Restaurante Mugarra en Bilbao
  

Restaurante Mugarra

16
Datos de Mugarra
Precio Medio:
64 €
Valoración Media:
8.0 10
Servicio del vino:
7.8 10
Comida:
8.6 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
7.9 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos

Teléfono

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16 Opiniones de Mugarra

Nueva reinterpretación de negocio, en el mismo espacio de siempre, otro concepto de atención, aunque abanderado con el mismo cuidado en el producto y en la atención al cliente.

Respecto al equipo, si que esta la persona que dirigía el local, no vi al antiguo sumiller, y la atención por parte de las jóvenes, excelente, en este sentido es igual, que era.

El horario si que cambio, abren de lunes a jueves de 10:30 a 20.30 y el viernes, el día que comento, de 10:30 a 22:00 , bueno hablamos de la cocina , ya que nosotros estuvimos hasta bastante mas tarde .

Otro cambio es que tienen un expositor para comida, ya que ahora puedes llevarte sus elaboraciones para compartir en casa, cosa que me parece muy inteligente y como ultimo cambio, la carta, aunque con producto de primera, siempre con buen producto marino , la carta es de enunciados mas divertidos , creo que mas larga y con mas elaboraciones , por lo tanto , para mi , mejorada , no tienen menús , y los platos que escogimos , éramos cinco , fueron para compartir .

Tienen una extensa carta de vinos, a la que no hice caso, ya que tienen una enorme cantidad de vinos, expuestos, con los precios y un 10% de descuento si es para llevar a casa, había tantas referencias que me encantaban, que casi no sabia que escoger, así que me deje ayudar, el tema vinos, para mi de lo mejor de la capital bilbaína.

Después de que muy dirigentemente nos cantasen varias alternativas, empezamos con:

Dos tablas combinadas de pescado, la curada en sal y la escabechada, curados; bacalao skrei, salmón Noruego y atún rojo, con la misma textura que si estuviesen ahumados, pero sin el sabor a humo, muy bien elaborados, punto de sal y de sabor mayúsculo, escabechados; muy sutilmente, suave, Corvina, un tunido, como el pez serrucho y de nuevo Salmón, de nuevo se nota la buena mano y el mejor producto, chapo , dos buenos platos de esta magnifica combinación a 20€ plato , acompañados de pan de alga y pan de curry con pasas , la guinda del pastel .

Txangurro en cáscara de erizo, sin ningún aporte de la carne, solo, y nada menos, que rica carne de centollo, es lo que mas predominaba y eso si una alga nori en tempura de adorno, con un pelin de wasabi, inapreciable, mejor, este plato no requiere descripción, producto de primera, 9€ por cáscara de rico y lleno txangurro.

A continuación una rica ración de Boletus Edulis a la plancha, bueno dos en un mismo platos a 13,5€, 27€ el plato, muy buenos y bien ejecutados.

Un estupendo micuit de foie, con base de tierra de coco, fresas, confitura de calabaza dulce con panecitos de nueces y pasas, un micuit, caramelizado por la parte superior, creo que con un toque de vermú, el mejor que he comido, una pena que no abran el finde, porque a mis chicas les encantaría, tenia sabor, yo creo que ese toque vermú, es el secreto, de 10, a 6€ cada trocito de esta maravilla.

Begihaundi , chipirón grande , a la plancha , con su cebolla , y con pan de su tinta , un producto magnifico , fresco , agradable de comer , unos 440 gramos a 68€ el kilo , 29,92 € el plato que compartimos .

Estupendo Rape , bien rebozado , sin excesos de aceite , jugoso , acompañado por una salsa americana de la ostia y unos chips de boniato dos raciones , dos platos a 18€ , un total de 36€ .

Acabamos compartiendo dos platos de carne, uno de presa ibérica, jugo ligado de carne y verduritas y patata, esta carne, es de la que no falla, si el producto es de primera y no se pasa en el fuego, como aquí; y otro plato de rico rabo estofado y batata, con su hueso, y hecho despacito, me quedo, sin que sirva de precedente con el rabo, en esta ocasión; cada plato a 18€.

Como broche, una tablita de queso para compartir, oveja de Valladolid, vaca Alemán, oveja del valle de Aran y un Gouda , abundante, acompañado de pasas, panecillos de dos tipos y una mermelada que no recuerdo, 19€.

Para beber empezamos con Daterra Gavela da Vila 2016, 27€, otra de Marko Gure Arbasoak 2016, un txakoli brutal, 27€, una mas de blanco Pepe Luis 2016, 30€, una de tinto La Moza, de la sierra de salamanca 26€ y para acabar el dulce de la misma bodega que el txakoli, 37€.

La calidad y variedad de las referencias, hacen que mi nota en este apartado sea alta, y hubiese estado abriendo botellas durante horas.

No se puede decir que por casi 84€ por persona, sea barato, pero si hablamos de RCP, para mi muy buena, producto, carta divertida, buenas referencias en el apartado vinícola, buena atención y servicio, pan de calidad por 1,5€ por persona, para mi, muy recomendable.

