Restaurante Cervecería La Principal en Valencia

Restaurante Cervecería La Principal

Datos de Cervecería La Principal
Precio Medio:
40 €
Valoración Media:
6.6 10
Servicio del vino:
6.2 10
Comida:
7.1 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
6.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Camins del Grau
Dirección: Polo y Peyrolon, 5
Código postal: 46021
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


44 Opiniones de Cervecería La Principal

Cenar en lunes, en concreto el primer lunes de noviembre, que es la fecha de reunión del grupo, intentando no repetir local cada año y buscando un reservado o al menos un comedor con cierta privacidad para los 10-12 que nos reunimos, se convierte en una auténtica odisea. Aquí tienes un excelente salón para ello, por lo que, a menú pactado para no rebasar presupuesto, nos sentamos a cenar en un restaurante que no tiene nada que comentar sobre las anteriores visitas.

Un buen pan y un aceite Oliespal con alguna cerveza de inicio y agua con gas. Para la comida se había elegido como vino el tinto Gomez Cruzado 2016 Vendimia Selección, que cumplió sin más.

Las entradas, en correctas raciones y cumpliendo bien aunque sin sorprender:

. pulpo

. croquetas de pollo al ast

. tomate con ventresca

. jamón y queso

El principal consistió en elegir entre entrecotte, solomillo, lubina y bacalao.

. entrecotte: buena pieza, tierna, ajustada de punto

Postre:

. fruta pelada que incluía piña. kiwi, melón, higos, mango, dátiles: todos bien de punto de maduro y sabor.

. dulces: trocitos de tarta de 3 chocolates, tocino de cielo y tarta de café. Buenos.

Consiguientes cafés e infusiones mientras rematamos la sobremesa.

 

Un local al que no voy a por ninguna comida en concreto, pero que todo lo hace en un nivel medio alto y siempre hablando de porducto en elaboraciones clásicas. Esta vez hay quedada de 11 comensales para cenar y organizar un evento a primeros de año, para lo cual el comedor privado separado de la zona principal por una cristalera de botellas vacias de buenos caldos que murieron en combate, nos permite cierta intimidad y algo de mejora del tema de insonorización, lo que se agradece.

Amplia carta de vinos con mucha variedad de categorías para amoldarse a diferentes presupuestos. Entramos con unas cervezas y también con agua sin gas y con gas (Vichy y después San Pellegrino). En la comida un par de botellas de una excelente sidra francesa Dupont cidre réservé y seguimos con La Cueva del Monge crianza 2013 (creo que 3 botellas) que cumplió mejor con las copas finales que las iniciales. Servicio de dar a catar la primera botella y luego al centro para autoservicio con buena temperatura inicial y buenas copas.

En el apartado de comidas la carta actual y descartando las 7 opciones de arroces en la cena, dispone de una buena cantidad de carnes y pescados (9-10) para rematar después de ensaladas (7-8), marisco y moluscos (hasta 8) pasando por 6 opciones de quesos-ibéricos-salazones, 4 revueltos, 6 variedades de montaditos y casi 20 entrantes / tapas. Tiene además una página complementaria con hasta 17 sugerencias del chef; imposible no encontrar algo a tu gusto.

Nos vamos a la clásica fórmula de entrantes compartidos y un principal elegido. Sobre la mesa unos cestillos de diferentes panes troceados y rosquilletas para un buen aceite Lágrima verde y con correcta dosis de amargos y algo menos de picantes. De los primeros fueron 2 raciones de cada:

. pulpo al horno sobre lecho de puré de patata ratté (14.75€): tan sabroso como escaso

. cazón adobado y en témpura (12€): muy ligero de adobo, bien de fritura de unos buenos dados de pescado y correctos rebozados. Cumple pero me parece caro.

. ortiguillas en témpura (13€): bien de sabor y textura, quizás un poco de exceso de fritura (algunos lo agradecen para evitar la textura blanda del interior, pero pierde sabor.

. montadito (1 pp) de steak tartare (5.25€): buena ración, sabroso, biuen  cortada la carne y con punto de picante medio-alto. Recomendable.

. tomate de temporada con ventresca de bonito (11€): muy buen tomate en su punto de maduro; la ventresca muy muy escasa.

. tellinas del Mediterráneo (11.25€): buena ración de unas tellinas bien hechas, sin arenas pero de tamaño muy pequeño

El principal en la cena de La Principal:

. cocochas de merluza al pill pill con almejas (23€): buena ración de un plato perfecto de sabor, de salsa y de almejas. Muy recomendable.

