Restaurante El Reloj de Cuco en Murcia

Restaurante El Reloj de Cuco

Datos de El Reloj de Cuco
Precio Medio:
52 €
Valoración Media:
7.4 10
Servicio del vino:
8.1 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
7.2 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Murcia
Localidad: Murcia
Dirección: C/ San Lorenzo, 7
Código postal: 30001
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


25 Opiniones de El Reloj de Cuco

Si te gusta el vino y estás en Murcia, este es tu sitio: pizarra con vinos por copas y una carta con 700 referencias en su maravillosa cava transparente, la más grande de la Región. Precios comedidos en el vino porque de lunes a jueves tiene las botellas con un descuento del 40%. Su dueño, Javier, es un apasionado del vino y te trata de forma excelente. Le encanta charlar sobre enología.
La comida se basa en tapas elaboradas, muy ricas, aunque su tamaño es algo pequeño para mi gusto. Tiene menús de lunes a sábado por 12 euros, una buena opción.
El local se divide en dos salones: arriba la barra y unas mesas y abajo un salón muy amplio con las ruinas restauradas de los baños árabes de Murcia: un lujo.
Visita obligada para los amantes del vino.

Gratísima sorpresa.
Restaurante precioso enclavado en unos antiguos baños árabes. Precioso. Cocina tradicional pero muy elegantemente cuidada. Realmente me va a costar ser objetiva del todo porq pasé una velada muy agradable.

Decidimos tomar de aperitivo una longaniza de pascua y unas almendritas, de entrantes un plato de tomates unas alcachofas rellenas de cabracho (espectaculares) y un pastel "murciano" relleno de mujol y berenjena. Muy bueno.
De plato principal un solomillo de buey y canelón de cordero. Ambos en su justo punto y sabor. Desde luego cuando vuelva repetiré el canelón, xq realmente me sorprendió.
Postres de 3 chocolates y una cuajada con sabor a cuajada.
Cafés, agua, pan y de vino que decir. Una carta curiosa manuscrita con bastantes referencias a un precio q diría bodega x 1,4 aceptable. Nos déjanos aconsejar por Javier (q se portó estupendamente) y tomamos un vino de la zona, Creencia. Un monastrell muy peculiar. Todo ello servido en unas Riedel y obviamente a su temperatura.
Precio, 50€p.p pienso que elevado pero acorde al entorno, al servicio y a la calidad de la cocina.

Ubicado en pleno centro de la capital. Dispone de dos zonas diferenciadas, la primera planta, a la cual se accede a pie de calle, la de la barra, con amplias pizarras que publicitan la carta, algunas mesas y la cava climatizada de vinos, esta sería la zona “informal” y la planta subterránea que comprende un comedor más amplio, falto de luz, pero con el encanto y atractivo de estar rodeado de unas ruinas de muralla y baños arabes del siglo XII, (aunque los días de lluvía tiene un cierto problema con los olores del alcantarillado). Las mesas de la barra están demasiado juntas y algo justas de espacio, no así las del comedor subterráneo, que están bien separadas y permiten cierta intimidad. Buena la mantelería y correcta la vajilla y cubertería.

La cocina es de mercado, basada en la buena calidad del producto con la que se elabora, aunque algunos de los platos tienen una pincelada creativa. La oferta es amplia y variada. El servicio a cargo de Javier (creo que el propietario) y en nuestro caso de la camarera Patricia es simpático, desenfadado, atento y profesional. Con la oportuna explicación de cada uno de los platos.

La carta de vinos es muy peculiar, es manuscrita y por tanto sólo disponen de un único ejemplar, con unas 500 referencias, las cuales descansan en una cava acristalada situada en la primera planta. El sobrecargo del vino es moderado, entorno al precio del de tienda multiplicado por 1.60. Las copas son correctas, un tanto justas para la oferta vinícola de este establecimiento. El servicio del vino es adecuado, en cuanto a presentación, prueba, corcho, para luego funcionar en autoservicio, aunque en ocasiones rellenan si al camarero de turno le viene de paso.

Nuestra experiencia fue para comer, mientras pensabamos que queríamos nos sirvieron unas almendras fritas y una salchicha de chato murciano. La comida consistió en:
• Vasito de salmorejo, con pincho de mozzarella y boquerón. Excelente combinación.
• Alcachofas rellenas de cabracho y huevas de trucha.
• Atún al estilo de Barbate (cocinado a baja temperetara con manteca y servido tibio, casi frío), impresionante materia prima.
• Brandada de bacalao, buen equilibrio y ligazón.
• Pastel hojaldrado de confit de pato, buena la textura del hojaldre, pero esta elaboración queda para mi gusto un tanto seca.
• Carrillera de cerdo ibérico, buena la meteria prima y muy bueno el punto, pero también algo seca la carrillera.
• Postre: brownie artesano, muy, muy bueno. Este postre se ha convertido en un “clásico” de la V gama, así es que encontrar uno casero como éste es una auténtica delicia.
• Cafés y bombones de higo (muy populares en Cáceres).