+

Gran nivel en Bilbao¡¡¡. Buenos asadores y éste , es uno de ellos. No es mi preferido, la verdad, me gustan más otros, pero es bueno. Un ambiente confortable, servicio atento y profesional y un gran producto, que se paga caro, también es verdad. tomamos una alcachofas de Navarra exquisitas, unos sublimes escabechados de diferentes pescados, el de txitxarro irrepetible en su finura, fidelidadad al producto, un punto justo de vinagre, exquisito...Como plato principal un magnífico pargo asado, con una salsa densa de su propio jugo riquísima. Máxima frescura, textura excelente, una delicia. Finalmente un postre de frutas con un suflé, para desengrasar. Atención correcta al vino, con una buena carta y opciones para elegir. Buena experiencia en definitiva, los gustos de cada uno, determinan la elección final

Nueva visita a uno de mis restaurantes favoritos. El cambio sustancial en carta hace que me anime a colgar el comentario por la novedad.
Recibimiento exquisito por parte de ese “tándem” que forman Fran y Vero, dos buenos profesionales que además tienen un estupendo sentido del humor y que te hacen disfrutar más aún de la cena.
Hoy queremos cenar un poco “de todo”. En vez de uno de sus maravillosos peces, preferimos darle un poco a esos entrantes tan apetecibles y dejamos que sean ellos quienes nos vayan sacando platos.
Comenzamos con una degustación de un par de aceites de mucha calidad, acompañados de un excelente pan tostado. Yo prefiero beberlo directamente de la cuchara. Ambos estupendos, no sabría decir con cual de ellos me quedaría. Mejor los dos.
Pasamos ahora a un tartar de lomo alto de atún de la Almadraba. Nos lo prepara Vero “in situ”, con una yema de huevo y un poco de soja. A mi esto me tiene “sorbido el seso”. Está espectacular. De diez, sin duda alguna.
Unas láminas de bonito sobre tomate rosa. Bonito suave. No de esos que se te hacen “bola”, de esos secos. Se deshace en boca. Calidad a raudales. No estamos en tiempo de tomates todavía pero este está como recién salido del huerto. Cojonudo.
Continuamos con un mi-cuit de pato caramelizado. Con un toque de naranja que incluso a Ioritz que no le hace demasiada gracia ese tipo de mezclas, le encanta. Le acompaña una estupenda mermelada de manzana que degusto yo solito. De nuevo calidad por los cuatro costados. Poco que decir. Maravilloso y punto.
Les toca ahora el turno a unas cojonudas yemas de espárragos de Navarra. Pero no de esas con “hilos”, no. Además están “aldentes”, con esa textura de las verduras. Sabor a espárrago, sabor natural.
Seguimos, ahora nos llega el guiso de setas. En este caso perretxikos. Muchísima calidad de nuevo. Quizás yo preferiría algún toque de más sabor. Está estupendo, fino, pero para mi gusto le añadiría un algo…. ¿Un poquito de trufa? Por ejemplo.
Dos piezas de unos hermosos y sabrosos langostinos “del Athletic”. Roji-blancos. Del sur, eso sí. De esto poco puede decirse a no ser que sin prisas y con buena cartera, me comía yo un par de docenas con una botella de blanco que me quedaba feliz y contento.
Hoy para beber nos ha preguntado si habíamos probado este vino. Pues le tenía yo ganas. No soy el mejor amigo de la Verdejo pero he leído buenas cosas de él.
José Pariente. Cuvée Especial. Cosecha 2013. Algo de fruta madura en nariz. Es un vino con una marcada acidez. Me deja un amargor final en boca que no termina de convencerme. Me ha ido gustando más a medida que pasaba el tiempo pero por su precio prefiero otras cosas. Sabemos todos que el mundo del vino es “un mundo”, nunca mejor dicho y que para gustos los colores.
Mi hijo venia con la mente puesta en ese postre de chocolate que le dejó ensimismado en nuestra visita anterior. Chocolate en texturas. Aunque no ha dejado ni el recuerdo. No le ha enamorado como en la otra ocasión. Yo le comento que es muy normal. Algo que te marcar así la primera vez, es prácticamente imposible que te vuelva a sorprender. Ponemos tan alto el listón que es improbable que consigamos superarlo. Lo dicho, ni gota queda en el plato.
A mi me recomiendan un postre nuevo. De nombre Entrelazado. Fresquísimo, nada empalagoso. Se que tiene una crema excelente, un par de “tostas” dulces que ellos mismos preparan, una base de té y unos frutos rojos. No sé muy bien como describirlo pero está riquísimo, de eso que no quepa la menor duda.
Me saca Fran una botellita de un vinito dulce de invierno. De uva verdejo. De esos vinos que se consiguen congelando pasas. Esto sí que está para beberse la botella.
Y como no puede ser de otro modo, un cortao que aquí es uno de los restaurantes donde mejor preparan el café.
¿Se puede pedir más? Creo que difícilmente.
Para ver alguna foto: http://gastiondo.blogspot.com.es/2016/06/restaurante-mugarra-bilbao-cenando-con.html

