Restaurante La Pitanza en Valencia
  

Restaurante La Pitanza

219
Datos de La Pitanza
Precio Medio:
33 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
7.2 10
Comida:
7.9 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
8.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Valenciana
Vino por copas:
Precio desde 19,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Abre todos los días

Teléfono

Restaurante La Pitanza La Pitanza La Pitanza en Valencia Restaurante en Valencia Restaurante La Pitanza La Pitanza La Pitanza en Valencia Restaurante en Valencia Restaurante La Pitanza La Pitanza La Pitanza en Valencia Paletilla de cordero con 8 horas de cocción y patatas a lo pobre Restaurante en Valencia Con erizos Restaurante La Pitanza Garbanzos Marineros. La Pitanza de Valencia La Pitanza La Pitanza en Valencia Rabo de Toro Restaurante en Valencia Tomate Relleno de Bonito Restaurante La Pitanza Latas Caseras de aceitunas y pepinillos La Pitanza Arroz de All i Pebre de Cocochas La Pitanza en Valencia Arroz de "Pobre" galeras, espinitas y salazón Restaurante en Valencia Cata Vertical Arroces Restaurante La Pitanza Garbanzos marineros La Pitanza Coqueta con salmonete de roca La Pitanza en Valencia Gazpacho de tomate raff y fresas Restaurante en Valencia Suquet de escarapota Restaurante La Pitanza garbanzos marineros La Pitanza patata ibérica La Pitanza en Valencia Arroz Caldoso de Cangrejo de Arrastre Restaurante en Valencia La Bota 27 Equipo Navazos Restaurante La Pitanza Breva rellena de Foie con Crujiente de Jamón Serrano La Pitanza La Pitanza en Valencia Restaurante en Valencia Restaurante La Pitanza La Pitanza La Pitanza en Valencia Restaurante en Valencia Restaurante La Pitanza La Pitanza La Pitanza en Valencia Comedor Restaurante en Valencia Entrada en Fucsia Restaurante La Pitanza fresón con tarta de queso La Pitanza ensalada tibia de espinacas

219 Opiniones de La Pitanza

A falta de pan, buenas son tortas. Y si éstas son las del gazpacho, para qué querer pan.

Se levantaron mis hijos la mañana del domingo con ganas de este plato que bordaba su yaya. Bastante tiene ahora la mujer con lo que le ha tocado. Y es precisamente en estos momentos cuando más se nos viene a la cabeza sus comidas, sus frases...

Rápidamente me vino a la cabeza el mejor, si no uno de los mejores, restaurantes donde coger la cuchara. La Pitanza es siempre una garantía en este apartado. Mi único temor, por sus dimensiones, era tener sitio reservando la misma mañana.

Al teléfono la madre de Hugo, finalizando la conversación como sólo saben hacer las mujeres que llevan dando de comer toda la vida; "Intentaremos que nos salgan lo mejor posible". ¡Humildad!

Al acomodarnos, nos indican que el gazpacho manchego entra en el menú que tienen por 19,50 €. el cual consta de tres entrantes, principal y postre.

- Tomate relleno de bonito.

- Croquetas.

- Canelón de pato y foie con salsa de setas.

- Gazpachos Manchegos.

- Torrija con helado de canela.

Muy agradecidos por la sugerencia, pasamos a comentarle si podíamos sustituir algún entrante, porque vi alguna mueca en los chavales. Tan sólo con oir la palabra canelón abrieron los ojos como platos. Ya en su mente estaban la croquetas, el canelón y los gazpachos, les daba igual el tomate con bonito. "Sin problemas, a vuestra madre y a mi tampoco nos gustaba el tomate de pequeños ¡traed p'acá!"

Platos clásicos del lugar, de los que a mi juicio no deben salirse. Alguna licencia moderna creo recordarles, y manos tienen Belén y su madre, pero qué casualidad que a mi memoria siempre vienen los garbanzos marinera, carrillera, etc.

Qué buen sabor el que forma el picadillo de cebolla con el bonito desmigado y qué buena textura la del tomate pelado. Croquetas de puchero y pollo deliciosas, y un canelón lleno de fundamento.
En cuanto a los gazpachos, que es realmente como lo mencionamos, cuentan con un ligero toque especiado, pebrella, que lo distinguen de los de casa, amén de las setas, champiñón en el caso que nos ocupa. Abundantes, buenísimos, con el sabor de un buen caldo, generosidad en la carne, quizá demasiada incluso, porque una mayor presencia de torta los equilibra. Emplatados de inicio y caldero después al centro, donde ves como de caldosos pasan a melosos, que es cuando mejor están. Repitió el que quiso, nada más que tres platos por mi parte.
Torrija con gusto a casa, con el helado que es todo un fijo ya en este postre en cualquier sitio. Unas veces de canela, como en esta ocasión, otra veces de turrón... pero siempre suele estar y la verdad que va bien.

