El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

32 respuestas
    #1
    Maximo S.T.

    El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    Hola a todos. Llega la época estival y con sigo los helados. Buscando por internet topé con una heladería de la que ya había oído hablar pero no conocía en profundidad. Estoy hablando de Rocambolesc, heladería de Jordi Roca y su mujer Alejandra Rivas, ubicada en Girona. Esta vez, a diferencia de las otras en las que había recalado por su web o artículos que hablaban de ella, decidí investigar sobre esta "locura" del pequeño de los Roca.

    Para situaros e introduciros en el tema que quiero abordar os contare, para aquellos que lo desconozcan, en que consiste este proyecto. Jordi Roca, reconocido pastelero y repostero a nivel mundial, es un enamorado de esta rama dentro del amplio mundo de la gastronomía. En los salones del Celler existía un pequeño ritual representado por su famoso Carro de Helados, un carrito con aires circenses, al más puro estilo Willy Wonka en el que después del postre pasaba mesa por mesa ofreciendo petits fours y helados a los comensales. Tras un largo periodo de tiempo decidieron eliminar esta tradición de la experiencia vivida en el Celler, deshaciéndose de aquel carro que fue diseñado en exclusiva para los hermanos Roca; pero a pesar de esto, el espíritu del Carro de Helados seguía latente en la mente de Jordi Roca. 

    La idea de crear Rocambolesc surgió de la intención de llevar los postres del Celler Can Roca a la calle, dar a conocer una parte casi esencial en los menús ofrecidos en el "mejor restaurante del mundo", llevar un pedazo del restaurante a la calle. ¿Cómo podía conseguirlo? A través de los helados, fusionando la esencia de sus postres en este "continente" con una textura y unos matices característicos. Así pues con una decoración inspirada en el Carro de Helados y un sistema de negocio propio de las yogurterias, Jordi y Alejandra ofrecen un surtido de 6 sabores perfectamente tratados y controlados extraídos de los postres de su buque insignia, los cuales puedes aderezar con los ya conocidos "toppings". A pesar de ser un local pequeño, unos 35 metros cuadrados, en cada rincón puede respirarse la esencia del Celler Can Roca. ¿Alguno de vosotros ha tenido el gusto de disfrutar de pequeña excentricidad?

    Pues bien, una vez contada esta pequeña historia quiero lanzaros una pregunta. ¿Es el postre, hoy en día, un aspecto importante e indispensable en un menú? ¿Ha dejado de ser el eterno actor secundario para cobrar una importancia tan importante como un plato de carne o pescado?

    Mi opinión es que en los últimos años está siendo una parte fundamental en muchos restaurantes, no en todos, pero se va percibiendo este sentimiento de acabar poniendo la guinda al pastel, después de una buena selección de entrantes y platos principales, con un buen postre. Cada vez veo a la gente más crítica con esta parte del menú, y ya no se conforman con algo dulce que llevarse a la boca, buscando la perfección como en los platos anteriores. Yo soy de los que prefiere no llenarse y disfrutar del postre, sin él la comida para mí no está completa. No hablo solo de postres dulces, sino también de salados.

    Un saludo, Máximo.

    Carro de Helados del Celler Can Roca

    Carro de Helados del Celler Can Roca

    Inauguración Rocambolesc

    Inauguración Rocambolesc

    Rocambolesc

    Rocambolesc

    #2
    Rafa72

    Re: El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    Hola Máximo, para mi el postre no es ni mucho menos un actor secundario sino que tiene entidad propia y lo considero una parte fundamental de toda buena comida o cena que se precie. Yo nunca lo perdono y de hecho estoy convencido que hay dos partes fundamentales del menú donde se nota la diferencia entre un restaurante bueno, sin más, y un restaurante excepcional y sublime. Me refiero a los entrantes y los postres. Fijaros y veréis como los grandes restaurantes, sobre todo los de "cocina de autor" cada vez cuidan con más esmero estas dos partes del menú pues son especialmente indicadas para expresar en ellas toda la creatividad y el saber hacer de todo gran chef. Recuerdo entrantes memorables de algunos restaurantes como recuerdo también algún que otro postre que, de tan excepcional, me ha llevado a volver a visitar tal o cual restaurante atraído sólo por el recuerdo de un postre maravilloso. Pondré un ejemplo: todavía recuerdo la mejor tarta de queso que he probado en mi vida y que fue un maravilloso postre que comí hace ya más de diez años en el Restaurante El Seto de Motilla del Palancar (Cuenca). Así pues y como dijo alguien alguna vez un mal postre puede arruinar el recuerdo de una comida/cena que hasta ese momento estaba siendo maravillosa, mientras que un postre sublime puede enderezar y mucho otra que no tenía un gran nivel hasta ese momento, o se puede convertir, sencillamente, en el excelente y deseado colofón de una experiencia gastronómica maravillosa.
    Yo no termino de entender a la gente que en un restaurante de cierto nivel perdona el postre, o peor aún, se piden una humilde manzana, pera, naranja, etc. Yo, ya digo, siempre hago hueco para el postre porque esa parte de la celebración gastronómica me ha deparado en ocasiones grandes y agradables sorpresas, aunque y por hacer mención al arranque del hilo, yo no soy muy de helados, ni tan siquiera en verano. Un saludo y enhorabuena por proponer casi siempre interesantes temas de debate.

