Restaurante L'Escaleta en Cocentaina
  

Restaurante L'Escaleta

75
Datos de L'Escaleta
Precio Medio:
102 €
Valoración Media:
8.8 10
Servicio del vino:
9.4 10
Comida:
8.6 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
8.7 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Valenciana, Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 65,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo noche, lunes, martes y miercoles noche, 7 a 21 enero

Teléfono

Restaurante L'Escaleta Espiritu de un Brioche L'Escaleta Pichón L'Escaleta en Cocentaina Salmonete Embarrado sobre Jugo de sus Cabezas Restaurante en Cocentaina Crema de Mostaza Silvestre con Hierbas Recién Cortadas Restaurante L'Escaleta Yema de Huevo en Salazón L'Escaleta Manteca casera con hierbas junto a un excelentísimo pan L'Escaleta en Cocentaina Pan y manteca Restaurante en Cocentaina Supermousse Restaurante L'Escaleta Presa asada y ahumada L'Escaleta L'Escaleta en Cocentaina Restaurante en Cocentaina Restaurante L'Escaleta L'Escaleta Queso, aceite y almendra L'Escaleta en Cocentaina Yema de huevo en salazón Restaurante en Cocentaina Entrantes Restaurante L'Escaleta L'Escaleta L'Escaleta en Cocentaina Restaurante en Cocentaina Restaurante L'Escaleta L'Escaleta Brioche L'Escaleta en Cocentaina Gambas Restaurante en Cocentaina Setas Restaurante L'Escaleta LA MANZANA DE HIELO con una infusión helada de camomila miel, tierra de malta L'Escaleta LUBINA con setas de temporada , aliñados con mantequilla de avellana L'Escaleta en Cocentaina QUESO f resco de almendras, miel  aceite Restaurante en Cocentaina La mesa Restaurante L'Escaleta Menú L'Escaleta Becada L'Escaleta en Cocentaina Churasco de cordero con berenjena ahumada. Restaurante en Cocentaina Aroz seco de bacalao y coliflor Restaurante L'Escaleta Sala de no fumadores L'Escaleta Los vinos de la cena L'Escaleta en Cocentaina Brownie Restaurante en Cocentaina Nuvolet de azahar Restaurante L'Escaleta Pecguga de pichón L'Escaleta Lomo asado de mero con algas L'Escaleta en Cocentaina Navaja con tubérculos dulces Restaurante en Cocentaina Royal fría de giraboix con sardina caramelizada Restaurante L'Escaleta Ostra con soda de espárragos L'Escaleta Agua sal L'Escaleta en Cocentaina Golosinas saladas Restaurante en Cocentaina Corte helado de ajo y pericana Restaurante L'Escaleta L'Escaleta L'Escaleta en Cocentaina

75 Opiniones de L'Escaleta

Excelente restaurante, los mas flojo para mi es la sala, demasiado clasica, pero desde luego es lo menos importante. Todo lo demas roza la perfeccion, brillante la cocina, una carta de vinos completisima (sin ser eterna, por lo menos la de blancos y espumosos, que es la que yo vi) y con precios mas que comedidos, un servicio perfecto ( especial mencion merece el jefe de sala, que no se como se llama, que nos trato de maravilla y que nos hizo la funcion de sumiller y nos aconsejo estupendamente). Incluso me aconsejo que para la carne siguiera con el blanco que maridaba mejor que la copa de tinto que le pedi, y no se equivoco. Aparte de la carta, tiene tres menus de 40-55-80, este ultimo fue el que elegimos. Empezamos con las golosinas saladas.

Corte de helado de pericana. Sin palabras, uno de los mejores comienzos que he tenido en una comida.
Turron de foie gras. Muy bueno.
Manteca aromatizada de romero, buen sabor y aun mejor textura. Esto junto al magnifico pan de leña es un peligro para llegar al final.

Luego seguimos con el menu, que se llama Saboer.

