II Cata de Barolos viejos - Cerrando el círculo

16 respuestas
    #1
    Imperial Vs72

    II Cata de Barolos viejos - Cerrando el círculo

    Como lo prometido es deuda, el día 11 de Octubre organizamos la segunda ronda de Barolos con años, tratando de hacer un repaso amplio de productores, estilos y añadas a esta noble zona.

    Por ello, la mayoría de los productores escogidos para esta cata fueron distintos a los de la primera y también variamos las añadas en lo posible, aunque siempre tratando de tener las grandes representadas.

    Esta vez escogimos el restaurante El Padre, que como siempre, nos hizo sentir como en casa. David y Mario siempre se desviven por prepararlo todo de la mejor manera posible y facilitarnos las cosas; es siempre un placer organizar estos eventos con ellos.

    Para abrir boca, nos habían preparado unos aperitivos en la barra con unas botellas de fino y manzanilla: varias botas de Navazos y magnums de Barbiana y La Goya. ¡Espectacular!

    La verdad es que las botellas estuvieron a la altura (si no superaron) de las del “primer round”, pero dejaré mis conclusiones para el final, planteadas como un resumen de lo que nos ha parecido este repaso a la historia de Barolo; así que empiezo ya con los vinos en liza.

    Los comento en orden de “desaparición”, ya que los bebimos de más viejo (un 42) a más joven (el 78 de Marcarini). Las botellas estuvieron los dos días previos en posición vertical y fueron abiertas con un par de horas de antelación. Empecemos:

    CABUTTO MAGGIORINO BAROLO RISERVA “STRAVECCIO” 1942

    Casa histórica, fundada en 1850 (Cuneo), añada considerada normal.

    Preciosa botella con etiqueta negra y letras doradas, mucha prestancia.

    Color rubí pálido con ribete atejado, ligeramente anublado, capa media baja, sin sedimentos apreciables.

    Parece tímido en nariz al principio, le cuesta desperezarse (lógico teniendo en cuenta que tiene 72 añitos), huele a cuadra y humedad. Pero con tiempo va saliendo de su letargo y ganando en complejidad, exhibiendo orgulloso todo un abanico de terciarios por encima de la fruta licorosa, con notas de caza y carne, toques terrosos, tabaco, cueros, finas especias… evoluciona continuamente y siempre a mejor.

    En boca ha perdido ya la timidez y se muestra esbelto, muy vivo, sedoso y pulido pero nada frágil, sin síntomas de debilidad, especiado y fino, elegante, terminando en un final persistente que deja una fina estela especiada y para nada cálida.

    Excelente comienzo, muy bien por Cabutto. Sin duda, este vino es por vejez y calidad de los que no se olvidan.

    9.6

    LUIGI BOSCA BAROLO SUPERIORE 1955

    “El vino de los reyes, el rey de los vinos” reza la etiqueta. Pero no podemos dar fe de ello, porque el corcho hizo acto de presencia.
    Nadie es perfecto, una pena.

    PIO CESARE BAROLO CLASSICO 1955

    Otro histórico, casa fundada en 1881 (Alba), con viñedos en Serralunga (Colombaro), La Morra (Roncaglie) y Grinzane Cavour (Gustava). Uno de los más cotizados y con razón. De hecho, repetimos este productor que ya estuvo presente en la primera cata con su vino del 61, y no por casualidad. Y de nuevo cautivó.
    La de 1955 está considerada como una buena cosecha, de escasa cantidad pero de calidad.

    Color rubí con destellos rojizos, de capa tirando a baja, ribete fino suavemente teja, apariencia de fluidez.

    En nariz es pura armonía, fragancia delicada y compleja que va apareciendo sucesivamente, entregando fruta roja en licor, trufa y tierra, hojarasca y hierbas de monte, especias de calidad, caza… inagotable.

    No decae en boca, pleno de finura y elegancia, de clasicismo, sabe a fruta muy madura y a especias, a fino cuero, a flores secas y a especias… arropado todo en una acariciante acidez que da firmeza aun conjunto que es pura seda. Si alguien quiere saber lo que es un vino elegante, este vino se lo dejará bien claro. Gran final, persistente, sabroso y de gran calidad.

    Todo un compendio de cualidades para componer un vino realmente excepcional. Unanimidad en los presentes para volver a situarlo en el podio (para algunos, entre los que me incluyo, fue directamente el mejor).

    9.8

    FONTANAFREDDA BAROLO 1958

    Otra de las antiguas, fue fundada en 1858 en Serralunga d’Alba. Esta cosecha, precisamente su primer centenario, es considerada muy buena y es una de las más renombradas junto con la de 1967.

