Restaurante Mugarra en Bilbao
  

Restaurante Mugarra

16
Datos de Mugarra
Precio Medio:
64 €
Valoración Media:
8.0 10
Servicio del vino:
7.8 10
Comida:
8.6 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
7.9 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos

Teléfono


16 Opiniones de Mugarra

Mi recuerdo de hace varios años , era de un restaurante mas grande y donde primaban , los menús de grupo acompañados de algún vino de d.o , mas humildes y menús a precio , sin embargo como me han comentado optaron , por hacer el restaurante mas pequeño y centrarse de una cocina mas de producto , y la verdad les ha salido redondo , lleno a rebosar , y tuvimos que ir el miércoles , porque el viernes era imposible , situado en pleno centro de Bilbao , se nota una clientela selecta sin contarme a mi y a mi parienta , que estábamos de paso , han sabido hacerse con paladares muy exigentes y a precios razonables .

Empezare diciendo que te sientes súper cómodo , nada mas entrar por la puerta , el local , esta muy bien diseñado y decorado y la atención , es excelente , servicio correcto , profesional y cercano , pese a ser un día de diario , el servicio del vino , es bueno , y de vez en cuando te sirven , cosa que tampoco es que a mi me importe mucho , pero justifico el buen servicio , además de tener una buena carta de vinos .

Tienen una carta llena de productos de temporada, y puedes escoger medias raciones, nosotros nos decidimos, dado que mi mujer tenía que ir a por Uxue y yo tenia que seguir la faena, por un menú de veinticinco euros.

Empezamos por un aperitivo de crema de queso con atún ahumado, hay veces que solo por el aperitivo, sabes como va a ir la velada y aquí ya sabia yo que íbamos a salir encantados, untuosas crema, con panecillos especiados, chapo.

Sopa de pescado , se me olvidaba decir , que su especialidad es el pescado , bueno eso dicen ellos , yo pienso que son especialista en todo lo que hacen , pero es mi opinión , pues lo dicho la mejor sopa de pescado , que hemos probado , y eso que mi suegra la hace muy bien , que saborcito mas agradable , que caldo gordo , que rica.

A continuación como segundo entrante un revuelto de boletus , y cuando digo revuelto , digo mucho hongo y el huevo justo , no mucho huevo y el hongo justo , que a eso también lo llaman revuelto , los boletus me encantan , así que , que os voy a decir .

Aquí quise pedir media ración de ahumados, bacalao, atún y salmón , me encantan y como ya sabia por Jon que lo hacían muy bien , pues ya sabéis , soy un culo veo , culo quiero , muy ricos y se nota que son caseros , aunque seguiré loco por los de keia , estos estaban muy bien , muy buena ración y tan solo 10,50€ .

Para finalizar lo salado, tuvieron el detalle de sacarnos dos medias raciones, aunque el menú consta de un aperitivo, dos entrantes y un plato de carne o pescado, al comentar que queríamos uno de cada, para probar ambos, nos sacaron las dos medias raciones, detalle de sitio al que hay que volver, si o si.

Así que empezamos por "Beguiandi" en su tinta con confitura de tomate, bonita presentación, fondo rojo, encima el calamar con su negra tinta, y en conjunto original, con ese toque dulce.

Para finalizar con lo salado, entrecot a la plancha, desde que me he enganchado a la vaca vieja, no le saco chupe a otras carnes, esta era buena ternera, buena textura, pero lo dicho, no me saben a nada.

De postre cada día tienen uno, para este menú, por eso preguntar por si acaso no os gusta, a nosotros nos sacaron, una quesadilla, recién hecha y para chuparse los dedos.

