Los nuevos palominos: lo último de la movida jerezana

31 respuestas
    #20
    Anubis7

    Re: Los nuevos palominos: lo último de la movida jerezana

    En Vinoble pude asistir a la cata titulada "El Marco de Jerez: Nuevas Avenidas sobre Tierras Milenarias" y gracias a ella probe casi todo lo que esta saliendo en este hilo. El nombre "nuevas avenidas" explica tambien muy bien esa movida jerezana

    Si bien la penicilina cura a los hombres, el vino los hace felices (A. Fleming)

    #27
    Álvaro Girón

    Re: Los nuevos palominos: lo último de la movida jerezana

    Dos cosas sobre esta cuestión. Convendría, para no caer en el adanismo, decir que no hay sitio más peligroso que Jerez para decir que es la primera vez que se hace esto o aquello. No lo digo por los nuevos actores, muy conscientes de que trabajan dentro de una tradición, siendo además estudiosos de ella, sino para que el público en general no se lleve a equívocos: las añadas existieron desde el inicio, muchos vinos eran multivarietales antes de la filoxera, en Jerez se han hecho espumosos (Domecq, desde los años 1880), vinos blancos sin fortificar (vinos de pasto), y hay indicios serios de que algunas de las grandes marcas de Jerez (Inocente, Carta Blanca) no llevaban encabezado alcohólico a fines del XIX.

    Hace bien poco Armando Guerra nos enseñó algunos rincones poco conocidos de los cascos bodegueros de Barbadillo: allí estaban alineadas las botellas de los muy diversos experimentos que la casa hacía con vinos sin fortificar a finales de los años 1960. Como dice uno de los talentos más sólidos de la nueva generación, Ramiro Ibáñez, cabe hablar más de involución -esta vez en un sentido positivo- que de revolución. Convendría hablar, para ser totalmente justos, de los movimientos que se han hecho de manera bien poco publicitada pero que en su momento revistieron especial mérito. Pienso, por ejemplo, en el lanzamiento de las añadas -empezando por la de 1963- que hizo González Byass allá por los años 1990, la aparición en esa misma década, si no recuerdo mal, de la manzanilla en rama de Barbadillo, el lanzamiento por parte de Hidalgo-La Gitana, también en los años 1990, de la manzanilla y amontillado Pastrana, presentados como vinos de una sola viña, los single cask de Lustau, las vendimas tardías de Sandeman, etc. Por otro lado, Williams&Humbert tenía desde los años 1920 una colección de añadas soberbias, que son el sólido antecedente sobre el que trabaja actualmente la brillante Paola Medina.

    Por otra parte, y desde la añada de 2008, contamos con vinos blancos de un solo pago, fermentados en bota, y criados bajo velo que comienzan a ofrecer una imagen insospechada de la palomino como variedad especialmente apta para blancos de guarda. Frente al carácter inmediato, pero susceptible de evolución, de los vinos de Miraflores (Florpower, Equipo Navazos), Macharnudo aparece como un pago al principio reticente que sólo muestra su verdadera dimensión con años en botella (hace bien poco abrimos una botella de Navazos Niepoort 2008 brillante, con mucha cuerda por delante). Estos dos vinos, recibidos no siempre con especial benevolencia, son claves para entender lo que hoy está pasando. Han abierto nuevas vías técnicas, y han demostrado un hecho capital: en Jerez, también, las añadas existen.