El queso fresco de almendras, miel y aceite. Que bueno el queso y Dios!! QUE ACEITE tienes que volver a echar mano al pan.
Gazpacho de cerezas aliñado con aceite helado. Muy bueno, aunque para mi el plato mas flojo del menu, no asi para mi mujer.
La quenelles frescas de aladroc(boqueron) sobre un ajo blanco de piñones y jugo de perejil. Muy buen conjunto de sabores.
La anchoa con yema pochada y pan de especias. Buenisimo.
Loros fritos acompañados de mayonesa yodada. Dos peces de pequeno tamaño, con un color parecido al salmonete, con un sabor muy sutil que nos gusto mucho, la salsa acompañaba perfectamente.
Arroz seco de bacalao y coliflor. Un arroz maravilloso.
Churrasco de cordero pura raza, berenjena ahumada, miel y lavanda. Apoteosis final. El mejor plato junto al arroz. Sabor mallusculo del cordero (que buena raza) y que berenjena, la verdad no se como describir la sensacion de este bocado. Un plato para llorar de placer.

Los postres.

Helado de limon negro con crema helada de caramelo. Muy bueno para limpiar el paladar del plato anterior, aunque esto es una pena, postre muy rico.
Barrita helada de chocolate con caramelo y vainilla. Aunque pueda parecer un postre contundente,nada mas lejos de realidad. Muy bueno, aunque me quedo con el anterior.

Para beber tomamos Egon Muller Scharzhof 08(26.85 mas iva), que acompaño perfectamente todo el menu, incuida la carne y especialmente el arroz. Tambien tomamos dos botellas de agua y cafe, con este te ponen un tableta de chocolate blanco con romero.
A este restaurante fui con las expectativas muy altas, despues de leer tantos comentarios de otros foreros, y estas fueron cumplidas con creces.

  • Churasco de cordero con berenjena ahumada.

  • Aroz seco de bacalao y coliflor

  • Sala de no fumadores

Un año más, volvimos la primera quincena de Agosto a cenar en la acogedora terraza que L´Escaleta monta para las noches de verano.

Nada más sentarte, ya te sientes cómodo; con todo a tu alrededor listo para que disfrutes por los cinco sentidos: Su mesa enorme donde disfrutar con amplitud de la cena.

Perfecta su mantelería de hilo, su cristalería Riedel y su cubertería. En este restaurante fue donde conocí por primera vez, y me enamoré, de los cuchillos de La Guiole.

Nos decantamos por el menú degustación "Sabor", el intermedio de los tres que presentan:

- lo primero que nos sirven es el pan. Cocido por ellos, todavía caliente y muy rico.

- corte de helado de ajo con pimentón. El aperitivo detalle de la casa.
- Turrón de foie. Segundo aperitivo de la casa.

Empezamos con el menú:

- Falso formaget. Muy bueno. Se trata de una pequeña miniatura que asimple vista parece el típico queso de servilleta, pero que al probarlo, compruebas que en lugar de queso está hecho a base de almendra, sobre un riquísimo zumo de oliva del archi-premiado aceite Masia El Altet.
- Sopa de Giraboix. La verdad es que nos pareció el plato más flojo del menú. A nosotros personalmente no nos gustó demasiado. Nos pareció una sopa fría de verduras desestructurada.
- Continuamos con un gazpacho de cereza. Muy sutil, muy rico.
- Después nos sirvieron un lomo importante de mero a la plancha. En su punto de cocción. Nos explicó Andrés que lo marcaban en un primer momento en la plancha, y se le aplicaba una cocción al baño maría para que quedase jugoso y en su punto.

Como curiosidad, diré que personalmente no me gustaba el mero, hasta que en esta ocasión he podido disfrutarlo en L´Escaleta. Hasta este momento, me había parfecido siempre un pescado seco y con poca gracia. Ahora entiendo que el secreto estaba en las "manos del artista" que manda en los fogones.

- A continuación, nos sirvieron un taco importante de presa ibérica. Tostado por fuera, rosado por dentro. Exquisito.

Nos sirvieron después los dos postres:

- Granizado de limón negro. Curioso, fresquito y bueno para cambiar "de tercio". Parece ser, según nos advirtieron, que se trata de una especialidad típica de Cocentaina.
- Tarta de manzana. Muy fina, muy rica.