Para beber una botella de Juan Gil crianza, y como nos faltaba vino seguimos con tres copas de Crápula. Los postres los acompañamos con tres copas de vino dulce también de Crápula, vamos toda la comida con monastrell de la tierra. Todo el festival por 137.92 euros para los tres comensales.

Tras varios años sin ir, por cuestiones de paternidad, hoy sábado por la mañana he ido con mi mujer y mis 2 niños. Y ha mejorado en todo: servicio, cocina y selección de vinos por copas. Hemos elegido menús de mediodia consistentes en 2 tapas (alcahofas rellenas de cabracho y sendos pasteles de confit de pato y mújol: extraordinarios), guiso del dia (garbanzos con bacalao, como Dios manda). Entraban en el menú 2 copas de vino; elegimos blanco,Fray Germán de Rueda, y tinto, Badaceli de Priorato, ambos muy buenos. Añadimos al menú un postre (tarta de chocolate, riquísima) que sumó 6 euros a la cuenta. 48 euros, comida de 1 niño incluida. Excelente.
El trato del dueño fue muy cordial con nosotros y con los niños.
Me volveré a convertir en fan del Reloj de Cuco

Soy un habitual del Reloj de Cuco y de los consejos para el vino de Javier.
Vuelvo a escribir un comentario porque ayer probamos tres cosas nuevas de la cocina, a saber:
Brandada de bacalao muy buena, con un acompañamiento de piñones, parmesano y otra cosita que no recuerdo. De vicio para dos.
Risoto salvaje crujiente con queso (creo que era idiazabal) y tagliatelle de calamar. Un plato muy conseguido donde se combinan los sabores de forma que termine por ser una delicia en el paladar. De lo mejor del Reloj.
Bocadillo con pan del campo de solomillo y foie. Bocatilla rotundo para concluir una cena en la que salimos muy bien comidos(también tomamos el confit de pato, salmorejo y salchicha de chato con almendras).
Después de un ratico de conversación nos pedimos su postre de chocolate.
El vino, pues como siempre, una de las muchas cosas interesantes que tiene Javier en su bodega: Miquel Gelabert de Pla i Llevant en Mallorca (mi isla preferida).
De nuevo un placer cenar en la barra del Reloj de Cuco.
Intentaré acercarme para lo que prepara Javier el tercer jueves de noviembre.
el precio es sin vino y otras bebidas (que cada uno se pida lo que quiera).

Es un restaurante donde vaya cuando vayas siempre se come bien. Me encanta la calidad de la materia prima con la que trabajan, la carne, el pescado, los quesos... y por su puesto ese maravilloso tomate que te sirven bien rehogado de aceite de verdad y con sal Maldon.
Yo ya he estado en las dos plantas, en el piso de arriba en la barra y en el piso de abajo en ese marco incomparable que son unas ruinas árabes, en Murcia no hay otro igual.
Me gustan mucho los pastelitos de hojaldre de confit de pato con calabacín y los de mújol con berenjena. El foie mi cuit de elaboración casera, denota la calidad del hígado con el que está hecho y una receta expléndida. Entre sus aperitivos destacar el vasito de sarmorejo y la alcachofa con cabracho y huevas de trucha. Muy bien los ibéricos, destacar el corte del jamón, lo cual es bien difícil de encontrar en la mayoría de las ocasiones. Muy rica la ensalada de manitas de cerdo. Con el mújol y el bacalao hacen platos que a los amantes del pescado se los recomiendo, porque lo normal es que te pasen el pescado y allí, hasta el momento, nunca me ha sucedido. El solomillo meloso y tierno.
Y como no podía ser menos el vino servido en buenas copas, que ya está bien de maltratar el vino sirviéndolos en copas inadecuadas. Javier te orienta muy bien en la elección del vino. En este caso fue una sorpresa de Garnacha "Las Rocas" 2008 D.O. Calatayud.
Al final una mezcla que hace que ir allí sea un rato de placer. Para disfrutar...