Otras opciones de carne, especialmente el entrecotte, fueron bien recibidas

Para el postre hay 14-15 opciones, y algunos optaron por sorbete de limón con jengibre al cava (5.50€) y otros simplemente se fueron directos al café, sin ningún extra por cortesía de la casa ni al principio ni al final. En mi caso y de colofón:

. postre dulce líquido (hay más de 14 opciones de vinos dulces por copas): una copa de Ximenez Spinola Vintage (8€): muy recomendable por su dulzor muy controlado y su calidad.

Mucho de qué hablar y plantear lo que siempre alarga el ágape, y como es costumbre en la casa, se van bajando las persianas como aviso de que el local quiere cerrar. La verdad es que se hizo tarde y salimos los últimos para variar.

no recordaba mi antigua valoracion de hace un año ,pero sigo opinando lo mismo se come bien en barra y en mesa

esta vez fuern media raciones de todo para picar un poco mas

boquerones en vinagre 7e   Pulpitos con habitas 12 e racion media pero muy justita,calamar andaluza ,quisquillas 120 gr 12 e 

sepia con mayonesa 9'5 bonito escabechado muy bueno media racion 9 e 

dos cops vino martin codax 6 e  dos de pan 3'60 y un agua 

total 59 e aqui el iva no lo ponen aparte 

volveremos

Eramos 6 personas y reservamos el comedor privado que tienen en la entrada ,,menos mal porque el local estaba lleno y asi estuvimos mas tranquilos
Es un sitio que se come bien muy buena barra los precios un poco elevados
Tomamos
4 croquetas de pollo 11 e , 6 de jamon 16 e,3 de sobrasada 8 e,
Calamar a la andaluza 14e
Puntilla de playa 14 e
Pulpo encebollado 12 e
8 ostras girardeau 21 e
Canaillas 27 e
2 montaditos steak 10 e escabeche de bonito
Cigalitas fritas con ajetes dos raciones 26 e
Sepia plancha 12 e
2 gramonasbrut rose

2 enrique mendoza ,1 gramona aguja cafes ,cortados y gin tonic

Estaba todo muy bueno
340 e

Este mediodía teníamos una comida de trabajo en este local. Ciertamente nos hemos retrasado pues trabajamos con personas y las circunstancias mandan. No obstante el recibimiento ha sido malo, con actitud chulesca y sin mediar palabra nos advierten que no podemos pedir arroces y que nos demos prisas en pedir pues cierran cocina a pesar que todavía faltan dos comensales. Apenas nos dejan leer las cartas e insisten en que pidamos. Como tenemos educación y una buena actitud hemos considerado continuar en la mesa, ser pacientes y pedir los platos. Nos han servido rápido y sinceramente la comida era buena, pero en seguida nos dan indirectas de que ahí tenéis el timbre si queréis algo, cierre de persianas... Si hubiese sido sólo este día no habría puesto esta critica, pero ya me ha ocurrido en varias ocasiones, donde el metre te atiende con prisas, a veces parece que te perdona la vida, etc, etc.... Pues con los restaurantes tan buenos que hay en Valencia y la calidad de sus platos y sus servicios como para repetir. Solo les rogaría que fuesen más humildes, nosotros por supuesto que no volveremos, y tampoco lo aconsejaremos.

A La Principal vamos a la barra, que nos parece de las mejores de Valencia. Además nos encantan las barras, para dos, claro, a partir de ahí la cosa se pone complicada.

En esta ocasión celebramos la cata de la peña en este restaurante y lo hicimos en el comedor privado, todo un lujo por otro lado el no tener que compartir el bullicioso ambiente de una noche de jueves. Sorprendente el llenazo del local.

El menú pactado consistía en unos calamares a la andaluza muy buenos, no hay más secreto que un buen calamar y no abusar de los rebozados aceitosos y excesivos. Una fritura de pescado bastante buena, respetando los parámetros anteriores no se puede hacer mal (aunque parezca fácil hacer mal las cosas).

Ensalada de tomate con ventresca de atún, buen producto y algo fresco para estas noches calurosas.

Plato de surtido de ibéricos, algo escaso para el número de comensales pero nada que objetar con la calidad de los embutidos.

Montadito de steak tartar... ¡Qué rico está el steak tartar, aquí! Tanto que tuvimos que repetir...

Atún a la plancha muy bien de punto y acompañamiento de verduras, aunque creo en estos "platos de mesa" es donde más adolece el local. Sencillo, bueno, pero le falta algo que lo haga destacar sobre el resto de atunes que puedes comer en otros locales.