Cenamos con un fantástico cava que nos recomendó el sommelier, ya que le pidimos que nos recomendara un cava que no conociésemos. Lo único que le pedíamos era que fuese de aguja fina.

L´Escaleta, un grande con MAYÚSCULAS, que desde mi humilde punto de vista, está muy lejos de muchos de sus "hermanos" premiados con una estrella michelín, y merecedor, por la excelencia en TODO su trabajo desde que entras hasta que terminas de cenar, tanto en la calidad, la materia prima, la presentación, el servicio del vino, y un sinfin de detalles cuyo único objetivo es el disfrute y deleite de sus comensales de una muy merecida segunda estrella michelín.

Un abrazo.

Partamos del hecho de que un servidor no es nadie.
No entiendo mucho de vinos, mas alla de 4 o 5 cursos de un par de dias de cata y de muchas horas de lectura.
No se gran cosa de cocina, mas alla de ser un enamorado de este arte, de leer con fruicion lo que llega a mis manos y de dedicar ingentes cantidades de mi presupuesto a investigar.
No soy un cocinero, ni un enologo ni un gastronomo. Simplemente un aficionado. Me encanta este mundo.
Y doy gracias a Dios por joyas como este restaurante.
Me comenta un amigo que suelo ser generoso en mis comentarios, a lo que le contesto algo asi como que encuadro a cada restaurante en su categoria. No puede ser lo mismo un sobresaliente para una local tradicional con un precio por cubierto de 40 euros que una matricula para un local de alta cocina con un precio por cubierto de 130. Es evidente. Pero puntuaciones similares pueden desorientar. Es cierto. Asumo mi culpa. Puntuo o comento en funcion del objetivo del local. Asi, puedo tener en altisima estima un local de tapas, junto a un restaurante clasico que se toma a si mismo muy en serio. Y, ademas, no puedo ocultar mi admiracion por los profesionales de este sector.
Sin menoscabar a quienes seleccionan un buen producto y lo elaboran de forma honesta y con esmero, quienes me merecen la mas alta estima, he de decir que los profesionales de esta maravilla, estos artistas, se encuentran en un nivel simplemente distinto.
L'Escaleta, en mi segunda visita, me hizo ser absolutamente feliz durante las tres horas que duro el agape. Es mas, fue algo casi trascendental. He visitado el Jules Verne, el Altair, el Windsor, la Terraza del Casino....todos ellos fantasticos, pero este restaurante, me maravilla.
Tuve la enorme suerte de ser uno de los escasos comensales aquel dia. Una boda en los salones anejos, una mesa cercana a la nuestra y un reservado ocupado. Asi que tuve la egoista ocasion de contar con mas tiempo de los inmensos profesionales de este templo.
Como tantos otros, optamos por la opcion del menu Saboer, con la opcion de maridaje propuesta por la casa. Como corresponde a un local de esta altura, en constante evolucion.
Tener al Sr. Redrado comentando cada uno de los nueve vinos del menu, explicando su procedencia, nota de cata, factores de maridaje con cada plato...que les voy a decir si saben quien es este caballero...un curso excelso, una clase magistral, una ocasion unica de compartir una pasion que se concreta en cada sorbo, junto a cada bocado nacido de la maestria y buen hacer del Sr. Moya, Kiko, un sublime artista en la cocina. La verguenza me impidio pedir autografos. He dejado pasar un tiempo, pero sigo emocionado, y no es exageracion. Tan emocionado como que me comporte como un colegial que conoce sorpresivamente a sus idolos.
No quisiera aburrir transcribiendo el fabuloso repertorio de platos y vinos del dia y como a cada bocado, a cada sorbo, no hacia sino caer rendido.
Solo puedo decirles que atesoro recuerdos, momentos memorables que espero repetir, como la excepcional y sorprendente union de la ostra con soda de esparragos con la copa de c von Schubert Maximin Gr"unhaus, ese higado de pato asado al barro con bizcocho de remolacha maridado con un Champagne Jerome Prevost la Closerie, o la morcilla de calamar en infusion de coco y jengibre realzada por un alsaciano Cuvee St Catherine L'Inedit...
Solo puedo darles una recomendacion. Visiten esta joya. Dejense llevar. Disfruten y sean felices.

