François Jobard "En la Barre" 2010

Vino François Jobard "En la Barre" 2010

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
97
Puntuación Media:
9,3
Calidad-precio:
9,0

Bodega: François Jobard
D.O./Zona: Mersault
País: Francia
Tipo de vino: Blanco
Crianza: Con crianza
Graduación (vol): 13,00%
Varietales: Chardonnay
Precio aproximado: De 30 a 49,9 €
Descripción
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Varietales: Chardonnay

3 Opiniones de François Jobard "En la Barre"

Amarillo pajizo, glicérico.
Aromas de buena intensidad, expresivos desde el momento del descorche. Cítricos, fruta blanca madura, heno, mantequilla, plástico quemado y mineralidad.
Boca masculina, algo más afilada que 2009 y que delata su lugar de procedencia. Acidez, estructura y complejidad a partes iguales. Paso denso, marcado y sustentado por una gran frescura.
Final de largo recorrido.
La Borgoña blanca creo que es mucho más fácil de entender que la tinta, de hecho cuando se la das a probar a cualquier no iniciado le encanta, le abre un mundo desconocido para esa persona hasta ese momento. Y dentro de la zona, Meursault es lo más accesible cuando está joven. Y si además elegimos a Jobard, el éxito está asegurado.

Dorado, limpio y brillante.
En nariz despliega todo su armamento desde el descorche. No hace falta airear. Observamos algún toque cítrico, piel de melocotón, níspero, especias punzantes, fósforo, madera vieja y mineralildad.
Boca corpulenta y al mismo tiempo fresca, es lo bueno de Jobard y de los grandes Meursault, la inequívoca conjunción de poderío y lozanía. Flores blancas, aceituna, bollería, apuntes grasos, caja de cerillas, recuerdos marinos y un marcado deje salino.
Final largo.
Un vino sabroso, con una gran carga de acidez y un empuje voluminoso que aunque sacia, nos invita a seguir bebiendo. Me gusta Borgoña, me gusta Meursault y me gusta Jobard. Pues sí, mola mucho.

Amarillo claro casi transparente. Limpio y brillante.
Nariz opulenta y abierta desde el descorche. Hierba húmeda, albaricoques, piel de melocotón, frutos secos, toques anisados, brioche, mantequilla, humedad y piedras.
En boca se muestra cargado de sensaciones, como todo buen Mersault. Aún así, lo hemos notado más afilado y austero que en su anterior versión. Paso potente y graso que se sustenta en una acidez brutal. Sus 13º de alcohol empiezan a notarse cuando la copa se calienta, antes no. Cítricos y otras frutas carnosas, claros toques a almendra, fósforo, Pastilla Juanola, hierbas, madera húmeda y mineralidad.
Final largo y perfumado que deja recuerdos a frutos secos.
Un blanco todavía muy tierno. Creo que posee la huella de la zona y del productor porque aún así lo noto corpulento, carnoso y al mismo tiempo fresco. Pese a su juventud, empieza a desplegar matices complejos. Como he comentado más de una vez, me mola.

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