    Rojo rubí, con menor evolución que los anteriores, presenta un ribete que aún lucha por mantener los tonos rojizos y una capa media, claramente más cerrada que en los previos.

    Ligera reducción de inicio, para ir abriendo a una nariz de intensidad media, de corte más poderosa y quizá un tanto “rústica”, con fruta en licor, maderas viejas, tabacos, pimienta.

    En boca repite esas sensaciones de vino poderoso, sin redondear, sabroso y de buena acidez, marca bien los tonos de tabaco y especiados por encima de la fruta licorosa. Final de buena longitud, ligeramente amargoso.

    Todo un Serralunga pleno de carácter, quizá una cara menos “amable” de Barolo.

    9.1

    BORGOGNO BAROLO RISERVA 1961

    Otro de los grandes. Fundada nada menos que en 1761, durante años la más prestigiosa de la zona y garante de la forma tradicional de hacer Barolo. Sus vinos históricos hasta principios de los años 70 están entre los más cotizados y buscados de Italia.
    La añada escogida, la del 61, se considera como excelente.

    Bonito color rubí con destellos rojos y ligeros marrones, sin demasiado degradado en el ribete y capa media alta.

    Nariz franca y compleja, de buena intensidad, mostrando esos tonos clásicos de flores secas, caza, cuero, sotobosque, toques de tierra húmeda. Evoluciona y gana en matices y profundidad.

    En boca muestra aplomo y elegancia, muy equilibrado y sápido, con magnífica acidez, un tanino aterciopelado y mucho terciario (cueros, tabaco, notas ahumadas). Magnífico final.

    Un gran vino que está posiblemente llegando al final de su plenitud.

    9.4

    BERSANO BAROLO RISERVA SPECIALE CREMOSINA 64

    Fundada a finales del s.XIX en Monferrato, hoy es la mayor compañía productora del Piamonte, con más de 230ha de viñedo en propiedad.
    Habíamos escogido en este vino una de las añadas excelentes de Barolo, 1964, quizá la que está dando vinos más potentes y longevos.
    Pero esta fue la otra botella “mala” de la noche. El vino apareció sin su carga colorante, con un color piel de cebolla y rasgos oxidativos, más en la gama de un amontillado jerezano sin puntas salinas.
    Cosas que pasan con botellas tan viejas.

    MARCHESI DI BAROLO BAROLO 1965

    Fundada en 1807, posee uno de los mejores “cementerios” de viejos Barolos, con añadas desde 1859. La añada del 65 está considerada como buena.

    Color rubí con reflejos picota, limpio y brillante, muy entero para su edad, de capa media alta.

    En nariz no se esconde y da la cara desde el principio, con una paleta más frutal y con los terciarios presentes pero menos marcados, con un fino fondo especiado, toques fúngicos. Buena intensidad, frescura y limpieza, aunque menos complejo que los anteriores.

    Entrada potente y franca, carnoso, firme, fruta roja (guindas en licor), cuero, tabaco de pipa, buena acidez, con un final largo que deja un regusto especiado (clavo, romero, pimienta).

    Vino muy entero, todavía madurando y evolucionando lentamente, posiblemente gane complejidad, aunque en todo caso es ya un vino muy placentero y disfrutable.

    9.2

    A. CONTERNO BAROLO RISERVA SPECIALE 1967

    Fundada en 1969 (Monforte). Junto con su hermano Giacomo, son dos tops en Barolo. Decidió separarse tras una estancia de unos años en USA. Tuvimos la suerte de contar con la que quizá es la añada más reputada en Barolo, la de 1967.

    Color rojo rubí con reflejos rojizos y ligeros anaranjados, ribete aún rubí aunque ya aclarando hacia tonos atejados, con capa tirando a alta. Muy limpio y brillante, sin presencia de precipitados.

    Fina reducción de inicio, con toques de sangre y caza de pluma, humedad; con tiempo en copa abre la paleta y muestra una amalgama de gran complejidad y profundidad, de gran tipicidad, con flores secas y retama, finos especiados, cuero viejo de calidad, trazas minerales, carne cruda. Ciertamente misterioso y cambiante.

    En boca tiene un tacto graso y muestra un gran equilibrio, con una acidez viva que no sobresale gracias a la carnosidad del vino, tanino sedoso, llena la boca de matices especiados y termina con un final de gran longitud finamente amargoso y muy terciario (cuero, tabaco).