No creo que haga falta describir , despues de los multiples comentarios anteriores ni la situacion ni el entorno del restaurante. Hemos tomado un menu confeccionado por el propio restaurante y , dado que bastantes de los platos ya han sido referidos con anterioridad y , para evitar caer en las repeticiones , me gustaria intentar dar una vision general de la comida que hoy hemos tenido , más que una descripcion pormenorizada.
Hablar de este restaurante es hablar de muchos años de trayectoria. Es hablar de lucha , de sacrificio y de trabajo. Su historia esta basada en la fe y en la conviccion en una idea. Ya hace bastantes años que tiene la estrella Michelin y en vez de aburguesarse o acomodarse esta claro que su meta es la superacion y la autoexigencia. Y esa meta es la que les introduce en un carrusel de ideas, de novedades y de originalidades para que siempre encuentres algo nuevo y mejor que lo que habia.
Su cocina tiene un fin claro : La explosion de los sabores.
Todos y cada uno de sus platos (incluyendo la tableta de chocolate del final) están pensados para que , en cada bocado la materia prima se ensalce con combinaciones arriesgadas( ejemplos de esta circunstancia ña Ostra con soda de espárragos, donde al principio notas el sabor profundo del esparrago y donde, al final y con potencia emerge la Ostra o la botifarra de cebolla caramelizada con cacao y trufa, donde aquí el anfitrión es el cacao y la explosión final corresponde a la botifarra)o con otras mas clasicas , pero no menos potentes ( como las maravillosas Cocochas de merluza con all i pebre , plato en el que todos sus componentes por separado (hasta la humilde patata que acompaña ) serian capaces de merecer un plato por si solos, pero que cuando se mezclan logran una potenciación geométrica en sus sabores o el Venado con jugo de anguila ahumada donde la unión de esos dos productos con la manzana de hielo asada que los acompaña provoca una sensación múltiple en la boca de dulce, saldo, mar, tierra, salinidad...........
Hay ademas estudio y estudio concienzudo de la unión de las texturas. Es una búsqueda paralela al sabor , por lo que casi te obligan a mezclar los ingredientes con diferentes texturas de forma que el sabor sea mas potente , a la vez que logran varias texturas , que sirven para diferenciar los ingredientes , pero que a la vez, se van uniendo en forma sinfónica para dar lugar a una exhibición.
Hay técnica de mucha altura en cocina en cocina (por ejemplo con la royal fria , la materia prima es de primerísima calidad ( el venado se partía sin cuchillo, la ostra era enorme en tamaño y en sabor, la trufa que acompañaba diferentes platos era de las que no olvidas o el rodaballo prieto y sabroso). Hay imaginación y como antes he dicho superacion, muchas ganas de superacion.
Postres en sintonía con lo descrito antes. No desmerecen en absoluto al resto de la comida.
Carta de vinos fuera de serie con Alberto de Sommelier mas fuera de serie ya que él es que la ha creado. Oir sus explicaciones sobre las características de los vinos y la conjunción de los mismos con la comida es como asistir a una conferencia en Harvard. Siente, vive su pasión por lo que hace y lo que es mas importante, la explica tan bien que se aprende con facilidad.
Servicio perfecto en sala. Rapido, diligente, amable , cercano y servicial. Todos , empezando por el maitre y siguiendo por los dos camareros que nos han atendido saben lo que quiere el cliente antes de que lo pidas. Y eso te hace sentirte como en casa.
Muy buen pan, el cual sirven con una excelente y original manteca de cerdo con romero y excelente el cafe.
Comer aquí es asistir a una representación. Cada actor sabe cual es su papel y todos lo hacen a la perfección. Cada uno sabe que depende del otro y la cadena no se fractura porque es como un reloj de precisión.
Comer aqui es ver una representacion que comienza en la ideacion de los platos, sigue en la cocina, se acompaña de un enorme apasionado de los vinos y termina con un servicio perfecto en tu plato. Comer aqui es ver una representacion donde no hay actores, hay gente que cree en su trabajo y disfruta haciendolo, por eso comer aqui es asistir a una exhibicion de profesionalidad gastronomica