Lo he cogido con ganas. Un pequeño parón “por imperativo legal” que se me estaba haciendo demasiado largo. Visita al Mugarra, el primer restaurante que colgué en Verema, el que hizo que comenzase esta andadura. Ya lo hemos descrito entre todos así que nos iremos un poco más directos a la cuestión en sí.
Recibimiento que hace que te sientas como un “señor”, como en casa no, mejor aún. Esas caras no forzadas, esas caras de satisfacción a pesar de estar currando y a pesar de que ya es el último día de la semana y estaremos, lógicamente, cansados.
Nos acomodan en una mesa de cuatro con lo que el espacio es mucho más que suficiente. Al momento, nos llega ese carro de peces….. allí está lo más selecto del mar. Rodaballo, rape, besugo……. Todos ellos muy “guapos” y con buen color.
Una vez nos decantamos por el pez en cuestión, pasamos a elegir los entrantes.
Como aperitivo un caldo-crema de calabaza, para calentar motores y la correspondiente chapata de rico pan que hoy, cosa curiosa, ha vuelvo a corrales, casi entera. Mi hijo no es panero y ni lo ha tocado.
Comenzamos con la ración de marinados. Bacalao, salmón, atún rojo y verdel.
Nos comentan que los salmones han comenzado a trabajarlos sólo en grande, dice que se nota un montón la diferencia de sabor y que están mucho más ricos los que pasan de 10 kilos o más que los más pequeños.
Es algo que aquí bordan, a mi me encantan y a mi compañía, poco ducho en estas materias, le han gustado. Unos más que otros. Pero ha dado buena cuenta de ellos. Creo que la prueba más evidente de que algo te gusta es ver como se va el plato a cocina y hoy han ido todos muy limpios.
Yo me quedo con el atún rojo, él con el verdel. Lógicamente éste está tratado de diferente manera, con ese vinagre que le confiere un toque de más sabor.
Me ponen hoy a prueba. Me saca un plato y yo, automáticamente, le digo que es familia del atún rojo y él me dice que en todo caso son primos, no hermanos.
Como se pone tan “serio” hasta me hace pensar y pido ayuda a mis “amigos” que, compinchados, no me dan ni media pista.
Al final supero la prueba y es un carpaccio de bonito. Por pura lógica esto no tiene sabores potentes, es lo que es, producto puro y duro. Rico, mucho.
Para acompañar estos platos nos han sacado unas tostas con tres tipos de pan diferentes y estas sí que han terminado sus días en esta mesa.
Para compensar un tanto tanto sabor a mar, nos sacan unos hongos. La presentación es similar a una ración de pulpo y lo digo en voz alta. El que tengo delante escucha lo de pulpo y me dice: aita, a mi esto me recuerda más a los champiñones. 
Pues cortado en rodajas, muy poco “tratado” y espolvoreado con esos polvos “mágicos”, nos metemos la susodicha ración de algo que es, nuevamente, puro producto de calidad. Nunca los había comido así pero me han encantado.
En este local se les da mucha importancia a los blancos. Cosa lógica dado lo que ofrecen para comer y siempre prefiero preguntar, no miro cartas ni nada similar.
Buenas copas, presentado, dado a probar, preciosa cubitera, y en todo momento atentos al rellenado. Además en pequeñas cantidades, como me gusta.
Hoy el que me acompaña, poco amigo de los sabores dulces, es el que manda. Asi que una vez escuchada su opinión, nos recomienda una botellita de L´Equilibrista 2012. Esto es un cava sin burbujas. Se utiliza la misma uva. Intensa nariz y desde luego que dulce precisamente no está. Tiene una estupenda acidez y un ligero amargor y con el paso de la velada a mi me parece que va convirtiéndose en una maravillosa compañía para los platos elegidos. Me ha gustado la propuesta y a mi hijo también. Prueba de ello ha sido que para los postres no quedaba más que una pequeña copa para el que no disfruta con los vinos dulces.
Llega ahora el protagonista de la noche. En primer lugar te lo presentan entero. Es curioso como en ese momento prácticamente el resto de los comensales echan un vistazo. Lo mismo hace uno cuando pasa para otras mesas con sus pescados correspondientes. Merece la pena el “espectáculo”.
Lo nuestro en un rape, bueno medio, puesto que quizás era lo que más se amoldaba en cuestión de tamaño. Kilo doscientos pesaba esta mitad y creo que eran kilo cien de carne a aprovechar. Repetiré hasta la saciedad que aquí a los peces los tratan maravillosamente. Esto no tiene demasiadas trampas, es utilizar un producto excelente y trabajarlo con gusto y mimo. Me imagino a más de uno, con lo amigos que somos de los estereotipos, de juzgar sin saber, de hacernos ideas preconcebidas, cuando vean por ahí, en su Harley y con sus chamarras de cuero a quien es el artífice de semejantes platazos….. No imaginarían ni por un momento lo delicado que es con los peces. Un artista, sin duda.
Estupendo sabor, carne jugosa, ni una espina y con la compañía de cebolla pochada y unas cojonudas patatas asadas con su piel. No queda ni una pizca.
Mi hijo es muy poco de dulces. Evidentemente no ha sacado mis genes en este asunto. Quiero que pruebe alguno puesto que otra cosa que bordan aqúi son los postres. “A mi si hubiese algo como una mousse de chocolate o algo así……..”
Pues alli que nos aparecen con todo chocolate, un postre para “compartir”. Palabras textuales del “poco goloso”: “os-tias, que rico está esto”. Evidentemente debe estarlo puesto que el “reparto” ha sido más o menos de un 90% él y las migajas yo. Por un hijo uno se sacrifica.
Le ha enamorado y porque le da un poco de vergüenza que sino hubiese hasta pasado la lengua por el plato. Pues me alegro. Realmente está rico de verdad.
Me han invitado a un txupito de Spinola, llevaba yo tiempo sin catarlo. Ha sido casi un mojar los labios que no quiero jugar más con aparatos de soplar. De este vino ya poco tengo que decir. Me encanta y realmente es la pareja de baile ideal para semejante postre chocolatero.
Un cortao de los que hacen historia. Aquí de nuevo diferencias entre restaurantes y restaurantes. El café, algo a quienes muchos no dan importancia. Más de una vez he repetido café aquí. Está riquísimo.
Pues termina la velada, dos horas y media de disfrute. Es de admirar el buen rollete existente entre la plantilla y no llevan precisamente dos dias.
Desde luego que si queréis comer pescados excelentes, si queréis regarlos con buenas propuestas, si queréis que el trato sea exquisito, si queréis terminar la velada con algo dulce y rico, Mugarra es una propuesta ganadora.
Para verlo con fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/

