Restaurante El Reloj de Cuco en Murcia

Restaurante El Reloj de Cuco

Datos de El Reloj de Cuco
Precio Medio:
52 €
Valoración Media:
7.4 10
Servicio del vino:
8.1 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
7.2 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Murcia
Localidad: Murcia
Dirección: C/ San Lorenzo, 7
Código postal: 30001
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


25 Opiniones de El Reloj de Cuco

He estado varias veces y le debía un comentario a El Reloj de Cuco. Visita de ayer mismo.
Todo, absoloutamente todo lo que se come y bebe en El Reloj de Cuco merece la pena. Bueno, también todo lo que se habla.
Un local moderno, con preciosa bodega de cristal y conjugando a la perfección restauración y conservación arqueológica (Baños árabes de San Lorenzo entre mesas perfectamente cuidadas), las raices de Murcia.
Comida: jamón joselito 5 jotas ayer (otros días embutidos variados, cecinas, etc.); vasito con ajo blanco berberecho y uva fresca (muy bueno); tostas de sobrasa-miel-nueces y bacalao al mortero con pimientos (muy bueno, otras veces torta del casar, etc.); dos confit de pato (excelentes, otras veces pastel de mujol); y final con dos montaditos de solomillo al romero (en su punto, tiernísimo, muy bueno. Otras veces carrillera, atún, etc.). Sin postres, ya era mucho (no obstante recomiendo la crema de frutos rojos o el bizcocho de chocolate). Por cierto, se me olvidaba la pasión de Javier por los quesos, de los cuales también dimos buena cuenta al final (nacionales e internacionales presentados con mucho gusto).
El bebercio: ayer vino por copas yo y agua mi mujer. El servicio, comentarios y trato del vino en El Reloj de Cuco por parte de Javier o Manolo son excepcionales. Consejos acertados, siempre probando lo último (ayer mismo el nuevo vino blanco de la casa jumillana Juan Gil, además de un experimento de moscatel de una bodega jumillana en 2003 que nunca salió adelante y que ayer estaba superior, acompañando magníficamente a los quesos). En otras ocasiones hemos pedido botellas completas y el mismo mimo y cuidado a precios muy ajustados.
Café y orujos variados (grandes marcas y calidad).
En definitiva, 25€ por persona sin vino, muy buena desde mi punto de vista, con la calidad de los productos tomados y el trato recibido.
Gracias Javier y Manolo por hacernos sentir como en el salón de casa con amigos (por cierto, la primera vez que entré en El Reloj de Cuco, sin conocerme de nada, ya me hicieron una tourné enseñandome restaurante, ruinas conservadas y bodega acristalada. Y esto es de agradecer, en mi caso con la difelidad a su local).

El entorno de la planta baja precioso, con las ruinas árabes.
La comida buena pero cara.
El precio del vino correcto (Pago de Carraovejas)

Excesivo el precio de los platos de pescado, a base de mújol, un pescado de fondos marinos, en ocasiones con sabor a fango, que no se come en muchos sitios de España.

Una especie de pastel de mújol: 3'5 € o un plato de mújol con sus salsas a 18 €.
Al día siguiente estaba en el mercado de Cartagena, a 3'5 €/ Kilo.

La carta de vinos excelente, con buena relación calidad/precio.

Ya no son comentarios objetivos, pues tengo "bastante trillado" este restaurante. La intención, quedar bien con unos amigos, pues como uno de ellos dice "me gusta que me sorprendan"; y sorprendidos quedamos. Al ajo:
Salchicha de chato murciano con almendras, salmorejo/alcachofa rellena, foie, atun estilo barbate, magret de pato, carrillera y 5 postres (aunque eramos 4 -golosos-). Para beber:
Raymat Chardonnay Brut, 1583 albariño de Fefiñanes, Mas Perinet, Valdelago, Ochoa dulce (pena que no quedara E Mendoza dulce).
El entorno perfecto, Javier como siempre, trasmitiendo su pasión.