Para beber, a parte de las coca-colas y el agua, una botella de Mallaura 2012. Abierta con dificultad y servida en unas copas de diseño aceptable pero mejorables, algo bajas de calidad.

La carta de vinos es una libreta de cole con las referencias escritas a mano. Detalle intencionado para integrarse en la decoración de una sala que ha cambiado un poco desde mi última visita, acercándola aún más al salón de una casa, como bien calificó enseguida mi mayor. Me gustaron especialmente las mesas y los marcos de los NO cuadros.

La "juventú" que te sirve es agradable y dispar. Inexperto el chico pero diligente y voluntarioso. Con la chica tienen trabajo de formación por delante, pero es dulce y sonriente.

Y al final algo de pan cayó. Tipo hogaza con buena miga, como debe ser en un restaurante de comidas con mayúsculas.

No puede ser, se me están borrando de la memoria aquellos garbanzos marinera.

Nueva visita a Valencia, en esta ocasión con motivo de asistir a la XIV Experiencia Verema y “escapada “al mediodía a este restaurante, con la idea de “comer-comer”.

Del entorno etc., está todo dicho, por tano enumeraré la comida del menú de ese día, tras unos famosos “Amparitos”, pues casualmente se celebraba ese día, los 12 años de la apertura del local:

Emplatados no presentaron:
- Tomate relleno
- Croquetas de cocido y alcachofas-
- Canelón de foie.

Y de platos, dos comensales se decantaron por un arroz “Consuelin” (con alcachofas y conejo), otro (en este caso yo), por gazpacho manchego y una cuarta persona por garbanzos marineros.

Tomamos postres, pero no recuerdo en estos momentos, cuales fueron.

Quizás el no recordar los postres, sea culpa de las muy gratas sensaciones de los platos disfrutados primero y por tanto, ya ni estábamos para muchos postres, ni estos consiguieron borrar las sensaciones de los primeros.

El tomate y el canelón, como en otros ocasiones a buen nivel, pero entre los entrantes se llevaron la palma las croquetas, todo sabor, suavidad y un recubrimiento sin ninguna aspereza.

De los platos, de sobra conocidos los garbanzos, aunque no por ella no se deban realzar, pero tanto el arroz Consuelin, como el gazpacho manchego nos cautivaron. Una de las personas dijo que quizás era el mejor arroz en sabor que había comido nunca y el gazpacho, ligado, con todo sabor, sin estar muy especiado, etc...

Con la idea no era de forzar la comida con vistas resguardarnos para la cena, al menos en los vinos lo cumplimos y junto al agua y una cerveza, tomamos Mestizaje.
Al final no llegamos a pagar por todo, 30 euros por persona.

Comentario:
Cocina con fundamento, bien lograda, de las que nos gustan a la gran mayoría, con un buen servicio.

Creo que este reconocimiento: http://www.abc.es/local-comunidad-valenciana/20150213/abci-diez-restaurantes-valencianos-para-201502112014_7.html
Esta más que merecido.

Reiterar otros comentarios del establecimiento, calidad de producto, buena presentación y servicio.

La sala en el primer piso tan solo albergaba una cuarta parte de su aforo, tienen sensibilidad para presentar con unos ingredientes sencillos, elaboraciones deliciosas, todo ello en un entorno agradable.

Un descubrimiento encontrar este local en una zona tan emblemática, y rodeado de competencia tan poco interesante.

Con restaurantes como este, la ciudad se prestigia.

Muy recomendable.

Comida acordada, de un pequeño grupo, con la idea de hacer honor a los arroces de La Casa.

De entrada un tomate con atún, unas aceitunas y encurtidos varios, y comenzó el desfile de los arroces, previamente acordados:

Arroz de pobre, con espinitas, unas galeras y salazón: fue el arroz de los pobres, con las espinas de la anchoa en salazón fritas, sobre un fondo elaborado con las galeras, ese mársico que nunca se entendió como tal en Valencia (ni en muchos lugares), mojama y hueva de atún en ralladura fina acompañado todo de unas huevas de bacalao en crema. Buenos productos excelentes mejor dicho, que por ser muy baratos hace años no se les daba importancia y que ahora elaborados con la maestría de Belén, son la base de un arroz suave, elegante y con múltiples contraste de textura. Elaborado con arroz albufera.