No soy de muy postres, pero el tocino de cielo que sacaron era traído del mismísimo cielo, así que en este caso debo decir que bien merece la pena hacer hueco para él.

Carta vinos interesante que nos permitió jugar bastante bien con el maridaje. Copas de buena calidad y servicio atento. A destacar dos de los vinos que tomamos. El Precipio, un godello muy fresco pero con gran cuerpo y un cremant rosado del Loira, De Chanceney, del que ya me gustaría pillar alguna caja para este verano.

En esta ocasión, tanto las raciones como los platos más de mesa me han dejado algo más frío que en las ocasiones que pedimos en barra. Siendo una de las mejores barras de Valencia, le faltan algunos principales que puedan vestir mejor la mesa.

Local lleno. Tanta gente no puede estar equivocada. Además abre los lunes al sol de medio día, cosa rara.
Un local que en vinos tiene variedad, cantidad y buenos precios. En comida no falla a ningún palo. Cocina de producto sin complicaciones y bien hecha.

Comida para tres. Empezamos con 2 cervezas de presión y una manzanilla La Guita; paca picar almendras y papas. Cesto de pan y rosquilletas interesante y un buen aceite La Lágrima verdoso, con pocos amargos.

Para compartir:
. sepia con mahonesa: buena ración y bien cocida.
. boquerones a la vinagreta: un poco blandos, vinagre ajustado.
. tomate con bonito: bueno

Principal:
. arroz seco de langosta y boletus: muy bueno. Excelente punto de arroz, buen fondo, langosta troceada algo de más de tiempo en el fuego pero aceptable. Muy notable.

Postre:
. fruta cortada
. dulce: 4 bocaditos para matar el gusanillo

¿El vino? Lynus 2009
Buenos cafés y un par de Don PX cerraron la fiesta. Los últimos en salir, como siempre.

He leído todos los comentarios y estoy de acuerdo con todo.
Suelo ir no a menudo, pero si 3 o 4 veces al año a esta cervecería, y la encuentro de lo más exquisita, con una relación calidad precio excepcional.
Jamás he salido descontenta y llevo yendo alrededor de 10 años.
Todos los platos que se han nombrado son espectaculares, pero yo añado alguno más, que a mi parecer son una exquisitez:
El revuelto de ajetes y gambas, personalmente me gusta mucho.
El chipirón plancha, me parece exquisito.
Todos los arroces melosos son increíbles, pero me quedo con el de bogavante caldoso y el de boletus y cigalas, solo de pensarlo se me hace la boca agua.
Soy fan de las croquetas, por lo que a las croquetas de jamón les pongo un 10.
De postre me quedo con el helado de dulce de leche, toda una delicia, además de la torrija y el coulant, son los 3 postres estrella en mi familia.
Después de comentar todos estos platos creo que no tardaré en visitarlo de nuevo jeje.
No comento nada acerca del vino, ya que, tienen una carta de vinos inmensa, nosotros solemos pedir siempre el mismo, lo cual nos encanta, así que al vino le pongo otro 10 :)

La Principal estaba en mi listado de “futurible” desde hace mucho tiempo y, cuando hablo de tiempo, me refiero a varios años atrás. El constante goteo de aperturas e inauguraciones de locales y un par de intentos fallidos de reservar (local completo) no lo habían permitido hasta el día de ayer. Había ganas, pues, muchas ganas. Sabíamos a lo que íbamos, no había expectativas creadas, pero sí cierto compromiso histórico con esta casa que, según todo lo leído, da tan bien de comer.

Echando mano de una frase acuñada podríamos afirmar que el local como espacio “cumple con todos los estándares de calidad”: Amplitud, techos altos, espacio entre las mesas, inmejorable insonorización, correcta iluminación, mobiliario cómodo a la par que sencillo, todo muy funcional pero a la vez elegante. Se ha invertido capital y eso da los frutos esperados. Algo parecido podríamos decir sobre el personal: experiencia y juventud aunadas, cercanía y corrección… Entorno pues a la altura de lo esperado.

Carta de las que podríamos catalogar al 100 % como “de producto”: embutidos, quesos, conservas, ensaladas, mariscos, carnes… Todo en ella resulta atrayente como también los platos que vemos llegar a las mesas colindantes. Confeccionamos la comanda para compartir todo al centro (tres personas):

- Tartar de atún rojo: Primer plato y declaración de intenciones del local: un atún de calidad extrema tratado con respeto, sin condimentos estridentes: unas rodajas de aguacate y un lecho de alga wakame que preferimos degustar casi por separado para disfrutar al máximo del atún. Acompaña una jarrita con una salsa con marcado cariz oriental. Rica.