El precio es sin vinos y es aproximado

Después de los grandes comentarios a favor del restaurante y aprovechando para visitar la comarca de El Comtat, decidimos embarcarnos a la aventura y pasar un día lleno de sorpresas por la zona.
El restaurante, al estar un poquito apartado del núcleo urbano, goza de un buen aparcamiento y de unos jardines y terrazas muy amplios. El edificio está decorado con un gran gusto rústico, llamando muchísimo la atención el espacio entre mesa y mesa que exite en el comedor. Nada más llegar nos recibieron muy amablemente y nos invitaron a sentarnos. Nos hicieron llegar la carta que no era muy extensa pero tampoco pecaba de corta, en la misma ofrecían tres menús y, para no variar, optamos por el menú mas largo que constaba de dos aperitivos, siete platos y dos postres, a un precio de 80€, su composición era la siguiente:

- Turrón de foie gras. Excelente.
- Caldo de paloma torcaz con pelota de Dacsa. Muy bueno.
- Royal fría de Giraboix (textura como el flan o natillas), acompañada de una sardina caramelizada. Te deja un poco pensativo pero al final le cojes el gustillo y termina encantandote.
- Revuelto de setas con yemas de erizo de mar y azafrán. Sorprendete combinación y buena para nuestro gusto.
- Botifarra de cebolla caramelizada con cacao y trufa, todo ello sobre una basa de bizcocho. Perfecto.
- Cocochas de merluza en "all i pebre". Un "alli i pebre" sublime.
- Salmonete sobre cremoso de almendras y oro de azabran. Sabrosísimo.
- Arroz seco de caza y setas. Meloso y sabroso.
- Solomillo de venado glaseado con jugo de anguila ahumada, y guarnición de mazana de hielo asado. Nunca la carne pudo estar en su mejor punto. Para quitarse el sombrero.
- Fresones macerados en caliente con sorbete de yogur picante. Un postre que no puede fallar.
- Barrita helada de chocolate con caramelo y vainilla. ¡Buff! ya no podíamos más.

Para beber, y como tenímos que conducir, tomamos dos cervecitas, dos copas de cava y agua. Nos privamos de la gran carta de vino que disponen pero todo no podía ser.
El servicio muy rápido, simpático y amable. Cubertería, mantelería y vajilla en la linéa, y los servicos muy correctos.

RESUMIENDO: Un buen restaurante, comidas con sabores muy tracionales y buenos, y con alguún que otro plato imnovador, el cual merece una visita cuando menos.

Al finalizar nos ofreciron muy amablemente una copita y para despedirnos tuvo la ambalidad de salir Kiko a saludarnos y hablar un ratito con nosotros.

Nueva visita con mi pareja a este gran restaurante ubicado en Cocentaina...Habia estado en
varias ocasiones...pero siempre con motivo de celebraciones familiares donde no me quedaba
con la esencia del restaurante...
Primero hay que decir que tiene una carta no muy amplia( personalmente las prefiero asi..)
y tres menus degustacion:
- 4 platos + 1 postre
- 5 platos + 2 postre
- 7 platos + 2 postre (80 E.)
Los tres tienen posibilidad de maridaje.. Nosotros para quedarnos con una idea total del
restaurante pedimos el mas largo..
La carta de vinos merece capitulo aparte....con vinos de todas partes del mundo..excepcio-
nal en lo referente al champagne-mi bebida favorita-...Precios muy ajustados..la cristale-
ria de Riedel de alta gama...Aconsejado por Alberto-un autentico "guru" del vino...cercano..didactico..en definitiva genial..!!!- bebimos un Jacques Selosse Brut Initial(a mi me gusta mucho este corte de champagne...estaba sensacional...super vinoso..y
a un precio increible para un restaurante de esta categoria..) y en algunos platos puntuales Alberto nos sirvio unas copas por gentileza de la casa...
Como snacks nos sirvieron:
- Turron de Foie Gras(muy bueno)
- Caldo de`paloma torcaz con pelota de dacsa(el caldo excepcional..)