Tenía yo antojo de pescado, de buen pescado, y aún habiendo visitado hace exactamente 3 días Zarate, no podía controlar mis ansias de volver a disfrutar de este manjar y Mugarra se colaba una y otra vez en mi mente mientras paseaba por Bilbao-centro un sábado por la mañana.
Se acerca peligrosamente la hora de comer y consulto mis inquietudes con mi compañera de fatigas...veo nuevamente que sus pasiones son las mías, así que "tiro" de la llamada de urgencia, cosa que no me gusta hacer, pero cuando algo no se planifica y surge espontáneamente hay que tentar a la suerte...ese día la suerte está cerca, la agarramos fuerte por la solapa y no la dejamos escapar, les queda una mesa, una sola mesa...es para nosotros.

Local pequeño, ya descrito en mi anterior crítica y en muchas más que se han colgado en esta página, así que no me extenderé en descripciones.

Nada más llegar, declaramos nuestras intenciones de comer pescado y con el mejor criterio, en vez de darnos la carta de papel, el encargado de sala nos saca la mejor carta de presentación que puede ofrecer un restaurante...nos pone en bandeja (nunca mejor dicho) todo el género que tienen, fresco, brillante, con un estupendo olor; veo Rey, Rodaballo, Lubina, Rape, lenguado, besugo...menudo placer para los sentidos. Los mejores pescados al alcance de la mano, con solo extender el dedo podemos elegir el que más nos plazca; me siento como un niño en una tienda de chuches, con la paga en la mano sintiendo que puede elegir el chuche más deseado. Así lo hago y me decanto nuevamente por el que para mí es el "REY" del mar. (VER FOTO)

La comida se compuso de lo siguientes manjares (2 comensales, todo a compartir):

**Aperitivo (invitación de la casa) NACHOS CON TOMATE Y MAHONESA DE GAUCAMOLE. Refrescante y sutil comienzo, muy rico.

**Otro aperitivo. VERDEL MARINADO: éste nos lo sacaron sin pedirlo y nos dijeron que era para que lo probásemos. Exquisita textura y sabor. Aquí los marinados siempre los bordan.

**REVUELTO DE PERRETXICOS: están en temporada y queríamos probarlos. El huevo viene para nuestro gusto pasado pero el conjunto está bueno. Aún así me parece que el perretxico no tiene todo su sabor, echo en falta un poco más de fuerza. No sé...cosas mías. 17,60 € con Iva. (VER FOTO).

**VERDURAS ASADAS: calabacín, pimientos, alcachofas, trigueros, cebolla y varias verduras más a la plancha regadas con un buen AOVE. Muy muy rico. (17,60 € con Iva).

**PESCADO ELEGIDO. REY: Pieza de 1,350 kg, impresionante. Nos lo presentan primero en una enorme bandeja de cerámica para posteriormente despiezarlo. Les ha quedado en el punto perfecto, exquisito...disfruto, disfruto y disfruto sin medida. Se acompaña de patata panadera y cebolla pochada que unido al propio jugo del pescado hacen de escolta insuperable. El pan (bollitos artesanos, ricos sin más, 1,10 € x comensal) se quedaba corto y fue repuesto en varias ocasiones. 92 € con Iva. (VER FOTO QUE MERECE LA PENA)

Después de semejante homenaje no hubo espacio para los postres, eso sí, aún me quedaba un pequeño rinconcito para llenarlo con un vino dulce. Casualmente tienen PEDRO XIMÉNEZ NOÉ, uffff, qué decir de este vino, para mí un placer de dioses disfrutado por un simple mortal...mi mejor final. Mi compañera tomó una infusión. (Ambos invitación de la casa).

**VINO: me aconsejan entre todo lo que tienen que pruebe un blanco joven, FINCA DE LA COLINA, 2013, D.O. Rueda, Suavignon Blanc. Buena temperatura, presentación de botella, descorche, prueba y primer servicio en buenas copas. Refrigerado en cubitera durante la comida. Un vino muy aromático y con mucho sabor que me gustó, aunque sigo quedándome con los Albariños que he probado últimamente. (23,10 € con Iva).