    Este vino es de uno de los mitos actuales en Barolo (alcanza precios realmente elevados) y en grandísima añada, por lo que quizá esperábamos algo más o, mejor dicho, aún más, porque el vino es realmente bueno

    9.5

    MARENGO & CUGNASCO RISERVA VALFIERI 1967

    El “outsider” de la cata, el vino más desconocido a priori y el más barato, que resultó ser de los mejores. Una sorpresa.

    Color rubí intenso, reflejos apicotados y rojizos, con ribete sin casi diferenciación de color, sorprendentemente cubierto para su edad y muy brillante.

    Nariz limpísima y fresca, casi fragante, ciertamente frutal (cereza, zarzamora), levemente licorosa, especias dulces, tabaco de pipa y finos torrefactados, complejo y directo.

    La boca sigue los mismos derroteros y deja a las claras que este vino está enterísimo: gran frescura aportada por una acidez viva y marcada, al igual que un tanino de calidad que no molesta pero se deja notar, repite las sensaciones de fruta muy madura, nuez moscada, cacao, apuntes minerales… Muy buena persistencia en un final carnoso y balsámico, que sin duda invita a repetir.

    Nos dejó atónitos este vino, que además tiene todo lo necesario para seguir mejorando unos cuantos años

    9.6

    MARCARINI BAROLO LA SERRA 1978

    Bodega fundada en La Morra a mediados del s.XIX, con viñedos en La Morra y Brunate. Este es de la primera zona y en otra añada excepcional, la del 78, que está dando vinos con un grandísimo potencial de guarda.

    Color rubí oscuro, aclarando hacia el ribete, capa tirando a alta, limpio y brillante.

    Nariz otoñal, de buena intensidad y complejidad, toques minerales (pedernal), cereza muy madura, cuero y especias (pimienta), regaliz negro, incluso toques florales y herbáceos que denotan que el vino está desarrollándose aún.

    Potente en boca, envuelve el paladar con notas frutales (confitura de frutos del bosque), toques terrosos, hinojo y pimienta, con un punto balsámico (menta). Final largo, con un fino toque terroso y bastante especiado y fresco.
    Mucha estructura y acidez marcada para seguir creciendo durante una larga temporada, este vino hace honor a la fama de la añada. Sería un placer poder catarlo de nuevo en 5/10 años.

    9.3

    Bueno, una gran sesión la que nos brindaron estos viejos Barolos, disfrutamos de lo lindo.
    Antes de ir a mis conclusiones personales (aunque creo que mis compañeros coincidirán en la mayoría) tras estas dos tandas de repaso con más de 20 vinos catados, dejo las fotos de esta segunda sesión.

    Calentando motores...

    Calentando motores...

    Panel de cata al completo

    Panel de cata al completo

    CONCLUSIONES

    Vamos pues con algunas ideas y apuntes que nos quedan tras estas interesantísimas catas. Como se suele decir, no están todos los que son, pero sí son todos los que están.

    La primera, evidente, es que estos vinos envejecen muy bien (no hay más que ver ese Cabutto del 42 por poner un ejemplo).

    Segunda, observamos quizá en los Barolos viejos estilos más heterogéneos frente a zonas como Rioja o Burdeos. Elaborados con un estilo clásico muy marcado (Pio Cesare sería un gran exponente, Borgogno) frente a otros más modernos (A. Conterno, F. Rinaldi).

    Tercera, y aunque siempre hay sorpresas, los grandes tienden a justificar su fama (y sus precios). Los Conterno, especialmente Giacomo, F. Rinaldi, Pio Cesare y G. Borgogno tienen una calidad y regularidad tremenda, y en añadas buenas sus vinos tienen clase mundial. Algunos de ellos, especialmente Borgogno, han perdido algo de brillo en la actualidad, pero eso no hace que sus vinos Riserva etiquetados “Antichi Vigneti” estén entre los más cotizados y buscados de la zona. Sin olvidar nombres como Oddero, Ceretto, el Marcenasco de R. Ratti…

    Cuarta, la adquisición de vinos viejos de Barolo es altamente recomendable; me permito dejar un par de recomendaciones que pueden ayudar en la tarea: se pueden comprar aún vinos de los grandes productores de los años 60 (especialmente, la terna 61/64/67), que están alcanzando su cénit; si se quiere minimizar el “riesgo” (y el coste), apostaríamos por los de la década de los 70 (en especial, 70/71/78).