En cuanto a los platos...
-Ostra con soda de esparragos y pimienta (la ostra de primera..me gusto mucho su combinacion con el esparrago..) Alberto nos sirvio un riesling excepcional--C.Von Schubert
Maximin Grunhaus Spatlese 1996-
-Royal fria de giraboix con sardina caramelizada (el plato que mas nos gusto...la royal estaba buenisima con una textura parecida a unas natillas...perfecto contraste dulce-sa-
lado..)
- REvuelto de setas con erizo y azafran (con ingredientes en plena temporada y monocroma-
tico -color naranja-.)
-Botifarra de cebolla caramelizada con cacao y trufa(plato arriesgado pero muy bien resuelto..)Maridado con un gran jerez-Osborne Solera India VORS-
-Lubina salvaje con setas con una mantequilla de avellana(el pescado perfecto de punto y
sabor a la que el toque de avellana le iba muy bien..)
-Arroz seco de caza y setas(ya lo habia tomado anteriormente...un arroz de un dedo con un
sabor muy concentrado e intenso a caza..)
-Solomillo de venado con jugo de anguila(muy bueno)Maridado con un vino que nos encanto y que no conocia-Chateau de Pibarnon 2005-
-Texturas de invierno(primer postre con una gran presentacion en una mampara de cristal
que desprendia un olor como a madroño y que era un sorbete de calabaza asada,caqui y un me-
rengue seco de mandarina..)
-Cafe con crema helada de brioche con trufa(nos gusto mucho..la crema de brioche con la trufa esta buenisima..)
Acabamos con 2 gin tonic de Martin Miller con fever-tree muy bien preparados...El servicio
de sala(capitaneado por Andres..) muy profesional..atento..y muy cercano...nos hicieron sentir como en casa...
En definitiva un gran restaurante con una mezcla perfecta entre tradicion y modernidad..
sin fuegos artificiales cara a la galeria..y perfecto para los amantes del vino por su tre-menda carta...Junto a Quique Dacosta Restaurant el mejor restaurante de la comunidad y que no debeis dejar de visitar..

Poco que agregar a los comentarios realizados por Álvaro, yo era uno de los asistentes a semejante espectáculo culinario, me encantó la terraza, todo sea dicho que el día acompañó para poder estar en ella, el local simplemente espectacular, la atención y servicio intachable, la comida de alta cocina y con una presentación muy adecuada en todo momento.

Pese a que no tomamos el menú maridado, como comenta Álvaro en algunos platos incorporaron la bebida por gentileza de la casa, en referencia a la bodega, simplemente espectacular, tanto en precios como en el número de referencias.

Repetiré con seguridad y la próxima con seguridad iremos más para poder hacer un homenaje como la bodega demanda….

Precioso jardín de entrada que lo hace un lugar acogedor y con buena dosis de intimidad, del recinto lo que más me impresionó fueron sus servicios, perfectamente ocultos con una cristalera preciosa y con un diseño interior maravilloso, con muy buen gusto. El interior dispone de varios salones donde poder estar en reuniones de pequeños grupos. Precioso.

Ya en la entrada estaba Alberto quien muy amablemente nos invitó a sentarnos en el jardín para tomar un aperitivo, en mi caso tomé una copa de Macharnudo nº 15 y nos pusieron dos aperitivos el turrón de foie gras (espectacular) y el crujiente de pericana.

Posteriormente pasamos al salón donde elegimos los vinos un Jacques Selosse V.O. y un Clos des Papes 2005, y comenzó el festival, de continuación con los aperitivos (nos debió ver la carita blanca) un caldo de paloma torcaz con pelota. Continuamos con una Ensalada de coliflor blanca y trufa negra que estaba sensacional, para continuar con uno de los sublimes del día, la ostra con soda de espárragos y flr de pimienta Sechuan Button el cual nos lo maridó con un Maximin Grunhaus Abtsberg Spätlese 1996, continuamos con la Royal fría de Giraboix acompañada de una sardina caramelizada en general fue el plato ganador, continuamos con un bocadillo de butifarra de cebolla con cacao y trufa rallada, que fue maridado con un Oloros Solera India VORS de Osborne, ...otro plato para el recuerdo, seguimos con un Llucet asado a la brasa bañado por sopas de pan e hinojos, y del pescado pasamos a la carne con un solomillo de jabalí glaseado con un jugo de anguila ahumada y manzana de hielo asada, otro memorable, además lo cogí con ganas pues no había probado el jabalí de esta temporada. Por último una Becada a la sangre asada entera conpaté de sus interiores, fue el que menos emocionó a todos nosotros, pero es un plato que no deja indiferente.