Se bebió también una botella de agua.

Servicio de mesa desarrollado por personal que trabaja en la casa desde hace mucho tiempo. Profesional y cercano sin agobiar. Pendientes de que no faltara nada en la mesa y todo estuviera en orden...así fue.

La cuenta ascedió a 166 € con Iva.
Ojeo el desglose y me percato que me han cobrado 6,60 € por el aperitivo de Verdel Marinado que no he pedido. Es un detalle que no me gusta, aunque tampoco le doy más importancia porque han ajustado invitándome a la copa de Pedro Ximénez y a la infusión. Hubiera preferido que no me hubieran cobrado el Verdel y sí lo otro. Al final, más o menos lo comido por lo servido, pero entiendo que sería más correcto no cobrar un plato que sacas por tu cuenta sin que lo haya pedido el comensal. De no ser así, corres el riesgo de que alguien se enfade o simplemente este detalle empañe su experiencia, aunque repito que no fue mi caso.

Aún así, este detalle aparte, un local para visitarlo y disfrutarlo.

  • Espectacular REY

  • Revuelto de perretxikos

  • Bandeja con pescado salvaje

Dígase de la gastronomía, cuyo pilar principal es el mejor producto posible, con las técnicas de elaboración mas sencillas posibles.

Si a esto le unes un servicio súper atento, profesional y didáctico, tienes la mejor definición, para mí, de lo que es este local.

Para mí, una velada de estas características tiene que tener las dos cosas, producto y servicio atento y didáctico, sin esto ultimo mi valoración , no seria la misma, lo muy bueno, seria bueno y lo bueno, correcto.

Local más que descrito por Jon, treinta comensales, un joven y dos jovenas, llevando la sala, sin problemas y marcando perfectamente los tiempos.

Te sientas en tu amplia y bien dotada mesa y te dejas llevar por el, creo, propietario que te acerca a la mesa un carro, encima del cual pone unos pedazo de peces, increíblemente frescos y además te instruye sobre su estado de frescura y características, al final le preguntamos por un pescado con un poco mas de sabor y nos saco una mojarra y optamos por este pescado, que no conocíamos.

De entrantes, además de un aperitivo de anchoa en vinagre, invitación de la casa, optamos por media ración de salazones, mas que descrito este plato, el salmón, muy suave y todo muy rico, a 12,50+iva.

Además pedimos una ración de hongos confitados a la plancha, a 18€+iva, muy ricos, sencillamente elaborados, como todo, técnicas ancestrales, salazones, confitados y demás.

Media docena de almejas, de buen tamaño y con mucha carne, ricas por supuesto a 12,5€+iva.

Una ración de alcachofas, con setas y cebolla, el único pero, el enunciado, pues eran cuatro las alcachofas y mucha seta, yo lo llamaría setas con alcachofas, por supuesto rico en su conjunto a 14€+iva.

Como veis, producto de temporada y elaborado de la manera mas simple, para no esconder sabores, ni procedencias.

Para acabar con la mojarra, kilo, ciento cincuenta gramos a 55,2€+ iva, el total, muy rico este pescado.

Mi intención era no probar dulce, pero la mousse de queso, me pudo, muy rica, suelen variar el sabor del queso, según el que tengan, este era un azul frances, me encanto y Ana se pidió una variado de chocolates a 6,8€+iva.

Para beber un Abel Mendoza, viura, a 22€+iva, mucha y buena referencia en blancos y también alguna buena referencia en tintos y aunque el servicio se basa en dejar la botella en la mesa , lo cual seria un servicio mas que correcto , una vez mas la atención de los profesionales de este local , que dejaron encima de la mesa de al lado unas cuantas botellas de tinto y explicaron con detalle las diferencias , para que el comensal escogiese , por este detalle tan importe o mas que el de que te sirvan , al menos para mi , hace que lo valore por encima de lo correcto.

Para hacer la digestión y teniendo en cuenta que debo de ir reduciendo las ingestas de Gin-tonic , un chupito de orujo y digo orujo , no licor de orujo que es lo que te suelen dar , por supuesto aquí no , invitación de la casa.

Mi conclusión es que es un sitio para disfrutar de la gastronomía del buen producto y como todos sabemos eso se paga, pues lo marca el mercado, casi como lo de la prima de riesgo, que no depende de nosotros .

Yo por 85€, por comensal, soy mas de cocina mas elaborada, por supuesto con buen producto, por eso quizás y por ignorancia, seguro, considero que es una buena relación calidad-precio, sobre todo por que el servicio es muy bueno , tirando a excelente , sin este servicio , seria otro cantar .