por enesima vez he estado en EL RELOJ DE CUCO y como desde la primera vez que fui...IMPRESIONANTE!!!
No sabria decir que es mejor: si la comida,la bebida, el servio, el ambiente...todo genial.
Lo mejor de este restaurante no es sólo que tiene una barra que más quisiera cualquier restaurante "DE LOS BUENOS" de España sino que el cenar en el salón (sobre todo en la mesa 0) es un placer!!!
He leido algun comentario sobre lo malo que es y queria decir que:
1º Las raciones son perfectas ya que te permiten tomar varias cosas y no salirte de precio.
2º La calidad es inmejorable, la elaboracion y el servicio una pasada(no se lo que comera esa persona pero parece que no compra mucho productos de calidad para sui casa porque sino sabría lo que vale un jamon SANCHEZ ROMERO CARVAJAL 5J, unas anchoas LOLIN 00, un tomate RAFF "pa" morirse de bueno, un magret de pato de lujo, un sushimi de atun que más quisieran algunos restaurante japos!!!o una cristaleria RIEDEL que en muchos restaruantes CAROS y DE CALIDAD no saben ni lo que es...ESO ES CALIDAD, ELEGANCIA Y..PLACER).
3º Sobre la bodega decir que es un espectáculo y tambien que sólo por escuchar hablar a Javier (el cual solo habla si tu le permites hacerlo y no se entromente en una conversacion jamás como he leido)y aprender sobre los vino merece la pena ir. Y si el problema es que no sabes de vinos y te sientes cohibido...Lo siento, APRENDE y TEN PERSONALIDAD!!!!

Para terminar decir que si hacer de un pastel de carne una experiencia inolvidable y adictiva no es celestial y maravilloso creo que no se sabe de DISFRUTAR!!!!

Gracias a Javier, a sus trabajdores ya todos los que hacen posible que cada vez que voy alli me sienta en mi casa o mejor!!!!

Si, hoy he comido en El Reloj y he disfrutado de toda la comida.
Menu: Aperitivos (Salmorejo, 4 caballitos y salchicha de chato), 1 ración de cecina (de impresión), 1 tosta de bacalao al mortero (suavísima), 2 pastel de confit de pato (con la carne en su punto, una delicia), 1 carrillera confitada y 1 solomillo al romero (carnes de primera, la primera melosa y con buen acompañamiento y el segundo en su punto y con ese toque especial de romero que sale de la cocina de El Reloj). Hemos finalizado con tres quesos internacionales (4 pedazos de cada queso) y de postre bizcocho de chocolate que les sale delicioso siempre, sin excepción (por más que esperimento en mi casa no doy con la tecla). 2 cafés.
Me gustaría destacar que en los últimos meses Javier ha ido añadiendo una serie de aperitivos de alta calidad. En esta ocasión hemos tomado unos caballitos de textura excelente, crujientes y sabrosos, con dos salsas (la de pimentón espectacular).
Todo por 60 euros.
Hemos tomado agua y vinos por copas (y que cada uno se pida los que quiera y les ponga el precio). Destacar la manzanilla pasada pastrana para los aperitivos, A mi manera de 2010 en 2010 (un lujo) y el Nieport 10 años para el chocolate.
De nuevo gracias a Javier y todo su equipo.
Por cierto, para evitar suspicacias, mi niño nació hace 4 meses y no habíamos pisado el restaurante. Sigo diciendo que no me considero un habitual.

depues de ir varias veces y dejarme muy frio este restaurante fui con 3 personas mas las cuales conocian al dueño. Las raciones pequeñas y carisimas, cenar alli me resulta caro pues las tapitas valen demasiado. Buen jamon y quesos, pero triste el pastel de mujol o el solomillo al romero. Mas triste aun los postres. Sigue sin dejarme buen sabor de boca.
El dueño habla mucho y te hace sentir que si no bebes vinos caros no estas disfrutando del vino.

carisimo.

Bonito restaurante, sobretodo el salon de abajo, de el que esta todo dicho en otros comentarios. Igual que la de atencion de Javier, sobresaliente, tambien destacada la atencion del camarero, muy joven y muy profesional.
Empezamos con la copa de Champagne, invitacion, lo acompañamos con un vasito de salmorejo con un pincho de mozarella y boqueron, bueno.
Seguimos con otro vasito de ajoblanco de macadamia con berberecho y uva fresca, impresionante sabor del ajoblanco , me entusiamo este entrante.
Continuamos con un pastel de confit de pato, tambien muy rico pero con otro pequeño fallo, que no desmerece el resultado, y es que el hojaldre del pastel estaba un poco aceitoso. Continuamos con el atun estilo Barbate, es un atun cocinado a baja temperatura en manteca y luego dejado enfriar, un plato muy bueno.
De principales tomamos lomo de atun con sal ahumada de roble gales y lomo alto de ternera lechal con especies Thay,coco y queso de cabra, los dos platos a muy buen nivel. Y para terminar mi señora tomo creme Brulee de frutos rojos con helado de nata y caramelo balsamico de Modena, bueno. Y yo tome una seleccion de quesos internacionales, Morbier, Mimolette y Camenbert, este ultimo espectacular. Racion de los quesos muy justa, podeis mirar la foto y juzgar.
En cuanto al vino tomamos un estupendo Riesling de Georg Breuer Estate Rudesheim 08(27e), recomendado por Javier.
Resumiendo, un buen restaurante con una buena cocina y una mejor bodega. En cuanto a la RCP es correcta.

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