- Steack Tartar: seguimos con el festival crudívoro y con este homenaje al producto de calidad: todos los ingredientes finísimamente cortados, incluso la carne (un pelín en exceso a mi gusto) y con predominio absoluto del sabor de la carne. No preguntamos por el aliño pero creo que es mínimo y que se ha prescindido de la siempre presente salsa Worcester. Acierto. Una especie de muselina de mostaza acompaña el timbal del steack.

- Navajas a la plancha (6): no son enormes, tampoco pequeñas, pero, eso sí, de gran frescura y con el punto exacto de cocción. Las tomo con unas gotitas de AOVE y aprovecho este inciso para loar el servicio de pan, aceite y sal. Dos panes sublimes, tipo chapata casera uno, de aceite el otro, hacen nuestras delicias.

- Flor de calabacín con queso y anchoa en tempura: Un bocado muy bueno para los amantes del queso pues sabe principalmente a eso. La anchoa queda muy neutralizada por ello. La tempura uniforme y muy fina, para nada aceitosa.

- Canelones de carrillada, setas y trufa: Otro bocado digno de reyes. No son de gran tamaño (tres bocados cada uno) pero la trufa es usada con generosidad y su presencia en boca es arrolladora. El plato despierta aquellos comentarios del tipo: un día vendremos y nos pediremos una fuente entera de éstos.

- Rabo de vaca: Plato final que, aunque muy rico, no despierta la admiración de sus predecesores. La carne, muy bien guisada, se desprende con facilidad del hueso y está extremadamente melosa. La salsa más delicada que en otros lugares con ausencia del recurrido vino tinto, me aventuro a decir. Yo lo echo en falta.

No hemos pedido postres y nos hemos pasado directamente a los cafés. Mención especial para éste. En este festín de producto no podía haber una nota discordante y el café, por supuesto, se suma a la lista de preparaciones “gourmet”. Después unos combinados: GT de Mombasa con Fever Tree y 1724 y vodka Belvedere con zumo natural de naranja. Deliciosos. Son especialidad de la casa.

En la carta de comida venían algunas sugerencias sobre vinos y mis ojos se han abierto de par en par al ver El Rincón y a un precio que considero razonable (21,00 €). Me encanta este vino y hacía tiempo que no lo veía por ahí. De cabeza, con lo cual no he ojeado la carta de vinos que se presume extensa e interesante, vistas las botellas que adornan las paredes del local.

Como conclusión, me reitero en el titular de mi valoración. Se puede comer muy diferente, buscar la sorpresa, la vanguardia, la emoción, incluso, pero, con ello, conseguiremos comer igual de bien que aquí. Mejor imposible.

Pues con motivo de tener un agradable reservado con mesa redonda nos permite comida de trabajo para cinco con la comodidad de estar aislado del resto del comedor y tener un boton de llamada para el servicio de mesa.

Un buen pan y un buen aceite, Arzuaga, muy suave, permite acompañar las copas de entrada que fueron cervezas y una manzanilla, La Guita quizás demasiado suave. Empezamos con agua, al final fueron tres, mientras veíamos la carta de comidas y vinos ya descrita anteriormente. En el vino nos decantamos por El Rincon 2006 de la pujante zona de la sierra de Madrid. Dado a catar y al centro de la mesa con buenas copas.

Para comer al centro: tomate raff muy bueno en su punto de maduro con ventresca correcta y no excesiva ración.
Pulpo al horno, muy bien hecho con buen sabor y consistencia.
Steak de atun en buena ración aunque con trozos quizás demasiado grandes para mi gusto, bien de sabor, poco condimentado.

En principales, un entrecotte de buey, tamaño medio, bien hecho y bien de sabor según referencia.
El resto nos fuimos por un arroz de boletus y cigalas; digo cigalas porque eran de gran tamaño partidas por la mitad y hechas en plancha y añadidas al final para mantener bien la carne de las mismas, salimos a 3 medias cigalas por persona; el arroz correcto cpon buen punto, fondo bien sin más; las setas, bien, estaban allí pero no se integraban en el conjunto.

De postres: helado de chocolate normal, helado de cacao decepcionante y helado de fruta de la pasión correcto. La fruta preparada bien. nadie optó por fresas que parecía interesante.

Unos cafés buenos. Sin opciones complementarias de la casa y bajando las persianas a mitad de recorrido que ya son las 17 horas. Es lo que tiene empezar tarde.

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