Dicen algunas lenguas que no es recomendable colgar tantos comentarios del mismo restaurante. Pero hay ocasiones que el espectáculo se lo merece. Aunque parece que acudimos muy a menudo resulta que ha pasado medio año desde la última visita. Y eso es imperdonable.
Viernes noche, llamo al mediodía para reservar. Pues menos mal, completo, pero completo de completo.
En la mesa, perfectamente vestida, un centro de flores precioso y un pan que tiene una pinta espectacular.
Aquí se viene a comer pescado, simple y llanamente lo mejor es dejarles que te recomienden, dejarte guiar y aunque vengas con la mente en algo concreto, casi seguro que terminarás comiendo algo diferente.
Nos aparecen con una bandeja llena de diferentes peces de distintos tamaños para que vayamos eligiendo. ¿Rodaballo?, ¿Besugo? ¿Rey?....
Al final nos decantamos por uno y en base a ello, nos recomiendan unos primeros a compartir.
Almejas a la plancha de un tamaño de la talla de las camisas que voy a tener que empezar a usar yo como no me enmiende, es decir XL. Sabrosas a más no poder, mucha carne, una salsa de las de untar pan pero que un servidor, ayudado por la mejor cuchara del mundo que no es otra que la cáscara de una de las almejas, da buena cuenta de ella.
Txitxarro en vinagre preparado como las anchoas, media ración en previsión de lo que más tarde nos espera, riquísimo, unos trozos sin desperdicio alguno. Producto, producto y más producto.
Le llega el turno al pescado elegido, un señor pez que realmente no es tan grade como algunos otros que hemos comido pero que da de sí más que ninguno de ellos.
Lenguado en su propio jugo con patatas y cebolla potxada aquí viene lo del título del comentario. Espectacular, sin palabras. Cierro los ojos una y otra vez. Disfruto como un verdadero chiquillo. Perfecto, aquí no encuentra pegas nadie y el que las encuentre es porque realmente tiene algún problema gustativo.
Por allí vemos salir todo tipo de pescados: rodaballos, nuestros vecinos de mesa, unos madrileños muy simpáticos han pedido un besugo del que han dejado lo mismo que nosotros, es decir, nada.
Los platos va a la cocina casi como antes de estrenarlos.
No es pasión de "madre", no. Esto es trabajar los peces, si yo fuese un pez me gustaría terminar mis días aquí.
No es que uno tenga hambre pero los postres de este restaurante merecen la pena y pedimos para compartir una Crema de queso con frutos rojos presentada en una copa muy bonita, en cantidad que engaña por el fondo de la copa. Suave, muy suave, cremosa, dulce pero sin empalagar. Un final feliz para cena de las de enmarcar.
Para acompañar al postre, un par de copitas de Pedro Ximénes Spinola del que nada voy a decir pero que ya se me entiende.
Para regar todo ello y como siempre, nos dejamos aconsejar, cuidan el vino y lo cuidan mucho. Siempre procuramos probar algo diferente y en esta ocasión y conocedores de nuestro gusto, nos han recomendado un Sauvignon blanc, Finca La Colina 2012 a un completo ignorante como yo le hace una tremenda ilusión descubrir a la primera los aromas de un vino y en esta ocasión, casi sin darme tiempo a meter la nariz, el olor a mango a inundado mis "olfativas". Fruta y fruta.
En boca marca bien la acidez y el postgusto es agradable, invita a paladearlo. Alguien me dirá que menudos vinos que bebo pero ande yo caliente........
Un cortao de los de quitarse el gorro, para tanto ha sido que al de poco me he pedido otro. Que poca importancia se le da muchas veces al café pero en este caso ha sido un final perfecto para una cena perfecta.
Después de 3 horas y media y abandonando los últimos el local, con una gente que disfruta viendo disfrutar, sale uno como un campeón.
Además el personal de este restaurante "marida" maravillosamente con su cocina: profesionales, atentos y simpáticos a más no poder.
Puedo prometer y prometo que volveré.

Día caluroso entre semana, andaba de recados por Bilbao y entre tienda y tienda mi estómago ya me estaba preguntando dónde iba a saciar su apetito. Aquí, en el “Botxito” (nombre cariñoso que se da a Bilbao por su peculiar orografía) las posibilidades son muchas, pero no sé por qué ese día me apetecía mucho comer pescado.
Cuando uno habla de pescado en Bilbao se le vienen dos nombres a la cabeza, Zarate y Mugarra. En el Zarate había estado la semana anterior, así que me decanté por el Mugarra,…sólo quedaba tener suerte y conseguir mesa.
Al tratarse de un local pequeño situado en el corazón de Bilbao, hay que reservar siempre antes de ir porque suele estar lleno. Gestión telefónica rápida y ¡bingo! Tienen mesa para dos personas.
Allí nos presentamos mi acompañante y yo, nos acomodan en una mesa cuadrada, de buen tamaño, vestida con mantel de tela blanco inmaculado, calidad tanto en cubiertos, vajilla y copas de vino, aunque en esta ocasión sólo tomamos agua.

Nos traen la carta y nuestros ojos se van directamente al apartado de pescados. Comenzamos a leer: Rodaballo, Lubina, Mojarra, Besugo, Lenguado, Mero, Kabrarroca, Rey, Rape, y todo lo que pueda dar el mar…todo salvaje.

De la carta de vinos no puedo decir nada ya que no la ojeé en esta ocasión y en anteriores ocasiones que sí tomé vino, ya no recuerdo. La próxima vez la miraré y explicaré brevemente su composición en el siguiente comentario.