Habia oido tantos comentarios sobre este restaurante que me decidi a visitarlo.fuimos sabado mediodia como es costumbre familiar cuatro comensales, mi sorpresa comienza cuando me encuentro la barra y el comedor inferior totalmemte vacios.no comentare la estructura del restaurante puesto que otros miembros ya lo han hecho anteriormente. empezamos con copa champagne henri ablele de bienvenida (invitacion) luego el camarero nos ofrece otra, aceptamos pensado que era invitacion, y la cobran en cuenta.seguimos con vino ribera del duero Alonso del yerro 2005(supremo)de entrada salchicha de chato murciano con almendras jamon de bellota joselito(19)alcachofas rellenas de caviar para tres y salmorejo con pincho de mozarella y boqueron(genial) ensalada de tomate muchamiel(simple)pastel de mujol y berenjena(8)y de confit de pato con hilo de calabacin,otra botella de ribera aalto 2006(32,99)y por fin el plato estrella boletus con pipas y aceite de piñon(sublime)por cierto en la copia de control no lo han cobrado y tengo que avisar del error.como plato fuerte solomillo al romero para dos(18)magret de pato(17)carrillera iberica confitada(16)postres para dos tarta de chocolate y seleccion de quesos nacionales.en definitiva nos gusto y volveremos.

Tanto por su ubicacion, por su acceso por la zona de bar (algo angosta para los comensales de la pocas mesas existentes), una cava acristalada que crea buenas vibraciones, asi como el entorno en el cual se encuentra en su planta inferior el comedor (entre restos de ruinas de baños arabes y muralla que han conservado dignamente, salvo por detalles que no concuerdan como por ejemplo la terminacion decorativa de los pilares posiblemente de refuerzo, que no compatilizan con el resto), hacen que acceder a este restaurante genere expectativas crecientes. Mesas amplias. Copa de champagne de bienvenida. Carta corta pero surtida en la diversidad de los platos que recomiendan. Iniciamos con jamon Joselito y salchicha de chato muricano. Foie mi cuit, a la manera del chef, pero con una concentracion de granos de pimienta rosa en su parte central algo desmesurada. Boletus plancha, algunos de ellos pasados de plancha. Solomillo al romero y carrillada iberica confitada, muy aceptables. En comida tomamos un Ferratus Sensaciones, que no defraudó, el cual fue recomendado por Javier, el cual estuvo muy atento, al igual que los camareros. Para finalizar el vino un plato de quesos franceses, algo conservador en paladar. Postres Crema de frutos rojos y Mediterraneo, sin objeccion. Para acompañar pedimos dos copas de Kracher, donde "nos sirvieron dos medias cortas copas de un fondo de botella", pues no tenian ninguna otra botella en frio. En el café, pedimos tambien dos copas de Grand Marnier rojo, donde "solo pudieron servir una media copa, apurando como no un fondo de botella tambien". Lamentable fin de comida, que no responde a la expectacion que nos creó el lugar en su inicio.

Qué decir que no se haya comentado ya.. simplemente corroborar que el reloj de cuco tiene posiblemente la mejor bodega de murcia, un comedor en la zona de abajo silencioso y muy agradable, una barra para tapear y unas mesas en la parte de arriba para comer muy bien de manera informal y que tiene a javier, alma máter del restaurante y gran apasionado del vino, como máximo exponente, con un servicio muy bueno y una cocina que utiliza los productos de la zona dándoles otro aire. muy recomendable.

Sin duda, el mejor restaurante de esta ciudad. Tras más de 5 visitas, a comer y a cenar, tanto en la zona de arriba como en el salón de abajo, lo puedo afirmar con rotundidad:
El comedor más bonito: rodeado por la muralla árabe del siglo XI, en un ambiente maravillosamente acogedor y relajante.
La cocina: llena de buen gusto y clase, como se demuestra en el mújol con aceite de vainilla.
La carta de vinos: referencias y añadas para disfrutar. Por ejemplo, el champagne que tomamos en nuestra última visita: Un Henri Abelé "La Sourie de Reims" 1993.
Y la labor de Javier: transmitiendo a raudales su pasión por el vino.

Justo al entrar encuentras una barra a la izquierda y algunas mesas a la derecha, aparentemente parece un bar más, pero ves las pizarras con sus recomendaciones y ya empiezas a entender que probablemente no será así. Luego según avanzamos al comedor que se encuentra en la planta inferior, pudimos ver vimos la siguiente “pista”, una imponente bodega acristalada con mas de 900 referencias (lo supimos después) , impresionante.

Ya abajo, continuaron las sorpresas, el salón esta junto a los restos de un antiguo baño Arabe. Mesas bastante amplias, y bien aisladas, un espacio muy acogedor.

La carta no es muy extensa, pero si variada. A un lado, embutidos, quesos, salazones y conservas. Al otro, ensaladas, entradas, foie gras, pescados y carnes.

Pedimos al centro, un delicioso jamón de bellota Joselito, con su pan tumaca, una abundante y riquísima ensalada de rulo de cabra de jumilla con vinagreta de miel y frutos secos, deliciosos los toque del vinagre de miel, y unos magníficos boletús con pipas, aceite de piñón, y una base arenosa, hecha a base de hongos también.

