
- Más postre: me explico: me quedé mirando como una pueblerina a los clientes de la mesa de al lado que parecían asiduos y se habían pedido una mousse de naranja en nitrógeno líquido, así que el cocinero termina invitándonos a un par de bolitas. En principio es una mousse helada que se "fríe" en nitrógeno delante del comensal, queda endurecida por dentro pero con la textura de la mousse en el interior.Era el postre estrella, Curioso y rico pero a mí me encantó el helado de yogur.
Infusiones con cuidadosos petit four.
Vino: entrantes y pescados , así que un blanco: pido consejo y me ofrecen un Chablis, concretamente Bouchard père et fils. Château du Beaune.( +- 23 euros) me gustó. Con los postres, una copita de monastrell. Por cierto, qué lindas las copitas!
Lo peor... que me tocó comer en el cuartito interior que, por supuesto, no tiene la espectacularidad de la sala ni sus vistas. Sin embargo, quizá precisamente por esa causa pude conocer a F. canales, el jefe. Salí del cuartito a dar una vuelta y en pasillo me encuentro con él, se dirige rápidamente a mí para ver si me pasaba algo, como , evidentemente, no me pasaba nada, me pregunta por la comida, le digo que estupenda y que es mi regalo de cumpleaños. Conclusión: de vuelta a la mesa me sorprendieron con una salsa de mango que ocupaba una fuente llana adornada con letras de chocolate por mi cumple. Además un libro dedicado con sus recetas de cocina. Salí encantada, todo muy rico y ellos muy atentos, ojalá pueda volver.
El precio lo pongo aproximado porque mi pareja no me lo quiere decir. la valoración del entorno es por el salón de las vistas donde no comí.

Ante la exposición del pintor Antonio López en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, las fechas con posibilidad de visitar dicha exposición se acaban y por fin conseguimos entradas para las 16. 45 horas del sábado día 21-01-12.
Como hace bastante tiempo que no acudimos a la vecina ciudad de Bilbao a comer, pedimos información a alguien, (que en mi modesto entender es de los más versados en este tema en estas páginas: Oscar), y tres valorar más de una posibilidad, nos decidimos por este restaurante.
Reservamos por teléfono a las 13.30 horas, con el fin de acabar con tiempo suficiente para acudir a la exposición que se encuentra unos 500 m aproximadamente, y en el momento de la reserva, me causa muy buena y grata sensación, ante la amabilidad de la persona que nos toma la misma.

A la hora acordada, acudimos a local, con muy buena recepción, acomodándonos en una mesa redonda y amplia a los seis comensales, junto una ventana y con buenas vistas al exterior. También fue buena la despedida, eso si, con frases hechas.

No decidimos (en concreto llevábamos la idea tras visitar la Web del restaurante previamente de este menú, que nos parecía un bastante buen reflejo del local, y que nos daría suficiente tiempo para no llegar tarde a la exposición), que era el llamado Menú brillante 2012 nº 2
Tras unos aperitivo de la casa, que consistía en el centro, en una preparación que por su aspecto parecía un huevo de codorniz con un color demasiado enrojecido, que en boca daba la sensación de ser un tomate elaborado y una especie de nido de paja, elaborado con tiras de queso, comenzamos y seguimos con:
Lasaña fría de Anchoas en crema de tomate: según referencias previas era uno de los platos de forma imperiosa se debía probar en este restaurante, la verdad es que no nos defraudó a ninguno de los seis comensales.
Arroz cremoso con Pulpo y Hongos: el arroz sin conseguir que ninguno exclamara en ningún momento una fase de sorpresa positiva y si, sin embargo el pulpo que a todos nos dio la sensación de ser un bocado excelente.
Lomo de lubina es una base de crema de tomate y algo más que no recuerdo: se había conseguido un buen nivel de “la carne” del pescado.
Corzo asado con confitura de Pera: presentado en cuatro o cinco porciones, en conjunto nos gustó a todos los comensales, consiguiendo alabanzas de todos los miembros de la mesa
Degustación de postres del Etxanobe: creo que eran cinco opciones distintas que cumplieron de forma clara con las expectativas, sin dejar ninguno un recuerdo especial.
Café: bien presentados, con buen nivel, con unos azucarillos graciosos y una servilletas, que ahora están de moda (se hinchan tras ser mojadas) con unos petit fours.
Vinos: Artaza Gourmet: creo que nos presentaron el mismo como vino de la casa, elaborado por las bodegas Luis Alegre, que cumplió sobradamente, servido con dirigencia y en buena cantidad(sin miramientos).
No puntuare el capitulo vinos al no haber leído la carta (en un principio solo nos acercaron la carta de cocina, sin los menús especiales)

Local que tras lo comentarios vertidos en Verema, no voy a definir, pero si he de decir que quizás por los techos particulares recubiertos de telas, a pesar de encontrarse el local completó al 100 por 100 y no estar las mesas de forma manifiestamente separadas, se mantenía una intimidad en cada mesa, sin interferir las conversaciones vecinas.

Buen nivel de las copas y de la mantelería, servilletas con el servicio diligente y muy buen ritmo entre plato y plato.
Pero desgraciadamente no todo nos pareció positivo y me veo en la obligación de realizar algún comentario al respecto:
Al tomar la notas responsable de sala, en las cartas entregadas no figuraban los menús que habíamos observado previamente en su página Web y nos dio, posiblemente equivocados, la sensación de que al solicitarle el menú que tomamos, le causo cierta frustración.
El responsable de sala no volvió a acudir a la mesa a interesarse en ningún momento por las sensaciones que nos habían causado, ni la comida ni el servicio.
Tras el menú detallado, solicitamos tres de los comensales un GT (a doce euros)) tardando un cierto tiempo en servir los mismos, y en este detalle si he de decir como positivo, que quedaba de forma clara a expensas de la indicación del comensal la cantidad de ginebra(detalle cada día menos frecuente).
El responsable de de la cocina, salió a saludar una mesa, sin hacerlo en las restantes.
Cierta tardanza en entregar la factura, que ascendió a 60 € por comensal sin IVA ((aparte el GT).
De camino, andando a la exposición de Antonio López, en una tarde lluviosa del norte, los seis comensales íbamos comentando los platos y la comida en general, casi todos más o menos de acuerdo, pero ninguno comentó la frase de “tenemos que volver” y uno de ellos dijo” como he leído en Verema (frase de Javier46) este restaurante, no tiene alma”.

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