Pedimos lo siguiente, todo para compartir (dos personas):

1-Aperitivo a cuenta de la casa: dos “tostas de jamón de pato con compota de pera”, muy muy ricas. Un buen comienzo.

1-“Nuestra tabla de pescados marinados y curados a la sal”: Servidos en una pizarra redonda, compuesto por salmón, atún y anguila. Este plato suele incluir también la anchoa, pero nos comunican que no disponen de ella, se disculpan y como contraprestación nos ponen más cantidad del resto de pescados. Se acompaña de una confitura de piquillo. Un plato que aúna textura, frescura y la pureza de sabor de cada pescado. Aquí los marinados los bordan. (20.9 € Iva incluido).

2-“Rey”, una pieza de 1,390 kg. Nos lo presentaron en dos muy buenas raciones, asado en su propio jugo, acompañado de patatas y cebolla morada. El pescado en su punto, como siempre lo hacen. Sólo puedo decir que estaba exquisito…no quedaba más que disfrutar y disfrutar de cada bocado. (59,40€/kilo Iva incluido. Nos salió la pieza 82,50 € con Iva).

Para acompañar la comida, pan de txapata calentito y crujiente con el que di buena cuenta del jugo que acompañaba al Rey.

Al tener compromiso por la tarde (café y pastas con unos amigos) optamos por no pedir ni postres ni cafés.

Cuenta total 109,52 €. No es precisamente barato para no haber tomado ni vino ni postres ni cafés, pero trabajan con materia prima de calidad y para mí lo vale.

Como en anteriores ocasiones en las que he estado, salgo muy satisfecho. Sin lugar a dudas, uno de los mejores restaurantes para disfrutar del pescado.

Viaje relámpago a Bilbao,después de conseguir entradas in extremis para ver el penultimo partido del Athletic en La Catedral,deseo ,de los pocos,expreso de mi padre,que aunque altoaragones es fiel seguidor de Los Leones,gracias a una mitica delantera que por loque se ve,marvillaba en su juvebtud(desde bien pequeño aprendi a recitar "Iriondo,Zarra,Panizo,Gainza...sin saber muy bien que era,de tanto oirselo a él).

Tras pedir consejo en VEREMA,y pese a la precipitación ,amablemente Gastiola me brinda unas cuantas direcciones;aún temiendo lo peor,siendo día de partido,tengo la enorme suerte de que nos hagan sitio en El Mugarra,solo con la petición de que estemos a las 13.30 puntuales,cosa que hacemos sin problemas.

Dia soleado en Bilbao,ambiente de fiesta,aprovechamos que llegamos pronto para tomar algo antes e comer.
Excelente ración de Perrechicos(aqui en mi tierra llamados Usones o Sisones,12 eur/ración,45 eur/kg.))a la plancha ,acompañado de un agradable Txacoli en La Masia,para seguir con unas buenas Gildas en La Viña,mientras haciamos hora.
A las 13.25 estamos ahi.nos reciben amablamente ,nos acomodan en un comedor muy acogedor de no muchas mesas,algunas e las cúales pese a la hora ya estan ocupadas.(Se acabaria llenando y doblando mesas,como la nuestra)
Mientras ojeamos la carta,clara,nos ofecen como aperitvo pan tostado con lomo ,aceite de oliva,que acompañamos con una cerveza.Me gustan estas cartas con unos cuantos entrantes que parecen ser fijos,y los pescados preciados en en base al medio kilo,con loque te haces idea de lo que vas comer y a a pagar,acompañada de unas sugerencias,que es este caso nos cantan de viva voz.Veniamos ex-profeso a comer pescado y creo que dimos con el sitio.
De entrantes una muy buena Ensalada de Bacalao y Morrones ,excelente sabor y acompañada de una cebollita frita que realzaba un conjunto clásico,infalible.(10 eur).
Parece ser que tiene especialidad en las salazones de pescado,que curiosamente gustan mucho a mi padre,y aunque queriamos pasar al pescado amabalemnte nos dan la posibilidad de pedir media racion,que por cantidad parecia entera,y en la que podemos degustar Salmón y Anguila para mi,y más clasico mi padre se decide por el Atún y La Anchoa,muy sápidos y bien aliñados,además de gran textura.(11 eur)
A la hora e elgir el pescado,nos dejamos aconsejar,le pedimos una pieza para los dos,y que nos saque lo que mejor vea,clarividente,parece leerme el pensamiento y nos trae un Rey de 1,200,nos lo enseña,sus ojos en su sitio ,terso y brillante.Lo traen asado,con los fluidos melosos del propio pez,acompañado de unas buenas patatas y cebolla.Es un pez curioso,por su color asemeja a los grandes(por sabor) pescados de roca,Cabracho o Salmonete ,pero su textura recuerda al Besugo,no era muy apreciado antes nos comentan,sin embargo a mi me parecio riquismo,ayudaba su gran frescura.(56 eur),mi pade encantado,pues aunque es un pescado no del todo desconocido,si un poco mas díficil de encontrar por nuestra zona.
Ya saciados,optamos por no tomar postres aunque a mi padre se le antoja un Irlandes,hoy es su día,asi que nos preparan dos Cafes Irlandeses como Dios manda,nada mas que un buen cafe,helado de nata y su Whisky (no me fije en la etiqueta,Jameson?)-8 eur. c/u
En definitiva ,a mi modo e ver,una comida de producto,fácil y sin compliaciones,curiosamente por lo que intuí ejecutada por un equipo joven,con un servicio cercano y que resulto justo lo que buscabamos para ese dia.Bien acompañada por media botella de Baigorri(14 eur) para mi padre(a mi aún partido por medio,me quedaban 300 kms de vuelta)salimos con el agua(3,50) y el pan (2 eur los dos) por un total de 112 eur,ya que no cobraron las cañas de inicio.56 eur/pax,sin objeciones.
Al salir,era aun un poco antes de las tres,tomamos unos cafes en el Iruña,subimos paseando por una Gran Via rojiblanca,hasta las puertas de San Mames,miraba de reojo a mi padre,siempre contenido en sus emociones,como no soltaba la sonrisa en todo el día y trocaba en emoción al oir por megafonía el "Athletiiicccccccccccccc...!
Gracias Gastiola por la recomendación y el interes en tus indicaciones,y a Oscar,que apunto el Zarate paa el proximo día y ese museo del Gin tonic para cuando no tenga que conducir de vuelta.
Un saludo .