En los postres el primero fue un Nubolet de Azahar con natillas y sorbete de naranja sanguina, le comentaba a Alberto que me recordaba, la natilla, a los pastelitos de la pantera rosa, no solo por el color, sino por el aroma, cabe decir que me chiflan estos pastelitos..., para terminar un Chocolate con cacahuetes.

Sensacional.

L’Escaleta está ubicado en un chalet a las afueras de la ciudad de Cocentaina. En el exterior nos encontramos unos cuidados jardines y una bien equipada terraza. Contrasta la moderna recepción con la sala de estilo rústico y mobiliario de estilo clásico. Las mesas vestidas con un mantel blanco y un hatillo de tomillo. Buena separación entre mesas.

La carta está compuesta por seis entrantes de autor, otros tantos basados en el producto, tres arroces, seis platos de pescado, cuatro de carne, selección de quesos y seis postres, cada uno de los cuales opcionalmente armonizado con su copa de vino dulce. Platos muy bien presentados. Ofrecen tres menús degustación con posibilidad de maridaje de los mismos. El servicio es muy profesional, discreto y con buenos “tempos” del mismo.

Carta de vinos muy amplia, muy bien seleccionada, separada en dos volúmenes: generosos, blancos, espumosos y dulces y el otro para vinos tintos y cada uno de ellos clasificados entre españoles e internacionales y organizados por DO’s o indicaciones geográficas. Los precios muy ajustados. La cristalería es Riedel de alta gama. La temperatura y servicio del vino perfecto.

Nuestra experiencia, como no nos terminaba de convencer el menú degustación ofrecido, cenamos a la carta:

•Al pan, que estaba bueno pero tal vez no a la altura del resto de las elaboraciones, le acompañaba una manteca aromatizada con hierbas aromáticas de la sierra de Mariola, con predominio del romero y textura parecida a la del merengue, muy buena.

•Corte helado de ajo y pericana: helado de un suave ajo y el pimiento seco hace las veces de galleta, exquisito.

•Miniaturas encurtidas con diferentes aliños, el del pimiento recordaba a una colonia, curioso comerlas con pinzas.

•Turrón de foie, en una porción como la que todos solemos cortar el turrón, la base superior decorada con polvo de oro, de este plato destacaría la textura entre el crujiente del turrón y la suave cremosidad del foie, con un predominio dulce (tal vez demasiado, pero que no me importó por lo goloso que soy).

•Blanco y negro de botifarra de calamar sobre infusión de coco y jenjibre, original presentación y muy buen sabor.

•Arroz seco de caza y setas, solo un grano de grosor realizado y presentado en una plancha de hierro, cocido al horno, intenso de sabor y un pelín falto de cocción.

•Hígado de pato al barro, cocido dentro de una bola de barro y presentado con un bizcocho de remolacha, contundente de sabor.

•Jabalí con glaseado de anguila ahumada, bueno, pero nada sorprendente, el plato que junto al pan, menos me gustó.

•Postres muy originales: cuajada con leche de higuera, sorbete de higo fresco e higos secos empapados con pedro ximenez, armonizado con el PX número doce del grupo Navazos. El otro: sorbete de calabaza, carne de caqui y merengue seco de mandarina, con un Casta Diva, La Diva 2003.

•Cafés y un gin tónic de G-Vine con fever tree.

Iniciamos la cena con una copa de champagne y la manzanilla pasada del grupo Navazos, número ocho, para seguidamente dar cuenta de una botella de María de Alonso del Yerro 2004, que diligentemente Alberto (sumiller) decantó ya que presentaba gran cantidad de posos. Además de las dos copas de vinos dulces con los postres.