    La aportación de la nueva generación, en realidad, es pasar de las palabras a los hechos. Algunos hablamos de terruño, al principio en plan travesía del desierto, y aquí están los nuevos actores trabajando desde la viña. Unos están convencidos, como es el caso de Willy Perez, de que Jerez debe dar un paso al frente no fortificando sus vinos: controlando rendimientos, trabajando con la dificultosa técnica del asoleo, asumiendo los rigores del azar, tenemos una pareja de vinos -el fino Barajuela, y el para mí soberbio oloroso- que no son sólo vinos muy buenos, sino elementos para un sano debate. Sus vinos son una reivindicación de Jerez sin complejos, dándole la vuelta a unos finos que han estado mirando a Sanlúcar demasiado tiempo. Ramiro Ibáñez es la definición de la seriedad: está convencido de que no hay talento que no está sustentado sobre el estudio. No sólo explora variedades olvidadas (Encrucijado), o da una sensacional vuelta de tuerca a los PX (Pandorga), sino que se ha convertido en un intérprete clave de de los terruños más extremos del Marco: el ultracostero Carrascal sanluqueño se materializa en UBE, un vino no apto para el que no entienda la severidad del cuchillo atlántico. Fernando Angulo, por convicción y personalidad propia, se sitúa en la ultraperiferia: no podía ser de otra manera. Reivindica el carácter insular de los vinos sanluqueños, su engañosa modestia, la dignidad de los mayetos. Situado en la extrema izquierda en lo referente al no uso del sulfuroso, a dejar que cada vino tenga su evolución, sus vinos expresan, sin embargo, lo que puede hacer en Sanlúcar un consumidor extremadamente culto de vino. Hay una interpretación de la tierra. Sus espumosos son muy buenos, pero lo mejor está por llegar. Primitivo Collantes nos asoma a otro abismo de severidad, en que costa y albariza producen vinos rectos -aunque alejados del cuchillo sanluqueño- calcáreos, exigentes. Son una reivindicación viviente de una tierra injustamente marginada: Chiclana. Emocionan por su autenticidad sin concesiones. And last, but not least, Forlong, explorando todo aquello en que lo nuevo -fermentación de la palomino con sus hollejos, por ejemplo- puede aportar para dar una extradimensión a la listán.

    Potencial existe, hay nuevos intérpretes, pero sólo el tiempo dirá que va a dar de sí todo ello. El vino no es una o dos añadas, son trayectorias. Los que abrimos botellas viejas de finos y manzanillas sabemos, frente a la sabiduría convencional, que los jereces son formidables vinos de guarda. Es importante ver si los indicios de que algo parecido puede pasar con los nuevos jereces sin fortificar se confirman. Ello es determinante cuando se trabaja con una variedad no neutra, pero sí con una expresión frutal matizada. Su formidable capacidad para reflejar el terruño solo adquiere materialidad con el tiempo. Por otro lado, hay cosas que van más allá de la competencia de los nuevos actores -acreditada- y todas tienen que ver con algo sin lo que nada de esto tiene sentido: el mercado. Habrá que ver si la receptividad continua una vez que las luminarias de la moda se apaguen. Mimbres hay por el lado de la oferta, habrá que ver si la demanda responde de manera continuada.

    Finalmente, a nadie conviene que se exagere con la hipotética "sherry revolution". Por muy buenos que sean los nuevos proyectos, ellos están situados en la periferia del negocio en Jerez. La realidad es tozuda en cuanto al modelo de negocio en sus grandes dimensiones: rendimientos irracionales, precio del vino insostenible, precio de la uva igualmente insostenible. Hay síntomas de que la nave comienza a navegar con un rumbo más propicio. Todo dependerá de que parte de los viticultores hagan su propio vino dejando de ser productores de fruta, de que finos y manzanillas se sitúen en el segmento de mercado que realmente les corresponde, de poner fin a las tensiones intrarregionales. Por no decirlo claramente: hay que hacer del vino un negocio autosostenido en Jerez sin echar mano de la respiración asistida de los destilados y otras actividades agroalimentarias. No echemos encima de los hombros de los jóvenes talentos tareas hercúleas que demandan respuestas del sector en su conjunto.

    #28
    Imperial Vs72
    en respuesta a Álvaro Girón

    Re: Los nuevos palominos: lo último de la movida jerezana

    Ver mensaje de Álvaro Girón

    Excelente aportación con matices de gran interés sin duda.

    Muy importante tu reflexión final: durante años, estos vinos han vivido entre la oscuridad y la falta de entendimiento del consumidor, no había sitio en las mesas ni en las bodegas para ellos. Espero que no vuelvan nunca tiempos tan dificiles, pero sin duda tampoco durará eternamente esta fiebre, más bien pasajera como casi todas las modas.

    Es tiempo para educar, asentar y dar a conocer, por lo que es bueno que la oferta sea amplia pero de calidad siempre.

    Veremos lo que va pasando con todo ello 

     

    Saludos

     

    #30
    Mara Funes
    en respuesta a Álvaro Girón

    Re: Los nuevos palominos: lo último de la movida jerezana

    Ver mensaje de Álvaro Girón

    No voy a entrar en tu exposición porque no tengo ni los conocimientos ni la experiencia para cometer tal osadía, tan sólo quiero romper una lanza en favor de todos aquéllos que, sin perder en ningún momento de vista los orígenes, creen en un futuro diferente para el marco. 

    No se sabe todavía si será mejor pero mi intención es quedarme cerca para comprobarlo.

    Un saludo,

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