Soy persona de "fácil excusa", poco o más bien nada me hace falta para querer darme un homenaje y tenía "mono de Mugarra". Con eso de que las cosas les van tan bien y han decidido cerrar desde el sábado al mediodía hasta el lunes pues no nos queda más opción que el viernes noche. Así que hemos reservado por si las moscas y allá que nos hemos acercado.
7 mesas ocupadas en un restaurante que pocas màs tiene y eso que las noches se están "complicando".
Como ya somos casi "amigos", a mi me gustaría pensar que el casi sobra, pues nos ponemos en sus manos. La foto que hemos visto en facebook de un rodaballo nos ha puesto los dientes largos (siete kilos ha pesado el pescadito que seguramente tendría un abuelo tiburón).
Como me ha dicho Sergio que se lo van a comer entre Oscar y él hemos decidido dejárselo. :-)
Dos panes de txapata muy ricos y crujientes.
Como aperitivo nos sacan unas Tostas de pan con jamón pues rico el jamón, muy rico.
Seguimos con unos Pimientos verdes carne pura, sin una pelleja, riquísimos de sabor, el punto de sal inmejorable, calidad, pura calidad y puro producto.
Si algo hacen bien en este restaurante es marinar. Así que sin pensarlo dos veces, más bien ni siquiera una, a ello que nos vamos.
Salmón, anguila, antxoas y atún marinados tengo la suerte infinita de que a mi chica el salmón la tiene enamorada con lo cual el "trueque" es sencillo, para ti el salmón, para mi el atún.
Por intensidad comenzamos con el salmón, continuamos con la anguila, novedad pero novedad muy agradable. Las antxoas (voy a poner bocartes para que alguno se quede tranquilo), exquisitas, con un aceite puro, de sabor intenso a más no poder. Y el toque final el del atún, para mi es el guijuelo, el idiazabal del mar. Simple y llanamente impresionante. No sé de otro sitio que tenga mejores marinados que este restaurante.
Hace tiempo ya que tenía ganas de comerme un Besugo en su propio jugo con patata panadera y cebolla potxada no tiene trucos, es producto, pescado de una calidad diez, preparado en su jugo, que untas y untas y vuelves a untar. Sin palabras, una maravilla.
Hambre no hay mucha pero tenemos que probar ese Tiramisú. creo que la foto lo dice casi todo. Creo, sin duda alguna que es el mejor tiramisú que he comido jamás. Se deshace en boca, con unas pepitas de chocolate crujientes. Para nada empalagoso, nos daba una tremenda pena verle desaparecer.
Como tratan el vino de manera especial, siempre procuramos probar algo diferente, hoy nos han ofrecido un Rioja Organza 2009 el empezar ha sido..... un poco demasiado distinto para mi pero en cuanto se ha aireado y en cuanto le he cogido el gusto se ha dejado beber estupendamente. Distinto a lo que yo estoy acostumbrado pero me ha gustado. Un vino, con cuerpo, con acidez muy marcada y un postgusto prolongado. Al parecer es mezcla de tres uvas diferentes. Buen servicio, estupendo. Buenas copas.
El servicio es genial, tanto Fran como Vero son unos profesionales como la copa de un pino y el "motero", aunque un tanto "serio" nos demuestra que es un cocinero de los de quitarse el sombrero.
Un cortao como siempre de los de gustar, sin espumas tontas, sin leche de sobra y con sabor a café.
Y para remate un Ximénes Spinola que decir algo sobre él sería ni más ni menos que redundar en algo que está más que definido. Simple y llanamente co-jonudo.
Pues señores, hoy voy a ser claro, mejorar se podrá, alguien sacará pegas, no lo dudo pero nosotros no hemos podido aunque tampoco hemos querido. Gracias de todo corazón porque más de tres horas se nos han hecho demasiado cortas.

  • Esto es un tiramisú.

  • Mi ración de besugo.

  • Marinados

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