    #3
    Abreunvinito

    Re: El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    Yo creo que el postre es lo que más indica el compromiso del restaurante con el cliente. Es el plato que más marca diferencias entre restaurantes.

    Otra cosa en el mismo sentido es el café y su servicio.

    Saludos

    el mejor vino es el que se comparte www.abreunvinito.es @abreunvinito

    #4
    Anubis7
    en respuesta a Maximo S.T.

    Re: El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    Ver mensaje de Maximo S.T.

    Personalmente el postre no me aporta nada. Hace unos años era fundamental pero de repente (por eso de los kilitos) empecé a prescindir de él y ahora mismo ni siquiera miro los menus. Hasta tal punto que alguna vez he pedido que en el menú degustación me pusieran algo salado en lugar de postre o directamente les he dicho que no iba a tomarlo y que no se molestaran. Por otra parte, en lo que a dulces se refiere, tengo también la rareza de no gustarme los helados ( desde siempre). En la sobremesa tampoco tomo café pero no perdono un buen vino de postre o un GT.
    Pero entiendo que quienes toman postre lo consideren como la guinda del pastel... nunca mejor dicho.
    Saludos

    Si bien la penicilina cura a los hombres, el vino los hace felices (A. Fleming)

    #5
    EuSaenz
    en respuesta a Maximo S.T.

    Re: El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    Ver mensaje de Maximo S.T.

    El postre es fundamental para mí y creo que es lo que diferencia a los buenos de los más grandes. La alta repostería es complicadísima porque saber jugar a la perfección con los balances de sabores o medir el grado de dulzor de forma justa y equilibrada es algo solo al alcance de unos elegidos.

    Te puedo decir que el mejor postre que recuerdo fue un Cromatismo Verde de Jordi Roca, una obra de arte donde se juntaban todos, absolutamente todos los elementos necesarios para que un postre alcance la perfección y sea de lo más recordado de un menú. Pero cierto es igualmente que en sucesivas visitas no ha conseguido crear nada igual, al menos bajo mi punto de vista. Este año no perdonaré la visita a Rocambolesc. Aquí, por la zona centro, mi preferido en postres es Pepe Rodríguez, la escuela Berasategui se le nota mucho, con creaciones como el postre de pistacho en 6 texturas, el flan de caramelo o su increíble versión del roscón de reyes.

    Saludos, Eugenio
    https://twitter.com/EuSaenz

    #6
    Lovecft

    Re: El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    No soy goloso, con lo que por ende, no soy de postres, salvo que ese postre sea algo salado, como un trozo de queso por ejemplo. Sin embargo, hace años, fue a un lugar sorprendente, un restaurante SOLO de postres...A mi me gustó y eso que ya digo que no soy amante de los postres...

    http://www.espaisucre.com/

    No está muerto aquello que yace eternamente. Y con el paso de los eones, hasta la muerte puede morir

    #8
    Lovecft
    en respuesta a Abreunvinito

    Re: El postre, ¿eterno actor secundario?: Rocambolesc y sus excentricidades

    Ver mensaje de Abreunvinito

    Ya digo, yo solo fui una vez y hace ya casi 10 años :P, nada más mudarme a Barcelona, mirando la web veo que siguen manteniendo el mismo espíritu que entonces, con lo que si mantienen el tipo, desde luego que indiferente no deja :)

    No está muerto aquello que yace eternamente. Y con el paso de los eones, hasta la muerte puede morir

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