Arroz de navajas encebollado: arroz seco, elaborado en paella, con un fondo de cangrejos, la potencia de la navaja contrarrestada por el dulzor natural de la cebolla. Con berberechos, tallos de alcaparras, pimientos y tomate. Palto de esos que podrías comer todos los días sin sensación de hastío. Elaborado con arroz senia.

Arroz all i pebre de cocochas: un allí pebre de la Marjal, sustituyendo el hidrato de la patata por el arroz y un caldo ligado por el pil pil de la cococha. Casi caldoso, potente, no apreciándose la anguila, con una cococha coronando el plato. Elaborado con arroz albufera.

Arroz al forn: sin presentación, un clásico. Con morcilla de tipo blanqueta, patata, tomate desecado, panceta, garbanzos y en algún lugar con pasas. Se sofríe todo y con el caldo caliente se lleva al horno. Antiguamente también llamado arroz paseado (paseata) pues cuando no se disponía de horno en los hogares, se llevaba a los hornos de pan. Se trata del arroz de los valencianos y quizás se pueda decir como sinónimo que es el arroz de “las madres”. Elaborado con arroz senia.

Arroz meloso de setas y codorniz: se puede decir que es el arroz de la Pitanza o como diría Belén: “nuestro arroz”. Los toques de romero dejaran el paladar limpio y preparado para el postre. Con distintos tipos de setas y el muslo de la codorniz. Según la época del año se van cambiando las setas, decía Belén: “es un arroz de última hora, de paseo por el monte, domingo y chimenea”. Elaborado con arroz albufera.

Los postres con predominio de carpaccio de piña y torrija.

En cuanto a los vinos, que se sirvieron de una manera perfecta:
Mestizaje blanco 2012
Pago del Vicario petit Verdot rosado 2013
Atteca old vines 2012
Tintoralba dulce garnacha tintorera
Cava brut nature reserva Robert J Mur

Al tratarse de un menú concertado para un pequeño grupo, me voy a permitir no puntuar.

Para más información y fotos

https://www.verema.com/blog/con-sincio/1190698-5-arroces-pitanza

Acudimos por la noche a La Pitanza, después de un tiempo sin hacerlo. Nos decantamos por el nuevo menú de 20 € (+ IVA + bebida):

ENTRANTES
-Tomate relleno de bonito. Bueno
-Esgarraet. Normalito
-Canelon de confit de pato y foie. El mejor entrante de todos

PRINCIPAL
-Magret de Pato. Bueno

POSTRE
-Torrija con helado de canela. Insuperable.

Buena RCP. El precio es sin vino, ya que bebimos agua.
El único pero es que te cobraban 3 € por el servicio del pan y que las sillas eran algo incómodas.

Esa noche, mis compis de La Peña Los Restauranteros tenían sarao en otro restaurante, pero yo hacía tiempo que no visitaba La Pitanza, y no podía ir a Valencia sin pasarme por allí a meterme en vena mi dosis de Garbanzos Marineros.


Aparte de eso, me apetecía conocer a "Diego" y "Juanjo". Aunque a Diego ya lo conocía de la cena en La Vertical, fue un placer disfrutar de compañía de ambos, y cómo no, de Eva y Amparo sus esposas que desde el primer momento congeniaron con mi parienta.


El amigo Diego vino muy bien acompañado, ya que además de Amparo, lo acompañaba "Un Muga del 81", que ya traía abierto desde casa, (esto debe de ser habitual en los Diegos de Verema, jajaja).


Y Bien, dejemos paso a Belén, (que sigue tan guapa como siempre), y pasemos al asunto de “la pitanza” de “La Pitanza”, y valga la redundancia.


Como entrantes nos sirvieron,

  • El famoso Tomate con verduras y bonito . Bueno y refrescante, nos prepara para lo que sigue.

  • Seguido de Canelón de confit de pato, bolets y foie. Un plato que crea adicción. Siempre que como canelones, me acuerdo del la critica que un tonto con conexión a internet hizo de estos, argumentando que era ”un plato muy flojo en ejecución ya que la pasta del canelón era masa de crep”, jajaja….. digo yo que debe estar acostumbrados a la pasta el Pavo de toda la vida, en fin…….

  • Y como no podía ser de otra manera, sus extraordinarios Garbanzos Marineros, que en esta ocasión venían rematados con Erizos, que potenciaban todavía más si cabe el sabor marinero de los garbanzos.

    Y los segundos ....


  • La mayoría se decantó por el Bacalao confitado con muselina de ajo. Variedad de opiniones, por lo visto a unos gustó más que a otros.

  • Y yo por la Paletilla de cordero con 8 horas de cocción y patatas a lo pobre. Habéis visto la foto, impresionante ¿no?, pues dicen que una imagen vale más que mil palabras.

    El postre:


  • Uno de Carpaccio de fresas caramelizadas, por lo visto estaba muy rico.

  • El resto nos tiramos por la Torrija con Helado de Canela. Un postre difícil de encontrar en mi zona.

    Los vinos y demás “bebercios”:



  • Perfectamente descritos en el comentario anterior.


  • Siguiendo mi norma, en este tipo de “quedadas” no valoro el comentario, creo que en estos casos la comida, la bebida, e incluso el entorno y precio, sin dejar de ser importantes quedan en un segundo lugar por el disfrute de la compañía.

    Lástima que Hugo y Soraya llegaron tarde y ya nos habíamos ido, aunque casi mejor, ya que la cosa se podía haber liado y al día siguiente teníamos sarao de los gordos y uno ya no está para muchos trotes.





    • Paletilla de cordero con 8 horas de cocción y patatas a lo pobre

    • Con erizos

    • Garbanzos Marineros. La Pitanza de Valencia

    Una cena con tintes de homenaje a un amigo, hizo que nos reunieramos 3 parejas y que se nos permitiera llevar una botella de vino especial. Como especial fue el trato recibido por parte de Belen y su familia incluyendo el precio ya que hubo varias atenciones por su parte.

    Empezamos con unos teóricamente finos (Maestro Sierra) pero que fueron Palo Cortado, y unas cervezas (Estrella Galicia) para abrir boca, mientras que el Muga de 1981 iba cogiendo aire y eso que lo llevé abierto desde una hora antes, y aun así fue mejorando a lo largo de la cena. Como se alargaron las viandas, hizo falta otra botella y aceptamos la recomendación de un poco frecuente 6º elemento, curioso hasta en su forma de etiquetado. Hubo mucha agua, hasta 5 (son tamaño mediano) entre con gas y sin gas.

    Empezamos por unos entrantes servidos en individual: tomate invertido (en su servicio) con verduras y bonito: poco relleno y un tomate un poco menos maduro de lo que un relleno requiere, pero muy bien de sabor y con bonita presentación.
    Canelon de confit y foie, con buena cocción de la pasta y muy buen relleno; un entrante que llena. Hubo una sustitución por sardina, un buen lomo, ahumada y bien según referencias.
    Los famosos garbanzos (pedrosillanos)de la casa con langostinos que aunque son un segundo plato, tomamos una degustación (algo más) para que los dos debutantes los apreciaran; muy finos y mantecosos con un gran fondo. Un plato de diez que además se reforzó con medio oricio por persona servido en copa con hielo. Sublime.

    Para principales fueron 4 de bacalao confitado con muselina de ajo y al horno. Las otras dos alternativas probadas fueron unas croquetas de las que no se gran cosa y una de cordero al horno bien hecho con buen sabor según referencias. El bacalao andaba mínimamente pasado de cocción lo que le hizo estar un poquito más seco y algo más salado de lo deseable.

    De postre, una de carpaccio de fresas caramelizadas, un acierto pleno, original y bien conseguido.
    Cuatro de torrija con helado de canela; postre casero bien realizado, sabroso, con la torrija bien de consistencia, jugosidad y sabor.

    Algunos pocos cafés y 5 suavitos gin tonics de Seegram´s con tónica teóricamente de Schweppes pero no fabricada en España y que permitieron llegar a la madrugada en buena compañía y amable conversación.

    El precio también fue especial porque hubo varias invitaciones: la cerveza, los finos, el descorche y el pan y cubierto; además de algún cambio en el menú (22€) como fueron los garbanzos y el erizo acompañante.

    Ni que decir de la atención, servicio... Una cena más que especial.

    Como cada año y coincidiendo con la feria taurina, acudimos a los dominios de Amparo y su gente.Poco mas que añadir a la crónica que antecede....tomate,coca de escalivada,canelón....De principales,rabo de toro -en mi caso-,bacalao con muselina de ajo,etc.De bebercia Terrerazo 2010.
    De postres,torrija y brownie.
    Todo, como siempre,muy rico.
    A destacar el trato y el buen hacer de todo el equipo, ya que debido a la hora de comienzo de los toros siempre vamos con el tiempo justo....Gracias!!

    En términos generales es difícil transmitir la emoción o las percepciones que sientes cuando estás en un ambiente agradable, cálido, en el que el tiempo hasta parece que llegue a detenerse, e incluso si no lo hace poco importa. Aquellos que genéticamente estamos programados para desplegar nuestro arsenal emocional ante un buen plato y un buen vino nos bajamos de ese tren del tiempo en una mesa de La Pitanza.
    Hacía ya un buen rato que no visitábamos el restaurante por motivos de trabajo pero en esta ocasión decidimos poner ese paréntesis y trasladarnos a la Pitanza para disfrutar de una cena agradable y ver de paso los cambios en la decoración.
    Empezando por esto último he de decir que el nuevo estilo neo-romántico y vintage nos encantó.
    Con respecto a la cena nos decantamos por el menú, que empezó por el famoso "Tomate con bonito" de Belén, servido boca abajo. A continuación la coca con escalivada, muy original el contraste de la coca, que al estar hecha con maíz toma personalidad frente al pimiento y la berenjena. Seguimos con el canelón de confit de pato, setas y foie, uno de mis entrantes favoritos. Belén nos dejó probar también un poquito de su "Olleta de fabes amb blanquet", que aunque no eran horas de irnos a por un plato entero, estaba espectacular. De plato principal nos decantamos por las albóndigas con salsa de setas, que estaban sabrosísimas, y hacía tiempo que no probaba unas albóndigas tan caseras. También probamos el lomo de lubina traído directamente del mercado. De postres, a por los favoritos como la tarta de chocolate con helado de mandarina y la famosa torrija con helado.
    Acompañamos la cena con un vinazo como 6º elemento, un 100% boba hecho con mucho esmero y en pequeña producción del que tenemos mucho que aprender.
    Nada sería lo mismo sin Pi-Tan-Za, a los que podréis admirar y escuchar al entrar y salir del restaurante.

    “¿Dónde tomar el mejor gazpacho manchego en Valencia?”, preguntaba yo hace unos días en el foro de Verema.

    “¡Pues en La Pitanza!”, me contestaban varios amigos.

    ¿Pero estoy tonto o qué? ¿Cómo no había caído? Para ahí que fuimos y... cómo disfrutamos.

    Tiempo ha que no visitaba a Belén, una pena, hay tanta oferta en Valencia y yo soy tan “de conocer cosas nuevas” que muchas veces dejo demasiado tiempo sin visitar a grandes restaurantes y para más inri amigos como es el caso de la Pitanza.

    Prometo enmendarme.

    Hemos estado muy a gusto hoy. Pero mucho. Era un mediodía precioso en Valencia, poca gente en el restaurante, sentados junto a la ventanita, los tres canarios (“Pi”, “Tan” y “Za”) que ha puesto en la puerta Belén gorjeando a placer…

    Y comiendo y bebiendo de lujo. Tal que así:

    Las alcachofas de mi abuela. Aprovechando que estamos en plena temporada, nos han presentado un plato con dos texturas: un corazón de alcachofa cocido en su jugo y con jamón abajo, cubierto pr unas lascas del mismo vegetal bien churruscaditas y crujientes. Una delicia.

    Patata ibérica con huevo de codorniz y crujiente de jamón. Como las "revolconas" abulenses, con el huevo encima y el crujiente coronando. Sabrosón.

    Canelón de confit de pato, bolets y foie. Con los bolets alicantinos dando profundidad al pato y al foie… Me hubiera comido 15 ó 20.

    Gazpacho manchego. ¡Pues teníais razón, amigos foreros! No sé si es el mejor de Valencia, porque ni soy un entendido ni los he probado todos, pero estaba brutal. Se podrá decir que "en mi casa no lo hacen así" o que "en mi pueblo no lleva nosequé", pero lo que no se puede decir es que no estaba espectacular. Trabaditos, enteritos, con liebre, perdiz, pollo y conejo, y con una marcada punta de pebrella. Ayayay!

    Miel. Nos han sacado un cuenquito con miel de primerísima calidad para que la mezcláramos con los últimos gazpachos… Ufff. Había probado algo similar en El Pincelín de Almansa. Qué gran idea.

    Hemos acompañado la comida con un Atteca Old Vines 2012, qué garnachaza bilbilitana más golosa, qué bien ha armonizado con el principal.

    Cuando vuelva a pensar dónde se toma el mejor “cualquier plato de cuchara” de Valencia, no volveré a preguntar.

    Sé dónde ir: a La Pitanza.

    De cabeza.

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