Dado el día, Ana se pidió una manzanilla, bueno ella es lo que se suele pedir, pero yo después de una velada de lujo, que menos que aunque solo fuese un chupito de orujo, aunque tenia que seguir laborando, pero no era de recibo, que una estupenda comida, acabase sin unas gotas de digestivo, así que le dije que si no era rua vieja , me pusiese uno , y madre mía que elixir , le pregunte por el brebaje , y resulta que es difícil de conseguir , ya que solo lo comercializan para clientes del albariño , como es su caso , pedazo aguardiente de hierbas , de lo mejor , así , aunque solo fuese por eso , hay que volver , que no será solo por eso .

Para beber itxasmendi nº7, a 18€, razonable, estuvieron atentísimos en todo momento, nos convidaron al aguardiente y a la manzanilla, y después de pagar, nos preguntaron, si habíamos comido bien, y por supuesto les dije que si, aunque ya sabíamos a lo que veníamos, pues nos lo había recomendado el amigo Jon, enseguida supieron, que Jon, será por las pocas veces que vas por allí , en definitiva , Jon , aunque yo , ya lo sabia , tienes buen paladar , tragon.

Es una mera anécdota, aconsejo el restaurante sin duda, pero lo que escribí fue lo que sucedió, diga la carta en internet lo que diga.Son mis valoraciones anteriores las que valen, no estas, pero el sistema de Verema me obliga a rellenarlas de nuevo.

  • Factura, ensalada 24 euros

Leo que Gastiola echa de menos alguna opinión nueva sobre Mugarra y entro al trapo, con el mejor ánimo. Mi quinta o sexta visita en un par de años, esta vez de manera casi improvisada: comida que surge en la misma mañana, y que además afrontamos tres amigos de modo algo apresurado, sin demasiado tiempo, sin perdernos en la carta de vinos, con sólo un par de horas por delante. Es decir: redujimos a comida funcional lo que debe afrontarse como un experiencia sensorial. Una pena por nuestra parte, una pena o un pecado. Depende.
Al grano. Hongos a la plancha. Gran sabor y textura, sin intervención, tersos... Y sosos. Creo que hay una visión cada vez más extendida de la sal como un "perturbador" del sabor, en lugar de como un potenciador. Servidos sobre un plato llano corriente, que quemaba de veras, estaba casi peligroso. No se si es el tipo de plato ideal para interaccionar con los hongos. Lo dudo. Producto 10, cocina no existía.
Nuevo entrante, que en la factura aparece como "entrante temporada". No es una gran reseña, ciertamente, para una rica ensalada, rica sin desmayos, sin acabar de epatar, que no comento más porque no la recuerdo con verdadero interés y además está maltratada, minusvalorada, en la propia factura. El precio, 24 euros, absolutamente desorbitado para su calidad.
Y el lenguado, realmente en la gran línea de este local, francamente bueno, con mucha mano, acaso tímido de sal, pero incontestable. A 54 euros el kilo.
Del vino nada que reseñar, sierra Cantabria Cuvee. Sin servicio. Postre: quesos, de nuevo la prisa, para apurar el vino.
Un valor seguro. Y un precio algo elevado, en mi opinión.