    Por último, a modo de resumen, dejo el ranking de ambas tandas (son mis notas solamente):

    PIO CESARE BAROLO CLASSICO 1955 9.8
    FRANCESCO RINALDI BAROLO 1964 9.7
    CABUTTO MAGGIORINO BAROLO RISERVA “STRAVECCIO” 1942 9.6
    GIACOMO CONTERNO BAROLO 1964 9.6
    MARENGO & CUGNASCO RISERVA VALFIERI 1967 9.6
    ODDERO BAROLO 1967 9.5
    A. CONTERNO BAROLO RISERVA SPECIALE 1967 9.5
    RATTI BAROLO MARCENASCO 1978 9.5
    BORGOGNO BAROLO RISERVA 1961 9.4
    PIO CESARE BAROLO 1961 9.4
    MARCARINI BAROLO LA SERRA 1978 9.3
    MARCHESI DI BAROLO BAROLO 1965 9.2
    CERETTO BAROLO BRICCO ROCHE BRUNATE 1979 9.2
    FONTANAFREDDA BAROLO 1958 9.1
    A. CONTERNO NEBBIOLO DELLA BUSSIA SOPRANA 1980 9.0
    VIETTI NEBBIOLO 1974 8.3

    Próxima parada italiana: viejos Barbarescos!

    #3
    EuSaenz
    en respuesta a Imperial Vs72

    Re: II Cata de Barolos viejos - Cerrando el círculo

    Ver mensaje de Imperial Vs72

    Gran resumen de dos catas para el recuerdo, con vinos únicos y llenos de historia, sin duda ha sido un precioso viaje a través del tiempo en el Barolo, para mí uno de los cuatro puntos cardinales del vino tinto a nivel mundial, siendo los otros Rioja, Borgoña y Burdeos. Como bien dices son vinos más heterogéneos, ya que el estilo del productor influye mucho, además en la época se mezclaba uva de varios viñedos de diferentes comunas, con lo que el peso del productor solía siempre primar sobre el de la zona. También hemos visto diferencias entre años, está claro que 64/67/78 son tres añadas de verdadero nivel y con una calidad media formidable, aunque otras como 55/58/61 también tienen mucho que decir. Otro factor interesante ha sido el número de botellas malas, 4 en total entre las dos catas, un número bastante bajo y creo que razonable a estos niveles.

    En cuanto a los vinos preferidos creo que estamos en la misma onda, yo puse algo mejor el G. Conterno 1964 y un poco más abajo el Rinaldi 1964, pero más o menos estamos de acuerdo en casi todo, ese Pio Cesare 1955 es un vino a la altura de los mejores tintos de todos los tiempos. Pues nada, vamos cargando pilas para el próximo fin de semana que tenemos que dar la talla en tierras gerundenses y habrá que ir pensando en la siguiente parada con los Barbarescos, que ahí me da la impresión de que hay mucha tela que cortar.

    Saludos, Eugenio
    https://twitter.com/EuSaenz

    #4
    Gondorff
    en respuesta a Imperial Vs72

    Re: II Cata de Barolos viejos - Cerrando el círculo

    Ver mensaje de Imperial Vs72

    El título de la reseña no puede parecerme más acertado, el otro día cerramos el círculo de viejos barolos. Gracias a ambas catas nos hemos hecho una idea general de lo que eran esos vinos, de sus diferentes estilos y de su capacidad de envejecimiento. Los grandes como los dos Conterno, Borgogno y Rinaldi siguen en la cresta de la ola y otros, hoy en día prácticamente desaparecidos, como Cabutto, Ratti o Pío Cesare nos levantaron del asiento. Varios de ellos destilaban verdadera clase mundial, yo que soy más generoso en mis apreciaciones que vosotros, no habría tenido inconveniente en puntuar el primero, el segundo y el cuarto de los que citas con un 10. El pasado 11 de octubre hicimos un completo repaso a la historia vinícola piamontesa con muchas botellas para el recuerdo.
    Estoy convencido de que muchos de esos humildes barbarescos estarán a la altura de sus hermanos mayores.

    Gracias y un fuerte abrazo, Enrique.

    #8
    Imperial Vs72
    en respuesta a EuSaenz

    Re: II Cata de Barolos viejos - Cerrando el círculo

    Ver mensaje de EuSaenz

    Pues si, al final esta claro que hemos tenido la suerte de probar vinos de una clase formidable. Pío Cesare se ha salido con esa dupla 55/61, Borgogno con ese 61 y, aunque no haya estado en estas catas, ese 67 de nivel estratosferico que habrá que encontrar para volver a disfrutar, Oddero 67... Ufff, grandes vinos
    y Que decir de Rinaldi y G. Conterno... Pues lo mismo, que ojalá vuelvan a cruzarse en nuestro camino

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