Todo ello por 183,29 euros para dos comensales.

Visita anual por la feria de todos los santos a lo que es para mí el mejor restaurante de la Comunidad Valenciana con permiso de El Poblet y Arrop.

Pedimos el menú de 55€, tienen otro más grande a 85€ y otro a 40€ que incluye arroz pensado para mediodía, pero que puede pedirse también por la noche.
Antes de empezar, nos sacaron la manteca con hierbas aromáticas de la sierra de mariola. Hay que tener cuidado porque junto con el pan, crea adicción.

-Corte helado de pericana. Aperitivo clásico de la casa. Creo que en mi anterior visita la probe de bacalao y ajo, por lo que van variando.

-Contrastes de Aguasal. Consiste en una serie de verduras diminutas acompañados de una serie de aliños que pretenden recordar a las verduras encurtidas. Original y vistoso, sobre todo el concepto de tener que comerlas con pinzas.

-Migas de sardina con tomate confitado y parmesano. Este plato ya lo habia comido en alguna ocasión por lo que se ha convertido en un plato casi fijo en los menúes degustación de l'Escaleta. Es un plato que juega claramente con las texturas y los contrastes de sabores.

-Royal fria de giraboix acompañada de una sardina caramelizada. Aquí la originalidad reside en el homenaje a este tipico guiso valenciano de la zona haciendo una royal para crear una suave crema con una textura parecida a las natillas y que sirve para crear un contrastes dulces y salados con la sardina. Muy conseguido

-Navaja a la brasa. Este plato estaba acompañado por unos tuberculos para darle un punto dulce y una emulsión de corales que le daba un toque cítrico.

-Llucet asado a la brasa . Punto perfecto del pescado que estaba bañado por una suave sopa de hinojos. El caldo estaba impresionante, pero no le encontraba demasiado sentido al trozo de pan que llevaba.

-Higado de pato al barro con bizcocho de remolacha. Plato arriesgado teniendo en cuenta la poca indiferencia que produce este prodcuto que se presentaba prácticamente 'a pelo' y con un considerable tamaño. El higado de pato se cuece dentro del barro durante no demasiado tiempo y con una humedad determinada, quedando bastante desgrasado. Una preparación diferente de este producto y que consigue un resultado realmente espectacular. Lo acompañaba un suave bizcocho de remolacha, su gelatina y unos germinados. Plato que se queda, sin duda, en la memoria gustativa

A partir de aquí vino el festival de postres que fueron 3 después al advertir que nos habiamos quedado con ganas de mas.
Nos obsequiaron además con un espectacular maridaje de vinos dulces:

-Sobre una cuajada con leche de higuera un robete de higo fresco e higos pasificados empapados con PX, maridado perfectamente con un PX viejísimo que potenciaba el sabor del postre con las notas claras de pan de higo que tiene este vino

-Texturas de otoño. Este postre vino en una campana trasparente que cuando la abrían delante del comensal despedía unas fragancias a madroño y estaba compuesto por un sorbete de calabaza asada, caqui y merengue seco de mandarina. Este postre fue maridado con un Casta Diva 2003

-El nubolet de azahar bañado por natillas de vainilla y sorbete de naranja sanguina. Guiño a la infancia de estre postre que traía recuerdos a las típicas nubes o 'jamones' aunque a mí casi más me supo al pastelito de 'pantera rosa' y acompañado por un refrescante Christmann Idig Auslese 2004

Por último los Chocolates lescaleta para llevar en lugar de los típicos petit fours que muchas veces nos los comemos sin ganas.

Maridamos el menú con un vino de la zona: Albir 2007

Poco queda por decir de Alberto Redrado, un aténtico erudito del vino que nos aclaró pacientemente algunas dudas que teníamos sobre el mundillo.

El servicio de sala perfecto como siempre, con el ritmo del menú también perfecto.

Se agradace que Kiko saliera a charrar un rato con nosotros, siendo que se prodiga poco o nada por las mesas

Por cierto, estrenan página web que pretende ser revolucionaria

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