A este paso va a parecer que soy el propietario. Tercer comentario y esperando a que alguien más se anime no a ir que doy por supuesto que se va, más bien a apoyarme espiritualmente.
Hay sitios a los que uno ya va a sabiendas de que va a disfrutar y este es uno de ellos.
Como siempre nos dejamos convencer enseguida, conocemos los precios, conocemos la calidad y ellos mejor que nadie, saben lo que hoy está más apetecible.
Empezamos con sus Marinados, hoy concretamente, salmón, antxoa, bakalao y la estrella para mi, atún rojo, simplemente espectaculares. Nos tomamos media ración que queremos probar más cosas.
Luego otra media ración de hongos, pues eso es lo que nos han sacado, unos hongos con un aceite virgen extra riquísimo y ese punto de sal de la que me encanta encontrarme en boca. Puro producto, ricos, mucho.
Plato principal, aconsejados por él, una lubina, bueno, media, sin tonterías, hecha sobre sí misma, en su jugo, con los ajitos doraditos. Punto exacto, jugosa. Sin engaños.
Tostada con helado de pistatxo y fresas y una especie de crema pastelera líquida. Para los que como yo somos golosos o más bien golosones. Todo rico por su lado y el conjunto co-jonudo.
Pan de chapata tierno y reciente y otro pan tostado con orégano y tomate para acompañar a los marinados.
Para beber un Rieslind Devicus, con el nombre está todo dicho, de vicio. Afrutado pero a la vez con la acidez exacta, muy refrescante, toque a moscatel por un lado y una cierta amargura por el otro con un postgusto largo. Ha maridado estupendamente con la cena.
Un cafecito muy bien preparado y una copita de Px, como no. Ambos invitación de la casa.
El local practicamente lleno, se permiten el "lujo" de tener un horario de invierno donde cierran sábados noche y domingos todo el día, en navidades abrirán sábados noche.
Trabajan a diario con menú de mediodía y cenas de grupos.
Sin engaños, con puro producto, con un servicio atento, cercano.
Espero ver pronto un comentario de alguien diferente que me haga pensar que no estoy "ciego" y que realmente merece la pena.

  • Postre

  • Lubina

  • Hongos

Repetimos Mugarra.
Hay sitios a los que apetece ir de vez en cuando, sitios en los que sabes que no te van a decepcionar.
He leído alguna crítica, que no comentario, más que nada por lo que dicen donde insinúan que es caro, incluso he leído que les han engañado con el peso del pescado o que las raciones son pequeñas.
A ver que os parece a vosotros:
Hoy nos han sacado un aperitivo de cecina de León con tomate en tacos muy rico.
Luego nos hemos comido unos percebes XL frescos, ligeros.
Hemos "compartido" medio rodaballo con otra mesa de dos, pues el "angelito" pesaba casi dos kilos.
El pescado, como siempre, exquisito, en su propio jugo, servido con profesionalidad y con arte. Para mi, poder comerlo sin temor a encontrarme una espina es tremendamente importante.
Hemos repetido esas fresas especial kalitatea con txokolate, con espuma, agradable combinación de sabores muy acertada.
Para beber, un nuevo txakolí de Getaria, Hiruzta. No me ha gustado tanto como el Txomin Etxaniz pero se deja beber.
Rico cafecito y por cierto, rico pan, en ración más que generosa.
La atención es encantadora, tanto la masculina como la femenina y hoy me han conquistado definitivamente. Cuando llamé para reservar, me conocieron y han salido expresamente a comprar una botella de Ochoa y para más inri, nos obsequian con lo que sobra para que la disfrutemos en casa.
Cuando a uno le hacen sentirse así, cuando te sientas y al levantarte te das cuenta de que han pasado tres cortas horas de nuevo, cuando te da pena irte y cuando sabes al ciento por ciento que vas a volver, es cuando piensas que hay gente que merece la pena.

Llevamos ya unas cuantas visitas al restaurante Mugarra de Bilbao y como no encontraba ningún comentario en Verema, me he animado a registrarme y dar de alta dicho restaurante porque la verdad es que lo considero de visita obligada. Estaba completo, cómo no.
Ayer nos volvimos a acercar y como siempre, después de tres cortas horas, salimos encantados.
La exquisita tabla de marinados, con el atún como colofón, un rape en su punto exacto, en la cantidad adecuada, con su propio jugo que hace que me falte pan y que mi chica dé buena cuenta de su esqueleto. Qué envidia me da verla disfrutar de esa manera.
De postre compartimos un txokolate con fresas Special-Kalitatea, rico de ganas, muy rico.
Lo regamos todo ello con un blanco Godello que nos recomendaron y que la verdad es que estaba exquisito. Y para rematar un par de txupitos de PX Spinola y de ahí al cielo no hay distancia casi. Gracias por hacernos disfrutar así, sabeis que volveremos.

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