Los platos principales fueron una buena pieza de mujol perfecta de punto confitado en aceite de oliva y aromatizado con vainilla, muy agradable el contraste de la delicada vainilla con el mujol. Y un Lomo de atún con sal ahumada de roble, fresco con un aroma y sabor riquísimos.

De postre una generosa tarta de chocolate negro, deliciosa. Y finalizamos con un refrescante gin tonic de Citadelle con Fever-Tree.

El servicio del vino, de la mano de Javier fue de primera, nos recomendó Muruve, una elegante tinta de toro, que nos hizo disfrutar aun mas de esta cena. Pero merece la pena perderse por su magnifica carta de vinos y ver la colección de champagnes, vinos, cavas, etc. que con tan buen gusto ha seleccionado.

Para nosotros Reloj de Cuco, es un restaurantes de Murcia a tener en cuenta, se siente que el trabajo se hace con gusto y pasión, y eso se trasmite en la mesa. Muy recomendable, sin duda volveremos.

A este local, si o si, tengo que volver. Tiene dos zonas diferentes. Arriba (donde comí, porque íbamos en plan "informal" , que por la noche teníamos cena y ...luego ya se sabe) tiene zona de barra, unas cuantas mesas, la bodega muy bien acondicionada, mimada, con tropecientas referencias, añadas más que interesantes ... y abajo, tiene una zona de restaurante que es una chulada.
Comimos jamón y lomo ibérico, obviamente, (y estando en Murcia, no puede ser de otra manera...) con pan con tomate "murcianico" , alcachofa rellena, tomate Raff de la "huertica" , taco de atún rojo "como Dios manda"!! en un punto perfecto absolutamente, y montadito de solomillo, que no pude acabarme. Para beber yo una machada de agua y mi acompañante un Leroy Chardonnay de añada en curso, o por decirlo de otra forma ; el básico (como él lo llamó) ...yo es que no tenía el cuerpo para vino ese mediodía y por la noche amenazaba "tormenta enológica".
Javier es un CRACK. A demás de tener unas habilidades sociales muy desarrolladas, sabe perfectamente qué hacer con cada uno de sus comensales. Ah! me regaló un libro que se llama "Recetas de cocina para mujeres deliciosas", curioso (y divertido)detalle que tienen para sus clientes.
Pienso volver (es una amenaza en toda regla) y no me conformaré ni con quedarme arriba , ni con el agua... (esa bodega es "de asalto"...)

-Hacia tiempo que no pasaba por este local y ya lo echaba en falta,llegamos y Javier muy amablemente (como siempre)nos atendio como el lo sabe hacer.Nos sentamos en la barra para poder degustar algunos de los manjares que probamos,en el apartado del vino decidi abrir un Pie Franco 2001,a mi gusto yo lo encontre en una fase jodida en el sentido que no habia manera de meterle mano al vino por ningun sitio y acompañado con un aroma un pelin a corcho,de pronto como si de Usain Bolt se tratase,Javier descorcho un 2000 que era todo lo contrario a su hermano anterior,acidez equilibrada,complejidad,una delicia de vino!!.
Nos propusimos a degustar media racion de jamon joselito y media de lomo joselito,yo lo he dicho muchas veces que ojo con el lomo que a veces a tumbado al jamon y en esta ocasion paso algo mas de lo mismo,seguimos con un vasito de salmorejo con brocheta de mozzarella y boqueron que estaba cojonudo! como las alcachofas rellenas mousse de cabracho y huevas de trucha!,no puedes salir de este local sin antes probar estas dos tapas de altura.
A continuacion pedimos un pastel de hojaldre con confit de pato y otro de mujol,aqui la clave esta en que el hojaldre este en su punto y luego todo ira a pedir de boca.
Como ultimo nos sacaron un foie mi cuit casero con una reduccion de naranja amarga y otra de moscatel de Enrique Mendoza si no recuerdo bien, para tirar cohetes.
Por ultimo y como postre `por excelencia de la casa una crema de frutos rojos que cuando pruebe otra igual me pondre de rodillas.
Lleno hasta la bandera de gente ya que si quieres comer en plan informal en barra es conveniente ir temprano,muy buena y gran carta de vinos y una recomendacion, dejense guiar por Javier.
La parte de abajo esta el restaurante rodeado de ruinas romanas que cuando las tocas te transpotan al pasado,muy bonito!!

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar