Restaurante Cervecería La Principal en Valencia

Restaurante Cervecería La Principal

Datos de Cervecería La Principal
Precio Medio:
40 €
Valoración Media:
6.6 10
Servicio del vino:
6.2 10
Comida:
7.1 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
6.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Camins del Grau
Dirección: Polo y Peyrolon, 5
Código postal: 46021
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


44 Opiniones de Cervecería La Principal

He estado varias veces en esta cervecería de alto nivel, la verdad es que es un sitio que se deja gustar, si bien el servicio no es demasiado amable, lo compensa nada más entrar con una muy buena cerveza de barril. El producto, de mercado, es muy bueno, y lo pagas. Buen carta de vinos, y buenos pescados y mariscos (también en revueltos), no falla nunca la tapa de steak tartar y tampoco una carne trinchada para finalizar. Y por supuesto un buen pacharán, que en sitios de alta alcurnia en ocasiones te ponen cualquier cosa, aquí un Baines oro como debe ser! Lo mejor es la zona (antes de fumadores) de la derecha de la barra, y además ponen una terracita al otro lado del restaurante que si bien no destaca por sus vistas al menos te da un soplo de aire fresco en las noches más calurosas. Y otra cosa, siempre está lleno, con eso se dice todo (la última vez un lunes, a tope, llegamos sin reserva y porque era prontito...), el fin de semana ni lo intentes sin reserva.

Suelo ir a menudo a este restaurante por la buena materia prima que tienen sus productos aportando lo mejor de cada zona geográfica de la Comunidad Valenciana.
El sitio es muy agradable y con la remodelación que han hecho, ha ganado mucho en amplitud ya que las mesas estan bastante separadas unas de otras y permite pasar la velada mas tranquilila y la decoración es moderna pero a la vez acogedora.
Ultimamente lo que me ha sorprendido de allí son las paellas que para mi gusto son las mejores de Valencia.
El servicio es muy detallista y amable y estan pendientes de cada mesa no como en otros sitios.
Os lo recomiendo.

Sabado tarde-noche antes del fútbol en Mestalla. Voy con mi mujer, y decidimos tapear algo antes del partido. Pasamos por la puerta de este afamado local y decidimos entrar a tomar algo en la barra. Nos ponemos en la misma y viene un tipo con pinta de jefecillo (ya se sabe en este país, le das a un tío una gorra y un pito y se cree capitán general) y nos dice que ahí no podemos estar, que es zona para los camareros (el local estaba vacío) y le digo que picamos algo y nos vamos al fútbol, que va a ser cuestión de 20 minutos y nos dice que no. Los que estaban al lado amablemente se mueven un poquito y nos apretamos detrás de los tiradores de cerveza, a lo que el tipo también pone mala cara. Al final, nos atiende un camarero y pedimos dos croquetas (buenas) y una fritura de pescado (4 salmonetes y 4 boquerones fritos a precio de oro, con una cerveza y un agua.
En esas estábamos, cuando entran dos señores y después de los saludos de rigor, se colocan donde nosotros no podíamos estar. Otro tipo que se parecía físicamente al de antes, les hace las reverencias y les toma nota y les sirve allí mismo, a lo que nosotros educadamente le decimos que eso no es correcto (a lo mejor mi dinero no vale, pienso). Nos pregunta qué ha pasado, y se lo contamos, a lo que no nos da respuesta ni explicación.
Total, que nos acabamos lo que estábamos tomando, y al pedir la cuenta (a un camarero, porque el "jefecillo" estaba despistando cortando jamón) le pregunto si desde dónde me encuentro puedo pagar, ya que si no podía consumir pensaba que tampoco podía pagar desde ahí. Qué mala suerte, me dice que sí, y me cobra 18 euros y pico por semejante "fartá".
Moraleja: seguro que hay cientos de sitios mejores que éste en Valencia, y donde tratan mejor a los posibles clientes. Digo posibles porque ni yo ni mi mujer volveremos a ir.

Amplio local con varias zonas (terraza, barra, dos comedores y algún reservado). En la carta un poco de todo, desde montaditos a tapas pasando por algo de mariscos y carnes.
Para empezar pedimos jamón ibérico de bellota (de calidad regular, muy tierno y con exceso de grasa), unos montaditos de steak tartar, queso gorgonzola y bacalao (simplemente correctos) y unos rebollones a la plancha estupendos sólo con un ligero toque de sal. También tomamos gamba blanca a la plancha de excelente sabor aunque salio a la mesa muy tarde (la famosa excusa de que el restaurante está lleno y claro...)
Por último rematamos con unos huevos fritos con chanquetes al centro. Calidad regular pues los chanquetes estaban mal fritos con exceso de rebozado.
Terminamos con algo de fruta y dulce (un buen coulant de chocolate).
Carta de vinos amplia con precios algo caros. Tomamos un champan Bollinger y seguimos con tinto Arzuaga ambos bien de temperatura aunque el servcio consiste en abrir y dar a probar. Sin embargo pedimos algo de queso como prepostre y quisimos probar un Quod Superius que no gusto a nadie, parecía mal envejecido, ácido y con exceso de alcohol (poco recomendable para 38.-eur). Por último señalar que disponen de una impresionante selección de licores y en especial hay ginebras y tónicas de todo tipo (GT 10.-eur bien servido pero escatimando).
En resumen, sitio cómodo y servido correctamente para tomar algo sin muchas pretensiones gastronómicas

Coincido con el comentario anterior que la sala de fumadores es mucho más agradable que la de la cafeteria.
Si sois pocos otra buena opción es comer picada en la barra.
Es un restaurante al que he acudido más de una vez y tiene un equilibrio que lo hace atractivo para mí , esta en buena zona, local agradable, carta de vinos bastante amplia, buenas materias primas con poca elaboración, y para los amantes gintonic , la mayor selección de ginebras que conozco. Solemos tomar unos entrantes y finalizamos con el chuletón de carne trinchado al centro para compartir de coste elevado pero muy buena calidad. La verdad es que he acudido siempre viernes noche y o reservas con antelación o te quedas sin mesa.

Comida para tres previa reserva. El principio me decepcionó porque el local está muy diferenciado en dos partes, una más restaurante con mejor presencia y una más cafetería. Nos situaron en la zona del fondo (cafetería), después al preguntar me enteré que la zona más cuidada era la zona de fumadores.
La comida por lo demás correcta, pedimos unos boquerones en vinagre y una puntilla rebozada (nos la prepararon a pesar de que en la carta la que está es la salteada), correctos ambos platos, las raciones adecuadas para tres personas. De plato principal, dos optamos por el rape y uno por el atún a la plancha, nuevamente correcto. El postre me gustó mucho más, pedimos helado de queso con fresitas de Canals, excelentes. Para acompañar un chardonnay de Finca Elez.
Como conclusión, correcto. Ya se lo que ofrecen, volveré cuando tenga alguna comida sin grandes pretensiones.

Tiempo hacía que desaba ir a este local,y,quizás,las expectativas me equivocaron.De entrantes,montadito de steak-lo mejor.-puntilla con alcachofas y ajos-escasa,aunque nada aceitosa-y chanquetes con huevos fritos-algo insípida-.De principales,lubina a la espalda,atún y cocochas de merluza rebozadas-sosas-.Comida de encefalograma plano-nada mal y nada a destacar-.De bebencia Valpusa Syrah 04-correcto-.Servicio a mejorar.Nada me llamó la atención para repetir.RCP,algo subida de tono.

Ha ganado mucho con la ampliación. Local para fumadores y no fumadores. Buenas mesas, menos la ultima del rincón, que me tocó a mí. Equipamiento correcto y copas aceptables. Con el cambio de vino nos cambiaron la copa. Pero el servicio se limitó al descorche y la cata. Pedimos enfriarlo para que se mantuviese bien durante toda la cena.
La carta de vinos muy extensa, con todas o casi todas las zonas españolas, incluidos los vinos de la tierra. Tomamos un Tagonius crianza 2004 de Madrid y un Juan Gil 2007 de Jumilla. Correctos los dos. Copas Schott y Arc France.
La carta de platos de corte tradicional, enfocada al tapeo por la noche y de caliente a mediodía.
Tomamos montaditos de steak tartare, pulpo seco, ensalada de perdiz escabechada y foie a la plancha y de final el chuletón de 1 kg.
Todo muy bueno, solo falló la carne que no salió tierna, aunque sí sabrosa y bien hecha.

http://www.ojoalplato.com/archives/2393

  • Flan de mascarpone

  • Montadito de steak tartare

  • Detalle del chuletón

Local amplio, con decoración moderna, buena separación de la mesa, vajilla y cubertería bastante buenas. Servicio diligente. Se cuida el producto, de forma que se pueden tomar desde tapas "básicas" a buenas elaboraciones, como el atún que tomamos, eso sí sin florituras, con presentaciones sencillas pero todo bien elaborado. Tienen una carta de vinos aceptable, con bastante diversidad y opciones atractivas, aunque el servicio es muy neutro. El café está bastante bueno.

  • Atún plancha

En plena zona de Aragón encontramos este amplio local de tapeo selecto. El local no es demasiado acogedor, tanto por las dimensiones, como por la luz y la decoración, pero las mesas están bien distribuidas y el servicio es atento y muy educado, lo que rápidamente te hace sentirte a gusto.
Cocina basada en la buena calidad del producto, con elaboraciones mínimas y cuidado de la materia prima. Tomamos un jamón ibérico de bellota excelente, unos montaditos bastante buenos (foie, anchoas, steak tartar...), cigalitas a la plancha excelentes, lo que más me gustó de la cena, albóndigas de bacalao, correctas pero sin acabar de entusiasmarme y unos chipirones de playa muy buenos. Postres más o menos acertados, dependiendo de la elección, pero bastante correctos.
Sorprendente la carta de vinos en extensión y con algunas sorpresas, que contrastan con una larga retahila de vinos valencianos y clásicos de Rioja y Ribera que, al final de la corrida, son los más vendidos y se entiende esta política de compras. Copas correctas servicio correcto, sin grandes pompas pero sin grandes fallos.

En definitiva, un buen lugar donde comer materia prima de calidad con mínima elaboración y beber unos vinos en condiciones, para los que, como a mí, no nos gusta la cerveza.

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